Prueba: Kia New Sportage 2.0 2WD GT Line A/T

viernes, 13 de mayo de 2016



El Kia New Sportage se comercializa en nuestro país con tres versiones y evaluamos a la más equipada, la GT Line.
Evaluamos durante cuatro días y más de 650 kilómetros al lanzamiento más importante para Kia Motors en este 2016. Se trata del New Sportage y probamos a su versión más equipada, la GT Line con el motor 2.0 de 159 cv y transmisión automática secuencial de seis relaciones.

El Kia Sportage arrancó su vida comercial en 1993 con la primera generación (llamada internamente JA) que a su vez era el primer SUV de la marca surcoreana y que forjó parte de la fama que tiene hoy en algunos mercados, entre ellos el nuestro.

Este producto (con algunas modificaciones en el camino) sobrevivió hasta 2004, cuando llegó la segunda evolución (denominada JE) que acá también se comercializó, aunque sin el mismo éxito que la primera, en parte también porque llegó tarde al mercado local (año 2009).


Sin embargo, todo cambió y las ventas volvieron a florecer, aunque no en primavera, sino en la mitad del invierno de 2011. En ese momento arribó la tercera generación (SL) que cambiaba radicalmente el estilo conocido del modelo, siendo cambiado por un diseño más deportivo (ver lanzamiento).

Pasaron tres años hasta que ese modelo tuvo su actualización que en realidad fue un ligero facelift que además sumaba algo de equipamiento (ver lanzamiento). Kia Motors siguió comercializando este modelo en Uruguay hasta hace algunas semanas atrás, ya que tuvo un reemplazo.


La cuarta generación del Sportage (QL) que fuera presentada en el Salón de Frankfurt 2015 (ver nota), siete meses luego llegó también al mercado uruguayo proveniente desde la planta surcoreana de Gwangju (ver lanzamiento) con con tres niveles de equipamiento (EX M/T, EX A/T y GT Line A/T), todas asociadas a un solo impulsor, el 2.0 Nu con 159 cv de potencia, con transmisión manual o automática de seis marchas, y tracción delantera.

Apenas una semana después de ponerse a la venta, Autoblog fue el primer medio local en poder evaluar a fondo al New Sportage, en este caso con la variante tope de gama denominada GT Line, que se comercializa a un precio de U$S 54.900 y con la que recorrimos más de 650 kilómetros durante cuatro días. La prueba completa se transcribe, a continuación.


Exterior

El Kia Sportage siempre tuvo al diseño como una de sus principales armas de conquista. Esta cuarta generación es más una metamorfosis que un producto completamente nuevo en este sentido. Se mantienen muchas de las proporciones de la tercera aunque amplificadas, y además presenta algunos giros de estilo bastante interesantes.

Para ejemplificar esto de mejor manera, basta solo verlo desde adelante. Con ese aspecto "porschesco" si se me permite el neologismo, quiebra un poco el family feeling de otros productos de la marca y lo germaniza un poco más. Recordemos que el jefe de diseño de Kia, Peter Schreyer es tan alemán como las currywurst. Una anécdota: crucé a dos Cayenne y un Macan usando este Kia y en los dos casos sus conductores se dieron vuelta para mirarlo.


En esta versión GT Line, que es la más equipada, encontramos faros antiniebla cuádruples con tecnología LED (y un excelente poder lumínico) y por encima de ellos están las ópticas principales con luces de diodos para las bajas y unas halógenas convencionales en las altas, también de buena potencia. Los EX tienen luces convencionales en todos los casos.

Este ángulo es el que más controversia trajo desde que salió a la luz este nuevo Sportage. Sí, parece un Porsche Macan diseñado por teléfono para algunos. Personalmente creo que incluso es más bonito este diseño que el anterior. Antorchas y linchamientos al redactor quedan para después. A modo de defensa, ninguna de las fotos le hacen la más mínima justicia. En persona es un diseño más agraciado y "querible".


La vista lateral, por otra parte, es más conservadora que la frontal. Mantiene muchos rasgos de la generación antecedente, aunque acentuando un poco más los trazos. Por ejemplo, la línea de cintura ya no es paralela al piso, sino que es ascendente. Parece el mismo producto que antes, pero no, son dos diferentes aunque comparten una plataforma ligeramente modificada.

De todas formas lo que más llama la atención son las llantas de aleación. En este caso son de 19 pulgadas, pero en las versiones EX (menos equipadas) tampoco se achican tanto: son de 18". El GT Line las lleva montadas sobre neumáticos Hankook Kinergy GT en medida 245/45 R19.


La parte trasera quizás es la más "insulsa" si la comparamos con los otros ángulos del Sportage. Hay unas ópticas (muy bonitas, por cierto) con tecnología LED (solo para el nivel GT Line) unidas por una barra cromada. La luneta es algo alta y el pilar C demasiado grueso. Si bien cuenta con cámara de retroceso y sensores tanto delanteros como traseros, la visibilidad hacia atrás en los 3/4 es algo limitada.

Pasando a las cotas, para tener una referencia frente a la generación anterior irán las cifras de aquel entre paréntesis. Este New Sportage mide: 4.480 mm de largo (4.445 mm), 1.855 mm de ancho (ídem), 1.655 mm de alto (1.635 mm), y 2.670 mm de entre ejes (2.640 mm).

Interior

Si bien el exterior cambió un poco, por dentro no se puede decir lo mismo. El salto entre este modelo y el anterior es abismal. Más allá de que Kia Motors siempre se caracterizó por tener un par de escalones más en calidad que otras marcas generalistas, en el New Sportage subieron tres o cuatro más. Sin temor a equivocarme, están en lo mejor del segmento en este sentido.

Hay plásticos de inyectado blando en toda la parte superior de la consola (con una falsa costura) y puertas, mientras que los pocos rígidos que hay se sienten duraderos. Las puertas cierran con la solidez de la de una bóveda bancaria. A su vez, todas las teclas y perillas tienen un sonido y tacto muy alemán, e incluso aparecen detalles de calidad como los tiradores de puertas delanteros que se iluminan de noche al llegar al auto o un sonido (este) cuando nos subimos o bajamos al apagar el motor. Diez puntos todo.



Sentarse al volante es una experiencia casi de déjà vu con otros SUVs de este segmento. La butaca va alta incluso en la posición más baja (en esta versión además tiene regulaciones eléctricas incluyendo una lumbar) y la columna de dirección se puede ajustar tanto en altura como telescópicamente. El resultado es una posición de manejo cómoda, elevada, y similar a la de ir apoltronado en un yate.

En tiempos de tableros digitales y pantallas que asesinan relojes de agujas, Kia decidió apostar para el instrumental del Sportage por cuatro medidores analógicos (tacómetro, velocímetro, cantidad de combustible y temperatura del refrigerante) con un display LCD de 3,5" en el centro para las informaciones de la -completísima- computadora de a bordo. La lectura es clara en todos los casos y de noche no molesta al manejar. Perfecto.



No tan perfecto es el sistema multimedia. Kia tiene en todos los Sportage una radio AM/FM/CD/MP3/iPod/USB/Bluetooth con una pantalla táctil de 5 pulgadas que luce algo pequeña y además no cuenta con navegador. En su defensa la interfaz que tiene es muy rápida, permite ver las imágenes de la cámara de retroceso y además cuenta con una memoria interna de 750 MB para copiarle música e imágenes al equipo.

Igual lo mejor de la radio es el sonido. El nivel GT Line lleva un sistema de audio premium JBL con ocho parlantes y subwoofer perfecto para avergonzar a tu peor imitación del falsete de Freddy Mercury. Más abajo encontramos el climatizador de dos zonas (el nivel EX tiene un aire acondicionado manual) que funciona de maravillas y además posee salidas para las plazas traseras. Otro agregado de confort de esta versión es el (mega) techo solar eléctrico y panorámico doble. Tiene tan buen nivel de filtrado de vientos, que se puede usar a más de 100 km/h sin que molesten las turbulencias a los pasajeros.



Justamente los que vayan adelante irán muy cómodos gracias a butacas de un mullido justo, un respaldo perfecto con buena sujeción del torso, aunque en contrapartida tenga un cojín de los asientos algo corto. Por otra parte, los que viajen sentados atrás irán lisa y llanamente como jeques.

El Sportage anterior se caracterizó por unas plazas traseras amplias como para hacer una fiesta de 15. En la cuarta generación eso se mantuvo e incluso mejoró, ahora con 30 mm extra de distancia entre ejes. Todo esto repercute en que haya mucho espacio para las piernas y cabezas de los que viajen allí.



Lo que es mejor es que otro adulto más podrá ir sentado en el medio. Si bien ya no tendrá el mismo nivel de comodidad que hay en las plazas laterales, para viajes de corta y media distancia no será problemas. Adicionalmente los respaldos pueden reclinarse unos grados para esas siestas que se echan los más pequeños (y algunos más grandes también) cuando se aburren de viajar.

Para todos ellos también habrá seguridad como debe ser. Todos los Sportage que se comercializan en Uruguay traen de serie cuatro cinturones inerciales de tres puntas (debería ofrecer cinco por este precio), cinco apoyacabezas y anclajes ISOFIX y TopTether para sillas infantiles.


Con 491 litros de capacidad (usando el respaldo en su posición más vertical), el Sportage se coloca entre uno de los SUVs compactos con mejor baúl. Si los que viajan atrás quieren ir en plan siesta, se disminuye a unos igualmente buenos 461 litros. Es apenas un poco menos que lo que ofrecía la anterior generación (513 litros), pero tampoco nada como para ponerse a gritar ni patalear.

De no ser suficiente ese volumen se pueden abatir los respaldos traseros en partes asimétricas (60:40) para conseguir 1.455 litros de capacidad. Es para destacar la presentación del espacio de cargas con una superficie plana, lugar para guardar la bandeja enrollable, anillas y red de seguridad de serie. Debajo del piso del baúl va el auxilio con un neumático igual a los titulares e incluso con la misma llanta de aleación. Sí, tiene una rueda de 19" guardada ahí. Y en los EX con 18", pasa lo mismo. Aplauso, medalla y corona de laureles por esto, Kia.



Motor y transmisión

A nivel de mecánica en nuestro país no tuvo el mismo cambio que presenta en otros mercados. Mientras en Europa o Estados Unidos ya adoptó motorizaciones con inyección directa GDI y turbocompresor, de este lado del mapa nos sigue llegando el 2.0 Nu de la generación anterior.

Como ya se aclaró en la nota "apuntes del lanzamiento" del New Sportage (ver nota), esto es consecuencia de la calidad de nuestros combustibles que no admiten (al menos para Kia Motors) la importación de impulsores con la norma Euro 6. El que nos llega es Euro 2.


Con 1.999 cc. de cilindrada, 16 válvulas, inyección multipunto, y distribución variable D-CVVT, este dos litros es capaz de erogar 159 cv de potencia a las 6.500 rpm. El par máximo es de 192 Nm a las 4.000 vueltas. En la versión GT Line va asociado a una transmisión automática secuencial denominada Sportshift de seis relaciones con levas de cambio al volante. Los niveles EX tienen esta automática sin levas o una caja manual también de sexta.

Si bien no estamos ante un motor que se encuentre bajo el paraguas del downsizing, de todas formas tiene un comportamiento correcto para las intenciones que pretende un usuario de Sportage promedio, es decir, un uso más que nada familiar. Es silencioso y progresivo, con una respuesta más acorde a sus casi 160 cv por encima de las 2.000 rpm, y mil vueltas más donde se siente más a gusto.



La transmisión automática es una clásica con convertidor de par y se destaca por su suavidad a la hora de pasar marchas. Es cierto, ya podría tener un esquema de doble embrague, pero reitero, al igual que el motor, para las intenciones de un cliente promedio será más que suficiente. Es una caja que permite pasar o bajar cambios desde el selector o las levas, pero una vez que alcancemos el régimen máximo, tomará las riendas ella sola.

A su vez en las versiones con caja automática (EX y GT Line) hay una tecla llamada "Drive Mode Select" que justamente, permite elegir dos modos de conducción, Eco y Sport, además del Normal que su nombre ya lo dice todo. El primero ayuda a mejorar los consumos haciendo que el pedal del acelerador tenga un accionar más "adormecido" y las marchas pasan a unas tranquilas 2.000 vueltas. Con el segundo se aumenta la respuesta del acelerador y los cambios se suceden 500 rpm más arriba. Además en el modo "manual", el la transmisión estira las revoluciones hasta el corte de la inyección.



Kia declara para este combo mecánico una aceleración de 0 a 100 km/h en 11,1 segundos y una velocidad final de 181 km/h. En materia de consumos, en tanto, en ciudad homologa 10,9 litros cada 100 km, en ruta 6,1 l/100 km, mientras que en el ciclo mixto logra unos 7,9 litros cada 100 km.

En nuestra unidad (con apenas 118 km en el odómetro cuando la retiramos) logramos unos números normales para este peso y potencia, aunque algo elevados en ciudad. En ese ámbito el mejor registro conseguido fueron los mismos 10,9 l/100 km que declara fábrica, mientras que en ruta y combinado las cifras fueron 7,6 y 9,2 l/100 km respectivamente. El depósito de combustible tiene 62 litros de capacidad y el peso en orden de marcha es de 1.499 kg.


Comportamiento dinámico

Más allá de que el nombre "GT Line" de esta versión podría implicar cierto comportamiento deportivo, el Sportage sigue siendo un producto que hace culto del confort de marcha por sobre todas las cosas. Incluso llevando esas enormes llantas de 19 pulgadas con neumáticos de perfil 45 se lo percibe cómodo en líneas generales, solo pasando factura ante pozos grandes o cortes pronunciados de la calzada.

Sin llegar a ser calificadas de "duras", las suspensiones tienden hacia lo firme en comparación con otros rivales de segmento. Kia buscó darle un equilibrio justo entre dinámica y confort que personalmente creo que se consigue satisfactoriamente. En la ciudad es un producto fácil de llevar gracias a la correcta asistencia de la dirección y un despeje de 172 mm que si bien no es de los más generosos, durante la prueba jamás tocó abajo.


La mecánica va bien en ciudad y se destaca especialmente el trabajo de insonorización que tiene el Sportage no solo a nivel del impulsor, también en lo que respecta a vientos y rodamiento de los neumáticos. Los burletes también son de primer nivel no dejando que se filtre agua (probé con una hidrolavadora a unos 15 cm de la carrocería) ni tierra.

Usando el modo Eco se tendrá una respuesta más calmada, pero por instinto pisaremos más a fondo el acelerador. Los consumos no varían tanto si desconectamos esta función, por lo que es mejor aprovecharlo cuando hacemos varios kilómetros a velocidad constante en la ruta. Para la ciudad, el 2.0 junto con la caja de sexta trabaja a apenas 1.400 vueltas en D6 a unos 70 km/h.


El modo Sport en tanto, aumenta la capacidad de respuesta del acelerador y logrando que el 2.0 se sienta más vivo y ágil en su accionar. En consecuencia este seteo hace que las marchas se estiren un poco más y los consumos aumenten considerablemente. Por eso el consejo es el siguiente: solo usen el modo Eco en ruta y el Sport cuando quieran impresionar a sus conocidos.

Si queremos salir a la ruta encontraremos un producto ideal para viajar horas sentado al volante. Ya sé que lo dije unas mil veces en esta nota, pero es un vehículo que apela a la comodidad de manejo. Se presenta muy estable ante los vientos laterales y en curvas cerradas inclina la carrocería solo lo justo, evitando los rolidos excesivos. La dirección no es tan directa ni rápida como en otros rivales probados (se me ocurre el Mazda CX-5, por ejemplo), pero hace bien su trabajo de todas formas.


La mecánica acompaña a ese uso rutero especialmente si la dejamos trabajar con la caja y el control de velocidad crucero. Fijando unos 100 km/h constantes el Sportage viaja con el 2.0 girando a unas 2.250 rpm y logrando unos consumos bastante contenidos para el peso y tamaño de la carrocería, en el entorno de los 7-7,5 litros cada 100 km.

A nivel de chasis presenta en el eje delantero un esquema independiente McPherson con trapecio inferior, y barra estabilizadora, mientras que en el eje posterior cuenta con un eje independiente con brazo longitudinal y tirante transversal doble (multilink). Como ya dije, es un planteo que consigue combinar buen confort con una dinámica más que correcta, especialmente gracias a los neumáticos con 245 mm de pisada.


El único punto dinámico que me deja sabor a poco en el Sportage es su capacidad (o posibles intenciones de) para abandonar el asfalto. Si bien es sabido que sus usuarios jamás tocarán el barro con esos neumáticos para asfalto de rango H (máximo 210 km/h), la gran mayoría de sus rivales de segmento tienen versiones con tracción integral disponibles. Aunque según Kia, no es al cliente que apuntan con este modelo.

Como ya explicó el gerente comercial de Kia Motors Uruguay, Ricardo Joubanoba cuando lo entrevistamos: "respecto a la tracción integral evaluamos la posibilidad y vimos que dentro de este segmento es un nicho de bajo volumen, entonces es poco atractivo desde el punto de vista comercial entrar en ese terreno."


Equipamiento

El GT Line evaluado es el escalón más alto de la gama y como tal, prácticamente no le falta nada. Ofrece de serie: apertura interna del depósito de combustible, pack eléctrico (cuatro levantavidrios, espejos y bloqueo), dirección electro-asistida (MDPS), computadora de a bordo con pantalla LCD de 3,5", respaldo trasero reclinable y rebatible 60:40, barras de techo longitudinales, tapizados en cuero, espejos exteriores calefaccionados con señaleros integrados y plegado eléctrico, faros antiniebla delanteros, freno de estacionamiento por pedal, selector de manejo Drive Mode Select (DMS) con tres niveles (Eco, Normal, o Sport), sensores de estacionamiento delanteros y traseros, control de velocidad crucero, tiradores de puertas en cromo satinado, parrilla en color piano black, protectores de bajos delantero y trasero en cromo satinado, volante deportivo multifunción regulable en altura y profundidad con levas de cambio integradas, pedalera deportiva en aluminio con tacos de goma, zócalos de puertas en aluminio pulido, inserciones interiores piano black, marcos de ventanillas y base de puertas cromados, aplique de baúl cromado, climatizador automático bi-zona con salidas de aire traseras, asientos delanteros con regulación eléctrica, tapizados en cuero, techo solar eléctrico y panorámico, radio AM/FM/CD/MP3/iPod/USB/Bluetooth con pantalla táctil de 5 pulgadas, memoria interna de 750 MB, sistema de audio premium JBL con ocho parlantes, subwoofer y tecnología Clari-Fi, cámara de retroceso con visualización en pantalla central, botón start/stop con sistema Smart Key, faros antiniebla delanteros LED, luces diurnas LED, luces traseras y delanteras bajas LED, y llantas de aleación de 19 pulgadas con neumáticos 245/45 R19, entre otros ítems.


Si bien la dotación es muy abundante, quedan algunos elementos que podrían aparecer en un vehículo de casi 55 mil dólares. Por ejemplo, solo la ventanilla del conductor tiene sistema de "un toque", carece de faros antiniebla traseros, y no existe la posibilidad de tener un navegador integrado en la pantalla multimedia, como sí ofrecen algunos productos de segmentos inferiores.

Pero lo más anacrónico, es que esta versión tope de gama gana un freno de estacionamiento de pedal, mientras los niveles EX tienen uno manual. El GT Line pide a gritos un sistema electro-mecánico, como se ofrece en otros mercados.

Seguridad

Todos los Sportage comercializados en Uruguay reciben de serie: seis airbags, frenos ABS+EBD, cinturones de seguridad de tres puntas (x4) y apoyacabezas (x5) y anclajes ISOFIX y TopTether para sillas infantiles. El nivel GT Line probado cuenta con algunos elementos más que en los niveles EX también deberían estar disponibles. Lo que parece inconcebible en un producto de este precio, es no ofrecer el quinto cinturón inercial de tres puntas, habiendo modelos que valen un tercio que este Sportage y sí lo tienen.

Estos son: control de tracción y estabilidad (VSM), asistente de arranque en pendientes (HAC), asistente de descenso (DBC). Los frenos en todos los casos son de discos ventilados en el eje delantero y de discos sólidos en el trasero. El DBC solo permite activarse por debajo de los 35 km/h, y una vez en acción reduce la velocidad de circulación a apenas 8 km/h para que nos concentremos solo en la dirección sin tocar el freno o el acelerador.


Respecto a su comportamiento es correcto, deteniendo siempre al Sportage en línea recta y manifestando poca fatiga ante reiteradas frenadas de emergencia. El ABS interviene algo prematuramente, pero nada de que asustarse más allá del ruido habitual que hace.

El control de tracción y estabilidad (o ESC como le dice Kia) puede desactivarse en dos etapas, primero solo con el de tracción, y manteniendo apretada la tecla un poco más (3 segundos para ser preciso), apaga ambos. Aunque nunca lo hace completamente, cosa que está bien. Por encima de los 22 km/h se vuelven a activar automáticamente los dos sistemas.


Precio, garantía y competidores

Como ya mencioné al comienzo de la prueba existen tres niveles de equipamiento para el Sportage. El primero se denomina EX con caja manual y cuesta U$S 42.900. Le sigue el mismo producto, pero con transmisión automática a U$S 44.900 y finalmente está el GT Line (el evaluado hoy), también automático a un precio de U$S 54.900. La garantía en todos los casos es la misma que para el resto de la familia Kia, 3 años o 100.000 kilómetros.

Encontrarle rivales al Sportage es una tarea muy simple. Pero hacer eso con esta versión GT Line, no tanto. La gran mayoría de sus competidores en el nivel más equipado cuentan con tracción integral, mientras que el producto surcoreano ofrece solo delantera.


Tomando en cuenta esto (y los precios de venta al público de cada uno) tenemos a los siguientes modelos: Honda CR-V EX 2.4 CVT 2WD (U$S 54.900), Hyundai New Tucson 2.0 2WD Limited GL A/T (U$S 54.900), Mitsubishi New Outlander 2.0 2WD GLS CVT (U$S 52.990), y por último el Toyota RAV4 S 2.0 CVT 2WD (U$S 54.990).

Luego solo que sumen frente al producto de Kia tracción integral a precios similares, tenemos a estos tres modelos: Mazda CX-5 2.0 SKYACTIV-G AWD Extra Full A/T (U$S 54.900), Subaru Forester 2.0i-L CVT AWD (2S) (U$S 56.800), y por último, Volkswagen Tiguan Sport & Style 2.0 TSI 4MOTION DSG (U$S 57.300).


Conclusión

El Sportage es un producto muy importante para Kia Motors en varios países, pero especialmente en aquellos donde su presencia está fuertemente identificada con este nombre. Uruguay es uno de ellos. Aquí este modelo compacto junto a otros similares han sido los principales actores de esta franja del mercado.

La tercera generación había conquistado a muchos clientes en base a un diseño atractivo, buena habitabilidad y calidad interior, así como también un buen valor de reventa. Es uno de los más buscados entre aquellos que quieran pasar a tener un SUV compacto.


Ahora esta cuarta generación no arriesga mucho en materia dinámica o mecánica, apostando a un comportamiento confortable, aunque más refinado que en el modelo precedente, junto a un impulsor conocido que se ve superado por algunos competidores en términos de tecnología. Kia ya ofrece este tipo de motores y cajas más modernas en otros mercados. Ojalá lleguen también por acá pronto.

En lo que sí se anima a saltar y muy lejos frente a la tercera generación es en materia de calidad de materiales y equipamientos. A su vez, en especial con esta versión GT Line queda ubicado entre los SUVs compactos más completos tanto a nivel de confort como de seguridad, mientras que sus terminaciones interiores lo ponen entre los tres mejores sin dudarlo. El diseño, en tanto, personalmente creo que es el mejor logrado del segmento junto con los Mazda CX-5 y su primo-hermano, el Hyundai Tucson.


Pasando raya esta versión GT Line es un modelo que tiene un equilibrio de suspensiones bastante bueno, interiores y habitabilidad destacadas, un diseño bien ejecutado, mecánica y transmisión en el promedio del segmento y equipamientos de confort y seguridad con todo lo necesario. Solo faltaría que a este último lo hicieran extensivo a todas las versiones, no solo a la más cara.

Kia renovó a uno de sus best sellers con un toque más alemán que asiático, tanto a nivel de diseño como de atención a los detalles. No tendrá versiones con tracción integral como otros, ni motores turboalimentados. Pero sin dudas será el que hará que hasta el más racional gire la cabeza cuando lo vea pasar por la calle.



A favor
  • Calidad de fabricación y materiales
  • Confort de marcha
  • Diseño
  • Equipamiento de confort y seguridad
  • Habitabilidad para cinco adultos
  • Garantía

    En contra
    • Capacidades off-road limitadas
    • Consumo en ciudad elevado
    • Falta de quinto cinturón inercial
    • Sin opción de tracción integral
    • Visibilidad 3/4 trasera limitada




    FICHA TÉCNICA

    MOTORIZACIÓN
    Cilindrada (cc) 1.999
    Número de cilindros: 4
    Número de válvulas: 16
    Relación de compresión: 12,5:1
    Diámetro x carrera (mm): 81 x 97
    Inyección: indirecta multipunto secuencial
    Potencia máxima (cv/rpm) 159/6.500
    Torque máximo (Nm/rpm) 192/4.000
    TRANSMISIÓN
    Caja de velocidades automática secuencial de seis velocidades
    Tracción delantera
    DIRECCIÓN
    De piñón y cremallera con asistencia eléctrica variable (EPS)
    FRENOS
    Delanteros: de discos ventilados
    Traseros: de discos sólidos
    EJES - SUSPENSIÓN
    Delantera: independiente tipo McPherson con trapecio inferior y barra estabilizadora
    Trasera: independiente con brazo longitudinal y tirante transversal doble
    NEUMÁTICOS
    Dimensiones: 245/45 R19
    Rueda auxiliar: 245/45 R19
    PRESTACIONES
    Velocidad máxima (km/h) 181
    Aceleración 0/100 km/h (s) 11,1
    Consumo (l/100km) Urbano: 10,9 - Carretera: 6,1 - Mixto: 7,9
    DIMENSIONES / PESO
    Capacidad del baúl (l) 466/491/1.455
    Peso en vacío (kg) N/D
    Peso en orden de marcha (kg) 1.499
    Largo total (mm) 4.480
    Ancho total (mm) 1.855
    Alto total (mm) 1.655
    Distancia entre ejes (mm) 2.670
    Capacidad del tanque de combustible (l) 62
    Despeje al suelo (mm): 172
    Capacidades off-road (º): Ángulo de ataque: 28,1 - Ángulo ventral: N/D - Ángulo de salida: 28,2

    Galería: Kia New Sportage 2.0 2WD GT Line A/T | Créditos: Autoblog y Diego Olivera (oliverafotografo.com.uy).


    EQUIPAMIENTO

    EXTERIOR
    Aplique de baúl cromado
    Barras de techo longitudinales
    Faros antinieblas delanteros LED
    Llantas de aleación de 19 pulgadas
    Luces diurnas (DRL)
    Luces traseras y delanteras bajas LED
    Marcos de ventanillas y base de puertas cromados
    Parrilla en color piano black
    Protectores de bajos delantero y trasero en cromo satinado
    Techo solar eléctrico y panorámico
    Tiradores de puertas en cromo satinado
    Zócalos de puertas en aluminio pulido
    SEGURIDAD
    Airbags frontales, laterales delanteros y de cortinas
    Asistente de descenso (DBC)
    Apoyacabezas delanteros y traseros (5)
    Anclajes ISOFIX y TopTether para sillas infantiles
    Asistente de arranque en pendientes (HAC)
    Cinturones traseros de tres puntos (2) y central abdominal de dos (1)
    Control de estabilidad (ESC)
    Control de tracción (ASR)
    Distribución electrónica del frenado (EBD)
    Frenos ABS
    CONFORT
    Apertura interna del depósito de combustible,
    Asiento del conductor con regulaciones lumbar, de altura y alcance eléctricas
    Asiento del acompañante con regulaciones de altura y alcance eléctricas
    Botón start/stop con sistema Smart Key
    Cámara de retroceso con visualización en pantalla central
    Cierre centralizado con mando a distancia
    Climatizador automático bi-zona con salidas de aire traseras
    Control de velocidad crucero
    Computadora de a bordo con pantalla LCD 3,5"
    Dirección asistida eléctricamente
    Espejos exteriores calefaccionados con señaleros integrados y plegado eléctrico
    Freno de estacionamiento por pedal
    Levantavidrios eléctricos delanteros y traseros con sistema one touch solo para conductor
    Pedalera deportiva en aluminio con tacos de goma
    Radio AM/FM/CD/MP3/iPod/USB/Bluetooth con pantalla táctil de 5 pulgadas y memoria interna de 750 MB
    Respaldo trasero reclinable y rebatible 60:40
    Selector de manejo Drive Mode Select (DMS) con tres niveles (Eco, Normal, o Sport)
    Sensores de estacionamiento delanteros y traseros
    Sistema de audio premium JBL con ocho parlantes, subwoofer y tecnología Clari-Fi
    Tapizados en cuero
    Volante deportivo multifunción regulable en altura y profundidad con levas de cambio integradas

    PRECIO Y GARANTÍA:

    U$S 54.900. Garantía: 3 años o 100.000 km

    COMERCIALIZA:

    Kia Motors Uruguay. Rambla Baltasar Brum 3764. Tel. 22057029. Web: www.kia.com.uy