Prueba: Suzuki Dzire 1.2 GL M/T

viernes, 18 de mayo de 2018



La tercera generación del Suzuki Dzire llegó a Uruguay en 2017 y ahora lo evaluamos en su versión 1.2 GL M/T.
Antes conocido como el sedán del Swift y ahora a partir de su tercera generación como un modelo independiente, el Dzire de Suzuki es la oferta de la marca nipona en el disputado segmento B de tricuerpos. Lo estuvimos evaluando por más de 700 kilómetros en su versión GL con caja manual.

Primero ofrecido en el mercado indio y a partir de su segunda evolución como un producto global, el Suzuki Dzire nació de la necesidad de poder crear un sedán del popular Swift, pero que cumpliera con una exoneración impositiva en India para los vehículos con una carrocería por debajo de los cuatro metros de largo.

El Dzire -pronunciado dɪˈzaɪə(r)- antes se denominaba Swift Dzire e incluso lo llegamos a tener en el mercado uruguayo entre los años 2012 y 2016 (ver lanzamiento), con una actualización de mitad de vida a nivel estético que llegó por estas tierras en el año 2015 (ver lanzamiento). Utilizaba la misma mecánica que los Swift producidos en India con los que además compartía la plataforma.


En abril del 2017, Suzuki India presentó en aquel mercado a la tercera evolución del modelo, ahora denominado Dzire "a secas" (ver nota), pero conservando dos factores que se trasladaban de las dos generaciones anteriores: su parentesco con el Swift y la imperiosa necesidad de tener una carrocería que midiera menos de cuatro metros de largo. Ahora utilizaba la plataforma modular Heartect del Swift de sexta generación (ver lanzamiento), compartida también con los Baleno (ver prueba) e Ignis (ver prueba).

Apenas seis meses después este producto llegó a nuestro mercado desde Manesar, India, primero en versión GL con transmisión manual (ver lanzamiento), luego con una opción de caja automática e igual equipamiento (ver lanzamiento) y más acá en el tiempo, agregó la variante GA de acceso a la gama (ver lanzamiento). Hoy el Dzire comprende tres versiones que van entre los U$S 14.990 (GA) y U$S 18.990 (GL A/T). Autoblog probó al escalón del medio, el GL M/T, que vale U$S 16.990, y la evaluación completa se transcribe a continuación.


Exterior

Cuando salió a la venta el anterior Dzire (llamado Swift Dzire) me llamó en su momento la atención la falta de fotos de perfil que Suzuki mostraba del modelo. Y no era casualidad, visto desde ese ángulo, lucía raro. Sin embargo, en esta tercera generación, la marca japonesa se preocupó bastante más de darle un aspecto atractivo a un producto que se diseñó con una ley impositiva en mente.

Ahora el Dzire luce más armónico, elegante y deseable, que antes. Esta versión GL se distingue de la más accesible GA por tener faros antiniebla delanteros, aunque las dos variantes cuentan con la carrocería adornada con apliques cromados tanto en la parrilla como en la base del paragolpes. No es algo muy común que pase eso, pero Suzuki decidió no escatimar en bling bling en este modelo. Por otro lado, ese perfil que antes era bastante "controversial" y que Suzuki escondía, ahora es mucho más agraciado y proporcionado. 


Ahora la marca le imprimió unas líneas más suaves e incluso se animó a darle hombros en los guardabarros delanteros y traseros que le quedan muy bien. También logran así distraer con éxito la vista de una carrocería que si la miramos con detalle, pareciera que le faltara una parte del voladizo trasero en comparación con otros sedanes chicos, algo que también puede verse en uno de sus rivales, el Hyundai Grand i10 Sedán (ver lanzamiento).

Esta versión GL lleva además dos detalles específicos como ser los retrovisores exteriores con la luz de giro integrada, así como también llantas de aleación de 15 pulgadas, que en la unidad de pruebas iban sobre neumáticos Apollo Alnac 4G en medida 185/65 R15, es decir, una dimensión muy sudaca road friendly, no solo por un perfil generoso que ayuda a lidiar con el mal estado de las calles, sino también porque es un tamaño fácil de conseguir en cualquier gomería.


El sector trasero de la generación anterior también era un punto complicado de defender. Pero para este tercer Dzire, se dispusieron a dotarlo de una estética más favorable. El baúl corto de siempre sigue estando presente, pero ahora gracias a unas ópticas posteriores en forma de "L" con luces LED de posición, así como una barra cromada que atraviesa el remate, se logra disimular mucho más ese corte abrupto de la carrocería.

Frente a la anterior generación, el nuevo Dzire mide: 3.995 mm de largo (ídem), 1.735 mm de ancho (+40 mm) y 1.515 mm de alto (-10 mm). Su distancia entre ejes es de 2.450 mm (+ 20 mm). Como se puede ver, el cambio de plataforma le permitió solo crecer en la batalla y el ancho, pero como ya dije en incontables ocasiones tanto en esta nota como en el adelanto, por esa bendita normativa, no podía estirarse más allá de los cuatro metros de largo.


Interior

Aunque en esta tercera generación ya no lleve el nombre Swift por delante del Dzire, puertas adentro este modelo y aquel hatchback tienen muchos elementos en común. Por ejemplo, el volante y el instrumental son compartidos con algunas versiones del modelo que llega desde Japón, aunque en este sedán indio, utiliza una consola central de diseño propio.

En relación a la posición de manejo tampoco hay muchas diferencias con su hermano nipón. Es bastante cómoda porque tiene unas butacas muy mullidas, con una buena sujeción lateral, y además el volante (plástico) permite ser regulado en altura (pero no en alcance) con generosidad, mientras que la butaca puede subirse o bajarse mucho. En líneas generales se consigue una postura ideal y sin mayores problemas pese a las mencionadas limitaciones de la columna de dirección.


Si tenemos que hablar de la calidad de fabricación del Dzire, hay que decir que sigue los cánones de todos los productos de la marca. Es decir, materiales que si bien no son muy sofisticados y tienden hacia lo rústico y económico. Pero de todas formas juegan mucho con las texturas y los diferentes tactos y tonalidades de los plásticos usados. No hay encastres mejorables, piezas mal ajustadas, ni tampoco rebabas mal terminadas en ninguna parte del interior.

El instrumental tiene solo dos elementos analógicos (tacómetro y velocímetro) y con las agujas que parten de la mitad de las esferas, como en las motocicletas. En el centro va un display que tiene funciones de consumo y viajes, que se pueden comandar solo desde unos humildes palitos plásticos en el propio tablero, bastante incómodos de usar. También ahí se puede ver la cantidad de combustible en el depósito, pero carece de medidor de temperatura del líquido refrigerante. Solo usa un testigo luminoso.


La consola central cuenta con una clásica radio doble DIN con AM/FM/CD/MP3/USB/Bluetooth con mandos al volante y cuatro parlantes, que es similar a la que otros productos de la marca llevan, como los Ciaz, Ignis, Celerio, Swift, Baleno o Vitara, y que entrega una calidad de sonido bastante decente. Además es fácil de operar, y puede transmitirse música mediante audio streaming. Aunque algunos pidan una pantalla táctil, en Autoblog le bancamos los trapos a este equipo original de Suzuki.

Si seguimos recorriendo la consola encontraremos al aire acondicionado manual que funciona muy bien, enfriando rápido y además, de forma muy silenciosa. Ya algo más alejados de la vista, en la base de la consola, están las conexiones de audio auxiliares (Aux-In y USB), junto a una toma de 12V con dos tapitas plásticas que los ocultan, al lado de un generoso posavasos doble junto a un portaobjetos para llaves, teléfonos celulares, etc.


En las plazas traseras del Dzire ahora hay más lugar a lo largo y ancho, aunque tiene una habitabilidad solo correcta y no destacada porque la altura de la cabeza al techo es justa para público adulto. Si acá viajan niños o adolescentes, no habrá mayores problemas. La plaza central, en tanto, es cómoda a lo largo, pero no tanto a lo ancho y alto, como pasa en otros productos de este segmento. Digamos que si quieren un sedán Suzuki muy amplio, lo ideal es ir por un Ciaz (ver prueba).

Pero volviendo al Dzire, en líneas generales es un producto con un espacio correcto, limitado por el largo de una carrocería corta para ser un tricuerpo, pero que termina aprobando con buena nota igual. En materia de seguridad cumple bien con los anclajes para sillas infantiles de serie, pero quedan en el debe el apoyacabezas y el cinturón inercial para la el ocupante de la plaza central. A nivel de confort se destaca un plafón de luces trasero y salidas de aire acondicionado para quienes viajen en estas plazas, algo muy poco común en este segmento y franja de precios.


El espacio de cargas permite unos 378 litros de capacidad, que están más cerca de un hatch que de un sedán de segmento B, aunque en defensa del Dzire, también son 62 litros más que en la generación previa. Podrían serlo aún más, si Suzuki no hubiera tomado la rara decisión de dejar el respaldo trasero fijo. Ni siquiera se rebate de forma enteriza y además si lo pudiera hacer, existe una gran doble barra metálica obstruyendo el lugar.

Lo otro poco agradable es la calidad de terminación en la tapa del baúl, con todo el mecanismo de apertura y cableados a la vista, siendo muy fáciles de enganchar con el equipaje. Por debajo de la alfombra del espacio de cargas, está el neumático de auxilio, que es un Maxxis temporario en medida T135/70 R15, que aclara (además de llevar los adhesivos de su capacidad limitada de rodamiento) con un llamativo color amarillo, que debemos usarlo solo para una emergencia.


Motor y transmisión

Para nuestro mercado utiliza una mecánica usada por su hermano, el Swift, así como también por su pariente hipster, el Ignis. Se trata un impulsor perteneciente a la serie K (K12M) con 1.197 cc de cilindrada, cuatro cilindros, inyección multipunto, 16 válvulas con distribución variable VVT, capaz de erogar 83 cv, a 6.000 rpm y un par motor de 113 Nm a las 4.200 rpm.

Montado en el Dzire este impulsor se presenta algo más calmado en el bajo régimen (menos de 2.000 vueltas), pero pasando esa zona está lleno de energía en la parte media y alta del tacómetro (3.000-3.500 rpm). Es de esos productos que permiten imprimirle bastante agilidad al manejo, en especial en ciudad por su suavidad y progresividad. Mientras que en ruta facilita a los adelantamientos, aunque también recurriendo a los cambios menores para que nos saquen del apuro.


Y con eso último me doy el pie para hablar de la transmisión. Es conocida dentro de la gama Suzuki que a su vez es compartida con otros productos que utilizan la plataforma modular Heartect. Presenta un escalonamiento correcto entre marchas, con las tres primeras bastante cortas y unas cuarta y quinta bastante más largas, permitiendo trabajar con soltura la potencia y par del motor.

En relación al tacto de esta caja, en el Ignis tiene ese tacto característico de auto japonés (pese a estar producido en India) así como de la precisión que las caracteriza.  Es uno de los puntos que me enamoraron de este auto: el tacto es perfecto. Deja sentir las marchas tanto en la mano como el oído además de aprovechar al máximo al 1.2 tanto a nivel de rendimiento de combustible como de respuesta.


No hay datos de consumos o prestaciones divulgados por fábrica. De todas formas, en las mediciones que realicé, el Dzire tiene mucho de lo que sentirse orgulloso, en especial en materia de consumos donde logró números bastante reducidos. Las mejores cifras fueron: 7,0 l/100 km en ciudad, 4,4 l/100 km en ruta, y por último en ciclo combinado, logré sacarle sin mucho esfuerzo unos excelentes 5,7 litros cada 100 kilómetros.

Es que una de las virtudes del Dzire es su bajo peso. Si consideramos que es la versión con más equipamiento, los 895 kg en orden de marcha son dignos de un citycar segmento A pero de los más básicos. El depósito de combustible, en tanto, admite 37 litros de capacidad. Si bien el auto tiene unos consumos más que excelentes, ese volumen (que el más pequeño del segmento también) juega en contra de la autonomía a la hora de encarar un viaje muy largo, por ejemplo.


Comportamiento dinámico

Pese a tener mucho en común con los Swift e Ignis, el planteo de suspensiones del Dzire parece sacado de la página uno del manual del sedán chico familiar. Su comportamiento prioriza el confort de marcha, en especial en ciudad, valiéndose de un esquema más blando que el de sus hermanos, y que sabe lidiar bien con calles en mal estado, pozos, o calles empedradas. También lo ayuda un buen despeje al piso (170 mm) que lo hace casi inmune a todos esos obstáculos.

Los neumáticos de perfil 65 son ideales para pasar por calles con empedrados o con la calzada llena de parches de asfalto, e incluso así nunca llega a manifestar sequedades, así como tampoco cuando pasamos por arriba de vías férreas o empedrados, por ejemplo. Es un chasis que se lo percibe muy confortable al igual que en sus hermanos que usan la mencionada plataforma Heartect y por sobre todas las cosas, se siente todo el tiempo el bajo peso que tiene el vehículo.


La dirección electro-asistida es muy amigable, presentándose perfecta para las maniobras típicas del ámbito urbano. Por el contrario cuando se aumenta la velocidad se torna más firme pero se la siente algo artificial de más y lenta de reacciones, además de sensible a los cambios de pavimento en la ruta o vientos cruzados, pero no es algo que el usuario promedio de un vehículo de estas características ni siquiera lo notará. Es más, valorará mucho más lo primero de este párrafo.

El impulsor, como ya dije, tiene un comportamiento correcto y se muestra más a gusto entre las 3.000 y 3.500 rpm. Destaca por su rapidez de respuesta en ese régimen, trepando rápido en vueltas y con un sonido notorio cuando se lo pisa a fondo. Es una mecánica vueltera, como se dice de forma popular. Si bien no es un producto que sea "divertido" de usar, sí es muy cómodo y amigable para moverse en la ciudad.


La caja también asiste a esa comodidad de uso por su tacto agradable, pero en especial por lo bien que aprovecha al motor 1.2. Es así que a 70 km/h el motor trabaja en quinta marcha a 1.900 vueltas, y sin tampoco perder la agilidad. La insonorización del habitáculo es solo correcta. Cuenta con doble burlete en todas las puertas y permite ir charlando sin levantar la voz o tampoco teniendo que subir al tope el volumen de la radio. Aunque por otra parte, los neumáticos pueden transmitir algunas rumorosidades al interior si el asfalto tiene una textura rugosa o gastada.

A la hora de encarar curvas rápidas las inclinaciones de la carrocería son las esperables producto del alto de la carrocería y un esquema de suspensiones que tiende hacia lo blando. Aunque el eje trasero tiene una facilidad a perder un poco la trayectoria cuando lo exigimos, es fácil de llevar de todas formas. En la ruta se lo nota algo sensible a las ráfagas laterales de viento, como consecuencia de los mencionados 170 mm de distancia al suelo. Un manejo dinámico y veloz no es a donde apunta el Dzire.


El combo mecánico por su parte, tiene un comportamiento correcto en lo veloz y a la hora de encarar largas distancias, con las limitaciones lógicas de un motor de 83 cv. Por eso para la ruta, Suzuki pensó en un motor que pudiera trabajar sin sentirse tan exigido. Más allá de viajar a 110 km/h en 5º a 2.900 rpm, no se llega a escuchar al motor en el habitáculo, aunque si rompemos la barrera de las 4.000 vueltas, ya se hará más presente en el interior, aunque sin llegar a comprometer el confort acústico tampoco.

Por otra parte, el Dzire presenta una elasticidad correcta en ruta en donde pero con recuperaciones que son lógicas (solo eso) para el tamaño y potencia del motor. Le toma 6,95 segundos para ir de 80 a 110 km/h en 3º, mientras que en 4º y 5º lograr ese aumento de velocidad se alarga hasta los 9,33 y 14,73 segundos respectivamente. Consejo: hay que bajar a 4ª o 3ª para hacer un adelantamiento con seguridad, tal y como sucede con otros productos de similares características mecánicas.


Equipamiento

El Dzire probado es el GL, es decir, el más equipado de la oferta local. Cuenta de serie con: dirección electro-asistida, pack eléctrico (cuatro levantavidrios y bloqueo), aire acondicionado con salidas de aire para las plazas traseras, apertura interna del depósito de combustible, radio doble DIN (de origen) con AM/FM/CD/MP3/USB/Aux-In/Bluetooth con cuatro altavoces, asiento del conductor regulable en altura, luces traseras LED, computadora de a bordo, volante multifunción regulable en altura, faros antiniebla delanteros, apertura interna del baúl, y llantas de aleación de 15 pulgadas sobre neumáticos en medida 185/65 R15.


La dotación es correcta en líneas generales si tomamos en cuenta el precio y que algunos rivales a igualdad de valores están ofreciendo versiones entry level. Pero si consideramos que es el Dzire más caro, bien podría contar con algunos elementos como ser un volante regulable en profundidad, sensores de estacionamiento traseros, faros antiniebla traseros, un respaldo trasero rebatible 60:40, o una central multimedia, que es como una necesidad imperiosa para algunos clientes de este segmento, aunque como dije más arriba, el equipo de audio que tiene de fábrica cumple más que bien.


Seguridad

La versión probada tiene el máximo de equipamiento de confort que ofrece en nuestro mercado. Pero en materia de seguridad es el mismo para todas sus versiones. Cuenta de serie con: dos airbags delanteros, frenos ABS+BA+EBD, alarma, cuatro apoyacabezas y cuatro cinturones de tres puntas, más uno central trasero. También ofrece anclajes ISOFIX y TopTether para sillas infantiles. Es una dotación lógica, aunque algo insuficiente como pasa con todos los rivales de este Suzuki.

Al igual que en aquellos, por ejemplo, faltan los controles de estabilidad y tracción, que en India Suzuki sí se ofrecen en opción. Mientras en otros mercados donde por ley se los exige, para Latinoamérica fábrica no lo ofrece por el momento ni siquiera como una opción. Tampoco aparecen airbags laterales o de cortinas (ni siquiera en origen), habiendo rivales (y algunos que valen mucho menos incluso) que cuentan con cuatro en precios similares al de este Dzire.


A nivel estructural, por el momento no hay resultados de pruebas independientes de choque para el Dzire. Por su decisión de concentrarse en probar a los modelos que más venden en América Latina, hasta ahora son pocos los crash test que Latin NCAP realizó sobre modelos de Suzuki. Ojalá esta situación se revierta y podamos conocer más modelos y la seguridad que ofrecen en el corto plazo.

Los frenos, son de discos en el eje delantero y de tambores en el posterior. Su funcionamiento es solo correcto, deteniendo al vehículo siempre en linea recta sin vicios direccionales. Sin embargo, cuando empezamos a exigir al sistema un poco más, el tacto del pedal de freno suele ponerse algo esponjoso y el sistema ABS se torna más ruidoso ante reiteradas detenciones de emergencia, alargando su recorrido de detención. Digamos que en este sentido está en la media del segmento.


Precio, garantía y competidores

La versión probada, como decía al comienzo de esta nota, es la 1.2 GL M/T, que se comercializa a U$S 16.990. La garantía como en todos los Suzuki es de 3 años o 100.000 kilómetros, extensible a 4 años o 120.000 kilómetros por un costo de U$S 490, IVA incluido, con varios beneficios en servicios, accesorios, repuestos, etc.

El resto de la gama se conforma con el 1.2 GL A/T (U$S 18.990), que tiene una robotizada Auto Gear Shift de cinco velocidades con opción de paso de marchas manual, y el GA 1.2 M/T, entrada de gama, a unos agresivos U$S 14.990. Considerando el equipamiento de confort y seguridad, el Dzire se mete de lleno en la parte más reñida del segmento B y le pelea el territorio a varios rivales en este sentido, ofreciendo una versión tope de gama por un valor que sus rivales tienen como primer escalón a sus respectivas gamas.


Si bien Suzuki ya tenía un producto en este segmento como lo es el Ciaz, aquel está enfocado a un público diferente y que precisa más espacio. La concepción del Dzire apela a un consumidor tradicional de sedanes de segmento B que busquen un diseño clásico, precios bastante accesibles, buen confort de marcha, y una mecánica eficiente a nivel de consumos. Y en todo eso, este modelo cumple bien su cometido. Digamos que entrega lo que promete.

Este sedán de origen indio compite contra todos estos otros tricuerpos chicos: Chevrolet Prisma LT 1.4 (U$S 18.990), Geely 515 Sedán GC 1.5 (15.490), Great Wall C30 Fashionable M/T (U$S 17.950), Great Wall C30 Intelligent M/T (U$S 18.950), Hyundai Grand i10 Sedán 1.25 GL Super Full M/T (U$S 18.990), Hyundai HB20S 1.6 Comfort Plus (U$S 18.490), Mitsubishi Mirage G4 1.2 GLS M/T (U$S 19.490), Nissan Versa Drive 1.6 (U$S 18.490), Renault Logan Expression 1.6 8v (U$S 17.990), Renault Logan Privilège 1.6 16v (U$S 19.990), Toyota Etios Sedán 1.5 X M/T (U$S 18.990), y Volkswagen Gol Sedán 1.6 Power (U$S 19.690).


Conclusión

Ya con dos generaciones presentes en nuestro mercado, el Dzire ha probado ser una opción muy elegida por los uruguayos dentro del segmento B de sedanes más accesibles. Suzuki no se metió precisamente en la parte menos peleada del mercado, sino todo lo contrario. Rivales de peso popular como Prisma, Logan, Versa, Gol Sedán y HB20S así como también algunos jugadores menos presentes (en volumen) como Mirage G4, Great Wall C30, Etios Sedán o Geely 515 también le hacen complicada la existencia.

Tras haber pasado unos días con este producto, tengo que concluir que el Dzire es un producto concebido para "mercados emergentes", pero sin mostrarlo a primer golpe de vista. Es decir, su diseño no luce abaratado ni usa recursos de otros modelos de la marca, además de estar mejor logrado que el de la generación previa. En materia de equipamientos de confort, en tanto, tiene lo justo y necesario. Y además es un producto cómodo de usar en el día a día.


En donde flaquea más, al igual que sus rivales, es en algunas calidades de terminación y en la dotación de seguridad que dejan entrever esa naturaleza de producto pensado para mercados donde las leyes son bastante laxas en ambos aspectos y donde también los consumidores no están en actitud de exigir más, sino de buscar los precios que más se adapten a sus necesidades. El Dzire no desentona dentro de un segmento que sufre de los conocidos problemas tercermundistas de siempre.

Tiene un buen confort de marcha, un espacio interior en el promedio general, y el motor entrega consumos muy reducidos. Todo dentro de un paquete cerrado por un valor de reventa que la marca ha ido ganando en base a un buen servicio de posventa, garantías extendidas con beneficios, y productos que soportan bien el paso de los años. Dentro del segmento en sí, el Dzire es una opción más. No llega a ser referencia de nada, pero es honesto en entregar lo que promete a cambio de un precio lógico.


En una parte del mercado donde los citycars son los más demandados por muchos consumidores, pocas marcas como Suzuki se animan a ofrecer también tricuerpos de segmento B a costos lógicos que a su vez entregan ciertas ventajas en comparación a los productos más pequeños del mercado local en materia de mecánicas y espacio interior, así como también son más atractivos para un público que hasta hace unos años era inexistente: el de los trabajadores de aplicaciones de movilidad.

Tomando en cuenta las necesidades de esos usuarios, así como de aquellas familias que están con un presupuesto ajustado y por debajo de los 20 mil dólares, por todos los motivos expuestos en la evaluación es que el Dzire suena como una compra lógica y racional para este segmento. Podría tener más baúl, más equipamiento y seguridad. Suzuki logra cumplir con lo que promete: ofrecer un sedán accesible, económico y confiable. Y además, ahora tiene un diseño más deseable que antes.



A favor
  • Confort de marcha en ciudad
  • Conjunto motor/transmisión
  • Consumos reducidos
  • Equipamiento de confort
  • Garantía extensible
  • Habitabilidad general
  • Precio competitivo

En contra
  • Depósito de combustible de 37 litros
  • Neumático de auxilio temporario
  • Sin controles de tracción y estabilidad ni airbags laterales y/o de cortina
  • Plazas traseras justas a lo alto
  • Respaldo trasero fijo
  • Sensibilidad a los vientos laterales en ruta



FICHA TÉCNICA:


MOTORIZACIÓN
Cilindrada (cc) 1.197
Número de cilindros: 4
Número de válvulas: 16
Relación de compresión: 11,0:1
Diámetro x carrera (mm): 73 x 71,5
Inyección: multipunto con distribución variable VVT
Potencia máxima (cv/rpm) 83/6.000
Torque máximo (Nm/rpm) 113/4.200
TRANSMISIÓN
Caja de velocidades manual de cinco relaciones
Tracción tracción delantera
DIRECCIÓN
Eléctrica con piñón y cremallera
FRENOS
Delanteros: de discos ventilados
Traseros: de tambores
EJES - SUSPENSIÓN
Delantera: tipo McPherson tirante y muelle helicoidal
Trasera: barra de torsión y resortes helicoidales
NEUMÁTICOS
Dimensiones: 185/65 R15
Rueda auxiliar: T135/70 R15
PRESTACIONES
Velocidad máxima (km/h): N/D
Aceleración 0/100 km/h (s): N/D
Consumo (l/100km) Urbano: N/D - Carretera: N/D - Mixto: N/D
DIMENSIONES / PESO
Capacidad del baúl (l): 378
Peso en vacío (kg): N/D
Peso en orden de marcha (kg): 895
Largo total (mm): 3.995
Ancho total (mm): 1.735
Alto total (mm): 1.515
Distancia entre ejes (mm): 2.450
Capacidad del tanque de combustible (l): 37

Galería: Suzuki Dzire 1.2 GL M/T | Créditos: Autoblog y Diego Olivera (oliverafotografo.com.uy).

EQUIPAMIENTO:

EXTERIOR
Faros antiniebla delanteros
Llantas de aleación de 15 pulgadas
Luces traseras LED
SEGURIDAD
Airbags frontales delanteros
Alarma
Anclajes ISOFIX para sillas infantiles y TopTether para sillas infantiles
Asistencia a la frenada de emergencia (BA)
Apoyacabezas delanteros y traseros (4)
Cinturones traseros de tres puntos con limitador de esfuerzo (3) y central trasero de dos (1)
Distribución electrónica del frenado (EBD)
Frenos ABS
CONFORT
Aire acondicionado con salidas de aire para las plazas traseras
Asiento del conductor con regulación en altura
Apertura interna del depósito de combustible y del baúl
Computadora de a bordo
Dirección asistida eléctricamente
Espejos exteriores eléctricos con luz de giro incorporada
Levantavidrios eléctricos delanteros y traseros con sistema de "un toque" para conductor
Radio doble DIN (de origen) con AM/FM/CD/MP3/USB/Bluetooth con mandos al volante y cuatro parlantes
Volante multifunción regulable en altura

PRECIO Y GARANTÍA:

U$S 16.990. Garantía: 3 años o 100.000 km (extensible a 4 años o 120.000 km)

COMERCIALIZA:

Sausa (Suzuki Automotriz Uruguaya S.A.). Rondeau 1745. Tel. 29247700. Web: www.suzuki.com.uy