Prueba: BYD S5 1.5TI G-i M/T

jueves, 21 de septiembre de 2017



Evaluamos al BYD S5 en su variante denominada G-i, con una mecánica 1.5 litros turboalimentada de 150 cv de potencia.
Luego de haber probado al BYD S1 (ver prueba), hace algunos días atrás por nuestro garage su hermano mayor, el S5 en su variante G-i M/T, equipada con una mecánica 1.5TI turboalimentada de 150 cv de potencia, asociada a una transmisión manual de seis relaciones.

El S5 es el primer SUV compacto de BYD en ser comercializado en nuestro mercado y el tercero en su historia a nivel local. Fue presentado en el Salón de Shanghai 2015 y ahora llega importado desde China, donde se lo denomina Song, en honor a la dinastía china gobernante en China entre los años 960 y 1279, que sucedió al periodo de las Cinco Dinastías y los Diez Reinos.

Desde mayo de este año está a la venta en Uruguay en tres versiones, G-i, GS-i y GLX-i equipadas con un motor 1.5 litros turboalimentado de 150 cv de potencia, que en los dos casos primeros va asociado a una transmisión manual de seis relaciones y una automática secuencial de doble embrague y seis marchas en el último (ver lanzamiento).


Los precios con los que sale al mercado este S5, son los siguientes: G-i M/T (U$S 25.990), GS-i M/T (U$S 28.990) y GLX-i DCT (U$S 30.990). Las primeras unidades arribadas fueron las que tienen la caja manual, y el mes próximo harán lo propio aquellas equipadas con la transmisión automática.

Hace algunas semanas atrás un S5 G-i, es decir, la variante entrada de gama, pasó por nuestro garage durante tres días para una prueba de algo más de 400 kilómetros de recorrido por calles y rutas de nuestro país. Y ahora la evaluación completa se transcribe a continuación.


Exterior

El no respetar un "family feeling" hace que BYD tenga una gama bastante ecléctica en términos de diseños. No hay patrones en común, ni guiños de estilo entre sus productos, ni nada. Cada uno es distinto del otro y buscando tener un carácter propio.

En el caso del S5 no encontramos semejanzas con su hermano mayor, el S6 (ver lanzamiento) pero tampoco con el más pequeño S1 (ver lanzamiento). De todas algo asoma de semejante con el S1, en especial con esa especie de "X" que cruza al frontal, así como en el diseño de las ópticas delanteras. Es un "family feeling" leve, pero comienza a aparecer.


En el lateral se puede buscar, poniéndose bastante agudo con el ojo, cierto parecido con el Toyota RAV4 actual por la distribución de las ventanillas, la línea de cintura ascendente y el corte del pilar C elevado. No es una copia al carbón, pero cierta "inspiración" se llega a apreciar. Esta unidad G-i contaba con carrocería a dos tonos, pero eso será exclusividad del tope de gama GLX-i a futuro.

En esta versión G-i, así como en la GLX-i tope de gama, se comparten las mismas llantas de aleación, que son de 17 pulgadas y que en nuestra unidad de pruebas iban montadas sobre neumáticos Giti Comfort SUV 520 en medida 225/65 R17. La variante GS-i, intermedia en tanto, lleva llantas de aleación de 18 pulgadas sobre neumáticos en medida 225/60 R18.


En el sector trasero no vemos ninguna identificación del modelo, es decir, no dice que es el "S5" pero sí se llega a leer en la esquina derecha inferior un "TI" en rojo que representa a la mecánica turboalimentada. Un detalle que le queda bien al diseño posterior es que las salidas de escape son dobles y tienen unos "embellecedores" reales con el tubo adentro. En épocas de plásticos que simulan serlo, es algo para destacar.

Aunque muchos traten de emparejar al S5 por su precio con productos de la talla de EcoSport, Duster o Kicks, por ejemplo, la realidad es que pertenece al segmento de los Tucson, CR-V o Sportage, ubicándose en el medio de sus hermanos S1 y S6 que pertenecen a los segmentos B y D de los sport utlities, respectivamente. Mide 4.565 mm de largo, 1.830 mm de ancho y 1.720 mm de alto, con una distancia entre ejes de 2.660 mm.


Interior

Por más que esta sea la versión de entrada de gama, BYD logró hacer el trabajo de que no se notara tanto. En términos de calidad, este S5 presenta un buen nivel de materiales y terminaciones. Los inyectados blandos en la consola e incluso en los paneles de puertas, así como algunos plásticos que simulan ser metal cepillado, lucen bien y también tienen buen tacto. 

Lo que falta mejorar son los encastres, como por ejemplo, el de la consola entre las butacas, que en nuestra unidad con algo más de 3.000 km ya crujía bastante. Son detalles que es es posible que sean solo de este vehículo probado, pero que un poco opacan el buen trabajo que se hizo en relación a los materiales elegidos para la consola y las contrapuertas.


En relación a la posición de manejo, se permite regular en altura la butaca del conductor y la columna de dirección (regula poco en altura y nada en alcance, que debería tenerlo). Como buen SUV, la postura que se consigue siempre es elevada, incluso en la posición más baja del asiento. Las butacas son cómodas, con un mullido tirando hacia lo firme, una sujeción del torso bastante buena, aunque algo escasa para las piernas.

El instrumental es bien simple, con dos elementos de agujas (tacómetro y velocímetro) más otros tres digitales: computadora de a bordo, con display a color, temperatura del líquido refrigerante y cantidad de combustible en el depósito. Las funciones de la computadora se comandan desde las teclas del volante multifunción, que también alberga el control de velocidad crucero, de serie en todos los S5.


En el medio de la consola está el único elemento que delata que estamos ante la versión más accesible. No hay una pantalla táctil multimedia (eso queda para las variantes GS-i y GLX-i), sino que en su lugar encontramos una sencilla y noble radio convencional. Tiene AM/FM/Aux-In/USB/SD/Bluetooth. Sí, los autos ya están dejando de traer lector para CD's, señores.

La operación de esta radio es simple, gracias a botones grandes y perillas que dejan cambiar de emisora o volumen sin tener que retirar la vista del parabrisas. Por eso las radios siguen siendo mejores que las pantallas. Haters gonna hate. Mi única crítica a esta radio es que si bien tenía conexión Bluetooth para el celular, no contaba con audio streaming vía Bluetooth. ¿Solución? Usar las entradas USB o Aux-In en la consola que está entre las butacas delanteras.


También hay otra toma USB en las plazas traseras, pero esa es para carga de teléfonos celulares. Una idea que ojalá se haga popular cada vez más y jubilemos a la noble toma de 12V. Otra cosa que sería bueno que se haga más masivo, es un habitáculo como el de S5 para los que viajen atrás. El espacio es muy generoso en todas las cotas y tal vez, el argumento de venta más sólido de este producto en relación a su precio.

Las puertas son gigantes, así que el acceso es muy fácil incluso si tenemos que hacerlo con una silla para niños, que a su vez, tendrán sus respectivos anclajes de serie. En el caso de tener que llevar a seres humanos escala 1:1, el espacio para las cabezas, piernas y hombros es abundante en todas las posiciones, incluso en la del medio. El túnel central es casi plano y solo puede llegar a molestar un poco en la plaza central un respaldo algo más firme producto de tener un apoyabrazos embutido. Pero nada que complique mucho, porque los asientos son mullidos y el respaldo va algo inclinado.


Para acceder al baúl del S5 hay que abrir el gran y pesado portón hacia arriba, como en otros SUVs de este tamaño, pero los amortiguadores que usa no se expanden mucho, así que si medís más de 1,80 m es muy posible que tengas que agacharte un poco para no pegarle al portón con la cabeza cuando quieras cargar o descargar algo.

Una vez abierto, tendremos un volumen no declarado por BYD, pero similar al de otros SUVs de la categoría. Ese volumen puede ser ampliados (sin cifra declarada por fábrica tampoco) rebatiendo los respaldos traseros en proporción 60:40. Por debajo del piso del baúl, está el neumático de auxilio que gracias a todos los dioses chinos, es de la misma marca y medida que las titulares, es decir, un Giti Comfort SUV 520 en medida 225/65 R17.


Motor y transmisión

BYD decidió unificar la oferta mecánica del S5 con el impulsor BYD476ZQA de BYD. Un 1.497 cc de cilindrada, inyección directa y turboalimentación, de cuatro cilindros, y 16 válvulas con distribución variable VVL. 

Genera 150 cv de potencia a las 5.200 rpm, y un torque máximo de 240 Nm entre las 1.750 y 3.500 vueltas. La transmisión, es una manual de seis relaciones, como en la unidad probada u de forma opcional una automática secuencial de doble embrague y seis relaciones, presente solo en la versión tope de gama GLX-i.


Se trata de un impulsor responde con bastante brío en el régimen medio, y es ideal para moverse en el tránsito urbano por su agilidad de respuesta. La entrega del torque se percibe recién por encima de las 2.000 rpm y llegando a las 4.000 vueltas, se vuelve a perder fuerza, porque no es un impulsor enfocado al uso ágil. 

Más bien todo lo contrario, porque se prioriza la suavidad de marcha así como también el comportamiento sereno, urbano y familiar. Si bien es un motor turboalimentado, es de los de primera generación, es decir, con mucho turbo lag y una respuesta que se entrega de forma no pareja. Un detalle curioso es que se escucha desde el interior el silbido del turbocompresor con ese clásico blow off valve que tantos tuners buscan imitar.


En ruta el mil cinco turbo va con lo justo, pero trabajando a un ritmo medio con una quinta y sexta muy largas, que no le permite sacar todo lo que podría. El impulsor tiene una respuesta más contundente en el régimen medio de utilización (solo donde el torque máximo está presente), pero con un comportamiento algo quedado en el régimen bajo y alto, teniendo que ir a buscar el par siempre en la mitad del tacómetro si queremos agilidad de uso. 

Es más, cuando queremos llegar a la zona alta del cuentavueltas, el tablero nos avisa con una señal sonora y un aviso que reza "over speed engine". Estamos ante una mecánica que siempre trabaja asistida en especial, más que por el turbo, por tres relaciones de caja más bien cortas, que ayudan mucho al 1.5 bastante en este sentido, y como veremos más adelante, será la aliada de todas las horas cuando encaremos viajes ruteros, producto de que sus recuperaciones en ruta, no son de las más ágiles. 


Yendo a la transmisión en sí, como ya dije antes, es una manual de seis relaciones. Su funcionamiento es correcto y prioriza la suavidad de manejo en ciudad, con marchas cortas en las primeras tres y más largas las últimas tres, pero en especial la quinta y sexta. Como reclamo merecería un ajuste de algunas imprecisiones, en especial cuando queremos pasar rápido de marchas, por ejemplo.

BYD no declara la aceleración de 0 a 100 km/h, pero sí la velocidad final (185 km/h) y el consumo mixto oficial (7,4 l/100 km). En los registros de prueba, en tanto, obtuve 9,1 litros cada 100 km en ciudad, 5,9 l/100 km en ruta, y 7,5 litros cada 100 kilómetros en el ciclo mixto. Son cifras correctas para esta cilindrada y potencia. El depósito de combustible lleva 66 litros y el peso bruto es de 1.630 kg.


Comportamiento dinámico

Al igual que otros SUVs de este tipo, el S5 pasará la gran parte de su vida en la ciudad y con eso en mente, BYD logró un producto que se adapta a ese uso. En el ámbito urbano tiene un logrado confort de marcha con un esquema que prioriza un andar con una suspensión tirando hacia lo suave y blando, otorgando una buena cuota de comodidad en el uso diario. 

El despeje al suelo no dejará que lomos de burro, baches chicos, caminos adoquinados, badenes o cualquier tipo de inconveniente similar lo molesten y además tampoco lo hará con los ocupantes, ya que las suspensiones filtran muy bien todo en esos casos. Si bien los neumáticos son gorditos y tienen un buen perfil (65% de 225 mm), a veces suelen filtrar algunas sequedades haciendo golpear a los topes de suspensión delantera cuando pasamos por vías férreas o pozos muy marcados de la calle. El tren trasero, en tanto, al ser multilink, filtra mucho mejor todo.


Pasando a la mecánica hay que decir que es correcta para circular entre los tránsitos más densos y con un nivel de insonorización bastante buena, ya que se lo siente en el habitáculo por encima de las 4.500 vueltas, que también es su punto más dulce de funcionamiento. A su vez, al igual que cuando probé al hermano menor de este S5, me llamó la atención (para bien) el ruido del impulsor, porque no se la percibe como una motorización algo latosa a nivel sonoro, a diferencia de otros SUVs de este origen.

El impulsor trabaja algo apurado de más por una caja con relaciones cortas que buscan exprimirle cada rincón del block entre las tres primeras marchas. A unos 70 km/h trabaja en sexta marcha a 1.400 vueltas con un consumo en ciudad que rondará los 10 litros cada 100 kilómetros si queremos imprimirle un ritmo de manejo más ágil. Otro detalle bastante bien logrado del modelo es la insonorización a nivel de viento y rodamiento, además de la ya mencionada del motor. BYD puso un par de monedas en lograr de forma correcta este aspecto.


Si salimos a la ruta, a nivel dinámico no presenta (grandes) vicios direccionales si nos encontramos con algún viento cruzado o ante el pasaje de camiones o buses por la otra mano. A su vez, manejando dentro de los límites legales, al 1.5TI se le pueden sacar cifras cercanas a los 6,0 litros cada 100 km y pudiendo trabajar con el motor en las 2.000 rpm en sexta y viajando a unos 110 km/h constantes.

En donde encuentra a su problema es en las recuperaciones de velocidad. De 80 a 110 km/h en 6ª tarda 15,55 segundos, mientras que en 5ª o 4ª hacer la misma recuperación le lleva 12,40 y 7,76 segundos respectivamente. Consejo: bajar a 3ª para hacer un adelantamiento seguro y solucionado el problema, ya que en esa marcha cumple ese aumento de velocidad en unos respetables 5,76 segundos. Hay que recordar también que estamos ante una carrocería pesada: fábrica declara 1.630 kg peso bruto. Y vale remarcar que esos registros fueron sin carga y solo con el conductor a bordo.


La dirección, por su parte, cuenta con asistencia eléctrica, que no es de las más comunicativas en tramos de curvas rápidas. Por el contrario, para estacionar se presenta como bastante amigable por lo liviana que es. Por otro lado, aquellos que quieran bajar a la tierra, los neumáticos Giti no son de uso mixto, sino para asfalto 100%, pero dan bastante confianza para meterse en caminos de baja adherencia, pero dudo que el usuario de estos productos siquiera quiera incurrir en un off-road liviano.

Al doblar fuerte, en tanto, la trompa se inclina mucho sobre el tren delantero y el chasis no se muestra a gusto en esas maniobras, mientras que el trasero (de eje multi-brazo) no llega a despegarse del suelo, dando una sensación de que se lo puede corregir sin problemas con el volante cuando empecemos a sentir la falta de adherencia. Además tendremos al control de tracción y estabilidad siempre cuidándonos las espaldas. Bien por BYD en dotarlo de serie en toda la gama del S5.


Equipamiento

La dotación de confort de esta versión G-i es bastante buena si consideramos que es el primer escalón de la gama y por ende, el menos equipado de los tres S5. Trae de serie: barras de techo longitudinales, aire acondicionado automático, faros antiniebla delanteros y traseros, sistema de entrada y encendido sin llave keylesspack eléctrico (cuatro levantavidrios, espejos y bloqueo), volante multifunción en cuero regulable en altura, asiento del conductor con regulación en altura, toma USB para carga de smartphones en las plazas traseras, radio AM/FM/Aux-In/USB/SD/Bluetooth, luces diurnas LED, regulador de velocidad, respaldos traseros abatibles 60:40, dirección electro-asistida, tapizados en cuero, computadora de a bordo,  sensores de estacionamiento traseros, volante multifunción regulable en altura,  espejos retrovisores calefaccionados, y llantas de aleación de 17 pulgadas sobre neumáticos 225/65 R17.


Si bien considero que la dotación es buena para el precio que BYD pide por esta versión, tiene dos faltantes para los casi U$S 26.000 que vale: volante con regulación en alcance y lo que todos los amantes de la tecnología le reclamarán: una central multimedia. Aquellos que la quieran, está presente en los niveles más completos, que dicho sea de paso, vienen todavía mejor equipados.

Solo por mencionar algunos ítems de esas versiones, tenemos: cámara de retroceso, pantalla multimedia táctil de ocho pulgadas con radio AM/FM/Aux-In/USB/GPS/DVD/SD/Bluetooth, cámaras de 360º (frontal, trasera y laterales) con formato de videograbación en la cámara delantera, espejos retrovisores rebatibles eléctricamente, techo solar panorámico eléctrico doble, sistema de purificación de aire interior PM2.5, llantas de aleación de 18 pulgadas o freno de estacionamiento eléctrico. Para más detalles, tienen todo explicado en la nota de lanzamiento (ver lanzamiento).


Seguridad

Todos los S5 traen de serie: doble airbag delantero, frenos ABS+EBD+BOS, controles de tracción (ASR) y estabilidad (ESP), anclajes ISOFIX para sillas infantiles, cinco apoyacabezas, cinco cinturones inerciales de tres puntas. A partir del nivel GS-i, se suman los airbags laterales delanteros y el monitoreo de presión de neumáticos (TMPS), aunque por el precio del nivel G-i, estos ítems deberían ser de serie.

Tomando en cuenta al segmento donde participa, el precio y los rivales que tiene, es un listado correcto, más que nada por la incorporación de serie de los controles de tracción y estabilidad, algo que deberíamos ver más seguido en modelos más accesibles cada vez más. Rivales directos, a seguir el ejemplo de BYD en este sentido. Solo faltarían cuatro airbags más para completar el diez perfecto.


Ya que menciono a estas ayudas electrónicas, si bien figuran como "apagados", ambos (es decir, los controles de estabilidad y tracción) vuelven a activarse de forma automática al superar los 80 km/h o bien si perdemos la adherencia por debajo de esa velocidad. En otras palabras, la red de seguridad siempre está tensa y pronta para actuar.

Los frenos, en tanto, son de discos ventilados en el eje delantero y de discos sólidos en el tren posterior. Su funcionamiento es correcto, deteniendo al vehículo siempre en linea recta, pero cuando empezamos a exigir al sistema un poco más, el tacto del pedal de freno suele ponerse algo esponjoso y con un recorrido largo, ante reiteradas detenciones de emergencia. Pero no es nada que llegue a poner en juego la eficacia del sistema.


Precio, garantía y competidores

El nivel probado es el G-i, que en nuestro país se comercializa a un valor de U$S 25.990 y con una excelente garantía: 5 años o 100.000 km. El resto de la gama se articula de la siguiente manera: GS-i M/T (U$S 28.990) y GLX-i DCT (U$S 30.990).

Con este producto BYD entra por primera vez en uno de los segmentos más peleados tanto a nivel nacional como internacional con este S5. Y la competencia, por ende, es bastante feroz. Considerando el precio de esta versión, sale a pegarle en la línea de flotación a los SUVs de segmento chico, pero con una oferta que es de un segmento más arriba (compacto).


Para esta versión 1.5TI G-i M/T, la competencia directa es: FAW X80 2.0 Deluxe M/T (U$S 29.900), Geely Emgrand EX7 1.8 CVVT (U$S 27.990), Haima S5 1.6 Elite M/T (U$S 24.990), Mitsubishi ASX 2.0 2WD M/T GLS (U$S 32.990) y Zotye T600 1.5 T Luxury (U$S 24.990).

Es cierto que BYD y sus rivales directos también buscan rivalizar con productos que arrancan en precios más altos, como ser los Jeep Renegade, Nissan Kicks, Suzuki Vitara, entre otros de similares precios, pero pertenecientes a un segmento menor que el S5. En relación a la competencia directa, queda bastante parejo en esos aspectos, por otra parte, menos en el apartado de seguridad pasiva, donde el BYD se destaca por tener los controles de tracción y estabilidad de serie en toda la gama.


Conclusión

En los últimos dos años la participación de los productos de origen chino se vio reducida a la mitad como consecuencia de una mejora de la competitividad de aquellos provenientes de otros orígenes como Europa o Mercosur. Sin embargo, las pocas marcas que van quedando en pie provenientes desde aquel país siguen apostando a tener una oferta sustentada en ofrecer mucho por poco precio.

Esta estrategia supo cimentar las bases de la clientela de este origen y en algunos casos como el de BYD, se sostuvo también en base a una buena posventa y atención al cliente. Otros, en tanto, se quedaron con el refrán "pan para hoy, hambre para mañana". Esa guerrilla de precios bajos por mucho equipamiento terminó resultando en el largo plazo, que el valor de reventa de sus modelos se cayera al piso, obligando a sus clientes a vender su auto a menos de la mitad del precio que lo pagaron en algo más de dos años de uso.


Por eso BYD hoy puede empezar a construir una oferta de SUVs un poco más sólida que el resto de las marcas de origen chino. Los últimos productos lanzados en el mercado local tienen como carta de presentación una buena calidad de materiales, espacio interior, un buen confort de marcha así como también equipamientos poco vistos para los rangos de precio donde juegan y a valores que tampoco se escapan del pelotón de los más competitivos.

Pero en el caso del S5, eso es mirar con un microscopio algo que debe ser visto con unos prismáticos. Este producto es un SUV compacto al precio de uno chico. Es decir, vale la mitad que un Tucson, CR-V o Tiguan, por citar algunos ejemplos. No llega a ser competencia de esos porque el valor hace que se aleje, así como también en términos de calidad, tecnología e ingeniería mecánica. Este BYD está muy lejos de esos productos que valen el doble en esos tres aspectos también.


Pero pasa lo mismo con su potencial cliente. No tiene en su bolsillo 40 o 50 mil dólares, pero precisa (o quiere) de forma imperiosa tener un SUV compacto. Y es acá donde el juego de BYD, así como el de sus rivales directos y coterráneos, entra en acción: ofrecer mucho por menos. Y también es la misma lógica en otros rubros donde hay productos de origen chino: telefonía móvil, computación, tecnología, etc.

Si se pone en la balanza comprar un SUV chico, Mercosur, con motor aspirado y tope de gama o un SUV compacto chino, con motor turbo y caja de sexta, pero con un equipamiento casi similar al de uno más pequeño, la ecuación le cerrará a más de un cliente. Esto ha sido la base de la conquista de los productos de este origen. Solo restará ver si también en el segmento de los sport utilities el cliente uruguayo está dispuesto a animarse a darle el voto de confianza a este origen una vez más.



A favor
  • Calidad de materiales
  • Confort de marcha
  • Equipamientos de confort y seguridad
  • Garantía
  • Habitabilidad general
  • Relación precio/equipamiento

En contra
  • Falta de airbags laterales y de cortina
  • Imprecisiones de la transmisión
  • Recuperaciones en ruta
  • Respuesta del impulsor en baja

FICHA TÉCNICA

MOTORIZACIÓN
Cilindrada (cc) 1.497
Número de cilindros: 4
Número de válvulas: 16
Relación de compresión: 10,0:1
Diámetro x carrera (mm): N/D
Inyección: directa con distribución variable VVL y con turbocompresor
Potencia máxima (cv/rpm) 150/5.200
Torque máximo (Nm/rpm) 240/1.750-3.500
TRANSMISIÓN
Caja de velocidades manual de seis relaciones
Tracción delantera
DIRECCIÓN
De piñón y cremallera con asistencia eléctrica
FRENOS
Delanteros: de discos ventilados
Traseros: de discos sólidos
EJES - SUSPENSIÓN
Delantera: independiente McPherson con barra estabilizadora
Trasera: multilink con barra estabilizadora
NEUMÁTICOS
Dimensiones: 225/65 R17
Rueda auxiliar: 225/65 R17
PRESTACIONES
Velocidad máxima (km/h) 185
Aceleración 0/100 km/h (s) N/D
Consumo (l/100km) Urbano: N/D  - Carretera: N/D - Mixto: 7,4
DIMENSIONES / PESO
Capacidad del baúl (l) N/D
Peso en vacío (kg) 1.630
Peso en orden de marcha (kg) N/D
Largo total (mm) 4.565
Ancho total (mm) 1.830
Alto total (mm) 1.720
Distancia entre ejes (mm) 2.660
Capacidad del tanque de combustible (l) 66
Despeje al suelo (mm): N/D
Capacidades off-road (º): Ángulo de ataque: 20 - Ángulo ventral: N/D - Ángulo de salida: 25

Galería: BYD S5 1.5TI G-i M/T | Créditos: Autoblog y Diego Olivera (oliverafotografo.com.uy).

EXTERIOR
Barras de techo longitudinales
Faros antiniebla delanteros y trasero
Llantas de aleación de 17 pulgadas
Luces diurnas LED
Ópticas traseras LED
SEGURIDAD
Airbags frontales delanteros
Apoyacabezas delanteros y traseros (5)
Brake Override System (BOS)
Anclajes ISOFIX y TopTether para sillas infantiles
Asistente al frenado de urgencia (AFU)
Cinturones de seguridad inerciales de tres puntos (5)
Control de estabilidad (ESP)
Control de tracción (ASR)
Distribución electrónica del frenado (EBD)
Frenos ABS
CONFORT
Aire acondicionado automático
Asiento del conductor con regulación en altura
Cierre centralizado de puertas con mando a distancia
Computadora de a bordo
Dirección asistida eléctricamente
Espejos retrovisores externos regulables eléctricamente y calefaccionados
Levantavidrios eléctricos delanteros y traseros
Radio AM/FM/Aux-In/USB/SD/Bluetooth
Regulador de velocidad (control de velocidad crucero)
Respaldo trasero rebatible 60:40
Seis parlantes
Sensores de estacionamiento traseros
Sistema de entrada y encendido sin llave keyless
Tapizados en cuero
Tomas USB para carga de smartphones en las plazas traseras
Volante multifunción en cuero regulable en altura

PRECIO Y GARANTÍA:

U$S 25.990. 5 años o 100.000 km

COMERCIALIZA:

Sadar. Paysandú 1083. Tel. 29020843. Web: www.byd.com.uy