Prueba: Peugeot 2008 Active Pack 1.6 VTi (Parte 1)

miércoles, 5 de marzo de 2014



El 2008 llega a Uruguay exclusivamente con el motor 1.6 VTi de 120 cv de potencia.
Autoblog probó por más de 250 km al nuevo crossover urbano de Peugeot, el 2008. Nos subimos a la versión Active Pack con el motor 1.6 VTi de 120 cv y transmisión manual de cinco relaciones. ¿Querés conocerlo en profundidad? Entonces te invitamos a leer la prueba completa tras el salto.


El Salón de París de 2012 fue el lugar elegido por Peugeot para anticipar por primera vez al nuevo crossover chico de la marca con su prototipo 2008 Concept (ver nota). Tan solo cuatro meses después, en pleno verano uruguayo, se develaba la versión definitiva, y Autoblog ya adelantaba su llegada a nuestro país (ver nota), mientras se esperaba su lanzamiento mundial en el Salón de Ginebra 2013.

En octubre del año pasado se presentó en nuestro país (ver nota) con una propuesta sostenida en dos niveles de equipamiento, Active y Active Pack, dos opciones de caja, una manual de quinta o una automática de cuatro relaciones, pero con una sola opción mecánica, el ya conocido 1.6 VTi de 120 cv de potencia, y precios que oscilaban entre los 34.490 y 39.490 dólares.


Está fabricado en la planta francesa de Mulhouse y comparte plataforma con el 208 (ver prueba), aunque es 19 cm más largo, igual de ancho y batalla, pero 0,9 cm más alto y con un despeje de 3,6 cm extra, siendo así un crossover derivado de este hatchback de segmento B.

De todas las versiones disponibles en nuestro mercado hasta el momento, nos tocó probar a la Active Pack, tope de gama, con la caja manual y un precio de U$S 37.490. La garantía como ya es costumbre en la marca es de 2 años o 50.000 km, extensible a 5 años o 120.000 km por U$S 650 + IVA. Sin más, comencemos el test.

EXTERIOR

El 2008 se presenta no solo como una mezcla de segmentos, sino también de estilos dentro de la propia marca. Toma muchos elementos estéticos, sobre todo al frente, de productos como el New 308 (ver nota), mientras que combina también algunos rasgos con el producto del que deriva, el 208. Eso sí, no se le parece en casi nada, ya que las lineas redondeadas del hatchback, en el 2008 apenas si figuran.

La parrilla cromada junto a las ópticas delanteras que en esta versión Active Pack llevan luces diurnas LED, componen un estilo atractivo y robusto, mientras que los diversos apliques cromados -están por todos lados en la carrocería- le dan un toque más elegante. La trompa trunca va a contrapelo de lo visto en los últimos Peugeot, que se caracterizan por una linea bastante depurada. Pero bueno, lo que se busca en un crossover es eso, robustez de diseño.


El lateral es el sector que personalmente más me convence, aunque puedo entender que no a todos les guste. La silueta del techo tiene un sector sobre-elevado sobre la mitad de la carrocería, algo disimulada -o todo lo contrario- por un llamativo aplique cromado, que se camufla con las barras de techo. Por detrás e ellas se esconde un clásico de Peugeot, el famoso techo cielo. Las llantas de aleación son diamantadas y se denominan "Eridan". Son de 17 pulgadas van montadas sobre neumáticos Goodyear Vector 4Seasons del tipo mixtos (Mud + Snow) en medida 205/50 R17.

La retaguardia del 2008 en contrapartida con el perfil, es más tradicional. Los cromados regresan acá en forma de aplique del spoiler posterior, mientras que la luneta tiene una cintura alta, y los grupos ópticos siguen el patrón de los últimos productos de la marca, es decir, cuentan con un diseño de boomerang.


Mide 4.159 mm de largo, 1.739 mm de ancho, 1.556 mm de alto y una distancia entre ejes de 2.538 mm. Tiene un despeje al suelo de 165 mm. 

INTERIOR

Si por fuera no se parecía casi nada a un 208, por dentro el panorama es diametralmente opuesto. El habitáculo es casi calcado, en especial a las versiones más equipadas del compacto. En este caso se juega más con las texturas superiores de la consola, con una superficie rugosa en plástico inyectado blando que en los 208 no está presente. La calidad está algo por encima de la media, al igual que en las versiones más caras de su hermano.

La posición de manejo es exactamente la misma del producto del que deriva, pero más elevada como era de esperarse, porque la butaca está situada unos centímetros más arriba, quedando incluso en su posición más baja, bastante alta. Al ubicar la posición de manejo, una historia conocida del 208 con su instrumental tipo Head Up Display y el volante de dimensiones reducidas. Reitero el mismo comentario de la prueba de los 208 1.2 VTi y GTi (ver prueba): para los más altos no hay problemas, pero aquellos que ronden el metro setenta, verán la base del instrumental parcialmente tapada por el aro del volante.


El instrumental va por encima del volante y casi pegado al parabrisas con un marco en negro piano. Ofrece cuatro elementos de aguja, tacómetro, velocímetro, temperatura de agua del motor y cantidad de combustible, con un fondo deportivo a cuadros, y un display en el centro donde se puede visualizar la velocidad a la que se circula, datos de la computadora de abordo, entre otras funciones. Todo el conjunto va enmarcado con LEDs en los aros de los relojes principales, que se iluminan al encender el mil seiscientos, junto a un "saludo" de las agujas.

Al llegar a la consola central va la conocida pantalla táctil multimedia SMEG. Tiene siete pulgadas y permite acceder de forma muy intuitiva a las funciones de: radio, telefonía Bluetooth, lectura de archivos musicales vía una conexiones auxiliares tipo Jack, USB, o por streaming de audio Bluetooth. También se pueden ver fotografías. funciones de la computadora de a bordo, iluminación del auto, o controlar los sensores de lluvia o crepuscular.


A todas esas funciones hay que sumarle el navegador satelital que funciona a la perfección en la mayoría de las rutas y ciudades grandes. La interfaz de la pantalla es distinta a la de los 208, no solo a nivel cromático, sino también en los íconos y el uso. En la guantera cuenta con un lector de CD, y le roba algo de capacidad.

En la base de la consola encontramos al climatizador automático de dos vías, y por debajo de él, una toma de 12 V y dos entradas USB. Entre medio de ambas butacas está la tecla para correr la cortinilla del techo cielo, con una tela que deja pasar bastante la luz solar, y al lado dos elementos más, el selector del Grip Control (que explicaré en la parte 2), y el freno de estacionamiento, con un formato tan curioso como incómodo de usar.


Pasar a las plazas traseras, cumple correctamente, no destacando mucho en ninguna cota. Hay buen espacio para las piernas, justo a lo alto, y a lo ancho, como buen derivado del segmento B, permite ir cómodos a dos adultos y un niño en el medio. Para quienes vayan en este sector habrá apoyacabezas y cinturones inerciales por tres, así como anclajes ISOFIX y TopTether para sillas infantiles.

Un detalle es que las versiones que cuentan con el techo cielo, pierden un par de centímetros a lo alto, siendo mejor la habitabilidad a lo alto en las variantes Active que no lo ofrecen de serie, aunque sí como opcional libre.


El baúl ofrece 360 litros, ampliables hasta los 1.194 l, rebatiendo los respaldos traseros en proporción 60:40. Por debajo de una prolija tapa alfombrada está el auxilio que lamentablemente es del tipo temporario, en medida 125/85 R16.

MOTOR

Así como pasamos por un déjà vu al repasar el habitáculo del 2008, en el caso de la mecánica lo volvemos a hacer. ¿Por qué? Sencillo. Ya fue probada por Autoblog en el Citroën C4 de segunda generación hace unos dos años (ver prueba).

El tetracilíndrico denominado EP6C/BE, cuenta con una cilindrada de 1.598 cc, con tecnología VTi, e inyección indirecta. Es capaz de erogar una potencia de 120 cv a 6.000 rpm y un par máximo de 160 Nm a las 4.250 vueltas. Va asociado a una transmisión manual de cinco relaciones, en tanto que se encuentra en opción una secuencial automática de cuatro.


Este mil seis se caracteriza por su elasticidad, aunque es en los regímenes altos donde mejor se encuentra la totalidad de la potencia disponible. Es un impulsor muy silencioso, y de una respuesta más contundente por encima de las 2.500 vueltas. 

Está muy bien insonorizado, y el motor se empieza a escuchar por arriba de las 4.000 rpm, producto de que el 1.6 viaja algo enroscado en vueltas. Una sexta marcha o una quinta más larga, le harían un favor para girar más descansado.


Peugeot declara una velocidad final de 196 km/h, una aceleración de 0-100 km/h en 9,5 segundos. El consumo mixto declarado es de 5,9 l/100 km, 7,7 l/100 km en ciudad, mientras que en ruta dice consumir unos 4,8 l/100 km. 

Nosotros en un uso combinado, la mejor cifra que conseguimos fue 7,9 litros cada 100 km. El depósito de combustible carga 50 litros. El peso en orden de marcha está en los 1.080 kg.

Galería: Peugeot 2008 Active Pack 1.6 VTi
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