Prueba: Mercedes-Benz GLC Coupé 250 Exclusive Plus 4MATIC 9G-TRONIC

viernes, 12 de mayo de 2017



Evaluamos al Mercedes-Benz GLC Coupé en su variante intermedia, el Exclusive Plus 4MATIC 9G-TRONIC.
Probamos a la variante Coupé del Mercedes-Benz GLC. Nos subimos durante cuatro días y por más de 650 kilómetros a la versión 250 Exclusive Plus equipada con el motor 2.0 litros turboalimentado con 211 cv de potencia, tracción integral 4MATIC y transmisión automática 9G-TRONIC.

Mercedes-Benz, como cualquier otra marca, tiene varios códigos internos para diferenciar a sus productos en la interna. Los que arrancan con la "W" son berlinas, los "X" son SUVs, las rurales son las "S", "R" es para los raodsters, "A" son los cabrios, "V" las limousines, mientras que los coupés llevan a la letra "C".

Después de esa sopa alfabética, ahora podré explicar cómo diferenciar un GLC de un GLC Coupé. El primero es el X253 mientras que el segundo es el C253. Ambos se producen en la planta alemana de Bremen para todo el mundo y están basados en la plataforma Modular Rear Architecture (MRA) de Mercedes-Benz, estrenada en el Clase C actual (ver lanzamiento), producto con el que los GLC comparten además mecánicas y algunos elementos del interior.


El GLC convencional fue presentado en el Salón de Frankfurt 2015 (ver nota) y a Uruguay llegó casi al mismo tiempo que la muestra alemana (ver lanzamiento) con tres versiones de equipamiento y la tarea de tomar la posta del GLK (ver lanzamiento). Apenas seis meses después le llegó el turno de ser lanzado en el Salón de Nueva York 2016 al GLC Coupé (ver lanzamiento).

Esta nueva carrocería ya se había anticipado en forma bastante fidedigna con el GLC Coupé Concept (ver nota) visto en el Salón de Shanghai un año antes. Con este producto Mercedes-Benz ahora tiene un modelo para competir de forma directa con el BMW X4 (ver lanzamiento), así como con otros modelos similares que vendrán de otras marcas premium como Audi en el futuro inmediato.


A Uruguay llegó en noviembre de 2016 (ver lanzamiento) con tres versiones: 250 Exclusive Plus (U$S 105.990), 300 AMG Line (U$S 115.490) y Mercedes-AMG GLC 43 Coupé (U$S 159.990). En enero de este año, en tanto, sumó una cuarta variante llamada Exclusive (ver lanzamiento) con un precio más accesible que sus hermanos de U$S 89.990. La garantía en todos los casos es de 2 años sin límite de kilometraje.

Autoblog pudo tomar contacto durante cuatro días y más de 650 kilómetros con un GLC Coupé 250 Exclusive Plus 4MATIC 9G-TRONIC, que es la variante del medio de la gama si despejamos de la ecuación a la prestacional trabajada por AMG. Aclarado esto, la prueba completa comienza a continuación.


Exterior

Un termómetro para saber si el diseño de un auto atrae la atención es dejarlo estacionado unas horas y al volver, contar la cantidad de huellas dactilares que hay en sus ventanillas. Durante el fin de semana que tuve al GLC Coupé, me tocó asistir al cumpleaños de una amiga y lo dejé estacionado en su entrada de garage. Cinco horas más tarde los vidrios del Mercedes tenían más dedos marcados que un tablero de Twister.

Así que siguiendo ese método de investigación que implica un gasto importante de limpiavidrios a la postre, el GLC Coupé resultó ser un producto muy llamativo. La gente lo señala por la calle y algunos más arriesgados se acercan a preguntar cuánto cuesta y en qué equipo de fútbol estás fichado. Al responder "me lo prestaron" y "soy periodista", muchos amagaron a llamar a la policía. Pero dejando mis días con él, hablemos del estilo de este producto.


Frente a su hermano más conservador este "SUV con silueta de coupé" mantiene el mismo frontal, pero con la parrilla de una barra y con "efecto diamante" que se diferencia del GLC convencional al llevar dos barras y sin ese tramado. Más abajo son idénticos, gracias a un protector cromado que en las unidades con colores oscuros le queda un poco mejor que en las carrocerías claras.

No cuenta con antinieblas delanteros, una tendencia que cada vez va haciéndose más fuerte en la industria. Pero no se los extraña. Esta versión Exclusive Plus lleva de serie las ópticas delanteras LED Intelligent Light System con distribución variable de la luz, luces activas, luz para carretera y autopista, con un poder lumínico muy superior a las ya demodé de Xenón. Y créanme que iluminan como si el propio Jesucristo abriera el cielo en la noche.


Vista desde el lateral la carrocería se muestra como una versión jibarizada del GLE Coupé (ver lanzamiento), aunque muchos los acusan a ambos de ser doppelgängers de los BMW X4 y X6 (ver lanzamiento) respectivamente. Pero más allá de ese parecido, en el caso del GLC Coupé, a criterio personal lo veo mejor definido que los modelos de la marca bávara en este ángulo. A los de Stuttgart les quedó un estilo más elegante y menos bruto. Cuestión de gustos.

Las llantas de aleación en esta versión Exclusive Plus son de 19 pulgadas sobre neumáticos Bridgestone Dueler HP Sport en medida 235/55 R19. Son más aptos para la calle que para fuera de ella, dicho por el propio fabricante. Son cauchos bastante duros que en algunas ocasiones en las que el asfalto es tan áspero como Franck Ribéry, pasan factura con algunas rumorosidades al habitáculo.


Del lado opuesto de la carrocería está el techo solar que está disponible de serie desde esta versión Exclusive Plus en adelante, en la Exclusive se paga aparte. Si bien no es un cristal panorámico, como pasa en el GLC convencional, en este Coupé se agradece por la luminosidad que le da a un habitáculo bastante oscuro producto de la línea de cintura alta, los pilares A, B y C gruesos, y el techo bajo.

La parte trasera guarda cierto parentesco con el Clase C Coupé (ver lanzamiento), aunque en este sentido el GLC gana un personalidad más robusta por una línea más elevada y una luneta más inclinada, que roba bastante visibilidad hacia atrás en especial hacia los ¾ posteriores cuando entramos en una bocacalle. Además los días de lluvia al carecer de limpialavaluneta, se torna bastante complejo ver por ese cristal. Es uno de los precios a pagar por el diseño que tiene este producto.


El portón (de accionamiento eléctrico) cuenta con unas ópticas posteriores horizontales con luces LED de posición, antinieblas, y frenos, mientras que en el logo de Mercedes-Benz se esconde (cuando no está en uso, para evitar ensuciarse) la cámara de retroceso, que es de serie en esta versión al igual que la delantera, que también debajo de a la estrella, completando una visión de 360º del exterior junto a dos cámaras más situadas en los retrovisores. Las cuatro son tan entretenidas de usar como necesarias, en especial cuando queramos estacionar. Pero retomaré esto más adelante.

Pasando ahora a las dimensiones del GLC Coupé son: 4.732 mm de largo, 1.890 mm de ancho, 1.602 mm de alto, y una distancia entre ejes de 2.873 milímetros. Para que tengan una referencia frente al GLC, acá van las medidas que tiene aquella carrocería: 4.656 mm de largo y 1.659 mm de alto, mientras que el ancho y la batalla se mantienen sin cambios.


Interior

El sector delantero del GLC Coupé es idéntico al del GLC, a no ser por algunas diferencias de tapizados o inserciones interiores específicas de cada carrocería. Y esto no es algo malo, todo lo contrario. El habitáculo de los Clase C así como de sus derivados son los más elegantes de ver, lujosos de tocar y mejor terminados del segmento D premium por una gran ventaja.

Todos los materiales utilizados en el habitáculo son de primer nivel y no existen plásticos de mala calidad en ninguna parte del interior. Desde los apliques en aluminio claro con rectificado longitudinal, al plástico piano black de nuestra unidad (de serie ahora este nivel trae en su lugar madera mate con poro abierto, que luce todavía mejor), hasta los inyectados blandos del panel que van desde arriba hasta abajo de la consola, contra las rodillas. Uno ve, huele, y siente dónde está poniendo los billetes verdes.


El otro punto de contacto con otros modelos que usan la plataforma MRA es en la excelente posición de manejo. Mercedes-Benz no optó por poner una butaca alta como pasa en otros SUVs, sino que se viaja incluso un poco más abajo que en el GLC tradicional. Por su parte gracias a la multiplicidad de regulaciones (todas eléctricas tanto de volante como del asiento con tres memorias) uno puede sentarse a gusto sin mayores problemas.

A su vez, las butacas son muy cómodas y no cansan jamás el cuerpo tras horas de manejo, contando con un buen soporte lateral para el torso así como también para las piernas. Y como si faltara algo más para redondear la perfección, en esta versión las butacas delanteras son calefaccionadas y llevan un apoyo eléctrico extensible para los muslos tanto para conductor como acompañante.


El instrumental también es prestado del GLC y de los C, con dos elementos analógicos (tacómetro y velocímetro) y otros dos digitales (temperatura de agua y cantidad de combustible). Al centro y con una resolución envidiable, está un display en donde se visualizan las varias funciones de la computadora de a bordo, así como también otras configuraciones del vehículo (luces, asistentes de seguridad, modos de manejo, entre otros).

Pasando a la consola central tiene también esa tan criticada pantalla, en este caso de siete pulgadas. Pero como ya dije en otras ocasiones, si bien no luce tan integrada al panel, se deja ver sin tener que desviar la vista del frente, ni que la distorsionen reflejos de luz. Es decir, la tablet fija funciona perfecto. No tiene una interfaz tan amigable y rápida de entender como la de los sistemas MMI de Audi o iDrive de BMW, pero se deja usar sin problemas una vez que le agarramos la mano.


El navegador es un opcional (de apenas U$S 2.200 con mapas de Garmin) que se paga aparte. Si bien Mercedes-Benz ya está ofreciendo de serie -y sin costo- en algunos productos la compatibilidad con Apple CarPlay, en los GLC aún no, pero se sabe que se habilitará próximamente. Lo que sí ya trae es la posibilidad de compartirle Wi-Fi vía Bluetooth con el paquete de datos del celular, por ejemplo, para leer Autoblog en el auto.

Como si esto no fuera suficiente, todos los GLC llevan de serie un controlador en la consola central, con un diseño bastante peculiar, que lleva en su parte superior un panel táctil para manejar los casi infinitos menús de dicha pantalla, e incluso permite dibujar letras y números, por lo que a más de uno le llevará una curva de aprendizaje aprender todo lo que puede hacerse con él. Así que habrá que dedicarle unas horas a conocer al sistema a fondo.


Por eso, en caso de que tengamos la motricidad fina un poco fuera de forma o estemos cortos de tiempo, también cuenta con una ruedita más clásica, que hace lo mismo que el touchpad pero con una simplicidad mayor. Por delante va el climatizador automático de dos zonas THERMATIC, con salidas para las plazas traseras de impecable funcionamiento, que también se puede regular desde el mencionado panel táctil.

La consola tiene un diseño fluido, porque continúa entre medio de ambas butacas, dejando lugar allí para algunos portaobjetos todos revestidos al igual que la guantera con el fin de que nada haga ruido adentro. Estos espacios que están donde iría el selector de cambios, hacen que este se transforme en pequeño bracito detrás del volante, que Mercedes denomina DIRECT SELECT. Como ya dije en otras ocasiones, en mi caso no fue molesto de usar. Pero sí admito que más de una vez lo confundí con un comando de limpiaparabrisas, pero llegué a darme cuenta a tiempo.


Ese diseño tan controversial tiene consecuencias también puertas adentro. Si bien en las plazas laterales hay espacio de sobra para dos adultos de 1,80 m de alto tanto para las piernas como para el ancho, el lugar que queda para las cabezas es el justo. No sobra casi nada. Si la idea es que aquí viajen niños con sus respectivas butacas, ya que tiene anclajes i-Size para sillas infantiles, esto no será un problema.

Ya si estamos pensando en llevar a un tercer ocupante adulto, la plaza central, ya no será un gesto tan generoso como para los que vayan en los laterales. Tanto el túnel de transmisión como las salidas de aire acondicionado traseras se roban algunos centímetros y no será el lugar más cómodo para llevar a pasajeros adultos. Mientras que el espacio para la cabeza se ve más reducido, en especial por la presencia del techo solar que con su mecanismo roba un par de centímetros a lo alto.


El espacio de cargas cuenta con 500 litros de capacidad (-50 l que el GLC) ampliables hasta 1.400 l (-200 l que el GLC), gracias a un respaldo trasero que se divide en proporción 40:20:40. Se lo puede abatir ya sea desde unas teclas ubicadas en el baúl, así como otras dos idénticas en el marco de las puertas traseras. facilitando la maniobra desde ambos lados. A su vez, cuando hacemos esto, los asientos delanteros se desplazan solos para que puedan bajar los respaldos posteriores. Y como si esto no bastara, el portón se cierra o abre de forma eléctrica y a distancia. Todo muy práctico, más allá de la pérdida de volumen frente al GLC normal.

Por el contrario, lo que no es práctico es el neumático de auxilio. Si bien antes los GLC ofrecían el sistema TIREFIT de Mercedes-Benz que se vale de un compresor para inflado y sellado de neumáticos que solo sirve para reparar pinchazos pequeños (como en nuestra unidad de pruebas), ahora fue reemplazado por un auxilio del tipo temporario en medida T155/80 R19. Si bien nos permite seguir, es una solución a medias, ya que la velocidad se limita a 80 km/h de máxima y el uso es para una distancia de 50 kilómetros. Además al ser un neumático más pequeño, las posibilidades de romperlo con un pozo, son más altas que con uno de tamaño completo.


Motor y transmisión

El encargado de mover a este GLC Coupé es un impulsor perteneciente a la familia M274 de Mercedes-Benz, y más precisamente se denomina DE20AL. Se trata de una mecánica muy similar a la que probáramos en el C 200 hace unos años atrás (ver prueba), y la misma que lleva el GLC 250 "no-coupé"probado el año pasado (ver prueba).

Si abrimos el capot, que como en muchos Mercedes-Benz permite una apertura casi que perpendicular al suelo, encontramos una mecánica con una cilindrada de 1.991 cc, inyección directa asistida por turbocompresor e intercooler. Es capaz de producir 211 cv de potencia a las 5.500 rpm, y un par máximo de 350 Nm disponible entre las 1.200 y 4.000 vueltas.


El funcionamiento de este 2.0, como ya lo dije en dos ocasiones, brillante. Otra palabra no le cabe. Tiene dos caras. Una más calmada, que se acompasa con el corte familiar del GLC, pudiendo viajar a muy bajas vueltas, y otra más temperamental cuando le hundimos el pie en el acelerador sin piedad que se acerca más al espíritu de esta versión Coupé. Es bastante silencioso en su accionar, y solo se lo escucha cuando orillamos las 5.000 rpm.

El turbocompresor y la inyección directa hacen que este impulsor presente un comportamiento muy lineal y progresivo, entregando el 100% del par máximo a partir de las 1.200 vueltas y prácticamente en el resto del rango de utilización. En la segunda parte ahondaré en los modos de conducción que ofrece esta mecánica y cómo se comporta en cada uno de ellos.


Todos los GLC Coupé llevan la eficiente y suave transmisión automática secuencial de nueve relaciones, 9G-TRONIC. Como ya es costumbre en Mercedes, esta transmisión se comanda mediante el brazo selector DIRECT CONTROL, o también, desde dos levas en la parte posterior del volante, por si no nos queda cómoda la otra opción. También tiene un modo "M" (por manual) que permite cierta libertad, aunque acopla automáticamente al cambio superior. Al usarla así también, la caja nos va indicando el cambio ideal con un testigo en el tablero.

Si bien no es una doble embrague, esta 9G-TRONIC tiene un funcionamiento bastante destacado por la linealidad y rapidez en el pasaje de marchas. Hace los cambios tan suavemente que uno ni siquiera los nota, aunque en los modos Sport o Sport+, a la hora de los rebajes aparecen algunos tironeos mínimos, aunque ya en el modo "+" llegan a ser molestos. La solución es usar los otros seteos disponibles: Eco, Comfort, o Individual, que permite combinarlos entre todos.


Según las cifras de fábrica logra una aceleración de 0 a 100 km/h en 7,3 segundos y una velocidad final de 222 km/h. Los consumos en tanto declaran en ciudad 8,7 l/100 km, en ruta 6,5 l/100 km, mientras que en ciclo combinado promete unos correctos 7,3 l/100 km.

Si vamos a los números reales, los registros de prueba dieron valores bastante aceptables para el peso y potencia: 9,6 l/100 km en ciudad, 6,1 l/100 km en ruta, y finalmente un mixto de 7,8 l/100 km. En comparación con el otro GLC 250 probado hace algo más de un año se consiguieron mejores números ahora, bajando en 0,9, 0,8 y 0,4 litros cada 100 km para ciclo urbano, extra-urbano y combinado respectivamente. El depósito de combustible carga 66 litros más 7 de reserva, mientras que el peso en vacío de este GLC Coupé 250 está en los 1.785 kg, es decir, 50 kg más que un GLC convencional.


Comportamiento dinámico

Al tener un planteo más "deportivo" que un GLC normal, el Coupé trabaja con un seteo de suspensiones algo más firmes, pero que nunca llegan a comprometer el confort a bordo. Solo en casos puntuales de pozos muy bestias o vías férreas, se pueden llegar a filtrar algunas sequedades por culpa de los neumáticos duros que tiene este producto. Pero en líneas generales es un producto que mantiene la filosofía de comodidad de otros modelos de la gama GLC.

A nivel personal, prefiero el esquema más cómodo del GLC tradicional. Pero durante los días de convivencia con el Coupé no llegué a extrañarlo. Mercedes-Benz logró darle una pizca de firmeza a un producto que ya era casi perfecto. Es como cuando una persona va al gimnasio solo a tonificar los músculos. No quedará trabado como un atleta de halterofilia, pero logrará que las fibras queden más firmes. Es un chasis que ahora va más afilado y pronto para encarar un manejo un toque más deportivo.


El trabajo de insonorización del habitáculo es otro punto a marcar como positivo y que se traslada del GLC al GLC Coupé. No se filtran ruidos de motor o viento y se podrá viajar escuchando música solo o en compañía charlando en un tono apacible y sereno. Una vez más, los únicos que pueden interrumpir esto son los neumáticos Bridgestone Dueler HP Sport que suelen manifestar alguna rumorosidad solo si el estado del asfalto es muy calamitoso o si transitamos por caminos de tierra, por ejemplo.

A su vez, lleva el sistema de amortiguación variable AGILITY CONTROL que ajusta la dureza de los amortiguadores en función de la situación de conducción, de forma totalmente automática y en cada rueda de forma selectiva, pero con un seteo más firme que en el GLC más clásico. A esto se le agrega un controlador de manejo que permite combinarlo con diferentes modos de manejo: Eco, Comfort, Sport, Sport+ e Individual, que lo puede ajustar el conductor, accionado sobre los parámetros de respuesta del motor, dirección, aire acondicionado, y el funcionamiento de la función de parada y arranque ECO (start/stop).


La dirección, con asistencia eléctrica variable tiene un tacto ideal, y permite que podamos colocar el tren delantero donde queramos. Esta variante Coupé, además tiene un ajuste más directo que en los otros GLC, con una relación que pasa de los 15,1:1 a 16,1:1. En maniobras de estacionamiento es una gran aliada, mientras que en el tránsito nos relaja bastante la tarea también. En los modos Comfort y Eco es más asistida, mientras que en los Sport y Sport+ se la nota más rápida de reacciones y algo más pesada.

Para circular durante los días de prueba decidí jugar con las opciones del modo Individual, combinando motor/caja y climatización en Comfort y dirección en Sport. También probé el Sport+ para el motor/caja con Sport en dirección, pero se tornaba bastante molesto de usar en ciudad por los cabeceos de la transmisión, algo que en el GLC anterior no había notado. Así que la combinación resultó ideal con esa mezcla. El modo Eco quedó descartado por adormecer demasiado todo. Más en un auto que promete ser más deportivo que su hermano más familiero.


El impulsor en tanto, trabaja muy relajado a la hora de enfrentar el océano de tránsito capitalino que tenemos por estos días. La caja va tirando los cambios a unas 2.000 vueltas de forma imperceptible y pudiendo circular a unos 70 km/h en D7 a apenas 1.400 vueltas, ni siquiera haciéndose sentir el impulsor en el habitáculo. Usando los modos Sport y Sport+ a esa velocidad trabaja en D5 a 2.000 rpm en ambos casos, mientras que con el Confort es en D6 a 1.600 vueltas.

Si nos alejamos de la urbe el GLC Coupé tendrá más paño para que aprovechemos las virtudes de su excelente conjunto mecánico. Ahí la caja 9G-TRONIC busca llegar antes a las marchas más altas conectando la octava a partir de los 90 km/h y la novena pasados los 100 km/h. Trabajando con el kick-down a la hora de adelantar, por ejemplo, puede bajar de 9ª a 4ª solo pisando a fondo el acelerador. También se pueden usar las levas ubicadas detrás del volante mediante el modo manual de la caja.


El conjunto también permite que el 2.0 viaje a muy bajas vueltas, independiente del modo de manejo que estemos utilizando. Por ejemplo, a 110 km/h va en D8 a 1.800 vueltas si usamos el seteo Eco o Comfort, mientras que si viajamos con los modos Sport y Sport+ en tanto, a esta velocidad se irá en D8 a 1.800 en el primero y D7 a 2.200 rpm en el segundo.

En estos dos seteos además las aceleraciones son más fuertes, la respuesta del acelerador es más directa, la dirección se torna más rápida de reflejos en su accionar, y el 2.0 se deja escuchar con un sonido encantador, ya que la caja lleva los cambios hasta las 4.000 vueltas, mientras que pisando a fondo, pasa a modo kick-down, haciendo el paso de marcha a las 6.500 rpm, al corte de la inyección, con un sonido bastante rabioso y agradable. Eso sí, no retiene el cambio, sino que pasa al siguiente para preservar la vida útil del conjunto mecánico.


Si vamos a los hechos, el GLC Coupé está muy lejos de ser un off-roader, sino todo lo contrario. Es un animal del asfalto pero no solo por el seteo de chasis que tiene en comparación con el GLC convencional. Más allá de tener un despeje pensado para meterse, de forma muy mojigata, por caminos secundarios con ripio, tierra, o arena, los neumáticos que monta de serie están diseñados solo para ser usados en calles y carreteras.

Es por eso que la oferta de Mercedes-Benz ahora queda desdoblada en dos productos para el segmento de los SUVs medianos. Por un lado está el GLC que por su naturaleza ambivalente permite un uso urbano así como uno más aventurero, y del otro está este Coupé, que se perfila como la opción por default para aquellos que quieran un SUV más enfocado a la dinámica en ruta y un manejo con un toque más "Sport" que "Utility".


Equipamiento

La dotación de esta versión Exclusive Plus es completísima y eso que no es siquiera una de las más equipadas de la gama del GLC Coupé, sino que es el segundo escalón de cuatro. Sin repetir y sin soplar, va todo lo que tiene: pack eléctrico (cuatro levantavidrios, espejos y bloqueo), retrovisores con sistema antideslumbrante automático y espejos exteriores abatibles eléctricamente, conexión automática de las luces de cruce con luz de marcha automática, luces diurnas con diodos luminosos, grupos ópticos traseros LED para luces de freno y faro antiniebla trasero, cuadro de instrumentos con display multifunción TFT de 5,5", computadora de a bordo, volante multifunción en cuero de tres radios regulable eléctricamente en altura y profundidad con levas de cambio, climatización automática THERMATIC de dos zonas con salidas para plazas traseras, control de velocidad crucero TEMPOMAT con limitación variable de la velocidad SPEEDTRONIC, sistema de mantenimiento activo ASSYST, función de parada y arranque ECO, dirección con servoasistencia variable en función de la velocidad, tren de rodaje deportivo con sistema de amortiguación selectivo, asientos delanteros con ajuste eléctrico, calefacción y función de memoria, limpiaparabrisas con sensor de lluvia, radio Audio 20 CD con pantalla en color de alta definición de 7", controlador en la consola central y panel táctil para manejar los menús e introducir caracteres con escritura dactilar, radio con sintonizador doble, unidad de CD (apta para MP3, WMA, AAC, WAV), dos conexiones USB en el apoyabrazos central para dispositivos externos de audio y soportes de datos (compatibles con iPod y iPhone), interfaz Bluetooth con función manos libres apta para HD Voice, y función streaming de audio para la reproducción de archivos de música, y de visualización de SMS, apto para Internet, cámara de marcha atrás con protección contra la suciedad, portón trasero EASY-PACK con accionamiento eléctrico para apertura y cierre, asistente de estacionamiento con ayuda activa con PARKTRONIC y cámaras 360º,  techo corredizo panorámico eléctrico, LED Intelligent Light System con distribución variable de la luz, luces activas, luz para carretera, luz para autopista, luz de giro, luz antiniebla ampliada, regulación dinámica del alcance de los faros y luz de bienvenida azul, paquete de alumbrado interior, interruptor DYNAMIC SELECT para seleccionar cinco programas de conducción (Confort, Eco, Sport, Sport+, e Individual), función de arranque KEYLESS-GO, molduras de madera mate con poro abierto, asientos con tapizados en símil cuero ARTICO, y llantas de aleación de cinco radios en color Gris Tremolita de 19 pulgadas sobre neumáticos 235/55 R19, entre otros ítems.


Una de las diferencias con el GLC Exclusive probado antes, es que en este Coupé Exclusive Plus contaba de serie con el nuevo sistema de asistente de estacionamiento con ayuda activa con PARKTRONIC y cámaras 360º. Si bien el funcionamiento es similar al ya visto en otros productos de la marca, ahora suma algunas particularidades novedosas que nos acercan cada vez más a ese futuro dominado por vehículos autónomos.

Esta ayuda activa como ya saben, busca de forma automática los espacios adecuados para estacionar, siempre que estemos circulando a una velocidad inferior a 35 km/h. Una vez que el conductor conecta reversa y acepta el hueco propuesto por el auto, el sistema estaciona el vehículo de forma automática, siempre que retrocedamos a una velocidad por debajo de 10 km/h. Sin embargo, la novedad radica en que ahora el sistema frena por el conductor mediante el uso de los sensores de estacionamiento, ahorrando un paso más respecto a tecnologías previas. A su vez permite estacionar de forma paralela, perpendicular o también sacar al vehículo del espacio donde estemos. Les dejo un video para que lo puedan apreciar en funcionamiento.


Video: sistema de estacionamiento asistido PARKTRONIC

Seguridad

El equipamiento de seguridad de serie es igual de impresionante que el de confort. No solo no le falta nada, sino que ofrece elementos que en sus rivales todavía son desconocidos. Todos los GLC Coupé cuentan con: siete airbags, frenos (ABS), control de tracción (ASR), sistema ATTENTION ASSIST para detectar síntomas típicos de fatiga y advertencia al conductor del riesgo de sufrir microsueños, bloqueo electrónico del diferencial, control de estabilidad (ESP), ADAPTIVE BRAKE con función HOLD, función frenos secos al conducir bajo la lluvia y ayuda al arranque en pendientes, faro antiniebla trasero tipo LED, freno de estacionamiento eléctrico, advertencia del desgaste de las pastillas de freno, servofreno de emergencia BAS con detección automática de situaciones de frenado de emergencia, y asistencia para aplicar la fuerza máxima de frenado, capot activo para protección de peatones, COLLISION PREVENTION ASSIST PLUS advertencia de colisión incluyendo servofreno de emergencia adaptativo y frenado parcial autónomo para evitar una colisión o mitigar sus consecuencias, monitoreo de presión de los neumáticos, y anclajes i-Size para sillas infantiles.


Los frenos cuentan con discos autoventilados adelante y con discos sólidos atrás. Su funcionamiento es más que satisfactorio, y detienen a este SUV/coupé en linea recta siempre. También como decía, cuentan con ADAPTIVE BRAKE una función de secado de los discos en días de lluvia, aproxima las pastillas a los discos de freno en cuanto el conductor levanta el pie del acelerador. De ese modo disminuye el tiempo de respuesta de los frenos.

Los controles de estabilidad y tracción no son completamente desconectables, aunque en la pantalla del instrumental te haga creer que sí. Cada maniobra en la que la cola quiera superar a la trompa, se verá interrumpida por estos sistemas junto al accionar constante de la tracción 4MATIC permanente. Además la intervención de estas niñeras electrónicas es bastante brusca, haciéndose sentir sin delicadezas en el tren delantero en especial. En otras palabras: intentar ir en contra de Mercedes-Benz y su electrónica pro-seguridad, es un arrancar un partido con dos goles en los primeros cinco minutos de juego. Y dejando las bromas aparte, está perfecto que sea así.


Precio, garantía y competidores

La gama del GLC Coupé en Uruguay arranca en los U$S 89.990, que es el valor de la variante Exclusive, situada por debajo de la probada por Autoblog. Por encima está nuestra GLC Coupé 250 Exclusive Plus 4MATIC 9G-TRONIC (U$S 105.990) y GLC Coupé 300 AMG Line 4MATIC 9G-TRONIC (U$S 115.490), este último con el motor 2.0 turbo de 245 cv. La garantía es de 2 años sin límite de kilometraje, como en el resto de la hama Mercedes-Benz.

Si tomamos en cuenta la cantidad de equipamiento disponible de serie, se trata de valores altos, es cierto, pero razonables para el segmento. Más si consideramos el nivel de equipamiento que presentan todas las versiones, en especial en esta Exclusive Plus, que queda como el nivel más "lógico" de la gama. Por otra parte, si lo comparamos con los GLC de carrocería "no-coupé" y a igualdad de versiones, para muchos tal vez no suena tan razonable pagar U$S 8.000 más solo por una estética más deportiva, menos habitabilidad posterior y suspensiones un poco más firmes.


Rivales directos hay uno solo y es el BMW X4 xDrive 20i Steptronic (U$S 103.900), que si bien es apenas más accesible que el GLC Coupé hay que tener en cuenta que tiene 184 cv en esta versión contra los 211 del Mercedes-Benz y que en relación a los equipamientos, en especial los de seguridad, el producto de BMW queda muy por detrás del evaluado hoy. Incluso no se ofrecen elementos como el frenado autónomo ni siquiera como opcional para nuestro mercado.

Pero esto también se repite en las versiones más equipadas de los dos modelos, estando muy parejos entre sí: GLC Coupé 300 AMG Line 4MATIC 9G-TRONIC (U$S 115.490) versus BMW X4 xDrive 28i Steptronic (U$S 115.900) y Mercedes-AMG GLC 43 4MATIC Coupé 9G-TRONIC (U$S 159.990) contra el BMW X4 xDrive M40i Steptronic (U$S 154.900).


Conclusión

El concepto que para muchos es una moda de los SUVs con silueta de coupé siempre me pareció una idea poco lógica. Si los sport utilities siempre se plantearon como la solución a la falta de espacio y practicidad de las berlinas, ¿por qué hacer SUVs con menos espacio y menos practicidad?

Sin embargo no somos los periodistas especializados los que marcamos el ritmo del mercado, sino que es él mismo el que pone las reglas de juego. Hoy hay un público dispuesto a pagar más por un vehículo de estas características y en especial en el universo de las marcas premium, donde la imagen siempre tiene que hablar más que mil palabras puestas en una crítica como esta.


En el caso del GLC Coupé no solo habla. Grita como lo hacía Janis Joplin al comienzo de "Cry Baby". Es un producto que atrae miradas por donde pasa, que tanto para curiosos como ajenos a este mundo de los automóviles es una especie de objeto a ser admirado. Podremos pasar horas estando de acuerdo o en veredas opuestas de si el estilo es atractivo o no. Pero que es llamativo, eso no lo puede discutir nadie.

Más allá de esto también es un digno exponente de la familia GLC, manteniendo los cánones de calidad, comportamiento dinámico, nivel de equipamientos de seguridad y confort así como también conservando todas las ventajas que hoy hacen de su hermano a la referencia del segmento no solo en este, sino también en otros mercados. No por nada semejante biblia como es la revista Motor Trend lo eligió el "SUV del año 2017" (ver nota). 


Si bien el Coupé pierde cambia atributos por otros respecto al GLC, son más los que conserva, haciendo que esta sea una opción alternativa para los que prioricen lo estético apenas por sobre lo práctico. No hay tantos compromisos que hacer al final de cuentas y si bien se pierde algo en habitabilidad, se gana bastante en dinámica de conducción sobre un chasis que de por sí era brillante.

Mientras el GLC convencional permite una dualidad de uso más amplia, en el Coupé encontramos un fin más enfocado a ciertas personalidades. El primero es como comprarse un par de mocasines de cuero marrones, mientras que el otro equivale a tener unos zapatos de charol rojos. Ambos son productos de calidad, cómodos y que priorizan la elegancia ante todo. Pero están destinados a egos muy diferentes.



A favor
  • Calidad de materiales y fabricación
  • Confort de marcha
  • Conjunto motor/transmisión
  • Comportamiento dinámico
  • Diseño
  • Equipamientos de confort y seguridad
  • Posición de manejo

    En contra
    • Habitabilidad trasera justa a lo alto
    • Neumático de auxilio temporario
    • Visibilidad trasera reducida



    FICHA TÉCNICA:

    MOTORIZACIÓN
    Cilindrada (cc) 1.991
    Número de cilindros: 4
    Número de válvulas: 16
    Relación de compresión: 9,8:1
    Diámetro x carrera (mm): 83 x 92
    Inyección: directa con turbocompresor e intercooler
    Potencia máxima (cv/rpm) 211/5.500
    Torque máximo (Nm/rpm) 350/1.200-4.000
    TRANSMISIÓN
    Caja de velocidades automática secuencial de nueve relaciones 9G-TRONIC
    Tracción integral permanente 4MATIC
    DIRECCIÓN
    De piñón y cremallera con asistencia eléctrica variable
    FRENOS
    Delanteros: de discos autoventilados
    Traseros: de discos sólidos
    EJES - SUSPENSIÓN
    Delantera: multilink con muelles helicoidales, amortiguadores de gas a presión monotubular con SDD
    Trasera: multilink con muelles helicoidales, amortiguadores de gas a presión monotubular con SDD
    NEUMÁTICOS

    Dimensiones: 235/55 R19
    Rueda auxiliar: T155/80 R19
    PRESTACIONES
    Velocidad máxima (km/h) 222
    Aceleración 0/100 km/h (s) 7,3
    Consumo (l/100km) Urbano: 8,7 - Carretera: 6,5 - Mixto: 7,3
    DIMENSIONES / PESO
    Capacidad del baúl (l) 500/1.400
    Peso en vacío (kg) 1.785
    Peso en orden de marcha (kg) N/D
    Largo total (mm) 4.732
    Ancho total (mm) 1.890
    Alto total (mm) 1.602
    Distancia entre ejes (mm) 2.873
    Capacidad del tanque de combustible (l) 66 (más 7 de reserva)

    Galería: Mercedes-Benz GLC Coupé 250 Exclusive Plus 4MATIC 9G-TRONIC | Créditos: Autoblog y Diego Olivera (oliverafotografo.com.uy).

    EQUIPAMIENTO:

    EXTERIOR
    Llantas de aleación de 19 pulgadas en color Gris Tremolita
    Faro antiniebla trasero LED
    Faros delanteros LED Intelligent Light System con distribución variable de la luz, luces activas, luz para carretera, luz para autopista, luz de giro, luz antiniebla ampliada, regulación dinámica del alcance de los faros y luz de bienvenida azul
    Grupos ópticos traseros LED para luces de freno
    Luces diurnas LED
    Salidas de escape dobles
    Techo corredizo panorámico eléctrico
    SEGURIDAD
    Airbags frontales, laterales delanteros, de cortinas, y de rodillas para conductor
    Apoya cabezas delanteros y traseros (5)
    Bloqueo electrónico del diferencial
    Capot activo para protección de peatones
    Cinturones traseros de 3 puntos con limitador de esfuerzo (3)
    COLLISION PREVENTION ASSIST PLUS advertencia de colisión incluyendo servofreno de emergencia adaptativo y frenado parcial autónomo para evitar una colisión o mitigar sus consecuencias
    Control de estabilidad (ESP)
    Control de tracción (ASR)
    Fijaciones i-Size para sillas infantiles
    Frenos ABS
    Indicador de presión de los neumáticos
    Servofreno de emergencia (BAS) con detección automática de situaciones de frenado de emergencia, y asistencia para aplicar la fuerza máxima de frenado
    Sistema de alerta por cansancio ATTENTION ASSIST
    Sistema de regulación electrónica de los frenos ADAPTIVE BRAKE con ayuda al arranque en pendientes y función HOLD
    CONFORT
    Asientos delanteros con regulación eléctrica y tres memorias
    Asistente de estacionamiento con ayuda activa con PARKTRONIC y cámaras 360º
    Cierre centralizado de puertas con mando a distancia
    Climatización automática THERMATIC de dos zonas con salidas para plazas traseras
    Cámara de retroceso con protección contra la suciedad
    Computadora de a bordo
    Conexión automática de las luces de cruce
    Cuadro de instrumentos con display multifunción TFT de 5,5"
    Dirección con servoasistencia variable en función de la velocidad
    Espejos retrovisores externos eléctricos
    Función de arranque KEYLESS-GO
    Función de parada y arranque ECO
    Interruptor DYNAMIC SELECT para seleccionar cinco programas de conducción (Confort, Eco, Sport, Sport+, e Individual)
    Levantavidrios eléctricos delanteros y traseros con sistema de un toque
    Limpiaparabrisas con sensor de lluvia
    Molduras de madera mate con poro abierto
    Paquete de retrovisores (retrovisor interior y exteriores antideslumbrantes y plegables automáticamente, e iluminación del entorno del vehículo en los retrovisores exteriores)
    Portón trasero EASY-PACK con accionamiento eléctrico para apertura y cierre
    Respaldos traseros rebatibles 40:20:40
    Sistema de Audio 20 CD con pantalla en color de alta definición de 7", controlador en la consola central y panel táctil para manejar los menús e introducir caracteres con escritura dactilar, radio con sintonizador doble, unidad de CD (apta para MP3, WMA, AAC, WAV), dos conexiones USB en el apoyabrazos central para dispositivos externos de audio y soportes de datos (compatibles con iPod y iPhone), interfaz Bluetooth con función manos libres apta para HD Voice, y función streaming de audio para la reproducción de archivos de música, y de visualización de SMS, apto para Internet
    Sistema de mantenimiento activo ASSYST
    Tapizados símil cuero ARTICO
    TEMPOMAT (cruise control) con limitación variable de la velocidad SPEEDTRONIC.
    Tren de rodaje AGILITY CONTROL con sistema de amortiguación selectivo
    Volante multifunción en cuero de tres radios regulable eléctricamente en altura y profundidad con levas de cambio

    PRECIO Y GARANTÍA:

    U$S 105.990. Garantía: 2 años sin límite de kilometraje

    COMERCIALIZA:

    Autolider S.A. Rambla Baltasar Brum 2986. Tel. 22094444. Web: www.mercedes-benz.com.uy