Prueba: MINI Cooper S Countryman Chili 2.0 T Steptronic

jueves, 8 de junio de 2017



Evaluamos al MINI Countryman en su variante Cooper S Chili con el motor 2.0 turbo de 192 cv y transmisión Steptronic.
La gran y casi que única novedad que tendrá MINI este año será la segunda generación del Countryman. Con la importancia de este producto para la marca inglesa era inevitable que no pasara por nuestro garage. Por eso salimos a probarlo por más de 1.000 km en su variante Cooper S Chili.

Para aquellos que consideren que el Countryman es un modelo reciente en la historia de MINI, se equivocan. Esa denominación surgió hace bastante tiempo atrás, para ser preciso, en el año 1960 con el surgimiento de la carrocería rural del Mini original. Al estar bajo el paraguas de BMC (British Motor Corporation), se vendía con dos nombres: Morris le llamaba Mini Traveller mientras que para Austin, era el Mini Countryman.

Recién en el 2010, y ya con MINI como integrante del Grupo BMW, el nombre Countryman volvió a la palestra, pero en este caso con una concepción diferente. Ya no era una rural de un citycar, sino que un crossover de segmento B. Internamente se lo conocía como R60 y a Uruguay llegó sobre finales de aquel año (ver lanzamiento). Incluso llegó a pasar por nuestro garage como el primer modelo de la marca en ser probado por Autoblog (ver prueba).


Nos movemos seis años en el tiempo para llegar al Salón de Los Ángeles de 2016, donde la marca británica presentó a la segunda generación del Countryman, la F60 (ver nota) que presenta un cambio radical en su concepción. Ya no es más un crossover chico, sino que un SUV compacto. Comparte la plataforma UKL2 con el BMW X1 (ver lanzamiento) y creció en todas sus dimensiones frente a su antecesor.

A Uruguay llegó en abril de este año con cuatro versiones de equipamiento, dos de mecánicas, tres de transmisión y dos de tracción (ver lanzamiento). Llega importado desde Born, en los Países Bajos, y con precios que van entre los U$S 43.900 y los U$S 69.900. Autoblog tomó contacto hace algunas semanas atrás con un MINI Cooper S Countryman Chili 2.0 T Steptronic y la prueba completa se transcribe a continuación. Pero antes una aclaración: el vehículo probado tenía U$S 8.000 de opcionales que serán aclarados en el apartado de equipamiento y también a lo largo del informe.


Exterior

Como fundamentalista de MINI que me considero, el Countryman siempre me pareció un diseño poco representativo de la marca. Es grande, no respeta las proporciones originales de Sir Alec Issigonis (creador del Mini original) y por sobre todo, no respeta la raíz de esta marca que es crear vehículos pequeños. Pero pese a todo, con el tiempo supe agarrarle cariño al estilo que tuvo el R60 y ahora todavía más, el F60.

Si bien es una marca inglesa, sigue un canon de renovación bien alemán, dejando entrever sus influencias BMW. El segundo Countryman es evolutivo, no revolucionario. Sigue un patrón ya visto por la primera generación y lo hace madurar un poco más. Pero en lo que ganó es en tamaño. Ahora saltó de un segmento a otro por completo y visto en persona se nota todavía más. Es un SUV compacto con todas las letras.


Esta versión Cooper S se diferencia del más accesible Cooper por tener una parrilla tipo panal de abejas con una "S" roja a la izquierda y paragolpes con entradas de aire más generosas, siendo todas "reales", como los air breathers que se esconden en la cara interna de los guardabarros delanteros y que canalizan el aire sobre las ruedas para dar refrigeración a los frenos y mejorar la aerodinámica.

El otro detalle son las llantas de aleación. En los Cooper S Chili de serie lleva unas "Pin Spoke" de 18 pulgadas sobre neumáticos runflat en medida 225/50 R18, pero en nuestra unidad de pruebas contaba con uno de los tantísimos opcionales del Countryman, unas hermosas llantas "MINI Yours Masterpiece" de 19 pulgadas sobre neumáticos runflat Bridgestone Potenza S001 en medida 225/45 R19.


En el sector posterior es donde vemos que más allá de no seguir un patrón de estilo similar al Mini original, el Countryman de todas formas se las arregla para mantener algunos guiños como las ópticas posteriores verticales con marco cromado o un portón trasero con aristas redondeadas. En esta versión dos salidas de escape cromadas, que solo llevan los Cooper S en comparación con la salida única de los Cooper a la izquierda.

Ese salto de generación que mencionaba más arriba se nota también desde las cotas. El Countryman ahora mide 4.299 mm de largo, 1.822 mm de ancho, 1.557 mm de alto, y la distancia entre ejes está en los 2.670 mm. Si lo ponemos al lado de la primera generación veremos que hay ahora 189 mm más a lo largo, 33 mm más a lo ancho, 4 mm menos a lo alto, pero la batalla creció mucho, ganó 75 milímetros.


Interior

Más allá de los cambios de generación los MINI siguen siendo fieles en su estilo interior. Volantes gorditos, un gran círculo en el centro y mucha personalidad por donde miremos. Y otra cosa que se mantiene son las excelentes posiciones de manejo. Pese a ir siempre sentado más arriba que en otros modelos de la marca, en el Countryman la butaca te abraza con sus pétalos laterales y extensor para muslos no dejando que te muevas de ahí por horas. Además de tener múltiples regulaciones (manuales de serie, eléctricas en opción) del asiento y del volante, en esta unidad, al contar con un tapizado opcional llamado Cross Punch Carbon Black que mezcla cuero perforado con Alcantara, y un volante (de serie en Cooper S) Walknappa MINI Yours regordete en cuero natural, el resultado es perfecto.

Lo otro que ayuda mucho al bienestar a bordo es la calidad interior. Los MINI siempre habían estado en el limbo entre ser premium y querer serlo. Sin embargo, desde la tercera generación del Hatch (F56) hacia acá, todos sus modelos han aumentado de forma considerable en el uso de materiales de primer nivel. Y el Countryman no es la excepción. Es un interior premium. Los inyectados blandos abundan en las puertas así como en la parte superior o inferior de la consola, siendo uno de los habitáculos más originales además de mejor terminados y presentados del segmento. Por lejos.


Desde esa tercera generación del Hatch, los MINI abandonaron el velocímetro central con esas dos salidas de aire acondicionado a los lados que le dibujaban la cabeza de Mickey Mouse en el tablero y por pedido del público todo se movió a espacios más lógicos y racionales. Pero en contrapartida se perdió algo de personalidad. Un poco nomás. 

Ahora los relojes (de agujas) van sobre la columna de dirección con un tacómetro y un velocímetro más un pequeño display para la computadora, mientras que al centro domina una pantalla multimedia rodeada por un aro de iluminación LED dinámica, que cambia cuando subimos el volumen del audio o modificamos la temperatura del climatizador, por ejemplo.


Se trata del sistema iDrive de BMW, que abandona los gráficos germánicos para pasarse a unos más lúdicos y británicos de MINI. Conserva de aquel la misma funcionalidad y facilidad de operaciones, ya sea mediante un joystick entre las butacas como desde el volante. 

En nuestra unidad llevaba una pantalla de 6,5 pulgadas con radio MINI Visual Boost con AM/FM/USB/Aux-In/Bluetooth, además de comandos vocales, audio streaming y MINI Connected, que permite trabajar con aplicaciones desde el smartphone. En otros mercados cuenta con Apple CarPlay, pero no para Uruguay aún.


Al estrenar esa nueva plataforma modular de BMW compartida con el X1 o el Serie 2 Active Tourer, el MINI Countryman ahora pasa a ser el primer modelo de la marca con un habitáculo pensado para un uso familiar. Si bien el anterior modelo ya ofrecía un espacio extra, todavía eran unas plazas traseras acotadas y dignas de un segmento B, bastante limitadas a lo ancho y largo. Ahora esto es historia, porque estamos ante un SUV de segmento C.

En un Countryman de segunda generación dos adultos irán muy cómodos a lo largo, ancho y alto, mientras que un tercer ocupante podrá viajar en la plaza central en viajes cortos sin muchos problemas, solo teniéndose que preocupar por un respaldo algo más firme. A su vez sin tomamos en consideración el opcional que permite reclinar el respaldo trasero y correr los asientos de forma 60:40 hasta 130 mm hacia adelante o atrás, el grado de modularidad y comodidad aumentará de forma considerable. Comparado con el modelo anterior, que por ejemplo, ofrecía de serie una configuración de dos butacas traseras independientes y opcional un asiento para tres, esto es el día y la noche.


Donde también hubo un incremento considerable es en el espacio de cargas. El Countryman ahora tiene un baúl que en su capacidad mínima ofrece 450 litros, que rebatiendo el asiento trasero 40:20:40 pueden crecer hasta los 1.390 litros. En comparación, el modelo anterior se ganaron 100 litros.

Por debajo del piso encontramos la falta de un neumático de repuesto, un mal endémico de los BMW/MINI, ya que al tener cuatro neumáticos tipo runflat, ese espacio del baúl queda reservado para un doble fondo más un kit de reparaciones. En los Cooper Countryman, en tanto, llevan un auxilio pero temporario en medida 115/70 R15.


Motor y transmisión

Desde hace ya tres años MINI dejó de usar motores desarrollados entre PSA y BMW para pasarse a una nueva familia de mecánicas con ingeniería 100% germana. Tal es así que aquel 1.6 turboalimentado de 184 cv de origen Peugeot-Citroën-BMW, dejó paso al B48A20M0 del Grupo BMW que fuera probado por Autoblog en su momento en el Cooper S Hatch (ver prueba) y más acá en el tiempo en el BMW 120i (ver prueba).

Se trata de un motor 2.0 litros (1.998 cc), cuatro cilindros con MINI TwinPower Turbo (un turbo solo, pero con entrada doble o twin-scroll), inyección directa, sistema de regulación variable de las válvulas (VALVETRONIC), y control variable del árbol de levas (doble VANOS). Eroga 192 cv entre 5.000 y 6.000 rpm, y un torque de 280 Nm entre las 1.350 y 4.600 vueltas.


Es una mecánica conocida y excelente por donde se la mire y no hay otra forma de no repetir conceptos ya expresados en otros productos del Grupo BMW donde es usada. Se destaca por ser progresiva y flexible en el uso, pudiéndole sacar un comportamiento sereno y familiar, así como uno más enérgico y explosivo. Tiene doble personalidad, casi como el chasis del Countryman como veremos en el apartado dinámico. A su vez, en el modo "Sport" de utilización, emite unos sonidos más roncos y en los rebajes se llegan a sentir unas explosiones del escape como si alguien estuviera con una máquina popera en el baúl. Es algo muy divertido de escuchar.

La entrega tanto de potencia como del par no solo es constante, sino también contundente en todo el rango de utilización. Es lo que se dice en la jerga, un motor parejo y elástico. Aquellos menos experimentados se van a llevar una sorpresa al acelerarlo a fondo, porque al tener la tracción adelante, parece el auto te arrastrara de la mano como un rottweiler alimentado con bebidas energizantes. Y los neumáticos delanteros también sienten la descarga de potencia y par, manifestándose con un inevitable torque steer hacia el volante, pero mitigado en gran medida a mucha electrónica aplicada.


La transmisión, por su parte es la que BMW/MINI denominan Steptronic Sport. Es una clásica automática con convertidor de par y ocho relaciones más levas al volante, pero que en comparación con las Steptronic "normales", permite un uso más entretenido. Lo que pocos saben es que en realidad es una caja Aisin denominada AWF8F35 y que es usada por una infinidad de marcas. Su funcionamiento es, como cada vehículo que la usa, impecable y cuenta con modo de "navegación a vela", es decir, que cuando marchamos a una velocidad constante y levantamos el pie del acelerador, desacopla la marcha y deja al impulsor regulando a 900 rpm para ahorrar combustible y bajar emisiones.

Es muy suave en el paso de marchas, bastante más veloz de lo que podría intuirse al no ser de doble embrague y además sabe aprovechar al máximo cada recoveco de potencia y par que tenga la mecánica. Trabajando con los modos "S" y "M" lleva las marchas hasta el corte de la inyección para pasar luego sola al cambio siguiente, y además se la puede utilizar haciendo rebajes de hasta cinco cambios presionando a fondo la leva izquierda del volante. A su vez, al contar con la función Launch Control, el Cooper S Countryman permite realizar aceleraciones desde parado bastante impresionantes para un vehículo de este tamaño y peso. Es como sentarse en la pala de una catapulta. Pero con iluminación ambiental y espacio para una familia.


MINI declara una aceleración de 0 a 100 kilómetros por hora en apenas 7,4 segundos con esta configuración mecánica mientras que la velocidad máxima es de 225 km/h. En materia de consumos, las prestaciones según fábrica son: 7,6 l/100 km en ciclo urbano, 5,4 l/100 km en ruta, y 6,2 litros cada 100 km en ciclo mixto.

Durante las pruebas, logré como mejores números 8,9 l/100 km en ciclo urbano, 5,8 l/100 km en ruta, y 7,3 litros cada 100 km en ciclo mixto. Como verán, hay diferencias de consumo entre el registro teórico y el práctico, en especial en ciudad, donde si no tenemos mucho cuidado con el acelerador, suelen dispararse con dos dígitos antes de la coma con tranquilidad. El peso en orden de marcha, en tanto, es de 1.460 kg, mientras que el depósito de combustible aloja 51 litros de capacidad.


Comportamiento dinámico

Más arriba decía que el chasis de este Countryman tiene una personalidad dividida. Por un lado es bastante más cómodo que un MINI Hatch, con suspensiones que acompañan con cierto confort en comparación con sus hermanos de tres o cinco puertas. Pero si lo enfrentamos con la competencia directa de este SUV, notaremos que el esquema es bastante más firme que en aquellos, o al menos cercano al de las versiones más deportivas que ofrecen.

La marca aboga por su filosofía "go-kart feeling" en todos sus productos, es decir, que transmiten la sensación al volante de usar un kart. No es el caso del Countryman. Las dimensiones de la carrocería, el peso y las inercias que genera todo esto no contribuyen a que sea el mismo tipo de dinámica que encontramos en las versiones más pequeñas y ligeras de los Cooper S. De todas formas sí es un producto bastante más ágil, rápido de reacciones y divertido de usar que sus rivales directos.


A pesar de tener un planteo más familiar que sus hermanos de gama, la dinámica del Countryman es, al menos en la versión Cooper S, la de una versión anabolizada del Cooper S Hatch. Y a criterio personal, no es algo malo. Es cierto que en la vida urbana las suspensiones copian más las irregularidades y las sequedades de la calzada se perciben con mayor claridad que en otros SUVs compactos, pero en contrapartida tendrá una gran recompensa cuando se sale a la ruta. Todo esto se ve magnificado si elegimos neumáticos tan grandes como los de la unidad probada. Con unos de dos pulgadas menos, seguro que no pasaría lo mismo.

La dirección, por su parte, es la que BMW denomina Servotronic que se caracteriza por ajustar de forma electrónica el ángulo de giro de las ruedas en función de la velocidad del vehículo, minimizando el esfuerzo para girar el volante, sin importar a la velocidad a la que se circule. El resultado es: una dirección muy directa y comunicativa en lo veloz y a la vez muy desmultiplicada y amable con los brazos en las maniobras de estacionamiento. Es perfecta y casi que permite teletransportarse en diagonal, algo que el Mini original sabe hacer como ningún otro auto en el mundo.


Saliendo un poco de las sensaciones dinámicas, hablaré de algo más racional y es la insonorización. Es excelente a nivel de mecánica y ruidos eólicos con doble burletería en todas las aberturas de la carrocería y no se perciben tampoco crujidos estructurales ni nada que se le parezca. Sin embargo, en la unidad probada se notaba cierta rumorosidad de los neumáticos en asfaltos rugosos, pero nada que atente contra el confort acústico del habitáculo en líneas generales.

Un detalle que no quiero pasar por alto son los modos de uso que permite el conjunto mecánico gracias a lo que MINI denomina MINI Driving Modes y que se reparte entre tres programas: Green, Mid y Sport. El primero es para priorizar la economía y eficiencia de combustible, gestionando los elementos de confort como el aire acondicionado así como también el motor y su respuesta, ralentizando todas las sensaciones de manejo.


El segundo modo es el que podría considerarse "por default" y en el que el Countryman queda seteado cuando nos ponemos en marcha, mientras que el Sport actúa sobre la dirección, la respuesta del acelerador (lo hace más ágil) y también en el sonido de los escapes, haciendo que el 2.0 emita un ronquido mayor al acelerar, mientras que unos actuadores con mariposas también generan unas explosiones muy divertidas.

La mecánica, por su parte y como ya dije, tiene un comportamiento destacado e ideal para el tránsito urbano, ya que las relaciones de la transmisión automática le permite viajar muy relajado. Trabaja en D6 a 70 km/h a apenas 1.500 vueltas, mientras que en el caso usar el modo "S" de la caja, a igual velocidad el régimen es un poco superior, pero no tanto, 2.000 rpm y con la Steptronic Sport en S5. En ruta, en tanto, el conjunto se mueve a 110 km/h en D8 a unas relajadas 1.900 vueltas, mientras que pasando la transmisión al seteo deportivo, baja una marcha (S7) y sube 200 revoluciones el motor (2.100 rpm) a igual velocidad.


Ya que hablo de la ruta y de circular a velocidades más elevadas que en ciudad, el comportamiento de este Cooper S Countryman es intachable. Acá es donde se pueden apreciar con más claridad los abismos que hay a nivel dinámico entre este producto y los rivales por tener un chasis seteado hacia un lado más deportivo que confortable.

Va siempre con una solvencia y aplomo envidiables en lo recto, mientras que en las curvas tiene un nivel de predictibilidad sorprendente, y divertido como ningún otro SUV compacto. Tal vez la versión con tracción integral ALL4 aporte un extra de agarre en un tren delantero que en este Cooper S FWD tiene que hacer tres cosas al mismo tiempo: doblar, soportar casi 300 Nm de par y saber bajarlos al piso sin detonar los neumáticos. Por suerte el arsenal tecnológico le reduce un poco de trabajo, pero igual se llega a notar la exigencia extra.


Incluso con esas luchas que tiene que hacer el frontal para ponerse a tiro con semejante mecánica, el Countryman es el SUV compacto más entretenido de usar que probé en muchos años. Incluso más que el anterior, porque ahora se lo percibe más refinado y maduro desde todo punto de vista. Es cierto también que está muy lejos de ser un sport utility para meterse en la arena o el barro, pero jamás fue la intención del Countryman. Es tan urbano como un subterráneo europeo. Y va igual de rápido.

Ya sé que la "diversión de manejo" es un intangible a la hora de juzgar un vehículo y aún más complicado de plasmarla en palabras, pero se los puedo ejemplificar así: al igual que cualquier exponente de la gama MINI, el Countryman es de esos pocos autos en los que uno pasa horas buscando excusas para tener que usarlo. Y si en cinco días hice más de 1.000 kilómetros creo que llegué a probar mi punto de vista, ¿no?


Equipamiento

Listar todo el equipamiento que se le puede poner de forma opcional a un MINI requería un informe aparte. En el caso de la unidad probada se le habían sumado varios extras que totalizaban un valor de U$S 8.000 por encima del Cooper S Countryman Chili de serie. 

Estos son: tapizado del techo en Negro Antracita, franjas adhesivas negras en el capot, respaldo trasero rebatible y reclinable 40:20:40 y asientos deslizables 130 mm, MINI Picnic Bench (banco acolchado plegable en el umbral del baúl), Colour Line MINI Yours Style Piano Black con iluminación ambiental en la consola central, tapizados en cuero Cross Punch Carbon Black y llantas de aleación ligera "MINI Yours Masterpiece" de 19 pulgadas sobre neumáticos runflat en medida 225/45 R19.


Pero quitándole todos esos extras (algunos muy inecesarios, pero divertidos), de todas formas el Cooper S Countryman Chili trae de serie una dotación de confort más que interesante: dirección asistida electromecánica (EPS) con función Servotronic, pack eléctrico (cuatro levantavidrios, espejos y bloqueo), Auto Start/Stop, freno de estacionamiento electromecánico, computadora de a bordo, volante multifunción en cuero Walknappa MINI Yours con regulación en altura y profundidad con levas de cambio integradas, computadora de a bordo, climatizador automático bi-zona con salidas de aire para las plazas traseras, alarma, control de velocidad crucero dinámico con función de frenado y limitador de velocidad, faro antiniebla trasero, faros delanteros full LED adaptativos con luces diurnas, faros traseros LED, faros antiniebla delanteros LED, acceso confort con función Easy Opener, sensores de estacionamiento traseros, portón trasero con sensor de movimiento en el paragolpes con apertura y cierre automáticos, cámara de retroceso, paquete de iluminación exterior, techo panorámico eléctrico, asientos delanteros deportivos regulables en altura, respaldo trasero rebatible 40:20:40, radio MINI Visual Boost con AM/FM/USB/Aux-In/Bluetooth con pantalla central de 6,5 pulgadas, comandos vocales, audio streaming y MINI Connected, MINI Excitement Package (MINI Logo Projection, luces ambientales interiores y LED en consola central), MINI Driving Modes (Sport, Mid y Green), Performance Control, función Launch Control, tapizados en combinación tela/cuero Cord Carbon Black, apliques interiores Piano Black, Colour Line Carbon Black, encendido automático de luces, sensor de lluvia, barras longitudinales de techo satinadas, techo y carcasas de los retrovisores en color "Jet Black" y llantas de aleación "Pin Spoke" de 18 pulgadas sobre neumáticos runflat en medida 225/50 R18.


Seguridad

Todos los Countryman llevan de serie: seis airbags, frenos ABS, regulación electrónica de la fuerza de frenado (EBD), ayuda de frenado en curvas (CBC), sistema de estabilización (DSC) con asistencia de frenado, asistente de arranque en pendientes, función de secado de frenos, luces de freno dinámicas, compensación de "fading", control dinámico de la estabilidad (DTC) y control electrónico del bloqueo del diferencial (EDLC), monitoreo de presión de neumáticos, anclajes ISOFIX y TopTether para sillas infantiles.

Se trata de una dotación bastante completa, en otros mercados como el europeo, MINI ya está ofreciendo, de serie u opcional según cada región, elementos que ya deberían comenzar en nuestro mercado a popularizarse, al menos en segmentos superiores, como son on el asistente de luz de carretera, la detección de señales de tráfico así como la advertencia de personas o de una colisión frontal tanto en ciudad (entre 10 y 60 km/h) como carretera (a partir de 50 km/h), que conforman el paquete de asistencias que la marca británica denomina Driving Assistant.


Los frenos, por su parte, son de discos ventilados en ambos ejes y tienen un comportamiento intachable. Se detiene siempre en línea recta sin manifestar fatigas prematuras del conjunto, con una desaceleración marcada que se siente mucho en el cuerpo, y además enciende las balizas si la frenada es de emergencia, con el fin de alertar a los conductores que vienen detrás nuestro. Diez puntos.

También tiene los sendos controles de tracción y estabilidad, que MINI denomina DSC y DTC. A diferencia de algunos competidores, en los Countryman el grado de desconexión no es total. El primero se desactiva por completo con una pulsación de unos tres segundos, mientras que para apagar el control de estabilidad, hay que presionar el comando durante diez segundos, aunque en la práctica solo reduce su umbral de acción.


Precio, garantía y competidores

La unidad probada, con todos los opcionales mencionados antes, tiene un precio de lista de U$S 69.900. En el caso del Cooper S Countryman Chili con su configuración "de serie", en tanto, ese valor baja U$S 8.000 hasta los U$S 61.900. 

El resto de la gama del Countryman se reparte de la siguiente manera: Cooper Countryman Pepper, con un motor 1.5 tricilíndrico turbo de 136 que con caja manual de sexta vale U$S 43.900 y con una automática también de seis relaciones, cuesta U$S 47.900. Por encima del Cooper S Countryman Chili probado está la versión ALL4, que vale U$S 69.900. En todos los casos la garantía es de 2 años sin límite de kilometraje.


No son valores "accesibles" a primer golpe de vista, pero hay que considerar que el Countryman ya forma parte de otra especie, la de los SUVs premium compactos. Sus rivales no se alejan mucho de los valores del producto británico (aunque se produzca en los Países Bajos) si tomamos en cuenta potencias y equipamientos similares a los de este Cooper S Chili evaluado.

La competencia es la siguiente: BMW X1 sDrive 20i Luxury 2.0 T Steptronic (U$S 69.900) y Mercedes-Benz GLA 200 BlueEFFICIENCY Urban 7G-DCT (U$S 67.990). En la gama de Audi está el Q3 2.0 TFSI S tronic Design quattro (U$S 69.900), pero a diferencia del Countryman evaluado, el producto de la casa de los cuatro aros carece de una configuración de motor 2.0 con tracción delantera, ofreciendo solo la integral. De todas formas se acerca por precio al MINI probado.


Conclusión

El Countryman dejó de ser un producto confuso en la gama MINI. Antes se debatía entre ser un hatchback de cinco puertas, un crossover o un SUV. Hoy su objetivo es claro, quiere ser y es un sport utilty. De los más alejados del off road que hay, pero lo es. Su concepción es ahora la de un producto que combina la practicidad de un familiar con el espíritu que caracteriza a todos los modelos de la marca.

Muchas veces suelo reprocharle a los SUV que son máquinas sin alma creadas solo para ofrecer espacio interior o una posición de manejo elevada y nada más. Acá MINI supo darle a esa fórmula una vuelta de tuerca, mezclando deportividad de conducción y una agilidad que pocos rivales pueden igualar. Digamos que en esta variante Cooper S está más cerca del concepto de una hot station wagon que de un sport utility.


Es cierto que no cuenta con ese punto delicioso de dinámica de conducción que puede tener el Hatch por ser más liviano y pequeño, pero si rascamos un poco la superficie de este Countryman encontraremos el mismo espíritu divertido y deportivo de aquellos productos. A su vez en comparación con la generación previa hay un avance importante en refinamiento, espacio, equipamiento y mecánicas.

También este Countryman es la contra respuesta al lugar común de que MINI es una marca que solo ofrece vehículos de capricho, irracionales y egoístas. Ahora tiene un modelo que puede ser usado como único vehículo de una familia, con un planteo racional desde el punto de vista práctico y pensado para llevar a cuatro adultos o dos con sus respectivos niños.


Pero que también permite ese desdoblamiento hacia un enfoque egoísta, lúdico, deportivo y entretenido de conducir. También la oferta de precios a la que la marca está apuntando, también lo hace ser un objeto de deseo para aquellos que pensaban en comprar un SUV generalista tope de gama. Hoy sin ir más lejos, un Mazda CX-5 o un Subaru Forester se acercan mucho a los valores de este MINI y no están tan lejos en materia de potencia o equipamiento.

Por todo esto es que la apuesta de la marca de Oxford es la más seria y peligrosa para sus rivales hasta el momento El Countryman tiene todo lo que una familia precisa en términos de usabilidad, todo lo que un usuario petrolhead también quiere para divertirse al volante y envuelto en un envase que permite funcionar como las dos cosas sin comprometer a ninguna. Así que si tus esperanzas estaban perdidas viendo un mundo que se sigue llenando de SUVs aburridos y sin personalidad, MINI es una de las pocas empresas que salió a luchar contra eso. Alabados sean.



A favor
  • Calidad de materiales y terminaciones
  • Conjunto motor/transmisión
  • Comportamiento dinámico
  • Diseño
  • Equipamientos de seguridad y confort
  • Habitabilidad general
  • Prestaciones
  • Posición de manejo

En contra
  • Capacidades off-road limitadas
  • Sin neumático de auxilio


FICHA TÉCNICA:

MOTORIZACIÓN
Cilindrada (cc) 1.998
Número de cilindros: 4
Número de válvulas: 16
Relación de compresión: 11:1
Diámetro x carrera (mm): 94,6 x 82,0
Inyección: directa con turbocompresor twin-scroll intercooler, control variable de válvulas (VALVETRONIC) y doble sincronización variable del árbol de levas (doble VANOS)
Potencia máxima (cv/rpm) 192/5.000-6.000
Torque máximo (Nm/rpm) 280/1.350-4.600
TRANSMISIÓN
Caja de velocidades automática secuencial de ocho relaciones
Tracción delantera
De piñón y cremallera servoasistida eléctricamente (Servotronic)
FRENOS
Delanteros: de discos ventilados
Traseros: de discos sólidos
EJES - SUSPENSIÓN
Delantera: eje de articulación única y montantes telescópicos McPherson con soporte de aluminio
Trasera: eje de brazos múltiples con brazos longitudinales
NEUMÁTICOS
Dimensiones: 225/50 R18 (225/45 R19 en unidad probada)
Rueda auxiliar: N/D
PRESTACIONES
Velocidad máxima (km/h) 225
Aceleración 0/100 km/h (s) 7,4
Consumo (l/100km) Urbano: 7,6 - Carretera: 5,4 - Mixto: 6,2
DIMENSIONES / PESO
Capacidad del baúl (l) 450/1.390
Peso en vacío (kg) N/D
Peso en orden de marcha (kg) 1.460
Largo total (mm) 4.299
Ancho total (mm) 1.822
Alto total (mm) 1.557
Distancia entre ejes (mm) 2.670
Capacidad del tanque de combustible (l) 51

Galería: MINI Cooper S Countryman Chili 2.0 Steptronic Créditos: Autoblog y Diego Olivera (oliverafotografo.com.uy).



EQUIPAMIENTO:

EXTERIOR
Barras longitudinales de techo satinadas
Faros delanteros full LED adaptativos con luces diurnas LED
Faros antiniebla delanteros (LED) y traseros
Faros traseros LED
Llantas de aleación de 18 pulgadas
Paquete de iluminación exterior
Techo panorámico eléctrico
Techo y carcasas de los retrovisores en color "Jet Black"
SEGURIDAD
Airbags frontales, laterales delanteros y de cortinas
Anclajes ISOFIX y TopTether para sillas infantiles
Apoya cabezas delanteros y traseros (5)
Asistencia de frenado en curvas (CBC)
Ayuda al arranque en pendientes
Cinturones traseros de tres puntos (3)
Control dinámico de los frenos (DBC)
Control de estabilidad (ASC)
Control dinámico de estabilidad (DSC)
Control dinámico de tracción (DTC)
Control electrónico del bloqueo del diferencial (EDLC)
Frenos ABS
Función de secado de discos y pastillas con compensación de fading
Monitoreo de presión de neumáticos
CONFORT
Acceso confort con función Easy Opener
Apliques interiores Piano Black
Asiento trasero rebatible 40:20:40
Asientos delanteros deportivos regulables en altura
Botón de encendido/apagado
Cámara de retroceso
Climatizador automático bi-zona con salidas de aire para las plazas traseras
Colour Line Carbon Black
Computadora de a bordo
Dirección con asistencia electro-mecánica variable (Servotronic)
Encendido automático de luces con función diurna
Espejos exteriores regulables eléctricamente
Freno de estacionamiento electromecánico
Función Auto Start&Stop
Función Launch Control
Levantavidrios eléctricos delanteros y traseros con sistema "one touch"
Limitador de velocidad y control de velocidad crucero dinámico con función de frenado
MINI Excitement Package (MINI Logo Projection, luces ambientales interiores y LED en consola central)
MINI Driving Modes (Sport, Mid y Green)
Performance Control
Portón trasero con sensor de movimiento en el paragolpes con apertura y cierre automáticos
Radio MINI Visual Boost con AM/FM/CD/Aux-In/USB/Bluetooth con comandos vocales, audio streaming y MINI Connected
Seis parlantes
Sensor de lluvia
Sensores de estacionamiento traseros
Tapizados en combinación tela/cuero Cord Carbon Black
Volante multifunción en cuero Walknappa MINI Yours con regulación en altura y profundidad con levas de cambio integradas

OPCIONALES (presentes en la unidad de prueba)

EXTERIOR
Franjas adhesivas negras en el capot
Llantas de aleación ligera "MINI Yours Masterpiece" de 19 pulgadas
CONFORT
Colour Line MINI Yours Style Piano Black con iluminación ambiental en la consola central
MINI Picnic Bench (banco acolchado plegable en el umbral del baúl)
Respaldo trasero rebatible y reclinable 40:20:40 y asientos deslizables 130 mm
Tapizado del techo en Negro Antracita
Tapizados en cuero Cross Punch Carbon Black

PRECIO Y GARANTÍA:

U$S 61.900 (unidad probada: U$S 69.900). Garantía: 2 años sin límite de kilometraje

COMERCIALIZA:

Motor Haus. Francisco Solano Antuña 2996. Tel. 29243125. Web: www.mini.com.uy