Prueba: Fiat Palio Attractive Full 1.4 (Parte 1)

miércoles, 29 de agosto de 2012



Este nuevo Palio es la apuesta más grande de este 2012 para Fiat, junto al simpático 500.
En mayo de este año Fiat introdujo a nuestro mercado a la nueva generación de uno de sus best-sellers, el Palio. Tras la primera generación, que databa de 1996, llega esta segunda que hoy evaluaremos en AutoblogUY. La primera parte de la prueba, tras el salto.

El Palio es el "caballito de batalla" y el corazón de la gama Fiat en el Mercosur desde hace más de una década. Esto no es ninguna novedad, pero tampoco es algo que se pueda pasar por alto. Este modelo, nacido en 1996 como posible reemplazo del veterano Uno, finalmente terminó conviviendo con este y desde hace 15 años es toda una institución dentro del segmento B local.

Como equipo que gana, no se toca, la marca le realizó solo cambios mecánicos y estéticos a la primera generación, con dos restylings grandes y cuatro facelifts. Si nos ponemos a pensar la importancia del modelo, una gran porción de la gama Fiat tiene como raíz el Palio: Siena, Palio Weekend, Strada e Idea.

Tras haberse mantenido sin cambios grandes por varios años, el Palio se renueva de pies a cabeza, manteniendo el nombre, pero cambiando el diseño y plataforma. A nuestro país llega desde la planta de Betim, en Minas Geráis, Brasil, aunque también se produce en la localidad de Ferreyra, en Córdoba, Argentina para ese mercado.

Este nuevo Palio es el primer exponente de la nueva familia 326, reemplazante de la 178 formada por los anteriores Palio, Siena, Weekend y Strada. El segundo modelo nacido de esta nueva plataforma es el Grand Siena, que se estima que llegará hacia fin de año a Uruguay.

AutoblogUY probó al nuevo Palio presentado hace unos meses (ver nota lanzamiento) en su versión más equipada Attractive Full, con el motor 1.4 Fire EVO de 85 cv, a un precio de U$S 20.990 y con una garantía de 1 año  sin límite de kilometraje.

EXTERIOR

Fiat decidió para el diseño de este nuevo Palio recurrir a su Centre Stile en Italia y el resultado es más que acertado. El auto es muy atractivo, significando un salto exponencial frente a la primera generación y un toque de modernidad en un segmento que hace bastante que tiene las mismas caras. Las líneas exteriores, cuirosamente surgieron de la mano de un sudamericano, el argentino Rubén Wainberg, que además de ser el padre del nuevo Palio, es también el responsable de diseño de Abarth en el viejo continente. (ver nota)

Visto de frente la gran entrada de aire toma protagonismo por debajo de un discreto aplique cromado que envuelve al logo de Fiat, un guiño al 500. Los faros son grandes, complementando una trompa redondeada con líneas suaves, que se asemeja bastante a los rasgos vistos en el Punto europeo, ahora también llegado al Mercosur. En el paragolpes, una gran entrada de aire similar a la del Uno EVO y los dos antinieblas que son de serie en toda la gama completan la escena.


Visto de costado presenta una impronta robusta, basada en una superficie limpia, solo interrumpida por una línea de cintura que recorre el lateral y muere en forma de coma sobre los guardabarros. Es un vehículo alto, especialmente por su generoso despeje del suelo, de 147 mm, también asociado a una carrocería con un techo que como veremos más adelante, es generoso con los que viajen atrás, al no tener una caída tan pronunciada.

Esta carrocería va sobre unas llantas de aleación de 15 pulgadas y radios dobles que van sobre neumáticos Pirelli Cinturato P1 en medida 185/60 R15, usados para las versiones más equipadas, ya que el entrada de gama lleva llantas de acero estampado y neumáticos 175/65 R14. El Cinturato P1 es un neumático blando y silencioso durante el tránsito en rutas por ejemplo, además de ser ideal para circular en calles empedradas.


La parte trasera es una de las vistas más logradas del Palio. Los faros verticales, generosos en tamaño, van rematados por encima con un spoiler color carrocería, exclusivo de las variantes más equipadas. Otro detalle es el sistema de apertura eléctrica del baúl, mediante el "logo push", que permite acceder al espacio de carga, presionando el emblema de Fiat.

Cuando decía que el Palio cambió por completo, las dimensiones son un claro indicador de esto. Creció 2,8 cm a lo largo, 3 a lo ancho y 6 a lo alto, quedando así en 3,875 m de largo, 1,670 m de ancho, 1,504 m de alto y una distancia entre ejes de 2,420 m, siendo casi 5 cm frente al modelo anterior.


INTERIOR
Al ingresar al Palio vemos que la butaca del conductor cuenta solo dos regulaciones, longitudinal y de respaldo. Pese a que las fichas de equipamiento hablan de regulación en altura de serie, los modelos llegados a Uruguay no la ofrecen. Lo que sí ofrece es regulación en altura de los cinturones delanteros, que además, son pirotécnicos en esta versión con doble airbag.

El volante permite solo ajustarse en altura, careciendo de la opción de variar la profundidad. A pesar de a las limitantes de las regulaciones de butaca o volante, en mi caso conseguí una buena posición de manejo. El consejo es que cada uno se siente en el auto, a ver si queda conforme o no con lo que ofrece al respecto.


Los asientos cuentan con un tapizado simple y agradable al tacto. Las butacas firmes, pero más bien tirando a blandas y con una sujeción tanto lateral como para las piernas, algo escasa. La calidad de terminación está realizada enteramente en plásticos rígidos como es obvio, y teniendo elementos muy bien presentados, en tanto que otros no tanto, como las perillas del aire acondicionado, la tapa de la guantera y la del portaobjetos de la consola central que podrían tener algo más de esmero. El resto, como decía, si bien no hay plásticos inyectados, la calidad es correcta.


El cuadro de instrumentos es de lo mejor, con cuatro elementos de aguja, presentados con biseles cromados y números claros. Tacómetro, velocímetro, cantidad de combustible y temperatura de agua del motor se ven acompañados por una pantalla digital en donde se pueden ver tanto las funciones de la computadora de abordo doble, con menú personalizable para algunas funciones del equipo de audio o del auto, ya que desde allí, por ejemplo, se puede desactivar el airbag del pasajero. Un detalle del tablero, al encender el motor, las agujas dan un "saludo", que Fiat denomina "Welcome moving"

La pedalera se ubica demasiado corrida hacia la derecha, con pedales más bien chicos. El pedal de freno tiene un recorrido corto, en tanto que el de embrague es más largo y con un acople alto. El acelerador es el más corto de los tres.


En la consola, por debajo de dos salidas de aire y el botón de la baliza, se encuentra el equipo de audio con AM, FM, CD y MP3. Si bien suena bien y es fácil de operar, carece de cosas casi básicas para este segmento y precio, como ser conexiones auxiliares, Bluetooth o comandos al volante. Si seguimos bajando están los comandos del aire acondicionado y calefacción, de uso sencillo y buen funcionamiento.

Al pasar a las plazas traseras, el Palio saca a relucir con creces sus nuevas credenciales y se notan claramente las bondades de esta nueva plataforma que le da casi 5 cm extra de distancia entre ejes frente al modelo anterior. Dos personas irán cómodas en todas las direcciones, en tanto ya tres adultos irán justos. A favor, cuenta con tres apoyacabezas atrás, algo que pocos rivales ofrecen. En contra, los cinturones inerciales son solo dos, siendo de cintura el central, al igual que todos sus competidores Mercosur.


El baúl ofrece 290 litros, y si se precisa más espacio hay disponibles 750 litros con el asiento trasero abatido. Lo negativo es que se pliega de forma enteriza y no en proporción 60:40, impidiendo modular pasajeros y carga. Por debajo de una alfombra está el auxilio, que si bien tiene llanta de acero es de la misma medida que las cuatro titulares, que es lo que realmente importa.

MOTOR
Se vale de un impulsor conocido dentro de la familia Fiat. Este Palio comparte plataforma con el Uno EVO, además del motor 1.4 Fire EVO. Es un 1.368 cc, ocho válvulas, un árbol de levas a la cabeza comandado por cadena y variador de fase. Entrega 85 cv de potencia a 5.750 rpm, y un torque de 121 Nm a 3.500 vueltas. Va asociado a una caja manual de cinco relaciones.

Es una mecánica que se desenvuelve bien en el uso urbano, siendo ágil y progresiva, pero que se ve perjudicada en el bajo régimen, producto de una caja que por sus relaciones, no aprovecha al máximo ni la potencia del motor, ni el el bajo peso de la carrocería, que apenas excede los 1.000 kg. 


Producto de la transmisión, para obtener una respuesta ágil del 1.4 hay que obligarlo a trabajar por encima de las 3.000 rpm. Lamentablemente no se ofrece por el momento en nuestro mercado la mecánica 1.6 16v E.torQ de 115 cv, que sería una opción interesante para aquellos que busquen un impulsor más enérgico. De todas formas para la vida en ciudad con algo de tránsito en ruta muy de vez en cuando, el 1.4 sabe defenderse bien.

Las cifras del Fire EVO son 171 km/h de velocidad máxima y una aceleración de 0 a 100 km/h en 12,8 segundos. Con este impulsor, el nuevo Palio logra un consumo en ruta de 5,5 l/100 km, en tanto que en ciudad aumenta a los 7,6 l/100 km. Fábrica no declara consumo mixto. El depósito tiene una capacidad de 48 litros, en tanto que el peso en orden de marcha es de apenas 1.007 kg.

Galería: Fiat Palio Attractive Full 1.4
Prueba: Fiat Palio Attractive Full 1.4 (Parte 2)
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