Prueba: Hyundai Creta Limited 1.0 T-GDi A/T

viernes, 5 de agosto de 2022



Evaluamos a la segunda generación del Hyundai Creta en su variante tope de gama, llamada Limited.

Probamos durante cinco días a la segunda generación del Hyundai Creta. Lo evaluamos en la versión más equipada, denominada Limited, que llega desde Brasil con un motor de 1.0 litros turboalimentado de 120 cv de potencia asociado a una transmisión automática de seis marchas. Análisis, a continuación.
El Creta (ver lanzamiento) ya es uno de los productos más importantes para Hyundai a nivel global. Es el tercer modelo más vendido de la marca surcoreana en el mundo desde el año 2019. En la región la historia no es muy distinta. En Brasil, donde se produce en la planta paulista de Piracicaba, está en el top tres de ventas del segmento desde que comenzó a fabricarse allí, hace ya diez años.

Para el mercado uruguayo su situación no es muy distinta. En 2020 y 2021, siempre terminó dentro del top 10, quedando octavo el año pasado en ambos años. En lo que va del 2022, en tanto, el Creta ha tenido una performance algo interrumpida. Pero no por motivos comerciales poco exitosos. Sino que este fue el momento de intercambio de generaciones. Se pasó de la primera (GS/GC) a la segunda (SU2), que fuera presentada en febrero de 2020 (ver nota) y en la región para agosto de 2021 (ver nota).


Este producto llegó a nuestro país en junio pasado (ver lanzamiento). Y al igual que su antecesor, este Creta de segunda generación tiene diversas variaciones según el continente donde se produce. En China se lo conoce por iX25, mientras que en República Dominicana, se lo llama Cantus. Pero en ambos mercados, tienen orígenes distintos. E incluso códigos internos. El Creta SU2i, es el que se fabrica en India, el que proviene desde China es el SU2c, el producido en Rusia es el SU2r, el de Indonesia es el SU2id, y como era medio obvio viendo el patrón de denominaciones, el brasileño es el SU2b.

Llegó en dos dos niveles de equipamiento (Safe y Limited) repartidos en tres versiones importado, en todos los casos con la misma mecánica 1.0 litros turboalimentado y tres cilindros, de 120 cv de potencia asociado a una transmisión manual o automática, en ambos casos con seis marchas. Se deja de ofrecer el 1.6 atmosférico de cuatro cilindros y 123 cv anterior. Los precios van entre los U$S 29.990 y U$S 36.490. Autoblog pudo probarlo durante cinco días en su nivel Limited, tope de gama. El análisis, a continuación.


Exterior

Al igual que ya pasara con la última evolución del Tucson (ver prueba), en el caso del nuevo Creta, su diseño divide aguas. Pero creo que es un problema del anterior modelo, que era bastante conservador en sus trazos. Esta segunda generación es más jugada y con carácter propio. En lo personal no me gustó al principio, pero con los días de uso me fue ganando. Se inspira en el lenguaje de diseño actual de la marca surcoreana, denominado "Sensual Sportiness", aunque no se parece en nada a otros modelos de Hyundai.

La parrilla delantera va en formato hexagonal y dependiendo de la versión, puede ir con barras horizontales (Safe) o elementos cromados en "cascada" (Limited). Sin embargo, el conjunto óptico delantero (y también el trasero) es quizás lo más polémico del nuevo Creta. Pero es también un detalle inconfundible de estilo que tiene este modelo. Esta versión Limited tiene de forma exclusiva faros delanteros full LED y luces diurnas con función de luz de curva. En el nivel Safe, por el contrario, tiene halógenas con proyector en las principales, con las DRL en LEDs al igual que el tope de gama evaluado.


En la silueta lateral, hay un elemento de diseño en forma de marco que sigue la línea superior de las puertas y termina rodeando al pilar C, siempre en un tono gris plata, una solución similar a la vista en la última evolución de su hermano mayor, el Tucson. En otros mercados existe también una combinación de pintura llamada Dual Tone, cuando los colores son los Atlas White, Sand Silver, Brisk Silver, Silk Gray y Sapphire Blue pueden venir con techo, pilar C y barras de techo pintados en negro.

Las llantas de aleación son de 17 pulgadas en ambas versiones con tratamiento diamantado e incluso con el mismo diseño. En la unidad probada iban sobre unos neumáticos Goodyear Efficientgrip SUV en medida 215/60 R17. En otros mercados también las hay de 18 pulgadas en la parte superior de la gama, mientras que las más accesibles utilizan unas de 16. En lo personal, creo que la medida que nos toca en Uruguay es correcta. Ponerle 18 a un SUV sub-compacto con un motor 1.0 turbo suena algo exagerado.


En la parte posterior, una vez más son las ópticas LED, que destacan por estar segmentadas en cuatro piezas, como si fueran un puzzle para armar. Muestran una agradable firma lumínica, mientras que la inscripción con el nombre "Creta" aparece centrado y espaciado por encima de la matrícula. La identificación del motor T-GDI", aparece en el lado derecho de la parte inferior de la parte trasera. En el nivel Limited tiene un aplique satinado en el paragolpes, mientras que en el Safe es en color negro mate. También hay sensores posteriores y cámara de retroceso de serie, para completar la descripción de la zaga.

Pasando a las dimensiones y cerrando el apartado del exterior, este nuevo Creta tiene una longitud de 4.290 mm, un ancho de 1.790 mm, un alto de 1.635 mm y una distancia entre ejes de 2.610 mm. Si lo comparamos con su antecesor (ver prueba), con el que además comparte la plataforma (llamada PB), esta segunda generación es 20 mm más larga, 10 más ancha y con el mismo alto, en tanto que la distancia entre ejes fue la cota que aumentó para darle esos 20 mm mencionados de largo extra.


Interior

Pasando al habitáculo poco queda de la generación anterior. Es más, hasta parece ser una versión a escala de un nuevo Tucson. La estética e incluso algunas piezas son compartidas con aquel producto, elevando el nivel de calidad percibida de este Creta frente a su antecesor. Que nobleza obliga decirlo, siempre lució bastante espartano, sencillo y desprovisto de lujos en su interior en términos de materiales y diseño. Por el contrario, la calidad de ajustes siempre fue ejemplar. Más que nada en las unidades provenientes de Brasil.

Ahora si bien, aunque sigue sin tener materiales muy elaborados (predominan los plásticos rígidos en la consola) la calidad general se mantuvo bastante bien en general y ahora luce algo más refinado en sus terminaciones. Las puertas cierran con la solidez de una bóveda bancaria. Y al tener burletes tan gruesos, incluso a veces hay que hacer esta operación dos veces. A su vez, todas las teclas y perillas tienen un sonido y tacto muy bueno, así como tampoco se perciben crujidos estructurales, ni hay piezas mal encastradas.


Sentarse al volante es una experiencia casi de déjà vu con otros SUVs de este segmento. La butaca va alta incluso en la posición más baja y la columna de dirección se puede ajustar tanto en altura como alcance. El resultado es una posición de manejo cómoda, pero elevada. La base del asiento podría tener un par de centímetros más para apoyar mejor los muslos, mientras que por el precio de esta variante Limited, ya podría bien ofrecer algún tipo de ajuste eléctrico, ya sea en altura, longitudinal o incluso lumbares. En su defensa, cuenta con asiento ventilado del lado izquierdo (ítem poco visto en el segmento), aunque no calefaccionados.

En términos de instrumentales en el Safe lleva cuatro cuadrantes analógicos siendo dos grandes (tacómetro y velocímetro) y dos pequeños (combustible y líquido refrigerante) con un display digital de 3,5 pulgadas al centro para las funciones de la computadora de a bordo. El Limited, por su parte, utiliza un panel de instrumentos Supervision Cluster con un display de siete pulgadas TFT a color con computadora de a bordo y velocímetro allí, mientras que el tacómetro, medidor de combustible y temperatura del refrigerante van en relojes analógicos. Además se lo puede personalizar a nivel cromático con los modos de conducción (Normal/Sport/Eco).


Pasando a la consola central, las dos versiones llevan al sistema blueMedia3, pero para el Safe con pantalla táctil de ocho pulgadas con AM/FM/2USB-A/Bluetooth/Android Auto (inalámbrico)/Apple CarPlay (inalámbrico) y cuatro parlantes, mientras que el Limited cuenta con una de de 10,25 pulgadas con AM/FM/2USB-A/Bluetooth/Android Auto/Apple CarPlay y seis parlantes. De serie en ambas versiones trae un cargador inalámbrico (Qi) para esos aparatos que habitan nuestros bolsillos y el espejamiento por Android Auto o Apple CarPlay se realiza sin cables en el Safe. Muy práctico y acorde a los tiempos que corren. Pero en el Limited, no. Raro que el más accesible lo tenga y el más completo, no.

Dejando la parte delantera y pasando a la trasera, este Creta tiene 20 mm extra de batalla frente a su antecesor y se nota. Más allá de que este SUV siempre gozó de tener una de las plazas posteriores más amplias del segmento, ahora esto se ve incrementado aún más. Si bien el espacio para los pasajeros posteriores ya era bueno en el modelo previo, ahora es un poco mejor incluso. Son plazas posteriores aptas para dos adultos, habiendo buen espacio para las piernas y cabezas de los que viajen allí, siempre y cuando no superen los 1,85 m de altura, es decir, para estaturas convencionales.


Un tercer adulto podrá ir sentado en el medio, con casi el mismo nivel de confort que aquellos en los laterales. Porque si bien hay un mínimo falso túnel de transmisión, es bastante plano y el respaldo se siente apenas más duro. El espacio para las piernas, en tanto, es correcto; al igual que el alto respecto de la cabeza. Para viajes de corta y media distancia no será algo problemático. El diseño casi cúbico de la carrocería del Creta siempre tuvo su lógica si lo vemos desde adentro hacia afuera. Otro punto práctico positivo es que las puertas abren bastante (casi a 90º) y son grandes tanto adelante como atrás.

Respecto del Creta anterior, los respaldos ya no van tan reclinados y se siente que perdió algunos grados de inclinación para esas siestas que se echan los más pequeños (y algunos más grandes también) cuando se aburren de viajar. Más allá de esto, es un espacio cómodo y lógico para una familia pequeña, o una pareja que no necesite tan seguido las plazas traseras. En términos de amenidades, hay salidas de aire acondicionado (solo en el Limited) y una toma USB-A para cargar dispositivos electrónicos (de serie en todas las versiones), así como un generoso techo solar eléctrico y panorámico (también solo en Limited).


Con 422 litros de volumen, aunque perdió 9 litros frente a su antecesor, el Creta se mantiene entre uno de los SUVs chico con mejores capacidades de baúl. De no ser suficiente ese volumen se pueden abatir los respaldos traseros en partes asimétricas (60:40) para conseguir 1.390 litros de capacidad, (35 litros menos que antes) dejando además una superficie plana con un piso de buena calidad plegable en mitades.

Por debajo va el auxilio con un neumático que ya no es igual a los titulares ni tampoco ya viene más con la misma llanta de aleación que las otras cuatro sobre las que va parado el Creta. Ahora Hyundai utiliza un Pirelli en medida T155/90 R16. Lo extraño es que antes tenía una mejor capacidad de cargas incluso con un neumático de tamaño completo y llanta de aleación. Pero desde hace un par de "model-years" anteriores, ganó un auxiliar bastante reducido en dimensión y capacidades. Una lástima que haya pasado.


Motor y transmisión

En términos mecánicos, la segunda generación del Creta estrena a un nuevo impulsor Gamma T-GDi de Kia-Hyundai. Tiene 998 cc de cilindrada, doble distribución variable de válvulas (D-CVVT), inyección directa (GDi), turbocompresor, intercooler y 12 válvulas. Este motor reemplazó al conocido 1.6 Gamma atmosférico de 123 cv de potencia a 6.400 rpm y un torque máximo de 156 Nm presente a las 4.500 vueltas, que se sigue ofreciendo en las versiones alto de gama del HB20, por ejemplo (ver prueba).

El nuevo 1.0 turbo es capaz de producir 120 cv de potencia a 6.000 rpm, es decir, pierde 3 cv, pero ganó un par máximo de 175 Nm a las 1.500 vueltas. A nuestro mercado llega asociado a una transmisión manual o automática secuencial de seis relaciones, como es el caso de la unidad evaluada. En Brasil el Creta también ofrece una mecánica 2.0 litros atmosférica de 167 cv de potencia y 206 Nm de par, que por ahora no se ofrecerá en nuestro mercado. Algo que no tiene ningún Creta es tracción integral en opción, contando solo con una configuración delantera.


Esta mecánica tricilíndrica tiene una mejor y mayor respuesta en baja que el 1.6 al que reemplazó. Hay un avance enorme frente al aquel en varios aspectos: respuesta y diversión de manejo, más que nada. Pero respecto a otros tricilíndricos del segmento, el de Hyundai gana mucho en suavidad y refinamiento. En el primer punto encontré que el impulsor va mejor aislado del habitáculo teniendo que pisar muy a fondo el acelerador y llevando al 1.0 por encima de las 5.000 vueltas para percibir si tenemos tres o cuatro cilindros debajo del capot, porque emite ese clásico e inevitable ronroneo más "rasposo" de los tricilíndricos.

Su respuesta es bastante suave, y solo por debajo de las 1.500 vueltas es algo remolón para romper las inercias más que nada, cosa que realiza con cambios cortos hasta la cuarta marcha, mientras que las últimas dos relaciones son mucho más largas. Pero cuando el torque máximo entra en acción, se lo nota mucho más ágil de lo que se podría suponer en los papeles. Es uno de esos motores que acallan prejuicios construidos de leer una ficha técnica solo con salir a usarlos. Entre las 1.500 y 3.500 rpm se encuentra su rango ideal de trabajo y es ahí donde la transmisión lo hace trabajar más a gusto.


La transmisión automática es la clásica con convertidor de par de esta plataforma PB de Kia-Hyundai y al igual que siempre, en esta segunda generación del Creta se destaca por su suavidad a la hora de pasar marchas. Permite pasar o bajar cambios desde el selector con el modo secuencial, pero una vez que alcancemos el régimen máximo, tomará las riendas por su cuenta. No es de las cajas más veloces del mercado, pero para el cometido familiar de este producto, sale bastante airosa en la evaluación y aprueba con buena nota. En este nivel Limited incorpora levas de cambio integradas al volante.

Hyundai declara una velocidad máxima de 180 km/h, mientras que la aceleración de 0 a 100 km/h es de 11,5 segundos en esta versión con caja automática. La marca surcoreana no divulga sus cifras oficiales de consumo, pero en los registros de prueba, obtuve 7,5 litros cada 100 km en ciudad, 6,5 l/100 km en ruta, y 7,0 litros cada 100 kilómetros en el ciclo combinado. Frente al 1.6 que reemplazó, aquel en su momento había dado 9,2 litros cada 100 km en ciudad, 6,4 l/100 km en ruta, y 7,8 litros cada 100 kilómetros en el ciclo combinado. El depósito de combustible lleva 50 litros de capacidad (- 5 litros respecto al anterior) y el peso en orden de marcha es de 1.300 kilogramos (perdió 59 kg frente al primer Creta).


Comportamiento dinámico

Al haber mantenido la plataforma de la primera generación, pero ahora con una distancia entre ejes 20 milímetros mayor y con una masa general que se redujo en algo así como 60 kg, el Creta se percibe muy similar al anterior, aunque con una agilidad mayor por tener un impulsor que presenta una respuesta más briosa que el 1.6 que reemplazó. Los 3 cv menos ni se notan. Pero los 19 Nm de torque a casi 3.000 vueltas menos, sí, se perciben con claridad. Comencemos por lo que no cambió tanto para luego sumergirnos en las diferencias entre el 1.6 liso y este 1.0 T-GDI. 

En términos de suspensiones sigue ofreciendo un esquema clásico de Kia-Hyundai, con un eje delantero que utiliza un planteo independiente de tipo McPherson, mientras que en el trasero hace lo propio un eje tipo CTBA (Coupled Torsion Beam Axle). Esto repercute en un andar bastante aplomado en todos los ámbitos de uso. En la ciudad es un producto fácil de llevar gracias a la correcta asistencia de la dirección y un despeje que si bien no es de los más generosos (190 mm) tiene una altura lógica y jamás tocó abajo.


Aunque comparte la base mecánica con el HB20, el Creta siempre dio una sensación de ser un SUV de verdad y no una variante elevada de aquel producto. Las suspensiones tienden hacia lo blando en comparación con otros rivales de segmento, pero lo hacen con la sensación de ir manejando más un Tucson en miniatura que un "HB20 con tacos". Hyundai buscó darle un equilibrio justo entre dinámica y confort que logra en gran forma desde la primera generación y que se conserva en esta segunda.

La dirección en tanto, con asistencia hidráulica es muy amigable para el uso en el ámbito urbano, presentándose cómoda en las maniobras de estacionamiento y siendo bastante directa cuando tomamos una curva veloz. A su vez, la visibilidad general de esta carrocería es muy buena y prácticamente esta carrocería (casi) no tiene puntos ciegos, ya que los pilares A no son tan gruesos, a diferencia de los C que restan bastante visibilidad hacia atrás, en especial hacia los ¾ posteriores al mirar en intersecciones.


Pero todo eso seguro que ya lo sabías si tenés un Creta de los anteriores (o al menos lo vas a querer seguir teniendo hasta que termines de leer este análisis). Seguro querés saber cómo se lleva esta carrocería con el 1.0 T-GDI. De maravillas. Y es sin dudarlo, el impulsor ideal para esta plataforma. Sería interesante también verlo en los HB20 también como dije hace unas semanas (ver contacto), aunque no es algo estrictamente necesario. En el Creta, por el contrario, frente a una competencia con motores turboalimentados y de baja cilindrada desde hace años, es un soplo de aire fresco que el modelo precisaba.

Es un impulsor refinado de verdad y sin dudarlo, el más moderno de su especie en el mercado local. Recién a partir de las 4.500 rpm, el motorcito emite un sonido ronco, que además produce una sonoridad muy agradable de escuchar y bastante simpática. Este disfrute de uso además se ve aumentado por una transmisión muy lineal y suave. Los cambios apenas se sienten. Es un conjunto mecánico que apela al confort más que a la deportividad, así que en ese sentido cumple bien con su cometido.


El impulsor 1.0 T-GDI, como ya dije en el contacto del HB20 en Brasil de hace unas semanas, tiene una respuesta bastante similar a la del 1.6 atmosférico, con una agilidad notoria recién a partir de las 2.000 rpm, donde muestra de mejor forma su potencial. Manifiesta también ese clásico ruido tricilíndrico por encima de ese régimen, aunque la sonoridad general, a unos 100 km/h es de unos correctos 66 decibeles. Pero en donde hay claras diferencias entre los dos motores, es en elasticidad mecánica y recuperaciones. 

Tal es así que a 70 km/h en D6, el 1.0 turbo viaja a unas 1.750 rpm, en tanto que a 110 km/h, pasa a D6 y con el motor trabajando a 2.600 vueltas. Pasando a la recuperación de 80 a 110 km/h, este 1.0 T-GDI tarda unos 6,43 segundos. En tren de compararlo con el 1.6, aquel iba a 70 km/h a 1.550 rpm en D6, en tanto que a 110 km/h va en D6 a 2.550 rpm. Para ir de 80 a 110 km/h, cumplió con unos 8,50 segundos. Es decir, son similares entre las dos mecánicas. Pero en las recuperaciones, ganó mucho con el 1.0 T-GDI.


Por otra parte, en este nivel Limited como dije más arriba, lleva el selector llamado "Drive Mode" que permite elegir cuatro modos de conducción, Eco y Sport, además del Normal que su nombre ya lo dice todo. El primero ayuda a mejorar los consumos haciendo que el pedal del acelerador tenga un accionar más "adormecido" y las marchas pasan a unas tranquilas 2.000 vueltas. 

Con el segundo se aumenta la respuesta del acelerador y los cambios se suceden 500 rpm más arriba. Además en el modo "manual" (S por "Sport", pero de la caja, no del selector de modos de conducción), el la transmisión estira las revoluciones hasta el corte de la inyección. Usando el modo Eco se tendrá una respuesta más calmada, pero por instinto pisaremos más a fondo el acelerador. Los consumos no varían tanto si desconectamos esta función, por lo que es una mejor opción aprovecharlo cuando hacemos varios kilómetros a velocidad constante en la ruta, por ejemplo.


Equipamiento

El Creta llega en dos niveles denominados Safe y Limited. El primero cuenta de serie con: pack eléctrico (cuatro levantavidrios, espejos y bloqueo), alarma, respaldo trasero abatible 60:40, dirección asistida eléctricamente (MDPS), faros delanteros halógenos con luces diurnas LED, faros antiniebla delanteros, luces traseras LED, encendido automático de luces, sensores de estacionamiento traseros, cámara de retroceso, climatizador automático de una zona, sistema multimedia con pantalla táctil de ocho pulgadas con AM/FM/2USB-A/Bluetooth/Android Auto (inalámbrico)/Apple CarPlay (inalámbrico), cuatro parlantes, instrumental analógico con computadora de a bordo y display LCD de 3,5 pulgadas, volante multifunción regulable en altura y profundidad, control de velocidad crucero y limitador de velocidad, asiento del conductor con regulación manual en altura, tapizados en tela "Tricot Emboss", cargador inalámbrico para smartphones (Qi), freno de estacionamiento electromecánico con función "Auto Hold", barras de techo longitudinales, molduras laterales exteriores en color gris plata, sistema Start&Stop, y llantas de aleación diamantadas de 17 pulgadas sobre neumáticos en medida 215/60 R17.


El Creta Limited suma o reemplaza sobre el Safe: faros delanteros full LED con luces diurnas con función de luz de curva, climatizador automático de una zona con salidas de aire para las plazas traseras, techo solar eléctrico y panorámico, botón de encendido/apagado, llave manos libres (Smart Key), asiento delantero del conductor ventilado, cámaras 360º, espejos exteriores rebatibles eléctricamente, instrumental digital Supervision Cluster con display de siete pulgadas TFT con computadora de a bordo, modos de conducción (Normal/Sport/Eco), sistema multimedia con pantalla táctil de 10,25 pulgadas con AM/FM/2USB-A/Bluetooth/Android Auto/Apple CarPlay, seis parlantes, volante multifunción en cuero regulable en altura y profundidad con levas de cambio integradas, sensores de estacionamiento delanteros y traseros, toma USB-A de recarga de dispositivos para las plazas traseras (1), tapizados en eco-cuero, y freno de estacionamiento electro-mecánico (EPB) con función "Auto Hold". Es una de las más completas del segmento, faltando solo un espejo interior con anti-encandilamiento automático, asistente de estacionamiento, un climatizador de dos zonas, sensor de lluvia, antinieblas trasero o algún ajuste eléctrico de butacas, solo por mencionar algunos ítems que sí podemos encontrar algunos rivales directos de Creta.


Seguridad

En términos de dotación de seguridad, todos los Creta vienen de serie con: seis airbags, frenos ABS+EBD+BA, controles de tracción y estabilidad (VSM) con función para trailers, anclajes ISOFIX y TopTether para sillas infantiles, asistente para arranque en pendientes (HAC), monitoreo de presión de neumáticos (TPMS), señalización de frenado de emergencia (ESS), alerta de ocupante trasero (ROA), cinco apoyacabezas, y cinco cinturones inerciales de tres puntas. Digamos, una dotación normal, lógica.

Pero en el nivel Limited probado suma a esta lista lo siguiente: paquete de asistencias Hyundai SmartSense incluyendo: asistente de evasión de colisión en función de giro (FCA - JT), monitor de punto ciego (BVM) con visualización en instrumental, sistema activo de cambio involuntario de carril (LKA), sistema de asistencia a la frenada de emergencia (FCA/FCW), detector de fatiga del conductor (DAW), alerta de salida del vehículo precedente (LVDA), y asistente de seguimiento de carril (LFA).


Es una dotación casi calcada a la presente en un Tucson Limited o Kona Hybrid Limited, que dicho sea de paso, cuestan U$S 59.990 y U$S 42.990, es decir, U$S 23.500 y U$S 6.500 más que este Creta respectivamente. Es un nivel muy alto, y por lejos uno de los Hyundai más completos que se ofrecen en el mercado en este sentido. Así como también queda bastante por encima de muchos rivales de segmento en relación a asistencias disponibles. Sería interesante que alguna de esas tecnologías también llegaran al nivel Safe, para evitar dar el salto de U$S 4.000 entre versiones. Pero de todas formas, vale la pena saltar.

Bien podría ofrecer (como lo hace en Brasil) el control de velocidad crucero inteligente (SCC con función Stop & Go) para redondear el paquete perfecto. Pero más allá de eso, es una dotación más que destacada y más frente a su antecesor. Comenzando por ver cómo funciona cada uno de estos asistentes de seguridad, el asistente anti-colisión frontal (FCA) con función Junction Turning (JT) para evitar colisiones en las intersecciones es una función del sistema de frenado autónomo puede detectar vehículos, peatones y ciclistas, pero amplía el rango de protección para incluir las colisiones que se producen en las intersecciones al girar a la izquierda. Detecta peatones entre los 10 y los 60 km/h y vehículos entre los 10 y 180 km/h para el aviso y la frenada autónoma trabaja entre los 10 y 60 km/h para vehículos y peatones.


Pasando al asistente de seguimiento de carril (LFA), por su parte, ajusta automáticamente la dirección para ayudar a mantener el vehículo dentro de su carril. Funciona junto con el mejorado asistente de mantenimiento de carril (LKA), que también detecta los bordes de la carretera y las líneas. El alerta de ocupante trasero (ROA), en tanto, monitoriza los asientos traseros mediante un sensor que detecta los movimientos. Antes de salir y cerrar el vehículo, el sistema transmite al conductor señales visuales y sonoras para garantizar que retire a los pasajeros de los asientos traseros. Hyundai ya lo había estrenado en el Santa Fe de generación actual, pero es la primera vez que llega esta tecnología al Creta.

El monitor de punto ciego (BVM) con visualización en instrumental, por su parte, utiliza radares traseros para monitorizar las esquinas traseras y, si detecta la presencia de otro vehículo, muestra una alerta visual mediante una cámara que proyecta imágenes en el instrumental, ya sea del lado derecho como izquierdo. Ya terminando con las tecnologías, el alerta de salida del vehículo precedente (LVDA) advierte al conductor cuando el vehículo situado delante de él comienza a avanzar si detecta un retraso en su reacción, por ejemplo, en los semáforos.

Por último, el control de tracción y estabilidad (o VSM como le dice Hyundai) puede desactivarse en dos etapas, primero solo con el de tracción, y manteniendo apretada la tecla un poco más (3 segundos para ser preciso), apaga ambos. Aunque nunca lo hace del todo, cosa que está bien. Por encima de los 22 km/h se vuelven a activar de forma automática los dos sistemas, es decir, como el resto de los productos de la marca que no tengan una naturaleza deportiva.


Precio, garantía y competidores

La gama local del nuevo Creta se reparte en tres niveles: Safe 1.0 T-GDi M/T (U$S 29.990), Safe A/T (U$S 32.490) y el evaluado hoy, Limited A/T (U$S 36.490). La garantía es ejemplar en Hyundai siendo de 5 años sin límite de kilometraje en toda la gama. Son valores algo más elevados que en algunos rivales, pero tampoco se despegan mucho de los precios que tenía la generación previa, que tenía mucho menos equipamiento, una mecánica menos moderna y sin dudas, nula presencia de asistencias a la conducción.

Si hay algo que a este producto de Hyundai no le falta, además de equipamientos de seguridad y confort, son competidores directos. Considerando el precio de esta variante Limited 1.0 T-GDi A/T, los rivales más destacados son: Chevrolet Tracker Premier 1.2 Turbo A/T (U$S 34.490), Geely Coolray GF 1.5 G-Power 260T DCT (U$S 33.990), Haval Jolion Top 1.5 GDIT 7DCT (U$S 34.950), Honda HR-V 1.8 EX-L CVT 2WD (U$S 36.900), Jeep Renegade Longitude 1.8 AT6 FWD (U$S 37.350), Kia Seltos LX Plus 1.6 A/T (U$S 34.990), Nissan Kicks Exclusive 1.6 CVT (U$S 33.990), Opel Crossland 1.2 T Elegance EAT6 (U$S 33.990), Peugeot 2008 1.2 PureTech 130 Allure EAT6 (U$S 38.900), Peugeot 2008 1.2 PureTech 155 GT EAT8 (U$S 44.500), Renault Duster Intens Vision 1.3 TCe CVT (U$S 29.990), Seat Arona 1.6 FR Plus A/T (U$S 31.950), Toyota Raize 1.0 T GLX A/T (U$S 32.990), Volkswagen T-Cross Highline 200 TSI 1.0 Automatic (U$S 34.990), Volkswagen T-Cross Comfortline Panoramic 200 TSI 1.0 Automatic (U$S 33.990) y Volkswagen T-Cross Highline Automatic + Innovation 200 TSI 1.0 Automatic (U$S 37.440).


Al mirar los precios de referencia de la competencia, Hyundai queda bastante bien parado con un producto moderno, bien equipado, con una mecánica competente, valores lógicos y una garantía ejemplar. Es cierto, ya no se mueve en los valores que podía tener la primera generación de Creta. Pero también tenemos que considerar que el segmento entero está cada día acercándose más a la barrera psicológica de los U$S 40.000 e incluso hay modelos equivalentes a este SUV de la firma surcoreana, que la sobrepasan holgada.

Por tal motivo, la propuesta de esta segunda generación de Creta luce atractiva y razonable en un segmento que ya de forma definitiva tomó esa franja del mercado que antes solían habitar las berlinas y sedanes de segmento C. En el caso específico de este producto, mejora en todos los aspectos frente a su antecesor, con un posicionamiento que lo deja bastante competitivo en comparación a la variada oferta que ofrece el segmento SUV sub-compacto, en especial aquellos provenientes del Mercosur.


Conclusión  

La anterior generación del Creta ya gozaba de una muy buena reputación dentro del segmento de los SUVs compactos. El producto de Hyundai siempre ha sido una gran opción para aquellos que busquen un buen combo de diseño/calidad/equipamiento/espacio interior/garantía, que ahora se ve reforzado por una mejora en los ítems de seguridad y confort que ofrece, sumado a un diseño que no se le parece a nada. Eso sí, también tiene precios que al casi no tener variantes "de acceso", lucirán elevados para muchos clientes y también bastante cercanos a los de su hermano crossover importado e híbrido, el Kona Hybrid.

Eso sí, pocos SUVs sub-compactos regionales tienen la dotación de asistencias a la conducción que ofrece Hyundai en la versión más equipada en nuestro mercado como lo es esta Limited. Sería interesante que la gama se amplíe con un catálogo de opciones por debajo de la Safe como sí se están ofreciendo en otros países. Además aportaría una variante de volumen que llene el hueco (grande) de precios que ahora existe entre este SUV en su nivel de acceso y los HB20, que hoy son la puerta de acceso a la familia Hyundai.


En tren de llenar ese espacio también podría considerarse al Venue (ver nota) como una opción entre ambos, ya que es más pequeño que el nuevo Creta. Pero al ser producido extra-zona, dudo que consiga valores más accesibles que el modelo brasileño. Incluso al primer Creta en Brasil se lo sigue vendiendo bajo la denominación "Creta Action" para competir en la parte más popular del segmento. Más allá de eso, volviendo al SUV evaluado en cuestión, esta segunda generación del Creta mejora en todo lo conocido de su antecesor, pero a la vez conserva todas sus virtudes. Hay un avance y se nota a primer golpe de vista.

También aplaudo al brillante motor 1.0 T-GDi. Era algo que por suerte con esta renovación se incorporó de serie en toda la gama, destacándose en términos de respuesta y eficiencia. Por eso, con una serie de novedades aquí y allá, sumando equipamientos variados, así como también dotándolo de un estilo controversial, hoy el Creta está más preparado que nunca para salir a defender su lugar en uno de los segmentos más peleados del mercado. Como siempre, solo falta que el consumidor aprecie las mejoras y pueda repetir el éxito de la primera generación mirando bastante más allá de su diseño tan distinto a todos.


A favor
  • Calidad de materiales y terminaciones
  • Capacidad de baúl
  • Conjunto motor/transmisión
  • Consumos reducidos
  • Confort de marcha
  • Comportamiento dinámico
  • Diseño
  • Equipamientos de seguridad y confort
  • Garantía
  • Habitabilidad para cuatro adultos
  • Tecnologías aplicadas
En contra
  • Capacidades off-road limitadas
  • Neumático de auxilio temporario
  • Visibilidad ¾ trasera reducida



FICHA TÉCNICA:

MOTORIZACIÓN
Cilindrada (cc) 998
Número de cilindros: 3
Número de válvulas: 12
Relación de compresión: 11,5:1
Diámetro x carrera (mm): 71,0 x 84,0
Inyección: directa con turbocompresor, intercooler y doble distribución variable de válvulas (D-CVVT)
Potencia máxima (cv/rpm) 120/6.000
Torque máximo (Nm/rpm) 175/1.500
TRANSMISIÓN
Caja de velocidades automática con convertidor de par y seis relaciones
Tracción delantera
DIRECCIÓN
De piñón y cremallera con asistencia eléctrica variable
FRENOS
Delanteros: de discos autoventilados
Traseros: de discos sólidos
EJES - SUSPENSIÓN
Delantera: independiente tipo McPherson
Trasera: de eje rígido tipo CTBA (Coupled Torsion Beam Axle)
NEUMÁTICOS
Dimensiones: 215/60 R17
Rueda auxiliar: T155/90 R16
PRESTACIONES
Velocidad máxima (km/h) 180
Aceleración 0-100 km/h (s) 11,5
Consumo (l/100km) Urbano: N/D - Carretera: N/D - Mixto: N/D
DIMENSIONES / PESO
Capacidad del baúl (l) 422/1.390
Peso en vacío (kg) N/D
Peso en orden de marcha (kg) 1.300
Largo total (mm) 4.290
Ancho total (mm) 1.790
Alto total (mm) 1.635
Distancia entre ejes (mm) 2.610
Capacidad del tanque de combustible (l) 50
Despeje al suelo (mm) 190
Capacidades off-road (º): Ángulo de ataque: 20,4 - Ángulo ventral: N/D - Ángulo de salida: 28,3

Galería: Hyundai Creta Limited 1.0 T-GDi A/T | Créditos: Autoblog y Diego Olivera.
Prueba Hyundai Creta Limited 1.0 T-GDi A/T

EQUIPAMIENTO

EXTERIOR
Barras de techo longitudinales
Faro antiniebla delanteros
Faros delanteros full LED con luces diurnas con función de luz de curva
Llantas de aleación de 17 pulgadas
Luces traseras LED
Techo solar eléctrico y panorámico
SEGURIDAD
Airbags frontales, laterales delanteros y de cortinas
Alerta de salida del vehículo precedente (LVDA)
Alerta de ocupante trasero (ROA)
Apoyacabezas delanteros y traseros (5)
Anclajes ISOFIX y TopTether para sillas infantiles
Asistente de arranque en pendientes (HAC)
Asistente de evasión de colisión en punto ciego (BCA)
Asistente de seguimiento de carril (LFA)
Cinturones de seguridad inerciales de tres puntos (5)
Control de estabilidad (ESC)
Control de tracción (TCS)
Distribución electrónica del frenado (EBD)
Detector de fatiga del conductor (DAW)
Detección de punto ciego (BVM) con visualización en instrumental
Frenos ABS
Sistema activo de cambio involuntario de carril (LKA)
Sistema de asistencia a la frenada de emergencia (FCA/FCW)
CONFORT
Asiento del conductor con regulación en altura manual
Asiento del conductor con ventilación
Botón de encendido/apagado
Cámara de retroceso y 360°
Cargador inalámbrico para smartphones (Qi)
Cierre centralizado con mando a distancia
Climatizador automático de una zona con salidas de aire para las plazas traseras
Control de velocidad crucero con limitador de velocidad
Dirección asistida eléctricamente
Encendido automático de luces
Espejos retrovisores exteriores con luz de giro integrada y plegables eléctricamente
Freno de estacionamiento electro-mecánico (EPB) con función "Auto Hold"
Instrumental digital Supervision Cluster con display de siete pulgadas TFT con computadora de a bordo
Levantavidrios eléctricos delanteros y traseros con sistema one touch solo para conductor
Luces interiores LED
Modos de manejo (Normal/Sport/Eco)
Parlantes (6)
Respaldo trasero abatible 60:40
Sensores de estacionamiento delanteros y traseros
Sistema de apertura y cierre sin llave (Keyless)
Sistema multimedia con pantalla táctil de 10,25 pulgadas con AM/FM/2USB-A/Bluetooth/Android Auto/Apple CarPlay
Tapizados en eco-cuero
Toma USB-A de recarga de dispositivos para las plazas traseras (1)
Volante multifunción en cuero regulable en altura y profundidad con levas de cambio integradas

PRECIO Y GARANTÍA:

U$S 36.490. Garantía: 5 años sin límite de kilometraje.

COMERCIALIZA:

Hyundai Fidocar S.A. Florida 1234. Tel. 29031234. Web: www.hyundai.uy