Evaluamos a la segunda generación del Chevrolet Groove, el SUV sub-compacto de acceso de la marca. Frente a su antecesor presenta un salto estético y tecnológico muy notorio, mejorando equipamientos de seguridad. Y una evolución mínima en lo mecánico. El adelanto del análisis de esta semana, tras el salto.
¿POR QUÉ ES INTERESANTE EVALUARLO?: El Chevrolet Groove (ver prueba) llegó en 2023 para ocupar el escalón de acceso al segmento de los SUVs sub-compactos, ubicándose por debajo de la oferta del Tracker (ver prueba). Sin embargo, el público local prefirió en todo este tiempo, más a este segundo que al primero. Las cifras lo respaldan. Entre 2023 y 2025 Groove colocó 539 unidades según las cifras de ACAU, frente a las 1.739 de Tracker. ¿A qué se debe esto? Seguramente a muchos factores. Pero el principal, creo que se remonta a que la diferencia de precio entre Tracker y Groove nunca fue mucha. Y la propuesta del fabricado en Brasil era siempre más atractiva y conveniente. Buscó ser el SUV de Chevrolet más accesible a nivel local basándose solo en tres argumentos: espacio interior, equipamientos y precio.
Sin embargo, en esta segunda generación, Chevrolet busca mantener esos valores competitivos, pero aumentando el espacio y el equipamiento disponible en toda la oferta. Sin ir más lejos, el salto en seguridad es abismal: de cuatro airbags y ESC a seis de serie, sumando además paquete de asistencias a la conducción Chevrolet Intelligent Driving incluyendo: -frenado automático de emergencia (AEB) con detección de peatones a bajas velocidades, advertencia de colisión frontal (FCW) con mantenimiento de distancia, y alerta de cambio de carril (LDW) con corrección de dirección (LKA).
Sin embargo, pese a las muchas mejoras, se optó por dejarle la misma mecánica que antes (ganando 5 cv y 5 Nm), siendo que en otros mercados ofrece el 1.5 turbo con 149 cv y 255 Nm con transmisión automática CVT. Podría haber sido el momento de mejorar esto también (el motor de Groove no era particularmente su mejor punto), aunque canibalizaría a Tracker y hasta Captiva, tal vez. Es un salto generacional para complementar la oferta dentro del segmento de los SUVs sub-compactos, como la opción de acceso y transmisión manual. Así que esta semana analizaremos a la segunda generación del Chevrolet Groove.



