Probamos a la RAM Dakota: un nombre conocido con una nueva identidad

martes, 6 de octubre de 2026




Evaluamos a la nueva pick-up mediana y regional de RAM, la Dakota. Llega importada desde Argentina en configuración Big Horn, asociada a un motor 2.2 turbodiesel, con 200 cv de potencia y 450 Nm de torque, asociado a una transmisión automática con convertidor de par y ocho relaciones.
¿QUÉ ES?: La nueva generación de la pick-up mediana Dakota, ahora comercializada bajo la marca RAM (ver lanzamiento). Fue presentada regionalmente en octubre de 2025 (ver nota) y deriva de las Fiat Titano (ver nota) y Peugeot Landtrek (ver lanzamiento), que a su vez, están basadas originalmente en la Changan Hunter (ver lanzamiento). Ahora llega importada desde la planta de Ferreyra, en Córdoba, Argentina, en variante Big Horn asociada a un 2.2 turbodiesel, con 200 cv de potencia y 450 Nm de torque, asociado a una transmisión automática con convertidor de par y ocho relaciones de origen ZF.


¿QUÉ PRECIO Y GARANTÍA TIENE?: Como dije más arriba, hoy la gama se reduce exclusivamente a una sola versión aunque más adelante llegarán las variantes Warlock y Laramie Night Edition. La Big Horn evaluada tiene un precio de U$S 59.990. La garantías son las mismas que en otros productos de RAM, con 3 años o 100.000 km.

¿CONTRA QUÉ COMPITE?: Al ser una pick-up mediana, la competencia es muy conocida con jugadores históricos del segmento. Pero a los que también hay que sumarle otros rivales más recientes que también están haciéndose su lugar en el mercado. Dakota se enfrenta a las Chevrolet S10 (ver lanzamiento), Foton Tunland V9 (ver lanzamiento), GWM Poer (ver lanzamiento), JMC Grand Avenue Pro (ver lanzamiento), KGM Musso Grand (ver lanzamiento), Mitsubishi L200 (ver lanzamiento), Nissan Frontier (ver lanzamiento), Toyota Hilux (ver lanzamiento), y Volkswagen Amarok (ver lanzamiento).


¿POR QUÉ ES INTERESANTE EVALUARLA?: Dakota representa uno de los ejercicios más extraños dentro de la estrategia global del Grupo Stellantis. Toma como punto de partida una arquitectura ya conocida, compartida con Fiat Titano, Peugeot Landtrek (ver prueba) y Changan Hunter, para intentar transformarla en una RAM con identidad propia. Es, en esencia, un intento por vestir con el ADN de la marca estadounidense a una pick-up nacida sobre una base de origen chino, aprovechando una plataforma amortizada para ampliar su oferta en mercados de la región. Y la elección del nombre tampoco es casual. 

Recuperar la histórica denominación Dakota, utilizada durante décadas por Dodge, busca aportar un peso simbólico que la acerque al legado de las pick-ups norteamericanas. Sin embargo, más allá de la estética específica, el equipamiento y la puesta a punto desarrollados por RAM para este modelo en la región, su desafío pasa por realmente convencer de que puede ofrecer la personalidad esperada de la marca pese a compartir su génesis con otros productos del grupo que ya conocemos. Es un ejercicio muy similar al que se realizó con Rampage (ver prueba) tomando como base la arquitectura de Fiat Toro (ver prueba), con un resultado diferente al de su prima de la compañía de origen italiano. ¿Será Stellantis capaz de repetir esa fórmula pero un segmento más arriba? Lo sabremos en el análisis completo de la Dakota esta semana.