Prueba: Suzuki Baleno 1.4 GLX M/T

viernes, 12 de agosto de 2016



Probamos al Suzuki Baleno con el motor 1.4 de 95 cv, equipamiento GLX y transmisión manual de cinco relaciones.
Evaluamos al nuevo hatchback global de Suzuki, el Baleno. Durante cuatro días y más de 650 kilómetros nos subimos a la variante GLX combinada con el impulsor 1.4 litros de 95 cv de potencia y transmisión manual de cinco relaciones. La evaluación completa, a continuación.

El nombre Baleno tiene dos historias muy diferentes dentro de Suzuki. La primera, la más antigua, comienza en 1995 con un sedán de segmento C que en algunos mercados se conoció bajo los nombres Esteem o Cultus, e incluso llegó a venderse como Chevrolet Cassia (GM y Suzuki fueron socias). Pero este producto desapareció en el año 2002, y no tuvo un reemplazante directo.

Nos subimos al DeLorean y viajamos hasta 2016 cuando nos encontramos con un nuevo Baleno, ahora participando dentro del segmento B. Este producto que fuera presentado en el Salón de Frankfurt 2015 (ver nota) y deriva del concept iK-2 (ver nota), ahora llega para ubicarse dentro de la gama por encima de los Swift, siendo Uruguay el primer país de la región en recibirlo (ver lanzamiento).


El Baleno que nos ocupa ahora, utiliza una plataforma completamente inédita dentro de la marca (ver video). A su vez, pesa 100 kg menos que el Swift, su hermano menor, pese a ser un vehículo más grande. Esto puede lograrlo gracias a la utilización de materiales ligeros y la mencionada nueva plataforma.

Llega importado desde la única planta que lo produce exclusivamente a nivel mundial para más de 100 mercados (Europa y Japón incluidos), ubicada en Manesar, India. Las primeras unidades arribarán a Uruguay en el mes de setiembre.


En Uruguay el Baleno llega con una sola versión de equipamiento denominada GLX, una sola mecánica, un 1.4 de 95 cv de potencia, y dos opciones de transmisión, manual (como el probado) y automática. Los precios van entre los U$S 22.990 y U$S 24.990, y la garantía es de 3 años o 100.000 km, extensible a 4 años o 120.000 km.

Antes entrar de lleno con la prueba, una aclaración, La unidad que probamos correspondía a una partida de pre-serie y por eso no contaba con dos elementos que sí serán de serie en las unidades que llegarán para la venta: control de velocidad crucero y luces diurnas DRL (tenía LEDs, pero de posición). Aclarado eso, comencemos con el análisis del Baleno.


Exterior

El Baleno es un producto bastante especial dentro de la gama Suzuki. No tiene un patrón de estilo similar al Swift o el Ciaz, digamos, pero tampoco a otros modelos como pueden ser los Celerio o Vitara, por ejemplo. Cuenta con una personalidad propia dentro de la gama, pero cierta impersonalidad dentro del segmento donde participa. No es un diseño muy jugado, pero en su defensa, gana muchísimo más en persona que en fotos. Y en este blanco perlado, más todavía.

Se pueden encontrar algunos rasgos que parecen ya vistos en productos de otras marcas, pero en líneas generales no es un auto de "amor-odio". Tiene líneas bastante sobrias que buscan serle agradables a la vista a todo el mundo. Igual encontré un guiño a otros Suzuki: al igual que su hermano menor, el Swift, el pilar A va pintado en color negro.


La parte delantera se destaca por tener grupos ópticos con luces bi-Xenón, algo poco común para este rango de precios. Tienen un poder lumínico tan bueno como otras de segmentos superiores y además le dan un aspecto más moderno al diseño. Las acompaña una gran parrilla con el logo de Suzuki bien generoso en tamaño. Quizás este sea el ángulo más atractivo de todo el auto.

Visto de costado tiene varios trazos curvos que le dan una cierta musculatura a la carrocería. La línea de cintura es ascendente y le marca dos hombros hacia la parte trasera. Quizás lo más bonito de este ángulo es un nervio que nace en los paragolpes, cruza los guardabarros y atraviesa la parte baja del vehículo. Las llantas son de aleación de 16 pulgadas y están pintadas en un tono grisáceo. Van montadas sobre neumáticos Bridgestone Ecopia EP150 en medida 185/55 R16.


La retaguardia del Baleno, personalmente considero que no es el ángulo desde donde más seduce. Las líneas lucen algo anticuadas, como si hubieran sido trazadas hace 15 años, desentonando un poco con el frontal tan estilizado. De todas formas con el tiempo uno va acostumbrando el ojo y no luce tan demodé. Una de cal y una de arena: las ópticas carecen de antinieblas trasero, aunque las luces de freno cuentan con diodos luminosos y de noche le quedan muy bien.

El Baleno mide 3.995 mm de largo, 1.745 mm de ancho y 1.470 mm de alto. La distancia entre ejes es de 2.520 milímetros. Si lo ponemos frente a frente con un Swift (ver lanzamiento) para tener referencia de su tamaño, es 145 mm más largo, 50 mm más ancho, 40 más bajo, y tiene una distancia entre ejes bastante más generosa, con 90 mm extra.


Interior

Si entramos en el habitáculo, el Baleno lleva con orgullo ese conservadurismo clásico de los productos japoneses, aunque con algunos guiños al exterior, por ejemplo, la consola central y la parrilla llevan el mismo patrón. De todas formas todo está en su lugar y prácticamente se presionan teclas o giran rueditas sin siquiera mirar. Parece un detalle menor, pero en lo cotidiano eso se aprecia más.

Al igual que pasara con el Vitara (ver prueba) calidad de los materiales usados en el Baleno tiene luces y sombras. Por un lado tenemos a los encastres, que son excelentes. Nada hace ruido a piezas sueltas y prometen quedarse en silencio por muchos años. Por el otro está el tacto de esos plásticos (todos rígidos) utilizados, que combinan unos satinados de buena calidad percibida con otros muy rugosos (en puertas y la parte superior del tablero) poco agradables de tocar.


Sentarse a gusto en el Baleno no demanda muchos minutos. El volante regula en altura y profundidad con recorridos correctos (aunque no abundantes), mientras que la butaca es bastante cómoda para encarar viajes largos, permitiendo descansar bien la espalda y piernas. Respecto a la sujeción lateral es correcta para el torso, mientras que para las piernas es algo escasa con un asiento algo plano.

El instrumental es tan clásico como correcto. Tiene todo lo que precisamos ver y capaz que un poco más también. Lleva cuatro elementos de aguja en donde dos son más grandes (tacómetro y velocímetro) y los restantes más pequeños (cantidad de combustible y temperatura de agua del motor). En el medio va un display a color y muy buena resolución que tiene muchas funciones e informaciones del vehículo. Lamentablemente el comando que tiene es bastante engorroso de usar, teniendo que valerse de un "palillo" que clavado en el instrumental. Podría tener una tecla dedicada en el volante o uno de los brazos de las luces o limpiaparabrisas.


En la consola central aparecen dos salidas de aire acondicionado acompañadas en el centro por el sistema de audio que cuenta con radio con AM/FM/CD/MP3/USB/Bluetooth con mandos al volante y seis parlantes, y que ya fuera visto en otros productos de la marca. 

Al igual que otros elementos del interior del Baleno, este equipo funciona perfecto en todas sus funciones, pero algunos estarán en la vereda de pedirle a Suzuki un sistema multimedia con navegador u otras soluciones más modernas. En otros mercados, por ejemplo, ofrece una pantalla táctil que cuenta con navegador y hasta Mirror Screen, pero no está disponible de fábrica para nuestro país.


Si seguimos recorriendo la consola encontraremos al climatizador automático (de una vía), que funciona muy bien, enfriando rápido y además, de forma muy silenciosa. Algunos podrían reclamarle un bi-zona por el precio, pero no es mi caso. Ya algo más alejados de la vista, en la base de la consola, están las conexiones de audio auxiliares (Aux-In y USB), junto a una toma de 12V.

Siguiendo con el interior, vayamos a ver uno de los puntos en los que más se destaca, la habitabilidad. Hay lugar para que dos adultos de hasta 1,80 m vayan muy cómodos, sin llegar a tocar piernas, hombros, y cabezas con ninguna parte del auto. Es el mayor diferencial frente a su hermano menor, el Swift, y una de las razones por las cuales aquellos que precisen más espacio para pasajeros tendrán al Baleno en su lista de deseos.


Sin embargo, la plaza central, como buen producto de segmento B no es su punto más fuerte, aunque tampoco llega a ser mala y sale mejor parado que varios rivales. Si bien tiene un respaldo más duro, un asiento algo más elevado, e incluso un pequeño falso túnel de transmisión, allí se podrá ubicar a un tercer adulto en un viaje corto sin problemas. Ya si la intención es hacer muchos kilómetros, habrá que ir rotando equipo como en el volley.

Otro punto destacado en las plazas traseras es la seguridad disponible, haciendo tick en todos los casilleros para lograr el sobresaliente. Hay cinco apoyacabezas, cinco cinturones inerciales de tres puntas, así como anclajes ISOFIX y TopTether para sillas infantiles. Aplauso, laureles y medalla para Suzuki en este aspecto. También felicitamos la cantidad y variedad de portaobjetos en el habitáculo.


El espacio de cargas permite unos generosísimos 335 litros de capacidad, de no ser suficientes (no creo que el usuario promedio necesite más) que pueden ser ampliables hasta los 756 l con los respaldos plegados o 1.085 l rebatidos en proporción 60:40. Es por lejos uno de los baúles más amplios del segmento B+ (perdón, es el más amplio), superando incluso a algunos productos de segmento C.

Por debajo de la alfombra del baúl, encontramos el auxilio. Mientras afuera el Baleno va apoyado en cuatro Bridgestone en medida 185/55 R16, en el momento que se rompa uno de esos neumáticos habrá que valerse de un Star-Xy temporario en medida T135/70 R15, que aclara (además de llevar los adhesivos de su capacidad) con un llamativo color amarillo, que debemos usarlo solo para salir de la emergencia.


Motor y transmisión

A nivel mecánico, para Latinoamérica, Suzuki decidió apostar por una carta conocida en el caso del Baleno que llega a nuestro mercado. Se trata del impulsor K14B conocido, que le sonará conocido a aquellos usuarios de Swift de origen Japón, pero también de los Ciaz y Ertiga provenientes desde India. Un detalle: en las fotos verán que carece de la tapa plástica cobertora, pero es por ser una unidad de pre-serie. Las unidades que llegarán el mes que vienen la tendrán sin excepciones.

Es un cuatro cilindros con 1.373 cc, 16 válvulas con distribución variable de válvulas VVT e inyección multipunto. Es capaz de producir 95 cv de potencia a 6.000 rpm y un par motor máximo de 130 Nm a las 4.400 rpm. En la unidad probada está asociado a una caja manual de cinco marchas, mientras que también existe la posibilidad de una transmisión automática de cuatro relaciones.


Si bien la mecánica es uno de los pocos puntos compartidos con el Swift, el comportamiento que tiene en el Baleno es casi diametralmente opuesto. Mientras en aquel producto se lo notaba algo falto de energía en la zona media, en este presenta un brío que no se percibía en su hermano menor. Quizás los 100 kilogramos de diferencia entre carrocerías sean los responsables.

El Baleno se presenta algo más calmado en el bajo régimen (menos de 2.000 vueltas), pero pasando esa zona está lleno de energía en la parte media y alta del tacómetro (3.000-4.000 rpm). Es de esos productos que permiten imprimirle bastante agilidad al manejo, especialmente en ciudad. Mientras que en ruta facilita a los adelantamientos sin que tengamos que estar llamando a cada rato a los cambios menores para que nos saquen del apuro.


Justamente, me doy el pie para hablar de la transmisión. Es completamente nueva dentro de la gama Suzuki y específicamente creada para este modelo. Presenta un escalonamiento correcto entre marchas, con las tres primeras bastante cortas y unas cuarta y quinta bastante más largas, permitiendo aprovechar bien la potencia y par del motor.

En relación al tacto de esta caja, en el Baleno carece de ese tacto característico de auto japonés así como de la precisión que las caracteriza. Esta transmisión da una sensación de ir algo más suelta entre cambios y para un uso más familiar, digamos. No es algo bueno o malo, son formas diferentes de sentir una transmisión, así como también de entender al público que está apuntando el producto.



No hay datos de consumos o prestaciones divulgados por fábrica. De todas formas, en las mediciones que realicé, el Baleno tiene mucho de lo que sentirse orgulloso, especialmente en materia de consumos. Las mejores cifras logradas fueron las siguientes: 7,8 l/100 km en ciudad, 5,2 l/100 km en ruta, y finalmente en ciclo combinado, conseguí sacarle unos más que dignos 6,5 litros cada 100 kilómetros.

Una de las virtudes del Baleno es su bajo peso. Si consideramos que es la versión con más equipamiento, los 899 kg en orden de marcha parecen casi dignos de un citycar segmento A, dándole a su vez una relación peso/potencia de 9,47 kg/cv. El depósito de combustible, en tanto, admite 37 litros de capacidad. Si bien el auto tiene unos consumos excelentes, ese volumen (que el más pequeño del segmento) podría jugar en contra de la autonomía a la hora de encarar un viaje muy largo, por ejemplo.


Comportamiento dinámico


Mientras Suzuki argumenta que el Swift tiene un corte más "deportivo" en su planteo dinámico, especialmente por sus suspensiones tirando a firmes, el Baleno se ubica en la otra esquina, priorizando el confort de marcha por sobre todo. El chasis tiene un ajuste que si bien es firme, es bastante más "acolchado" que el de su hermano.

Mientras algunos rivales apelan a la receta de neumáticos de perfil bajo y amortiguación tirando a dura para lograr un buen comportamiento dinámico, Suzuki eligió el camino de combinar un planteo confortable que igual pueda desenvolverse bien a la hora de ir más exigido o si buscamos un manejo más temperamental, y la respuesta a eso es el bajo peso del vehículo.


Si bien está lejos de un comportamiento deportivo, la ligereza del conjunto hace que sea un producto bastante noble y predecible en sus reacciones. No hay cambios bruscos de inercias cuando cambiamos de dirección veloces y gracias a eso, transmite un nivel de franqueza bastante elevado. No es como para decir que dinámicamente es referencia del segmento, pero sale muy bien parado frente a los rivales.

El esquema delantero tipo McPherson, y trasera de barra de torsión sabe convivir con el mal estado de nuestras calles y rutas en gran forma, no dejando que pozos y asfaltos deteriorados se filtren al habitáculo. El motor 1.4, en tanto, trabaja silenciosamente en el tránsito, y la caja de cambios lo lleva a regímenes bajos con el fin de otorgar buenos números de consumo de combustible. Tal es así que a unos 70 km/h, el mil cuatro gira a 1.800 rpm con el selector en 5ª marcha.


Para el uso urbano es un producto cómodo para convivir a diario, no solo por el chasis si no también por la dirección que es amigable a baja velocidad, siendo muy dócil. Por el contrario cuando aumenta la velocidad se torna más firme pero se la siente algo artificial de más, aunque el usuario promedio ni siquiera lo notará.  El radio de giro también es muy bueno, con 4,9 metros.

Ya en la ruta el Baleno conserva las mismas virtudes vistas en la ciudad. Va bien apoyado en las curvas rápidas, y los vientos cruzados no lo perturban. Las butacas (algo firmes) no cansan el cuerpo en absoluto, mientras que la mecánica permite un andar sereno y relajado. A 110 km/h el motor trabaja a unas 2.600 vueltas en quinta, y los consumos oscilan entre los 5,5 y 5,2 litros cada 100 km, dependiendo de las condiciones climáticas y del tránsito. Y de la cantidad de plomo en el pie derecho.


Tal vez 95 cv pueden sonar a poco para meterse a hacer cientos de kilómetros, pero la conjunción del bajo peso y una caja que aprovecha cada caballo de fuerza del motor, hacen que los adelantamientos en ruta no sean una tarea engorrosa. Manteniendo una buena velocidad, se puede realizar una maniobra de sobrepaso solo bajando a cuarta marcha, no hay necesidad de recurrir a una tercera.

De todas formas y más allá de eso, quiero hacer especial hincapié el motor 1.4 está muy bien aprovechado en todo sentido, no solo a nivel de respuesta. Es una mecánica que usándola con cariño o sin él, siempre arrojará buenos números de consumo. Incluso haciendo ruta con bastante rock and roll, las cifras jamás pasaron los 6 litros cada 100 km. En cualquier otro producto similar, se va con alegría por encima de los 8.


Equipamiento

Por el momento el Baleno tiene una gama bastante acotada en nuestro mercado, ofreciendo exclusivamente el nivel de equipamiento GLX. Es muy probable que en algunos meses más veamos alguna variante más accesible, pero nada confirmado oficialmente aún.

De todas formas, en su defensa, la dotación de equipamientos de confort que trae es más que buena. Por ejemplo, cuenta de serie con: dirección electro-asistida, pack eléctrico (cuatro levantavidrios, espejos, y bloqueo), climatizador automático de una zona, apertura interna del depósito de combustible, alarma, espejos exteriores con luz de giro incorporada, radio doble DIN (de origen) con AM/FM/CD/MP3/USB/Aux-In/Bluetooth con seis altavoces, faros antiniebla delanteros, luces dirunas LED, faros delanteros bi-Xenón, luces traseras LED (posición y freno), computadora de a bordo con pantalla LCD color de 4.2" (con historia de consumos, velocidades, autonomía, reloj, potencia y torque, y resumen de datos al apagar el vehículo), asiento del conductor regulable en altura, respaldo trasero rebatible 60:40, volante multifunción en cuero regulable en altura y profundidad, cruise control,  sensores de estacionamiento traseros, llave inteligente (acceso sin llave y encendido/apagado por botón), spoiler trasero, y llantas de aleación de 16 pulgadas sobre neumáticos en medida 185/55 R16. entre otros elementos.


Si bien la dotación es muy completa, algunos rivales están ofreciendo algunos ítems que en el Baleno no están, como ser: sensores de lluvia, luces o estacionamiento, espejo retrovisor interno con anti-encandilamiento automático, cámara de retroceso, techo solar, o una central multimedia con navegador o sistema mirror screen. Más allá de eso, por U$S 22.990 es una de las relaciones precio/equipamiento más razonables del segmento.

Seguridad

La versión probada tiene el máximo de equipamiento de seguridad que ofrece el Baleno en nuestro mercado. Cuenta de serie con: seis airbags, frenos ABS+BA+EBD, cinco apoyacabezas y cinco cinturones de tres puntas. También ofrece anclajes ISOFIX y TopTether para sillas infantiles, y permite adaptarse a los nuevos sistemas I-Size.

Todo viene bien hasta que preguntamos por el control de estabilidad y tracción. Mientras en otros mercados donde por Ley se exige, para Latinoamérica, lamentablemente fábrica no lo ofrece por el momento ni siquiera como una opción. Suzuki Uruguay nos comunicó está trabajando para empezar a tenerlo de serie en el producto a la brevedad, ya que por ahora somos el único mercado que lo tiene. Cuando haya más consenso, aparentemente lo tendremos. Habrá que esperar.


Más allá de las versiones que nos puedan dar, el Baleno debería tener ESP. Ya tenemos productos por debajo de los 20 mil dólares que lo ofrecen, y con la buena dotación que tiene este Suzuki, el control de estabilidad le redondearía un 10 perfecto en materia de seguridad. Si tan solo las leyes lo exigieran, la realidad del mercado sería otra.

Los frenos en tanto, cuentan con discos ventilados adelante y discos sólidos atrás, esto último casi que una rareza en este segmento. Su funcionamiento es ejemplar y ante reiteradas frenadas de emergencia, no mostraron síntomas de fatiga, así como tampoco en situaciones de diferentes suelos, por ejemplo, frenando con dos ruedas en el asfalto y dos en la banquina.


Precio, garantía y competidores

La versión probada, como decía al comienzo de esta nota, es la 1.4 GLX M/T, que se comercializa a U$S 22.990. La garantía en todos es de 3 años o 100.000 kilómetros, extensible a 4 años o 120.000 kilómetros por un costo de U$S 490, IVA incluido, con varios beneficios en servicios, accesorios, repuestos, etc.

El resto de la gama se conforma con el 1.4 GLX A/T (U$S 24.990), que tiene una transmisión automática convencional de cuatro relaciones. Considerando el equipamiento de confort y seguridad, el Baleno se mete de lleno en la parte más reñida del segmento B+ y le complica bastante la posición a varios rivales en este sentido.


Si bien Suzuki ya tenía un producto en este segmento como lo es el Swift, está enfocado a un público diferente. La concepción del Baleno apela a un consumidor más racional que busque espacio interior, confort de marcha y una mecánica eficiente a nivel de consumos y rendimiento. Y claramente no podrían ser más diferentes entre desde su filosofía como para que uno no le robe ventas al otro.



Conclusión

En el adelanto de esta nota titulé "un talle extra" porque considero que el Suzuki Baleno, más que ser solo un nuevo jugador del segmento B+, es también una nueva opción para ese segmento dentro de la propia marca. No está pensado para canibalizar al Swift, sino que es más una idea de oferta complementaria a dos puntas. Es más, ni siquiera se consideraría enfrentarlos entre sí, apuntan a consumidores diferentes.

Tras haber pasado más 650 km sentado en la butaca de uno bajo el sol, lluvia, noche y día, tengo que concluir que el Baleno esconde más de lo que muestra a simple vista. Es un producto muy bien concebido desde el punto de vista de la eficiencia de conducción y mecánicamente hablando. Es algo que en las fichas técnicas no se ve, por eso probarlo será uno de los mejores argumentos de venta.


La receta del Baleno puede pasar desapercibida por un diseño que no sigue los patrones de otros productos de este segmento y ni siquiera de la propia Suzuki. Es también un auto 100% nuevo con plataforma propia y específica, en un segmento donde las piezas y plataformas se comparten entre modelos como el almuerzo en una comuna hippie.

Tiene un gran confort de marcha, un espacio interior que pondría en vergüenza a más de un hatch compacto, consumos reducidos, agilidad de conducción, y todo dentro de un paquete cerrado por un valor de reventa que la marca ha ido ganando y que cada día es más fuerte en base a un buen servicio de posventa y productos que no se rompen.


Al igual que pasara con otros modelos de Suzuki en el pasado, mis expectativas en esta prueba eran normales, sin ansiedad. El Baleno no conquista por los carriles tradicionales del segmento B+. Es un producto que con el correr de los días va ganándote desde el manejo, la amplitud del habitáculo o los consumos irrisorios, y no haciendo tanto foco en gadgets o elementos de diseño llamativos.

Si bien de aquel modelo de los noventa hereda el nombre, nada tiene que ver con aquel producto que en el 2016 es famoso por ser el móvil de un abogado fracasado pero entrañable de un programa de la TV norteamericana. Este Suzuki tiene mucho para lograr méritos por su cuenta. Y será el consumidor el que tendrá que ir a descubrirlos, al igual que pasa con las buenas series dramáticas.



A favor
  • Capacidad del baúl
  • Confort de marcha
  • Consumos reducidos
  • Equipamiento de confort y seguridad
  • Garantía extensible
  • Habitáculo amplio para adultos
  • Mecánica
  • Relación precio/equipamiento

En contra
  • Carece de ESP y ASR de serie
  • Depósito de combustible de 37 litros
  • Gama acotada a un solo equipamiento
  • Tacto de algunos plásticos interiores
  • Neumático de auxilio temporario



FICHA TÉCNICA:

MOTORIZACIÓN
Cilindrada (cc) 1.373
Número de cilindros: 4
Número de válvulas: 16
Relación de compresión: 11:1
Diámetro x carrera (mm): 73,0 x 82,0
Inyección: multipunto con distribución variable VVT
Potencia máxima (cv/rpm) 95/6.000
Torque máximo (Nm/rpm) 130/4.400
TRANSMISIÓN
Caja de velocidades manual de cinco relaciones
Tracción tracción delantera
DIRECCIÓN
Eléctrica con piñón y cremallera
FRENOS
Delanteros: de discos ventilados
Traseros: de discos sólidos
EJES - SUSPENSIÓN
Delantera: tipo McPherson tirante y muelle helicoidal
Trasera: barra de torsión y muelle helicoidal
NEUMÁTICOS
Dimensiones: 185/55 R16
Rueda auxiliar: T135/70 R15
PRESTACIONES
Velocidad máxima (km/h) N/D
Aceleración 0/100 km/h (s) N/D
Consumo (l/100km) Urbano: N/D - Carretera: N/D - Mixto: N/D
DIMENSIONES / PESO
Capacidad del baúl (l) 335/756/1.085
Peso en vacío (kg) N/D
Peso en orden de marcha (kg) 899
Largo total (mm) 3.995
Ancho total (mm) 1.745
Alto total (mm) 1.470
Distancia entre ejes (mm) 2.520
Capacidad del tanque de combustible (l) 37

Galería: Suzuki Baleno 1.4 GLX M/T | Créditos: Autoblog y Diego Olivera (oliverafotografo.com.uy).

EQUIPAMIENTO:

EXTERIOR
Faros delanteros bi-Xenón
Faros antinieblas delanteros
Llantas de aleación de 16 pulgadas
Luces traseras LED (posición y freno)
Luces diurnas LED
Spoiler trasero
SEGURIDAD
Airbags frontales, laterales delanteros y tipo cortinas
Alarma
Anclajes ISOFIX para sillas infantiles y TopTether para sillas infantiles
Asistencia a la frenada de emergencia (BA)
Apoyacabezas delanteros y traseros (5)
Cinturones traseros de tres puntos con limitador de esfuerzo (3)
Distribución electrónica del frenado (EBD)
Frenos ABS
CONFORT
Acceso y arranque sin llave
Asiento del conductor con regulación en altura
Apertura interna del depósito de combustible
Climatizador automático
Computadora de a bordo con pantalla LCD color de 4.2" (con historia de consumos, velocidades, autonomía, reloj, potencia y torque, y resumen de datos al apagar el vehículo)
Control de velocidad crucero
Dirección asistida eléctricamente
Espejos exteriores eléctricos con luz de giro incorporada
Levantavidrios eléctricos delanteros y traseros con sistema de "un toque" para conductor
Radio doble DIN (de origen) con AM/FM/CD/MP3/USB/Bluetooth con mandos al volante y seis parlantes
Respaldos traseros rebatibles 60:40
Sensores de estacionamiento traseros
Encendido/apagado por botón
Volante multifunción en cuero regulable en altura y profundidad

PRECIO Y GARANTÍA:

U$S 22.990. Garantía: 3 años o 100.000 km (extensible a 4 años o 120.000 km)

COMERCIALIZA:

Ayax S.A. Rondeau 1745. Tel. 29247700. Web: www.suzuki.com.uy