Contacto: MINI Cooper S Hatch 3 Door JCW Sport 2.0 T DKG Steptronic

viernes, 23 de julio de 2021



Evaluamos al MINI Cooper S Hatch 3 Door, en este caso, con la excusa de su segunda actualización.

Con la excusa de la segunda actualización del MINI Cooper S Hatch 3 Door, llamada LCI 2, volvemos a probar un F56. Durante algo más de 540 km, probamos al nivel JCW Sport, con motor 2.0 turbo de 192 cv y transmisión automática de doble embrague y siete relaciones, denominada DKG Steptronic Sport.

El MINI Hatch 3 Door de tercera generación, o F56 como se lo conoce de forma más nerd, ya tiene unos cuantos años en el espectro automotriz mundial. Ocho para ser exacto. Autoblog lo pudo probar en sus dos "sabores" en todos estos años. Primero fue el turno del Cooper S Hatch 3 Door 2.0 T M/T (ver prueba) en el año 2014 y más acá en el tiempo, en 2018, con la excusa de su primera actualización llamada LCI, me tocó ponerle las manitos encima a un Cooper Hatch 3 Door 1.5 T DKG Steptronic (ver prueba).

En el Grupo BMW (esto es BMW, MINI, BMW Motorrad y Rolls Royce), cuando un auto recibe un LCI, estamos hablando de las "actualizaciones de mitad de vida". Al menos en BMW o MINI siempre suelen ser dos por cada generación de un modelo. Esas tres letras refieren a "Life Cycle Impulse", que es una forma angosajona de traducir "empujoncito de ciclo de vida". Digamos, una forma de extender la existencia de un modelo con una cierta cantidad de mejoras.

Este MINI F56, así como también el F55 o Hatch 5 Door, y el F57, que es el Cabrio (ver lanzamiento), recibieron en 2020 al LCI 2 (ver nota), es decir, la segunda renovación, y por ende, la última antes del cambio generacional, que está previsto para 2023 o 2024. Es más, MINI pasará a ser una marca 100% eléctrica en 2030. Así que además ahora estamos asistiendo a la última evolución con mecánicas a combustión pura al menos. Sabiendo esto, me pareció pertinente probar una vez más a este modelo. Además, porque no había evaluado jamás un Cooper S Hatch 3 Door con transmisión automática. 

¿Estoy justificando con tecnicismos haber pedido nuevamente a uno de mis productos preferidos? Tal vez sí. Hablen con mis abogados. Pero también estoy evaluando a una de las novedades de este 2021, porque como dije más arriba, es la renovación del MINI Hatch. A nuestro país llegó en marzo de este año (ver lanzamiento), incluyendo también a las variantes más "picantes", las John Cooper Works (ver lanzamiento). Pero hoy no evaluaré a esas. La que me tocó hace unas semanas fue la Cooper S Hatch 3 Door JCW Sport 2.0 T DKG Steptronic. Y a continuación, podrán leer el análisis.

Exterior

Ocho años en la vida comercial de un producto no es poca cosa e incluso son contados los casos en los que una generación dura más de cinco. Diseños como el de los MINI, que buscan atraer por el estilo retro-moderno, se permiten jugar un poco más con el paso del tiempo. Con este LCI 2 (Life Cycle Impulse) que es como BMW Group denomina a estos cambios de mitad de vida, el MINI ganó una renovada parrilla, cuyo contorno hexagonal ocupa ahora mucho más espacio, y por los distintivos faros redondos de la marca. 

Las luces antiniebla delanteras se sustituyen por entradas de aire verticales, que sirven de apertura para las Air Curtains. Y en las ópticas principales ahora gana "luces de mal clima" en su reemplazo, pero solo con las nuevas luces Matrix LED opcionales. Además, la franja central del paragolpes, que también funciona como soporte de la matrícula, ahora es del color de la carrocería en lugar de negra. Visto desde atrás, un marco negro rodea la forma hexagonal del paragolpes, que también fue rediseñado, y ahora la luz antiniebla trasera está integrada en el faldón trasero como una pequeña unidad LED. La carrocería gana tres nuevos colores: Rooftop Grey metálico y Island Blue metálico, además del Zesty Yellow, por ahora solo disponible para el MINI Cabrio.

En el lateral, hay cambios muy sutiles. Estrena nuevos contornos de los pasos de rueda y además, los intermitentes laterales integrados en los “Side Scuttles” rediseñados cuentan ahora con tecnología LED. Pasando a los neumáticos y llantas, en esta variante son de aleación "Track Spoke Black JCW" de 17 pulgadas y van sobre neumáticos runflat en medida 225/45 R17, de la marca Goodyear y modelo Eagle F1 Asymmetric 3. La unidad probada, además suma un nuevo paquete estético, el Piano Black Exterior, en donde los tiradores de las puertas, los Side Scuttles, la tapa del depósito de combustible, los logotipos MINI del capot y del portón del baúl, las letras del modelo y las salidas de escape tiene ahora un acabado High-Gloss Black, además de los contornos de los faros, la parrilla delantera y las luces traseras. 

Ya que las menciono, con el LCI 2 ganaron una nueva disposición interna que mediante tecnología LED, forman la bandera "Union Jack" del Reino Unido, al igual que en el LCI 1, solo que ahora es un equipamiento de serie en toda la gama. Sigue siendo el diseño más cool de ópticas traseras que existen hoy en día. También el más nacionalista, hay que decirlo. Porque todos estos MINI Hatch se producen en Oxford, Inglaterra. No hubo cambios en las dimensiones. El MINI Cooper S Hatch 3 Door mide 3.876 mm de largo, 1.727 mm de ancho, 1.414 mm de alto, y la distancia entre ejes está en los 2.495 mm.

Interior

Por dentro los cambios son igual de sutiles que por fuera para este facelift, porque solo los más conocedores del modelo los sabrán identificar de inmediato. Los dos difusores de aire redondos de las esquinas ahora van enmarcados en paneles negros y los difusores centrales se han rediseñado por completo y están empotrados para quedar a ras de la moldura interior. 

También se ha renovado el tablero de instrumentos, que es digital con un display de cinco pulgadas. Su visión es algo compleja cuando le dan los reflejos de la luz del día y no es tan personalizable como me gustaría, más considerando el precio de esta versión. De noche la visión es perfecta, e incluso en esas horas se llega a ver que el tacómetro tiene una aguja física. Pero queda algo fuera de tono con el resto del interior del Cooper S.

En el panel central ahora es de serie una nueva pantalla táctil a color de 8,8 pulgadas (ahora con Apple CarPlay inalámbrico, pero sin Android Auto aún), y los botones de acceso directo dejan de ser físicos para darle paso a unos sensibles al tacto con superficies en Piano Black high-gloss. Serán más bonitos de ver, pero también son menos prácticos que antes. 

Además, la unidad de control de audio y los botones para activar las balizas ahora están integrados en una unidad de control circular. Junto con la iluminación ambiental opcional, hay una nueva superficie diseñada con grabado láser optimiza el aspecto del anillo de luz LED que rodea el panel central de instrumentos. Es un detalle muy cool.

El volante deportivo de cuero también es de nuevo diseño con botones multifunción forma parte del equipamiento de serie de todas las versiones de los MINI 3 Door, Hatch 5 Door y Cabrio. Una nueva organización de los botones optimiza el control de las funciones de audio y teléfono, el control por voz y los sistemas de asistencia al conductor. Las teclas también van en ese molesto Piano Black high-gloss que no hace otra cosa que acumular más huellas dactilares que una comisaría. A su vez, el tacto que ofrecen es bastante menos agradable que las teclas físicas que tenía el LCI 1 del modelo. Siento que es un retroceso. Lo que por suerte se mantiene sin cambios es la genial posición de manejo, que es de los puntos más fuertes que siempre tuvo este producto. 

En esta versión JCW Sport, tiene unas butacas deportivas hermosas, que te abrazan con sus pétalos laterales y con un extensor para muslos, para que no te muevas de ahí durante horas. Además de tener múltiples regulaciones (manuales, incluyendo lumbar y altura) del asiento y del volante, en esta unidad, al contar con un tapizado en combinación tela/cuero Dinamica/Carbon Black, y un volante JCW regordete en cuero natural, da un resultado perfecto. Esto sigue siendo un acierto en el modelo si lo que te gusta es ir calzado cual muñeco de Lego a la hora de salir a la calle. Algo bueno es que los modelos JCW Sport suman ahora cargador inalámbrico para smarthpones. Pero si tenés uno de los grandes (tamaño iPhone 11 Pro Max, por ejemplo), es posible que no entre en la base inductiva.

Una de las características principales de los MINI de siempre (no cuento a los Clubman o Countryman) fue tener unas plazas traseras bastante poco amigables con los pasajeros que las ocupen. Es un producto "egoista" y pensado más que nada para los dos que viajen en la parte delantera. Y es cierto, aunque el modelo actual parece un elefante estacionado al lado del Mini de los años 60, este F56 sigue siendo un auto chico para los estándares de hoy en día. Es más, en la calle se lo siente pequeño frente a otros vehículos.

El espacio para piernas es justo para dos adultos de 1,80 metros, pero en el ancho y la cabeza es correcto, siempre y cuando no sean muy voluminosos porque tampoco esas cotas son, digamos, abundantes. El tercer habitante posterior no es ni siquiera una opción, dado que no hay ni apoyacabezas o un cinturón de seguridad. Es un 2+2 puro y duro, con excelentes plazas delanteras y dos más atrás para ser usadas de forma ocasional en viajes tan breves como una ida al súper.

El baúl no presenta cambios tampoco. Sigue ofreciendo los mismos 211 litros ampliables hasta los 731 l rebatiendo los respaldos traseros en proporción 50:50. No son capacidades amplias, pero suficientes para el uso promedio de un usuario de MINI. En su defensa, tiene un doble piso (de excelente calidad, hay que decirlo) que permite llevar algunas cosas (muy) chicas escondidas allí.

Y tiene una explicación lógica esto: el MINI Hatch 3 Door no cuenta con neumático de auxilio. No se sorprendan, lo dije más arriba cuando describí que los titulares eran runflat, es decir, que pueden circular desinflados. Eso sí, donde se llegue a rajar un neumático con uno de esos hermosos cráteres que tenemos en nuestras calles o caminos, no habrá otra solución que llamar al servicio mecánico.

Motor y transmisión

En esta prueba fue el momento de reencontrarse después de mucho tiempo con uno de mis impulsores 2.0 litros de cuatro cilindros preferido. Se trata del B48A20M0 del Grupo BMW que fuera probado por Autoblog en varios modelos de MINI y BMW. Tiene 1.998 cc de cilindrada, cuatro cilindros con MINI TwinPower Turbo (twin-scroll o de doble entrada), inyección directa, sistema de regulación variable de las válvulas (VALVETRONIC), y control variable del árbol de levas (doble VANOS). 

Produce 192 cv entre 5.000 y 5.500 rpm, y un torque de 280 Nm entre las 1.350 y 4.200 vueltas. Hay una sola opción de transmisión, una automática DKG Steptronic Sport de séptima. Con la renovación, también llegaron adaptaciones mecánicas en términos de emisiones contaminantes para poder cumplir con las normativas europeas. MINI colocó un filtro anti-partículas en donde en el viejo continente, le reduce la potencia de 192 a 178 cv. Pero eso por acá no sucede.


Sigue destacándose por ser progresiva y flexible en el uso, pudiéndole sacar un comportamiento sereno y familiar, así como uno más enérgico y explosivo. Tiene doble personalidad, casi como el chasis del modelo como veremos en el apartado dinámico. A su vez, en el modo "Sport" de utilización, emite unos sonidos más roncos y en los rebajes se llegan a sentir unas explosiones del escape como si alguien estuviera cocinando maíz pisingallo en el baúl.

La entrega tanto de potencia como del par no solo es constante, sino también contundente en todo el rango de utilización. Es lo que se dice en la jerga, un motor parejo y elástico. Aquellos menos experimentados se van a llevar una sorpresa al acelerarlo a fondo, porque al tener la tracción adelante, parece el auto te arrastrara de la mano como un rottweiler rabioso persiguiendo a un gato. Y los neumáticos delanteros también sienten (y sufren, hay que decirlo) la descarga de potencia y par, manifestándose con un inevitable torque steer hacia el volante, pero controlado en gran medida a mucha electrónica aplicada.


La transmisión elegida para los Cooper S, ahora es solo una automática. Me parece lógico porque es todo lo que los clientes piden. Sin embargo, añoro las épocas en las que se podía comprar este modelo con caja manual de sexta. Más allá de extrañar no usar el pie izquierdo, esta DKG Steptronic se comporta de maravillas. Es igual de veloz y eficiente que siempre, y utilizada en su modo "Sport", es menos brusca y más suave que otras de doble embrague de otras marcas premium.

La explicación de esto último es que al igual que un sistema de convertidor convencional, la transmisión de doble embrague de este MINI también ofrece la función "Crawl" (o "gateo" en castellano), que permite una salida suave sin activar el acelerador, lo que aumenta la comodidad al maniobrar o en el tráfico con paradas y arranques frecuentes. Entonces no hay cabeceos a bajas velocidades o durante maniobras de estacionamiento. A su vez, al contar con la función Launch Control, que es un gadget muy adictivo. Pero como todo vicio hay que tratar de usarlo con moderación para prolongar la vida útil de los neumáticos delanteros.


Además, la función de "navegación a vela" está disponible en los modos de conducción Mid y Green. Con esta función, el sistema de propulsión se desacopla en cuanto el conductor deja de pisar el acelerador y el motor queda girando a 900 rpm. Esto permite que el MINI se desplace a régimen de ralentí, libre de cualquier efecto de frenado del motor y con un consumo de combustible mínimo. A la hora de frenar, en tanto, recarga la batería del vehículo mediante la recuperación de la energía cinética, convertida a eléctrica por fricción.

MINI declara una aceleración de 0 a 100 kilómetros por hora en 6,6 segundos con esta configuración mecánica mientras que la velocidad máxima es de 235 km/h. En materia de consumos, las prestaciones según fábrica son: 5,8 litros cada 100 km en ciclo mixto, según WLTP. Durante la prueba, logré como mejores cifras 7,8 l/100 km en ciclo urbano, 5,6 l/100 km en ruta, y 6,7 litros cada 100 km en ciclo mixto. El peso en orden de marcha en tanto, es de 1.300 kg, mientras que el depósito de combustible aloja 44 litros de capacidad y podría tener al menos 6 litros más.


Comportamiento dinámico

Al ser solo una actualización estética, de equipamientos y apenas de mecánica, el comportamiento dinámico del MINI no viene a sorprender a nadie. Sigue siendo el mismo F56 de hace ocho años atrás en lo bueno y lo malo. A los detractores de la clásica "firmeza" de suspensiones de este modelo, lamento decirles que sigue siendo igual. Por el contrario, a los que apreciamos y disfrutamos de vehículos así, les tengo buenas noticias: el chasis es tan genial, entretenido de usar y eficiente como siempre.

Tras haber manejado al Cooper con la nueva transmisión en 2018, probar el Cooper S con esa caja ahora también es saldar una cuenta pendiente que tenía. Sin embargo, habiendo evaluado varios BMW con este impulsor y la DKG Steptronic de doble embrague, era muy difícil encontrar algo que me sorprendiera, al no ser la primera vez que probaba esta configuración mecánica. Eso sí, hacía tres años que no manejaba un MINI Hatch 3 Door. Y redescubrí que siempre es un disfrute usarlo. Eso sí, siempre y cuando uno vaya predispuesto a perdonarle un montón de compromisos dinámicos que tiene este modelo.


No es ninguna novedad que en la vida urbana las suspensiones de este modelo copian demasiado las irregularidades (a veces a niveles insoportables) y las sequedades de la calzada se perciben con mayor claridad que en otros hatchbacks chicos. Pero en contrapartida tendrá una gran recompensa cuando se sale a la ruta. Todo esto se ve magnificado por los neumáticos runflat como los de la unidad probada, que además son muy rumorosos (tanto que uno tiene que levantar la voz para conversar en el auto) cuando el asfalto está desgastado. Si no te va el andar firme, buscate otro auto. Un MINI jamás será ideal para vos.

Pero entendido como lo que es, el Cooper S es una bomba de diversión constante. El chasis es muy divertido de usar, aunque no llega a los niveles de locura de su hermano más potente, un John Cooper Works. Digamos que este S es un nivel intermedio de entretenimiento, porque no es nada que te haga delirar si ya te subiste a un hatch picante alguna que otra vez. En términos mecánicos y de ajuste del chasis, un Cooper, digamos que es como comer algo condimentado con salsa Sriracha. El Cooper S sería como ponerle arriba de eso, una pizca de Tabasco. Y el JCW es como si al terminar de tragar, le dieras un mordisco a un ají habanero. 


Criticar las durezas del chasis o la ansiedad de que le vayas zapateando la mecánica todo el tiempo, es no entender la naturaleza de un hot-hatchback. Desde Autoblog siempre se aplaudió esa forma de ser de los MINI y hoy no será la excepción, aviso por las dudas. Algo que me gusta mucho de este F56 es la dirección. Es muy directa y comunicativa en lo veloz y a la vez muy desmultiplicada y amable con los brazos en las maniobras de estacionamiento. Es perfecta y ágil a niveles ridículos y adictivos también, porque te invita a zigzaguear en cualquier situación. Casi que te permite "teletransportarse" en el tránsito. 

Un detalle que no quiero pasar por alto son los modos de uso que permite el conjunto mecánico gracias a lo que MINI denomina MINI Driving Modes y que se reparte entre tres programas: Green, Mid y Sport. El primero es para priorizar la economía y eficiencia de combustible, gestionando los elementos de confort como el aire acondicionado así como también el motor y su respuesta, ralentizando todas las sensaciones de manejo. El segundo modo es el que podría considerarse "por default" y en el que el Cooper queda seteado cuando nos ponemos en marcha, mientras que el Sport actúa sobre la dirección, la respuesta del acelerador (lo hace más ágil).


La mecánica, por su parte y como ya dije, tiene un comportamiento destacado e ideal para el tránsito urbano, ya que las relaciones de la transmisión automática le permite viajar muy relajado. Trabaja en D6 a 70 km/h a apenas 1.250 vueltas, mientras que en el caso usar el modo "S" de la caja, a igual velocidad el régimen es un poco superior, pero no tanto, 2.100 rpm y con la Steptronic en S4. En ruta, en tanto, el conjunto se mueve a 110 km/h en D7 a unas relajadas 1.700 vueltas, mientras que pasando la transmisión al seteo deportivo, baja una marcha (S6) y sube X00 revoluciones el motor (2.100 rpm) a igual velocidad.

Ya que hablo de la ruta y de circular a velocidades más elevadas que en ciudad, el comportamiento de este Cooper S es intachable. Acá es donde se pueden apreciar con más claridad los abismos que hay a nivel dinámico entre este producto y los rivales, por tener un chasis seteado hacia un lado más deportivo que confortable. Es ese go-kart-feeling que MINI tanto pregona y que en lo personal disfruto cada vez que puedo probar un 3 Door Hatch. Los adelantamientos también son un trámite: baja de D7 a D3 en un pestañeo y cumple el 80-110 km/h en tan solo 4,0 segundos. Gran tiempo.


Equipamiento

El primer nivel de los MINI Hatch 3 Door se denomina Cooper Essential y ofrece de serie: seis airbags, frenos ABS, regulación electrónica de la fuerza de frenado (EBD), ayuda de frenado en curvas (CBC), sistema de estabilización (DSC) con asistencia de frenado, asistente de arranque en pendientes, función de secado de frenos, luces de freno dinámicas, compensación de "fading", control dinámico de la estabilidad (DTC) y control electrónico del bloqueo del diferencial (EDLC), monitoreo de presión de neumáticos, anclajes i-Size y TopTether para sillas infantiles, dirección asistida electromecánica (EPS), pack eléctrico (levantavidrios, espejos y bloqueo), Auto Start/Stop, freno de estacionamiento electromecánico, computadora de a bordo, volante multifunción en cuero regulable en altura y profundidad, computadora de a bordo, aire acondicionado manual, alarma, paquete de iluminación, limitador de velocidad, faros delanteros full LED con contenido ampliado y luces diurnas, faro antiniebla trasero, sensores de estacionamiento traseros, asientos delanteros regulables en altura, respaldo trasero rebatible 50:50, radio MINI Visual Boost con FM/1USB-A/1-USB-C/Bluetooth/Apple CarPlay con pantalla central de 8,8 pulgadas, sistema de navegación MINI, comandos vocales, audio streaming y MINI Connected, tapizados en tela Firework Carbon Black, molduras interiores Hazy Gray, Colour Line Carbon Black, encendido automático de luces, sistema Launch Control, MINI Driving Modes (Sport, Mid y Green), sensor de lluvia, techo y carcasas de los retrovisores en color "Jet Black", y llantas de aleación "Revolite Spoke" de 16 pulgadas sobre neumáticos runflat en medida 205/65 R16.


Le sigue el Cooper JCW Sport, que suma o reemplaza sobre el Cooper Essential: paquete estético exterior JCW (paragolpes delantero y trasero deportivos, faldones laterales y spoiler trasero), chasis adaptativo, instrumental digital Black Panel de 5,0 pulgadas, control de velocidad crucero dinámico con función de frenado y limitador de velocidad, cámara de retroceso, tapizados en combinación tela/cuero Dinamica/Carbon Black, molduras interiores Piano Black, revestimiento interior del techo en Antracita, volante deportivo multifunción en cuero napa MINI JCW con regulación en altura y profundidad con levas de cambio integradas, luces ambientales interiores, cargador inalámbrico para smartphones (Qi), paquete Piano Black Exterior, asientos delanteros deportivos JCW regulables en altura con extensor para muslos, y llantas de aleación "Track Spoke Black JCW" de 17 pulgadas sobre neumáticos runflat en medida 225/45 R17.

Por último, está el Cooper S JCW Sport como el evaluado, que suma o reemplaza sobre el Cooper JCW Sport: techo panorámico de cristal, climatizador automático bi-zona, sistema de audio harman/kardon con 12 altavoces, amplificador digital, potencia de amplificación de 360 W, y asistente activo de estacionamiento con sensores de estacionamiento delanteros y traseros. La dotación es bastante buena. Es cierto, falta un retrovisor con antiencandilamiento automático, climatizador automático, conectividad con Android Auto (llegará en próximas actualizaciones de software) o llave manos libres. Algunos incluso saldrán a pedirle tapizados en cuero, butacas eléctricas y tantas otras cosas. Creo que con lo básico y necesario cumple más que bien, aunque no deja de ser un "chiche caro" y por ende, debería tener todo lo mencionado.


Seguridad

Todos los MINI Hatch 3 Puertas llevan de serie: seis airbags, frenos ABS, regulación electrónica de la fuerza de frenado (EBD), ayuda de frenado en curvas (CBC), sistema de estabilización (DSC) con asistencia de frenado, asistente de arranque en pendientes, función de secado de frenos, luces de freno dinámicas, compensación de "fading", control dinámico de la estabilidad (DTC) y control electrónico del bloqueo del diferencial (EDLC), capot activo para peatones, monitoreo de presión de neumáticos, anclajes ISOFIX y TopTether para sillas infantiles.

Se trata de una dotación que cumple con lo básico para este rango de precios. Pero en otros mercados como el europeo, MINI ya está ofreciendo de serie o como opcional según cada región, al conjunto de asistencias que la marca británica denomina Driving Assistant Package. Estas asistencias son: asistente de luz de carretera, la detección de señales de tráfico así como la advertencia de personas o de una colisión frontal tanto en ciudad (entre 10 y 60 km/h) como carretera (a partir de 50 km/h), además del alerta de cambio involuntario de carril, y el control de velocidad crucero activo con función “Stop & Go, que puede utilizarse en un rango de entre 30 y 140 km/h. Si hay modelos generalistas que las ofrecen, por qué no las trae un MINI de casi 62 mil dólares, es toda una incógnita.


Los frenos, por su parte, son de discos ventilados en ambos ejes y tienen un comportamiento intachable. Se detiene siempre en línea recta sin manifestar fatigas prematuras del conjunto, con una desaceleración marcada que se siente mucho en el cuerpo, y además enciende las balizas si la frenada es de emergencia, con el fin de alertar a los conductores que vienen detrás nuestro. Diez puntos.

También tiene los sendos controles de tracción y estabilidad, que MINI denomina DSC y DTC. Al igual que la mayoría de sus competidores, el grado de desconexión no es total. El primero se desactiva por completo con una pulsación de unos tres segundos, mientras que para apagar el control de estabilidad, hay que presionar el comando durante diez segundos, aunque en la práctica solo reduce su umbral de acción.


Precio y garantía

Desde la última prueba del MINI Hatch 3 Door pasaron cosas. Ahora es el único hatchback de segmento B premium que va quedando en el mercado local. Al haberse discontinuado el Audi A1 y sin variante de tres puertas en la segunda generación (que vaya a saber uno cuándo vendrá por estos lares), el modelo británico quedó solo en la contienda. Hoy la gama con esta carrocería se divide en las siguientes opciones: Cooper Hatch 3 Door Essential 1.5 T M/T (U$S 37.990), Cooper Hatch 3 Door JCW Sport 1.5 T Steptronic (U$S 50.990) y Cooper S Hatch 3 Door JCW Sport 2.0 T DKG Steptronic (U$S 61.990), que fue el evaluado hoy. Más arriba está el John Cooper Works Hatch Chili 2.0 T Steptronic, que se dispara a U$S 81.990. La garantía pasó de ser de 2 años sin límite de kilometraje ahora a 3 años o 200.000 km, gran movida del nuevo importador, Magna.

No hay uno solo que sea accesible. Son todos productos bastante caros para el segmento, pero siempre lo fueron, por otra parte. MINI tiene el monopolio del hatchback premium de segmento B a nivel local y casi que me atrevería a decir, del mundo. Con la consecuente desaparición de las carrocerías de tres puertas, parece que la marca nada a contracorriente. La casa inglesa creó un nuevo segmento allá a comienzos de la década de los 2000 y ahora, 20 años después, sigue siendo la que lleva la batuta. Es la que inició la "fiebre de la personalización" de los vehículos y que hoy es casi que moneda corriente. A su vez, también lo hizo en un envase tan atractivo e icónico para las masas, así como también, aspiracional. Es el sueño de todo responsable de marketing, ¿no?


Conclusión

Como dije al comienzo de esta evaluación, la tercera generación del MINI Hatch 3 Door tiene ocho años en sus espaldas. Es mucho tiempo. Tanto que desde ese momento y hasta ahora, pasó a ser un producto que navega solo por las aguas del tajamar que es el mundo de los hot-hatchbacks actuales. Supo ser un lago, pero en casi una década, se achicó bastante. Y el panorama es que la sequía de productos así de divertidos, va a ser peor cada año. No es culpa del calentamiento global. Sino de la electrificación y los SUVs.

Mientras que a comienzos de la década de los 2010 la oferta estaba poblada por los Audi A1, Citroën DS3 (luego DS 3) o Alfa Romeo MiTo. Pero por estos días, y al menos a nivel mundial, solo la marca de Ingolstadt ofrece algún modelo similar al MINI. Sin embargo, los otros dos competidores que tenía pasaron por una transformación completa: el DS se convirtió en el DS 3 Crossback, picado por la fiebre de los SUVs/crossovers, mientras que el MiTo, más que mito, pasó a ser historia. Y del regreso a Uruguay del A1 Sportback (que también perdió la carrocería de tres puertas), ni noticias por ahora tampoco.


Es decir, este Cooper S Hatch 3 Door es toda una rareza de un tiempo que ya pasó. Pero también es la llama que sigue encendida de un concepto de vehículo que algunos sabemos apreciar mucho: el hatch pequeñito con un impulsor exagerado para sus dimensiones. Es hasta una idea políticamente incorrecta, si quisieran decirlo también. En un mundo de SUVs electrificados y el culto al silencio de los vehículos al circular, tener un hot-hatchback con un escape que petardea cada vez que acelerás, es casi que un acto de rebeldía adolescente. Hay compras racionales e irracionales. Y luego están estos autos, que son otra cosa.

Y esto me trae a uno de mis primeros recuerdos con un MINI. El día siguiente al obtener mi licencia de conducir, me fui al local de MINI (donde hoy está Volvo Uruguay), y con 19 años recién cumplidos, le pedí al vendedor salir a hacer un pequeño test drive con dos unidades, un Cooper y un Cooper S. Fueron 45 minutos entre ir y volver al local, con un trayecto por los accesos a Montevideo a velocidades que hoy con 33 años y más consciencia, no circularía ni con la calle cerrada solo para mi. Pasaron 14 años y el crimen prescribió. Creo. Sin embargo, al usar hace algunas semanas a este Cooper S, volví a sentir esa adrenalina de ser rebelde. Aunque ahora soy un veterano. Y este MINI también. Pero ambos seguimos teniendo ese espíritu adolescente que nunca deberíamos perder para que la vida sea un poco más divertida.


A favor
  • Calidad de materiales y terminaciones
  • Conjunto motor/transmisión
  • Consumos reducidos
  • Comportamiento dinámico
  • Diseño
  • Diversión de manejo
  • Equipamientos de seguridad y confort
  • Garantía
  • Prestaciones
  • Posición de manejo
En contra
  • Depósito de combustible pequeño
  • Habitabilidad en las plazas traseras
  • Precio elevado
  • Rumorosidad de los neumáticos
  • Sin asistencias a la conducción disponibles
  • Sin neumático de auxilio



FICHA TÉCNICA:

MOTORIZACIÓN
Cilindrada (cc) 1.998
Número de cilindros: 4
Número de válvulas: 16
Relación de compresión: 11:1
Diámetro x carrera (mm): 82 x 94,6
Inyección: directa con turbocompresor twin-scroll intercooler, control variable de válvulas (VALVETRONIC) y doble sincronización variable del árbol de levas (doble VANOS)
Potencia máxima (cv/rpm) 192/5.000-5.500
Torque máximo (Nm/rpm) 280/1.350-4.200
TRANSMISIÓN
Caja de velocidades automática secuencial con doble embrague y siete relaciones
Tracción delantera
DIRECCIÓN
De piñón y cremallera servoasistida eléctricamente
FRENOS
Delanteros: de discos ventilados
Traseros: de discos sólidos
EJES - SUSPENSIÓN
Delantera: eje de articulación única y montantes telescópicos McPherson con soporte de aluminio
Trasera: eje de brazos múltiples con brazos longitudinales
NEUMÁTICOS
Dimensiones: 225/45 R17
Rueda auxiliar: N/D
PRESTACIONES
Velocidad máxima (km/h) 235
Aceleración 0-100 km/h (s) 6,6
Consumo (l/100km) Urbano: N/D - Carretera: N/D - Mixto: 5,8
DIMENSIONES/PESO
Capacidad del baúl (l) 211/731
Peso en vacío (kg) N/D
Peso en orden de marcha (kg) 1.300
Largo total (mm) 3.876
Ancho total (mm) 1.727
Alto total (mm) 1.414
Distancia entre ejes (mm) 2.495
Capacidad del tanque de combustible (l) 44

Galería: MINI Cooper S Hatch 3 Door JCW Sport 2.0 T DKG Steptronic Créditos: Autoblog y Diego Olivera.
Contacto MINI Cooper S Hatch 3 Door JCW Sport 2.0 T DKG Steptronic

EQUIPAMIENTO:

EXTERIOR
Faros delanteros full LED con luces diurnas LED
Faro antiniebla trasero LED
Faros traseros LED con diseño "Union Jack"
Llantas de aleación de 17 pulgadas
Paquete estético exterior JCW (paragolpes delantero y trasero deportivos, faldones laterales y spoiler trasero)
Paquete Piano Black Exterior
Techo panorámico eléctrico
Techo y carcasas de los retrovisores en color "Jet Black"
SEGURIDAD
Airbags frontales, laterales delanteros y de cortinas
Anclajes ISOFIX y TopTether para sillas infantiles
Apoyacabezas delanteros y traseros (4)
Asistencia de frenado en curvas (CBC)
Ayuda al arranque en pendientes
Capot activo para peatones
Cinturones de seguridad inerciales de tres puntos (4)
Control dinámico de los frenos (DBC)
Control de estabilidad (ASC)
Control dinámico de estabilidad (DSC)
Control dinámico de tracción (DTC)
Control electrónico del bloqueo del diferencial (EDLC)
Frenos ABS
Función de secado de discos y pastillas con compensación de fading
Monitoreo de presión de neumáticos
CONFORT
Apliques interiores Piano Black
Asistente activo de estacionamiento
Asientos delanteros deportivos JCW regulables en altura con extensor para muslos
Botón de encendido/apagado
Cámara de retroceso
Cargador inalámbrico para smartphones (Qi)
Chasis adaptativo
Climatizador automático bi-zona
Colour Line Satellite Grey
Computadora de a bordo
Dirección con asistencia electro-mecánica variable
Encendido automático de luces con función diurna
Espejos exteriores regulables y plegables eléctricamente
Función Auto Start&Stop
Instrumental digital Black Panel de 5,0 pulgadas
Levantavidrios eléctricos delanteros con sistema "one touch"
Limitador de velocidad y control de velocidad crucero dinámico con función de frenado
Luces ambientales interiores
MINI Driving Modes (Sport, Mid y Green)
Molduras interiores Piano Black
Radio MINI Visual Boost con FM/1USB-A/1-USB-C/Bluetooth/Apple CarPlay con pantalla central de 8,8 pulgadas, sistema de navegación MINI, comandos vocales, audio streaming y MINI Connected
Respaldo trasero rebatible 50:50
Revestimiento interior del techo en Antracita
Sensor de lluvia
Sensores de estacionamiento delanteros y traseros
Sistema de audio harman/kardon con 12 altavoces, amplificador digital, potencia de amplificación de 360 W
Sistema Launch Control
Tapizados en tela/cuero Dinamica/Carbon Black
Techo panorámico de cristal
Volante deportivo multifunción en cuero napa MINI JCW con regulación en altura y profundidad y levas de cambio integradas

PRECIO Y GARANTÍA:

U$S 61.990. Garantía: 3 años o 200.000 km.

COMERCIALIZA:

Magna. Francisco Solano Antuña 2996. Tel. 29243125. Web: www.mini.com.uy