Prueba: MINI Cooper Hatch 3 Door JCW Sport 1.5 T DKG Steptronic

viernes, 16 de noviembre de 2018



Probamos al MINI Cooper Hatch JCW Sport 1.5 T con la nueva caja automática DKG Steptronic de doble embrague.
Con la excusa de la actualización de mitad de vida del MINI F56, volvió a entrar a nuestro garage. Durante cuatro días y más de 980 km, probamos al Cooper Hatch 3 Door con equipamiento JCW Sport, motor 1.5 turbo de 136 cv y estrenando la nueva transmisión automática de doble embrague y siete marchas DKG Steptronic.

El MINI Hatch de tercera generación, o F56 como se lo conoce de forma más nerd, ya tiene unos cuantos años en el espectro automotriz mundial, cinco para ser exacto. Se presentó en el Salón de Nueva York de 2013 (ver nota) estrenando la plataforma modular UKL1 que a la postre le daría base a toda la gama actual, así como también a los BMW de tracción delantera.

Por estos lares llegó un año más tarde (ver lanzamiento) y fue la prueba Nº 60 de la historia de Autoblog (ver prueba) en su variante más picante por entonces, el Cooper S Hatch, con el impulsor 2.0 litros turboalimentado de 192 cv y transmisión manual de seis relaciones. Pero no fue hasta este año que el MINI Hatch recibió una actualización de consideración en su gama.


Fue con motivo del Salón de Detroit de este 2018 (ver nota), en donde el modelo estrenó nuevos grupos ópticos delanteros full LED, grupos ópticos traseros LED de diseño Union Jack, emblemas, tapizados, colores de carrocería (Emerald Grey, Starlight Blue y Solaris Orange), sistema multimedia con pantalla táctil, nuevos diseños de llantas de aleación y nuevos paquetes de personalización estética tanto exterior como interior, además de nuevas transmisiones automáticas de siete relaciones y doble embrague que reemplazaron a las de seis con convertidor de par.

A Uruguay estas novedades llegaron en agosto con carrocería Hatch 3 Puertas (ver lanzamiento) y Cabrio (ver lanzamiento). La presentación a la prensa y clientes se llevó a cabo un mes más tarde, aprovechando los festejos de los 10 años de presencia de MINI en el mercado local (ver apuntes del lanzamiento). En la gama del Hatch 3 Puertas, la gama se compone de las versiones Cooper JCW Sport 1.5 T DKG Steptronic (U$S 46.990) y Cooper S JCW Sport 2.0 T DKG Steptronic (U$S 56.990). La primera de las dos ingresó hace algunas semanas atrás a nuestro garage y su evaluación comienza ahora.


Exterior

El trabajo original de Anders Warming, jefe de diseño de MINI (hoy jefe de diseño de Borgward) cuando nació el F56, está (casi) intacto. El que tomó su lugar es Oliver Heilmer, y lo que él buscó fue tocar lo menos posible unas líneas que de por sí estaban muy bien. El MINI siempre fue un auto cuyo diseño lo hizo tan famoso e icónico, al igual que el Mini (sí, el original va escrito así) del gran Alec Issigonis.

Con este LCI (Life Cycle Impulse) que es como BMW Group denomina a estos cambios de mitad de vida, el MINI ganó ópticas full LED de serie tanto adelante como atrás (ahora voy a esas) mientras que el resto de los cambios se reducen a meros detalles, como un nuevo logotipo tridimensional en el capot y baúl, o nuevas tonalidades de la carrocería, como el Emerald Grey de este Cooper que le queda tan bien.


También son nuevos los diseños de las llantas de aleación, que en los JCW Sport se denominan "Track Spoke Black JCW". Son de 17 pulgadas y en la unidad probada van sobre neumáticos Pirelli Cinturato P7 runflat en medida 225/45 R17. Lo otro nuevo es que el Cooper con este paquete estético, ganó el llamado Piano Black Exterieur en el que los marcos cromados de los faros, las luces traseras y la rejilla del radiador son de color negro brillante. Y le queda de veras muy bien.

Atrás los cambios se reducen a ópticas traseras que ganan una nueva disposición interna, y que mediante tecnología LED, forman la bandera "Union Jack" del Reino Unido. Es el diseño más cool de ópticas traseras que existen hoy en día. Por amplio margen. También el más nacionalista, hay que decirlo, porque todos estos MINI Hatch se producen en Oxford, Inglaterra. No hubo cambios en las dimensiones. El MINI Cooper Hatch mide 3.821 mm de largo, 1.727 mm de ancho, 1.414 mm de alto, y la distancia entre ejes está en los 2.495 mm.


Interior

Por dentro los cambios son igual de sutiles que por fuera para este facelift. Es nuevo el selector de cambios (solo en los automáticos), así como el de los modos de manejo, que pasó de ser un aro alrededor del selector (que además tuvo varios problemas por roturas) a un simple switch en la consola y también se cambiaron los comandos del sistema iDrive para la pantalla. Por el resto, sigue todo como lo conocemos.

Y es algo bueno, porque los MINI tienen unas posiciones de manejo brillantes sin importar el modelo. Y además en esta versión JCW Sport, tiene unas butacas JCW hermosas que te abrazan con sus pétalos laterales y con un extensor para muslos, para que no te muevas de ahí por horas. Además de tener múltiples regulaciones (manuales) del asiento y del volante, en esta unidad, al contar con un tapizado en combinación tela/cuero Dinamica/Carbon Black, y un volante MINI JCW regordete en cuero natural, da un resultado perfecto. Casi: le faltarían un par de levas. Quedan para el Cooper S, que sí las tiene de serie.


Lo otro que ayuda mucho al bienestar a bordo es la calidad interior. Los MINI siempre habían estado en el limbo entre ser premium y querer serlo. Sin embargo, desde esta tercera generación del Hatch hacia acá, todos sus modelos han aumentado de forma considerable en el uso de materiales de primer nivel. Y este Cooper no es la excepción. Es un interior premium. Los inyectados blandos abundan en las puertas así como en la parte superior o inferior de la consola, siendo uno de los habitáculos más originales además de mejor terminados y presentados del segmento. Por lejos.

Desde esta tercera generación del Hatch, los MINI abandonaron el velocímetro central con esas dos salidas de aire acondicionado a los lados que le dibujaban la cabeza de Mickey Mouse en el tablero. Ahora los relojes (de agujas) van sobre la columna de dirección con un tacómetro y un velocímetro más un pequeño display para la computadora, mientras que al centro domina una pantalla multimedia rodeada por un aro de iluminación LED dinámica, que cambia cuando subimos el volumen del audio o modificamos la temperatura del climatizador, por ejemplo.


Al centro del habitáculo está la radio MINI Visual Boost con FM/USB/Bluetooth con pantalla central táctil de 6,5 pulgadas con comandos vocales, audio streaming y MINI Connected, cuyo funcionamiento es el mismo de otros MINI, y que se maneja desde la conocida interfaz de la ruedita, conocida como iDrive o también mediante la propia pantalla, dado que es táctil a diferencia de la que tenían los Hatch previos. Sigue siendo una de las más simples, intuitivas y a prueba de tecno-ignorantes que hay en el mercado.

Eso sí: no trae más sintonización AM. Habrá que usar TuneIn desde las MINI Apps que trae instalado el sistema. Más allá de esto, se accede sin problemas a sus infinitas configuraciones y funciones, aunque por el precio ya debería contar con dos elementos: navegador integrado (aunque no hay mapas homologados por MINI para Uruguay) y Apple CarPlay como sí ofrece en otros mercados asociado a una pantalla un poco más grande. Ojalá esto se pueda revertir a la brevedad, porque el sistema es tan bueno que ese faltante menor es una verdadera lástima en un habitáculo que está pidiendo un tech-upgrade.


Una de las características principales de los MINI de siempre (no cuento a los Clubman o Countryman) fue tener unas plazas traseras bastante poco amigables con los pasajeros que las ocupen. Es un producto "egoista". Y es cierto, aunque el modelo actual parece un elefante estacionado al lado del Mini de los años 60, este F56 sigue siendo un auto chico.

El espacio para piernas es justo para dos adultos de 1,80 metros, pero en el ancho y la cabeza es correcto, siempre y cuando no sean muy voluminosos porque tampoco esas cotas son, digamos, abundantes. El tercer habitante posterior no es ni siquiera una opción, dado que no hay ni apoyacabezas o un cinturón de seguridad. Es un 2+2 puro y duro, con excelentes plazas delanteras y dos más atrás para ser usadas de forma ocasional en viajes tan breves como una ida al súper.


El baúl no presenta cambios tampoco. Sigue ofreciendo los mismos 211 litros ampliables hasta los 731 l rebatiendo los respaldos traseros en proporción 50:50. No son capacidades amplias, pero suficientes para el uso promedio de un usuario de MINI. En su defensa, tiene un doble piso (de excelente calidad, hay que decirlo) que permite llevar algunas cosas chicas escondidas allí.

Y tiene una explicación lógica esto: el MINI Cooper no cuenta con neumático de auxilio. No se sorprendan, lo dije más arriba cuando describí que los titulares eran runflat, es decir, que pueden circular desinflados. Eso sí, donde se llegue a rajar un neumático con uno de esos hermosos cráteres que tenemos en nuestras calles o caminos, no habrá otra solución que llamar al servicio mecánico.


Motor y transmisión

Acá es donde comienzan las novedades de peso de este MINI. No tanto a nivel mecánico, dado que las modificaciones del impulsor son ligeras y diría que poco visibles también. Hubo modificaciones de la electrónica de los motores que prometen una reducción de los valores de consumo y las emisiones de CO² de hasta un 5%. El desarrollo abarca desde el bloque motor pasando por los turbos, la electrónica del motor, la alimentación de aceite, el canalizador del aire de aspiración y el sistema de refrigeración hasta los sistemas de escape. Las cubiertas de motor están ahora realizadas de plástico reforzado con fibra de carbono (CFRP) lo que las hace también más ligeras.

Por el resto sigue siendo el mismo y conocido impulsor de otras variantes Cooper así como también el mismo que se usa en el modelo híbrido enchufable de la marca, el Cooper S E Countryman ALL4 (ver contacto), así como en los BMW 118i (ver prueba), 318i (ver prueba) o X1 sDrive 18i (ver contacto). A este motor se lo conoce como el B38B15M0 y con algunas mejoras, también lo usa el más deportivo de la marca: el i8. En en esa configuración híbrido-naftero así como en la de combustión sola, ganó el premio "Engine of the Year 2018" en la categoría entre 1.4 y 1.8 litros (ver nota). Nada mal para un humilde tres cilindros, ¿no?


Tiene 1.499 cc de cilindrada, tres cilindros con MINI TwinPower Turbo (single scroll), inyección directa, sistema de regulación variable de las válvulas (VALVETRONIC), y control variable del árbol de levas (doble VANOS). Eroga 136 cv entre 4.500 y 6.500 vueltas, y un torque de 220 Nm entre las 1.280 y 4.200 rpm. La transmisión es una automática secuencial DKG Steptronic de siete relaciones doble embrague, en reemplazo de la anterior Steptronic de seis con convertidor de par.

Comenzaré hablando de la transmisión, que pertenece a la misma familia que la probada en el X2 de BMW hace algunos meses atrás (ver prueba). Al igual que en aquella ocasión, en este Cooper el desempeño es destacado. Es la primera vez que una transmisión de doble embrague puede empardar en funcionamiento a la referencia que es la S tronic/DSG del Grupo Volkswagen. Es igual de veloz y eficiente que aquella, pero utilizada en su modo "Sport", es menos brusca y más suave.


La explicación de esto último es que al igual que un sistema de convertidor convencional, la transmisión de doble embrague de este MINI también ofrece la función "Crawl" (o "gateo" en castellano), que permite una salida suave sin activar el acelerador, lo que aumenta la comodidad al maniobrar o en el tráfico con paradas y arranques frecuentes. Entonces no hay cabeceos a bajas velocidades o durante maniobras de estacionamiento.

Además, la función de "navegación a vela" está disponible en los modos de conducción Mid y Green. Con esta función, el sistema de propulsión se desacopla en cuanto el conductor deja de pisar el acelerador y el motor queda girando a 900 rpm. Esto permite que el MINI se desplace a régimen de ralentí, libre de cualquier efecto de frenado del motor y con un consumo de combustible mínimo. A la hora de frenar, en tanto, recarga la batería del vehículo mediante la recuperación de la energía cinética, convertida a eléctrica por fricción.


Y qué decir del motor que ya no lo haya expresado en otras ocasiones. Este milquinientos turboalimentado es una pequeña maravilla que es el perfecto maridaje para un animal de ciudad como lo es este Cooper. Es tan elástico como también económico, y entrega una respuesta inmediata ante los reclamos del pie derecho, así como con un par constante desde los rangos más bajos de revoluciones, que le da una agilidad de manejo envidiable para esta cilindrada y digna de un motor más grande. 

Tanto que no pareciera que tiene 136 cv de potencia, sino unos 10 o 15 más. Además en el andar va tan bien insonorizado hacia el habitáculo, que recién arriba de las 6.000 vueltas podremos saber que en lugar de cuatro, tenemos tres cilindros bajo el capot y al mando de nuestro pie derecho. Las clásicas vibraciones de los tricilíndricos no se hacen presentes en el habitáculo tampoco, y solo se llega a identificar el número impar de cilindros en los momentos de máxima aceleración, con ese característico gruñido.


MINI declara una aceleración de 0 a 100 kilómetros por hora en 8,0 segundos con esta configuración mecánica mientras que la velocidad máxima es de 210 km/h. En materia de consumos, las prestaciones según fábrica son: 6,3 l/100 km en ciclo urbano, 4,5 l/100 km en ruta, y 5,1 litros cada 100 km en ciclo mixto, que son números cuando menos prometedores y además medidos bajo el nuevo esquema de mediciones estandarizadas europeas WLTP (Worldwide Harmonized Light-Duty Vehicles Test Procedures).

Durante las pruebas, logré como mejores cifras 7,7 l/100 km en ciclo urbano, 5,0 l/100 km en ruta, y 6,3 litros cada 100 km en ciclo mixto. Como verán, hay diferencias de consumo entre el registro teórico y el práctico, pero incluso llevándolo "alegre", los números no suelen dispararse tanto. Es un producto bastante eficiente en este sentido. El peso en orden de marcha en tanto, es de 1.235 kg, mientras que el depósito de combustible aloja 40 litros de capacidad y podría ofrecer 10 litros más.


Comportamiento dinámico

El MINI no cambió en este sentido y gracias a los dioses de la ingeniería por esto. A los detractores de la clásica "dureza" de suspensiones de este modelo, lamento decirles que sigue siendo igual. Por el contrario, a los que apreciamos y disfrutamos de vehículos así, les tengo buenas noticias: el chasis sigue siendo igual de genial y eficiente que siempre.

Tras haber manejado al Cooper S, probar el Cooper ahora también es saldar una cuenta pendiente que tenía. Sin embargo, habiendo evaluado varios BMW con esta mecánica y al X2 con la nueva DKG Steptronic, era muy complicado encontrar algo que me sorprendiera, pese a ser la primera vez que probaba esta configuración de motor, caja y carrocería.


Es cierto que en la vida urbana las suspensiones copian demasiado las irregularidades y las sequedades de la calzada se perciben con mayor claridad que en otros hatchbacks chicos, pero en contrapartida tendrá una gran recompensa cuando se sale a la ruta. Todo esto se ve magnificado si elegimos neumáticos runflat como los de la unidad probada, que además son muy rumorosos (a niveles insoportables) cuando el asfalto está desgastado. Si no te va el andar duro, buscate otro auto, un MINI no es para vos.

Si bien el Cooper S es una bomba de diversión constante, el Cooper "a secas" no se queda atrás. Y si bien el chasis es muy divertido de usar, no llega a los niveles de locura de su hermano más potente. Digamos que este es nivel "Ronald McDonald", siendo simpático y gracioso, pero nada que te haga delirar. El otro es como "The Joker". Te saca sonrisas también, pero al nivel de rozar la demencia. Y en términos mecánicos, sería como comparar una salsa con mucho ajo y pimienta, con una que tiene esos ajíes con "nombre de improperio."


Es cierto, no tiene la agilidad de respuesta ni la contundencia que podría encontrarse en su hermano con cuatro cilindros. Pero el motor que mueve al Cooper cumple con creces con las exigencias de un usuario que se mueve más que nada en la ciudad, con alguna escapada ocasional de fin de semana a la ruta, donde tampoco defrauda. Algo que me atrajo de este motor es el sonido en el régimen medio y alto. Gruñe como un seis cilindros, pero con sus acordes reducidos al 50%. Es muy simpático de escuchar y hasta diría que entretenido, como pasa con todo motor impar.

La dirección, por su parte, es de piñón y cremallera con asistencia eléctrica. Pero a diferencia de otras de este tipo, esta es una muy directa y comunicativa en lo veloz y a la vez muy desmultiplicada y amable con los brazos en las maniobras de estacionamiento. Es perfecta y ágil a niveles ridículos y adictivos también, porque te invita a zigzaguear en cualquier situación. Casi que permite "teletransportarse" en el tránsito como si fuera el Tardis de "Doctor Who" viajando en el tiempo y espacio. Y usarla en el tránsito, genera más adicción que mirar "Breaking Bad" o "The Wire".


Saliendo un poco de las sensaciones dinámicas, hablaré de algo más racional y es la insonorización. Es excelente a nivel de mecánica y ruidos eólicos en todas las aberturas de la carrocería y no se perciben tampoco crujidos estructurales ni nada que se le parezca. Pero como dije más arriba, los Pirelli Cinturato P7 en configuración runflat son ruidosos ante paños ruteros gastados, y atenta bastante contra el confort acústico del habitáculo. Si comprara un Cooper (algún día...), los cambiaría seguro.

Un detalle que no quiero pasar por alto son los modos de uso que permite el conjunto mecánico gracias a lo que MINI denomina MINI Driving Modes y que se reparte entre tres programas: Green, Mid y Sport. El primero es para priorizar la economía y eficiencia de combustible, gestionando los elementos de confort como el aire acondicionado así como también el motor y su respuesta, ralentizando todas las sensaciones de manejo.


El segundo modo es el que podría considerarse "por default" y en el que el Cooper queda seteado cuando nos ponemos en marcha, mientras que el Sport actúa sobre la dirección, la respuesta del acelerador (lo hace más ágil). Los consumos también cambian usándolos: en ruta registré 5,8 l/100 km (Sport) y 5,4 l/100 km (Mid), contra los 5,0 l/100 km del modo Green.

La mecánica, por su parte y como ya dije, tiene un comportamiento destacado e ideal para el tránsito urbano, ya que las relaciones de la transmisión automática le permite viajar muy relajado. Trabaja en D6 a 70 km/h a apenas 1.500 vueltas, mientras que en el caso usar el modo "S" de la caja, a igual velocidad el régimen es un poco superior, pero no tanto, 1.800 rpm y con la Steptronic en S5. En ruta, en tanto, el conjunto se mueve a 110 km/h en D7 a unas relajadas 1.900 vueltas, mientras que pasando la transmisión al seteo deportivo, baja una marcha (S6) y sube 400 revoluciones el motor (2.300 rpm) a igual velocidad.


Ya que hablo de la ruta y de circular a velocidades más elevadas que en ciudad, el comportamiento de este Cooper es intachable. Acá es donde se pueden apreciar con más claridad los abismos que hay a nivel dinámico entre este producto y los rivales, por tener un chasis seteado hacia un lado más deportivo que confortable. Es ese go-kart-feeling que MINI tanto pregona y que en lo personal disfruto cada vez que puedo probar un 3 Puertas Hatch. Los adelantamientos también son un trámite: baja de D7 a D3 en un pestañeo y cumple el 80-110 km/h en tan solo 6,05 segundos.

A nivel del chasis, siempre con una solvencia y aplomo envidiables en lo recto, mientras que en las curvas tiene un nivel de predictibilidad sorprendente, y divertido como ningún otro hathcback chico. Ya sé que la "diversión de manejo" es un intangible a la hora de juzgar un vehículo y aún más complicado de plasmarla en palabras, pero se los puedo ejemplificar así: al igual que cualquier exponente de la gama MINI, es de esos pocos autos en los que uno pasa horas buscando excusas para tener que usarlo por tener el mejor esquema del segmento B en términos dinámicos. Por lejos. 


Equipamiento

Con el cambio de mitad de vida, al Cooper también le cayó en gracia una dotación generosa de equipamientos de serie encima. Ahora es de los más equipados del segmento, incluso siendo el menos "caro" de los dos niveles que se comercializan. Este Cooper Hatch JCW Sport ofrece de serie: pack eléctrico (dos levantavidrios, espejos y bloqueo), Auto Start/Stop, computadora de a bordo, volante deportivo multifunción en cuero MINI JCW con regulación en altura y profundidad, computadora de a bordo, aire acondicionado manual, alarma, limitador de velocidad y control de velocidad crucero dinámico con función de frenado, faro antiniebla trasero, faros delanteros full LED adaptativos con luces diurnas, faros traseros LED con diseño "Union Jack", faros antiniebla delanteros LED, asientos delanteros deportivos JCW regulables en altura con extensor para muslos, respaldo trasero rebatible 50:50, espejos retrovisores exteriores plegables eléctricamente, radio MINI Visual Boost con FM/USB/Bluetooth con pantalla central táctil de 6,5 pulgadas con comandos vocales, audio streaming y MINI Connected, MINI Excitement Package (MINI Logo Projection, luces ambientales interiores y LED en consola central), Performance Control, acceso confort, sensores de estacionamiento traseros, cámara de retroceso, paquete de iluminación exterior, techo panorámico de cristal, MINI Driving Modes (Green, Mid, Sport), tapizados en combinación tela/cuero Dinamica/Carbon Black, apliques interiores Piano Black, Colour Line Satellite Grey, encendido automático de luces, sensor de lluvia, techo y carcasas de los retrovisores en color "Jet Black", revestimiento interior del techo en Antracita, paquete estético exterior JCW (paragolpes delantero y trasero deportivos, faldones laterales y spoiler trasero) y llantas de aleación "Track Spoke Black JCW" de 17 pulgadas sobre neumáticos runflat en medida 225/45 R17.


La dotación es bastante completa. Es cierto, falta un retrovisor con antiencandilamiento automático, climatizador automático, llave manos libres o las levas al volante. Algunos incluso saldrán a pedirle tapizados en cuero, butacas eléctricas y tantas otras cosas. Creo que con lo básico y necesario cumple más que bien, aunque no deja de ser un "chiche caro" y por ende, debería tener todo lo mencionado.

El Cooper S, en tanto, suma al Cooper: volante deportivo multifunción en cuero MINI JCW con regulación en altura y profundidad con levas de cambio integradas, climatizador automático bi-zona, Colour Line Carbon Black/Glowing Red, paquete Piano Black Exterior, sistema de audio harman/kardon con 12 altavoces, amplificador digital, potencia de amplificación de 360 W, y asistente activo de estacionamiento con sensores de estacionamiento delanteros y traseros.


Seguridad

Todos los MINI Hatch 3 Puertas llevan de serie: seis airbags, frenos ABS, regulación electrónica de la fuerza de frenado (EBD), ayuda de frenado en curvas (CBC), sistema de estabilización (DSC) con asistencia de frenado, asistente de arranque en pendientes, función de secado de frenos, luces de freno dinámicas, compensación de "fading", control dinámico de la estabilidad (DTC) y control electrónico del bloqueo del diferencial (EDLC), capot activo para peatones, monitoreo de presión de neumáticos, anclajes ISOFIX y TopTether para sillas infantiles.

Se trata de una dotación bastante correcta, en otros mercados como el europeo, MINI ya está ofreciendo, de serie u opcional según cada región, elementos que ya deberían comenzar en nuestro mercado a popularizarse, al menos en segmentos superiores, como son el asistente de luz de carretera, la detección de señales de tráfico así como la advertencia de personas o de una colisión frontal tanto en ciudad (entre 10 y 60 km/h) como carretera (a partir de 50 km/h), que conforman el paquete de asistencias que la marca británica denomina Driving Assistant.


Los frenos, por su parte, son de discos ventilados en ambos ejes y tienen un comportamiento intachable. Se detiene siempre en línea recta sin manifestar fatigas prematuras del conjunto, con una desaceleración marcada que se siente mucho en el cuerpo, y además enciende las balizas si la frenada es de emergencia, con el fin de alertar a los conductores que vienen detrás nuestro. Diez puntos.

También tiene los sendos controles de tracción y estabilidad, que MINI denomina DSC y DTC. Al igual que la mayoría de sus competidores, el grado de desconexión no es total. El primero se desactiva por completo con una pulsación de unos tres segundos, mientras que para apagar el control de estabilidad, hay que presionar el comando durante diez segundos, aunque en la práctica solo reduce su umbral de acción.


Precio, garantía y competidores

Voy a comenzar por la última parte, porque es la más breve. Con el DS 3 de Citroën (ahora DS Automobiles) fuera de la foto y con las últimas unidades del Audi A1 de primera generación en la vuelta, (porque en 2019 llegaría la segunda y solo en configuración Sportback), al MINI Cooper 3 Puertas Hatch podría decirse que casi que no le quedan competidores. La última bandera del bando opuesto la sostiene el Audi A1 1.4 TFSI S tronic Attraction a un precio de U$S 46.700.

El Cooper evaluado cuesta U$S 46.900 y por encima está el demoníaco Cooper S que vale U$S 10.000 más, llegando a U$S 56.900. Más arriba está la variante John Cooper Works, que con el mismo motor del Cooper S, pero llevado a 230 cv, se escapa bien lejos a U$S 75.900 (ver lanzamiento). En todos los casos la garantía es de 2 años sin límite de kilometraje.


MINI tiene casi que el monopolio del hatchback premium de segmento B a nivel local y casi que me atrevería a decir, del mundo. Con la consecuente desaparición de las carrocerías de tres puertas, parece que la marca nada a contracorriente. Incluso teniendo una versión 5 Puertas Hatch, la demanda es mayor en el 3 Puertas que en ese.

La casa inglesa creó un nuevo segmento allá a comienzos de la década de los 2000 y ahora, casi 20 años después, sigue siendo la que lleva la batuta. Es la que inició la "fiebre de la personalización" de los vehículos y que hoy es casi que moneda corriente. A su vez, también lo hizo en un envase tan atractivo e icónico para las masas, así como también, aspiracional. Es el sueño de todo responsable de marketing, ¿no?


Conclusión

Hacía cuatro años que no manejaba un MINI Hatch y casi que me había olvidado de lo divertido que era. También era la primera vez (al menos en mi vestimenta de tester) que me disponía a probar un Cooper y no un Cooper S, que es la opción obvia hacia la que todos van cuando quieren probar uno de estos juguetillos.

El Cooper tiene todo lo necesario para ser razonable y divertido en partes iguales. Con 136 cv de potencia da más que bien para que cada ocasión en la que salgamos a la calle con este auto, lleguemos a destino con una sonrisa en el rostro. Es cierto, muchos optarán antes por el Cooper S, pero a U$S 10.000 de distancia y con tan pocas diferencias de equipamiento, ¿vale la pena ir por el otro?


En caso de poder, sí, no lo dudes. Pero si con tu bolsillo solo llegás al Cooper, no te va a defraudar. Además ahora tiene una de las mejores transmisiones de doble embrague que el dinero puede comprar, un diseño que ha sabido soportar el paso de los años con mucha dignidad, más equipamiento que nunca y además, con una motorización que no sabe recoger otra cosa que elogios.

También es cierto que un MINI suele ser definido como un "auto capricho". Y lo es. Pero siendo honestos, ¿quién no se dio un gusto alguna vez? Ya sea comer un postre dulce en plena época de dieta o mismo pagar por un hatchback de segmento B, casi lo mismo que vale un deportivo de segmento C como pueden ser los Peugeot 308 GT 225 (ver lanzamiento) o Volkswagen Golf GTI (ver lanzamiento).


Aquellos pueden dar mayores prestaciones, espacio y hasta un mejor desempeño por tener mecánicas bastante más potentes que los 136 cv del Cooper. Es una compra basada en las emociones y el gusto por lo diferente. Y MINI esto lo sabe hacer mejor que nadie desde hace más de 50 años. Es un tipo de auto que sabe donde hacerle cosquillas a nuestro cerebro para que cada aceleración o giro del volante, se transforme en una sonrisa.

Hace unos cuantos años atrás, el creador del Mini original, Alec Issigonis, fue el que impulsó a que la industria automotriz mundial utilizara motores dispuestos horizontalmente en vehículos de tracción delantera con el fin de aprovechar el espacio interior en una carrocería pequeña. En aquel entonces, "el griego" dijo que estaba orgulloso de que tantos hubieran copiado su idea. Pasaron casi 60 años y todavía nadie pudo imitar la diversión al volante que genera usar uno de estos autos.


A favor
  • Calidad de materiales y terminaciones
  • Conjunto motor/transmisión
  • Consumos reducidos
  • Comportamiento dinámico
  • Diseño
  • Diversión de manejo
  • Equipamientos de seguridad y confort
  • Prestaciones
  • Posición de manejo
En contra
  • Depósito de combustible pequeño
  • Habitabilidad en las plazas traseras
  • Rumorosidad de los neumáticos
  • Sin neumático de auxilio



FICHA TÉCNICA:

MOTORIZACIÓN
Cilindrada (cc) 1.499
Número de cilindros: 3
Número de válvulas: 12
Relación de compresión: 11:1
Diámetro x carrera (mm): 75 x 90,5
Inyección: directa con turbocompresor single-scroll intercooler, control variable de válvulas (VALVETRONIC) y doble sincronización variable del árbol de levas (doble VANOS)
Potencia máxima (cv/rpm) 136/4.400-6.000
Torque máximo (Nm/rpm) 220/1.400-4.300
TRANSMISIÓN
Caja de velocidades automática secuencial con doble embrague y siete relaciones
Tracción delantera
De piñón y cremallera servoasistida eléctricamente
FRENOS
Delanteros: de discos ventilados
Traseros: de discos sólidos
EJES - SUSPENSIÓN
Delantera: eje de articulación única y montantes telescópicos McPherson con soporte de aluminio
Trasera: eje de brazos múltiples con brazos longitudinales
NEUMÁTICOS
Dimensiones: 225/45 R17
Rueda auxiliar: N/D
PRESTACIONES
Velocidad máxima (km/h) 210
Aceleración 0/100 km/h (s) 8,0
Consumo (l/100km) Urbano: 6,3 - Carretera: 4,5 - Mixto: 5,1
DIMENSIONES/PESO
Capacidad del baúl (l) 211/731
Peso en vacío (kg) N/D
Peso en orden de marcha (kg) 1.235
Largo total (mm) 3.821
Ancho total (mm) 1.727
Alto total (mm) 1.414
Distancia entre ejes (mm) 2.495
Capacidad del tanque de combustible (l) 40

Galería: MINI Cooper Hatch 3 Door JCW Sport 1.5 T DKG Steptronic Créditos: Autoblog y Diego Olivera.

EQUIPAMIENTO:

EXTERIOR
Faros delanteros full LED con luces diurnas LED
Faros antiniebla delanteros (LED) y traseros
Faros traseros LED con diseño "Union Jack"
Llantas de aleación de 17 pulgadas
Paquete estético exterior JCW (paragolpes delantero y trasero deportivos, faldones laterales y spoiler trasero)
Paquete de iluminación exterior
Techo panorámico eléctrico
Techo y carcasas de los retrovisores en color "Jet Black"
SEGURIDAD
Airbags frontales, laterales delanteros y de cortinas
Anclajes ISOFIX y TopTether para sillas infantiles
Apoyacabezas delanteros y traseros (4)
Asistencia de frenado en curvas (CBC)
Ayuda al arranque en pendientes
Capot activo para peatones
Cinturones de seguridad inerciales de tres puntos (4)
Control dinámico de los frenos (DBC)
Control de estabilidad (ASC)
Control dinámico de estabilidad (DSC)
Control dinámico de tracción (DTC)
Control electrónico del bloqueo del diferencial (EDLC)
Frenos ABS
Función de secado de discos y pastillas con compensación de fading
Monitoreo de presión de neumáticos
CONFORT
Acceso confort (llave manos libres)
Aire acondicionado manual
Apliques interiores Piano Black
Asientos delanteros deportivos JCW regulables en altura con extensor para muslos
Botón de encendido/apagado
Cámara de retroceso
Colour Line Satellite Grey
Computadora de a bordo
Dirección con asistencia electro-mecánica variable
Encendido automático de luces con función diurna
Espejos exteriores regulables y plegables eléctricamente
Función Auto Start&Stop
Levantavidrios eléctricos delanteros con sistema "one touch"
Limitador de velocidad y control de velocidad crucero dinámico con función de frenado
MINI Excitement Package (MINI Logo Projection, luces ambientales interiores y LED en consola central)
MINI Driving Modes (Sport, Mid y Green)
Performance Control
Radio MINI Visual Boost con FM/USB/Bluetooth con pantalla central táctil de 6,5 pulgadas con comandos vocales, audio streaming y MINI Connected
Respaldo trasero rebatible 50:50
Sensor de lluvia
Sensores de estacionamiento traseros
Tapizados en tela/cuero Dinamica/Carbon Black
Volante deportivo multifunción en cuero MINI JCW con regulación en altura y profundidad

PRECIO Y GARANTÍA:

U$S 46.900. Garantía: 2 años sin límite de kilometraje

COMERCIALIZA:

Motor Haus. Francisco Solano Antuña 2996. Tel. 29243125. Web: www.mini.com.uy