Contacto: Chery Tiggo 8 Pro Luxury 1.6T 290T GDI DCT

viernes, 29 de octubre de 2021



Probamos al más grande de los SUVs de Chery a nivel local, el Tiggo 8 Pro.

Chery Uruguay puso a la venta este año a la evolución del Tiggo 8, denominada Tiggo 8 Pro. Llega importado desde China en una sola variante denominada Luxury, equipada con un impulsor 1.6 litros turbo de 197 cv con una transmisión automática DCT y tracción delantera. Lo probamos en detalle.
La historia del Chery Tiggo 8 fue repasada el año pasado cuando lo evaluamos en primera instancia (ver prueba). Pero el producto tuvo un cambio notorio en su oferta a partir de este 2021 a nivel local. Su gama se segmentó en dos escalones. Por un lado tenemos al modelo concoido, que ahora se ofrece como una opción más accesible y con un ligero facelift que también trajo consigo un cambio en términos mecánicos (ver lanzamiento).

Pero en el escalón más alto, no solo de la gama del Tiggo 8, sino también de la familia Chery a nivel local, ahora está el Tiggo 8 Pro (ver lanzamiento). No es una nueva generación del modelo, sino un cambio bastante profundo en términos de equipamientos, estética y posicionamiento del producto. Además adopta el nuevo lenguaje de diseño de la marca, también visto en su hermano menor, el Tiggo 7 Pro (ver prueba).


Se presentó en Salón del Automóvil de Beijing 2020, utilizando la plataforma modular T1X de Chery. Desde junio de este año llega importado desde WuhuChina en una sola variante de equipamiento (1.6T Luxury), asociado a un nuevo impulsor 1.6 TCI turboalimentado de 197 cv junto a una caja automática de siete marchas y doble embrague DCT con tracción delantera.

U$S 39.990 es el valor con el que la marca de origen chino sale a zambullirse en aguas del segmento de los SUVs medianos. El Tiggo 8 Pro es el último sport utility de la marca que todavía no había pasado por las manos (inquietas y curiosas) de Autoblog. Así que para seguir engordando la lista, es que le pedí a la gente de Chery Uruguay un Tiggo 8 Pro en configuración Luxury 1.6 290 T GDI DCT durante cuatro días para su correspondiente análisis.


Exterior

En este segmento la gran mayoría de SUVs cuentan con un diseño anónimo, nacido de la mezcla de varias vertientes sin tener personalidad propia. Podrías ponerle el logo de cualquier otra marca de este origen, y pasaría desapercibido. Pero no sucede lo mismo con el 8 Pro. Luce distinto a otras firmas chinas, y se nota que es un Chery desde lejos. En especial de noche por los grupos ópticos full LED Pure Vision (de excelente poder lumínico) que le otorgan una firma luminosa bastante interesante.

Esta renovación del Tiggo 8 adopta ahora un family feeling más marcado con el nuevo lenguaje de diseño de la marca, introducido por el jefe de diseño de la marca Kevin Rice (ex-Mazda y BMW), que Autoblog pudo entrevistar en China en 2019 (ver entrevista). Chery lo denomina "Galaxy" porque ahora en la parrilla parecen haber estrellas en la galaxia. Ponele. Están sumándolo a toda la gama Tiggo de a poco, hoy se lo puede apreciar en el hermano menor de este 8 Pro, pero también en el 2 Pro (ver lanzamiento).


Visto desde el lateral en esta versión Luxury, es decir, la tope de gama, se destacan las enormes llantas de aleación de 18 pulgadas, que en la unidad probada iban sobre neumáticos Cooper Evolution CTT en medida 235/55 R18. Le quedan bien, pero son exageradas para nuestras calles y rutas. Como veremos más adelante, además el compuesto duro de los neumáticos no es el más adecuado para este chasis pensado para tener un confort bastante bueno en líneas generales.

El remate posterior del Tiggo 8 es uno de mis ángulos preferidos, en especial en la noche, por tener esa barra lumínica horizontal en LEDs, que le quedan bastante bien. Algo para destacar, es que los Tiggo 8 y 8 Pro también sirven de base para el modelo más caro de la gama Exeed, la firma premium de Chery, denominados TX y TXL (ver nota). En relación a las cotas, el 8 Pro evaluado mide 4.722 mm de largo (+22 mm respecto al Tiggo 8), 1.860 mm de ancho, 1.745 mm de alto (-1 mm) y una distancia entre ejes de 2.710 milímetros.


Interior

Al utilizar la plataforma compartida con el Tiggo 7 Pro, en el habitáculo del 8 Pro aparecen varios puntos en común entre estos productos. Hay un juego claro de trazos y ángulos que se replican en ambos ambientes, dando una coherencia digna de marcas de occidente, que son las que inventaron el famoso "family feeling". Acá se nota cuando los diseñadores trabajan en conjunto para crear varios modelos al mismo tiempo. A su vez, Chery intentó darle un estilo más "premium" a este modelo que en otros SUVs de la gama.

Más allá de esto, algo que se traslada entre los 7 y 8 Pro, por ejemplo, es la calidad general, tanto al tacto como percibida en comparación con otros modelos de la marca. Aunque hay algunos plásticos duros, en muchas zonas utiliza unos de inyectado blando muy agradables al tacto, así como también se ven combinaciones entre texturas y apliques. Por lejos está entre los productos de Chery con mejor terminación que se ha vendido hasta ahora en nuestro mercado, y con cada generación que pasa, van subiendo un poco más el nivel. Es muy interesante y positivo ver ese progreso entre productos.


La posición de manejo es idéntica a la del Tiggo 8 anterior. En el 8 Pro, el volante se regula en altura y profundidad (aunque con poco recorrido), mientras que la butaca del conductor se ajusta en altura con seis regulaciones eléctricas (le falta un ajuste lumbar), quedando bastante alta incluso en su nivel más bajo, algo normal en varios SUVs. El asiento es ancho y permite apoyar un poco mejor los muslos, aunque no lo suficiente. El asiento del acompañante carece de ajuste en altura, incluso tampoco uno manual.

El instrumental del Tiggo 8 Pro, tiene una pantalla que la versión anterior no tenía, porque ahora es un tablero de 12,3 pulgadas con un diseño más "futurista" en los medidores de revoluciones y velocidad que su antecesor. Tiene además otros dos elementos digitales más pequeños para la cantidad de combustible en el depósito y la temperatura del líquido refrigerante, en tanto que al medio del tablero va un display a color de siete pulgadas con bastantes informaciones de la computadora de a bordo.


No es un tablero que me haya agradado en términos de diseño, pero por lo menos la lectura es clara y entendible. La otra parte "techie" del habitáculo es la del climatizador de dos zonas. Lleva una pantalla táctil bastante confusa de utilizar, en especial cuando estamos en movimiento porque los reflejos diurnos lo vuelven ilegible y es muy fácil cambiar la temperatura rozando los comandos sin querer. Para contrarestar esto, tiene dos mandos para temperatura y velocidad del forzador físicos en la parte baja.

En el centro del habitáculo va la pantalla multimedia táctil de 12,3 pulgadas (sí, es gigante) pulgadas con AM/FM/2USB-A/Bluetooth y compatibilidad con Android (mediante QLink) y Apple CarPlay, que en otras palabras menos marketineras, se trata de un "espejamiento" directo de la pantalla de un smartphone del robotito verde. Su funcionamiento es sencillo, aunque en algunos momentos del día los reflejos solares complican la visualización de la pantalla. Más allá de esto, la resolución es bastante buena y la visualización de las cámaras 360º es correcta. Aunque los gráficos en 3D lucen algo anticuados.


Pasando a las plazas traseras este Pro mantiene la habitabilidad generosa ya conocida en el Tiggo 8 hasta para tres adultos. Aquellos que viajen en las plazas laterales no tendrán problemas a lo largo, mientras que a lo alto irán apenas más ajustados solo aquellos que pasen con holgura el 1,80 m de alto, porque hasta esa talla se viaja muy cómodo. La plaza central, es la más escasa de espacio, sobre todo a lo ancho, pero no por ello es incómoda. Porque a diferencia de algunos rivales, no cuenta con un falso túnel central que robe algo de lugar para las piernas, el piso es casi plano.

Un detalle que las puertas traseras son gigantes, así que el acceso es muy fácil incluso si tenemos que hacerlo con una silla para niños, que a su vez, tendrán sus respectivos anclajes de serie (ISOFIX y TopTether). Ya que menciono los elementos de seguridad pasiva, tiene tres apoyacabezas y tres cinturones inerciales de tres puntas. Bien por esto, Chery. Ya en el ámbito del confort, hay una toma USB-A para recargar "chupetes electrónicos" (bastante escondida en lugares poco accesibles, al igual que las delanteras que ven en el apoyabrazos central) y dos prácticas salidas de aire acondicionado.


La famosa tercera fila, en tanto, es una de las características principales este Tiggo 8. Si vamos a la práctica es solo recomendable para adolescentes (no dije niños porque no cuenta con anclajes para sillas) ya que no dispone de una altura suficiente al techo para adultos. 

Estas dos plazas extra también se ven limitadas por el espacio disponible para las piernas obligando a desplazar hacia delante la fila de asientos del medio para ir en relativa comodidad. Es decir, es un SUV para cinco pasajeros y otros dos ocasionales en un viaje corto. Un 5+2, más que un siete plazas reales, digamos.


El acceso a estas plazas se realiza volcando los respaldos de la segunda fila y el hueco es escaso a lo alto, y algo estrecho a lo ancho. Estos asientos de la tercera fila son aptos solo para seres humanos de hasta 1,60 m. Si en un viaje corto se tiene que acomodar dos adultos, tendrán que aguantarse de ir golpeándose contra el techo y pidiéndole permiso a los de la fila del medio para que les dejen algo de espacio para los pies y piernas. Estos dos asientos se pueden plegar 50:50, pero no desmontarlos, si queremos ampliar el volumen del baúl.

Chery declara una capacidad de cargas con 193 litros con las siete plazas en uso, 892 litros de capacidad con cinco plazas en uso, ampliables hasta los 1.930 l con dos plazas en uso. Como punto a destacar, cuenta con apertura/cierre eléctrico del portón trasero con sistema de apertura sin manos, es decir, pasando el pie por debajo del paragolpes, ya es suficiente para abrir o cerrar el baúl. El auxilio, por su parte, es del tipo temporario (un Linglong en medida T125/80 R17) y se ubica por fuera del habitáculo, que no es lo más práctico.


Motor y transmisión

La receta mecánica del Tiggo 8 Pro para el mercado uruguayo es inédita a nivel local para la marca. Se trata del impulsor SQRE4T15C y que está desarrollado por Chery junto a la empresa austríaca ACTECO. Tiene una cilindrada de 1.598 cc, 16 válvulas, cuatro cilindros, turbocompresor, inyección directa (T-GDI), doble árbol de levas a la cabeza, y doble distribución variable DVVT. Produce 197 cv de potencia a las 5.500 vueltas. El par máximo, en tanto, es de 290 Nm disponibles entre las 2.000 y 4.000 vueltas. La transmisión es una automática doble embrague DCT, con siete relaciones. Es un impulsor que utiliza su hermano y rival de otra marca, pero perteneciente al mismo grupo, el Jetour X95 (ver prueba).

Tal y como dije en la prueba del X95, en este Tiggo 8 Pro encontramos que siempre hay respuesta del motor, el torque a bajas vueltas garantiza agilidad, aunque abajo de 2.500 rpm se percibe un notorio lag o demora en la reacción del impulsor, asistido también por una transmisión que no es de las más veloces. De todas formas la sensación de manejo general obtenida es digna de un motor moderno equivalente a la de otros rivales turboalimentados y con un buen nivel de respuesta. Es una mecánica muy versátil y elástica, tanto para ciudad como ruta. Y los 197 cv y casi 300 Nm de par, mueven a esta carrocería con más agilidad de lo que uno podría suponer de antemano.


Ahora toca hablar de la caja. Es una transmisión con relaciones más bien largas, aunque con un paso de cambios bastante imperceptible. Pero como ya sucede con otras DCT provenientes desde China, no es como las de doble embrague occidentales, acercándose más a una con convertidor de par o incluso a una CVT, con reacciones bastante confusas y aletargadas cuando la apuramos. Incluso tiene el mismo acople torpe del embrague a bajas velocidades, por ejemplo, en maniobras de estacionamiento, manifestando algunos cabeceos. A su vez, en el Tiggo 8 Pro cuenta con levas al volante, así como modos de manejo Eco y Sport que cambian apenas las reacciones del conjunto mecánico.

A su vez, existe mucha demora en la respuesta entre que se pisa el acelerador y el accionar de la caja, por eso digo que parece más una convertidor de par clásica. Remarco que se destaca por su suavidad, pero no por ser rápida y estirando demasiado las marchas, porque suele "marearse" buscando el cambio ideal. Todavía no encontré una marca de origen chino que tenga una transmisión que pueda igualar a algunas de las de las marcas de Occidente, salvo cuando se trata de vehículos eléctricos. Creo que es cuestión de tiempo para que se revierta, como ya pasó con la calidad de los interiores. Todo tiende a mejorar en este origen y más rápido de lo que pensamos.


A su vez, el Tiggo 8 Pro cuenta con dos modos de conducción, como dije más arriba, los Eco y Sport, que solo agilizan la respuesta del acelerador, y elevan el régimen de pasaje de "marchas" de 2.500 a 3.000 rpm, aunque no influyen en la elasticidad mecánica final. En resumen, es un combo mecánico que brilla más por las virtudes del impulsor que por el refinamiento de la transmisión. Otro punto mejorable es el selector. Es de esos auto-centrantes que genera confusión de en qué marcha estamos en maniobras de estacionamiento y presenta tan poca resistencia a una mano, que a veces es muy común por error poner la caja en N con la muñeca, queriendo operar la pantalla del climatizador.

Chery declara para el Tiggo 8 Pro una velocidad final de 185 km/h, mientras que el consumo mixto está en los 6,8 litros cada 100 km. No hay cifra de aceleración de 0 a 100 km/h oficial. En los registros de prueba, en tanto, obtuve 9,2 litros cada 100 km en ciudad, 7,4 l/100 km en ruta, y 8,1 litros cada 100 kilómetros en el ciclo mixto, es decir, bastante lógicos, aunque algo por encima de lo que homologa fábrica. El depósito de combustible lleva 51 litros, mientras que fábrica declara un peso en orden de marcha de 1.541 kg.


Comportamiento dinámico

Es el quinto modelo del Grupo Chery que pruebo con la plataforma modular TX1 de la marca china y debo reconocer que se siente una concordancia de criterios entre este Tiggo 8 Pro y su hermanos menores de gama. El comportamiento dinámico parece sacado del manual de chasis de casi todos los SUVs compactos producidos en China. En ciudad el esquema de suspensiones respeta los patrones de otros modelos del segmento, es decir, ni muy blando ni muy duro.

El 1.6T 290T GDI es perfecto en este ámbito, en especial por su agilidad y elasticidad mecánica. La caja también ayuda en este sentido con marchas bien relacionadas que saben jugar bien con los 197 cv del impulsor y sacarles lo mejor de sí, aunque no con la rapidez de otras DCT, por los problemas ya mencionados en el apartado anterior de la prueba. Más allá de esto, es un conjunto que se logra desenvolver con mucho mérito y suavidad en el uso doméstico, digamos.


La combinación de un motor y caja, hacen que el Tiggo 8 Pro se defienda bien en el tránsito, con respuestas inmediatas de la mecánica cuando se las reclama, pero también con un andar bastante relajado, pudiendo circular a unos 70 km/h con la caja en D (marca D6 en modo manual) y el 1.6 trabajando a muy bajas vueltas, 1.200 para ser preciso o en D5, a 1.800 rpm a igual velocidad (regímenes en modo Eco y Sport, respectivamente). La insonorización es muy buena y el impulsor solo se oye cuando imprimimos un poco más el pie derecho en el acelerador, por encima de las 5.000 rpm.

La dirección hace de las maniobras de estacionamiento un mero trámite sumado a las dimensiones compactas de la carrocería. A bajas velocidades es tan artificial como otras direcciones electroasistidas de este segmento, aunque en este 8 Pro parece que no estuviera conectada a nada. Se la siente tan ligera cuando está detenido, que se la puede girar enganchando un dedo. "Literal", como dice la botijada. En ruta gana en firmeza, pero no en precisión, poniéndose un poco más "pesada". Digamos que dista mucho de ser un "driver's car", pero ninguno de sus rivales tampoco lo son.


Al salir a la ruta nos encontramos con un comportamiento muy correcto para un producto de corte familiar aunque más ágil que otros rivales de segmento. Se lo nota estable en las rectas veloces, mientras que en las curvas pronunciadas se inclina bastante sobre el tren delantero, pero siempre transmitiendo reacciones francas que en caso de excederse un poco más allá de ellas. Es una carrocería bastante pesada (aunque no haya cifras, se la siente así) y esto es más notorio cuando se produce una transferencia de masas de forma repentina, esquivando algo que se nos cruce de imprevisto, por ejemplo.

En términos mecánicos, en donde el impulsor se siente más a gusto es en la ruta, donde sigue sacando buenas notas. Los adelantamientos son correctos y lógicos, tardando para ir de 80 a 110 km/h (y la caja bajando de D7 a D3) en unos correctos 5,08 segundos. Lo único que puede ser mejorable al salir a la carretera es la insonorización eólica, ya que a más de 110 km/h se generan algunos ruidos minimos a viento provenientes los retrovisores. Y lo otro es lo que remarqué más arriba de la velocidad de la transmisión. Acá es donde la respuesta del motor, que es bastante buena y con cifras de potencia y par muy saludables, salva el día. A su vez, a esa velocidad mencionada el 1.6 trabaja con la caja conectada en D7 a 1.900 vueltas (mismo régimen en los modos Sport y Eco)


Equipamiento

El Tiggo 8 Pro se ofrece en una sola variante denominada Luxury que ofrece de serie: pack eléctrico (cuatro levantavidrios, espejos, y bloqueo), tapizados en cuero, faro antiniebla trasero, respaldo trasero de la segunda fila de asientos rebatible 60:40, respaldo trasero de la tercera fila de asientos rebatible 50:50, climatizador automático bi-zona con pantalla táctil LCD de ocho pulgadas y salidas de aire para las plazas traseras, instrumental digital TFT HD con pantalla de 12,3 pulgadas, barras de techo longitudinales, volante multifunción en cuero regulable en altura y profundidad con levas de cambio integradas, pantalla multimedia táctil de 12,3 pulgadas con AM/FM/2USB-A/iPod/Bluetooth y compatibilidad con Android (QDlink) y Apple CarPlay, cámara de retroceso y cámaras 360º, ocho parlantes, luces delanteras, diurnas y traseras de posición LED, encendido automático de luces, sensores de estacionamiento delanteros y traseros, control de velocidad crucero, llave inteligente (Smart Key), encendido/apagado por botón, techo solar eléctrico y panorámico, interfaz de cristales para apertura/cierre a distancia, espejos retrovisores calefaccionados y con plegado eléctrico, espejo retrovisor interior con anti-encandilamiento automático, asiento del conductor con regulación eléctrica, modos de manejo Eco y Sport, conexiones USB-A para las plazas traseras (1), dirección eléctrica, iluminación ambiental interior (personalizable), freno de estacionamiento electro-mecánico (EPB) con función Auto-Hold, portón trasero con apertura/cierre eléctricos, apoyabrazos central con compartimiento refrigerado, sensor de lluvia, encendido a distancia, cargador inalámbrico para smartphones (Qi), sistema Start&Stop, encendido a distancia, y llantas de aleación diamantadas de 18 pulgadas sobre neumáticos en medida 235/55 R18. Solo le faltaría la regulación en altura del asiento del acompañante, aunque sea manual. Y un ajuste lumbar en lado del conductor, pero nada más.


Seguridad

En términos de seguridad, incluye los siguientes elementos: seis airbags, frenos ABS+EBD, controles de tracción y estabilidad, sistema de monitoreo de punto ciego (BSD), anclajes ISOFIX y TopTether para sillas infantiles, siete apoyacabezas, monitoreo de presión de neumáticos (TPMS), control de descenso en pendientes (HDC), y siete cinturones de tres puntas. Los frenos, en tanto, son de discos ventilados en el eje delantero y de discos sólidos en el tren posterior.

Su funcionamiento es correcto, deteniendo al vehículo siempre en línea recta, y encendiendo las balizas para alertar a otros conductores. Pero cuando empezamos a exigir al sistema un poco más, el tacto del pedal de freno suele ponerse algo esponjoso ante reiteradas detenciones de emergencia. También se percibe algo ansioso al ABS y actúa de forma muy prematura, pero no es nada que llegue a poner en juego la eficacia del sistema ni tampoco pierde la trayectoria. La misma ansiedad la tiene el freno de estacionamiento con función "Auto Hold" que frena de golpe incluso cuando queremos circular a muy baja velocidad, como cuando estás buscando un espacio para estacionar. Muy molesto.


Los controles de tracción y estabilidad (o ESP) pueden desactivarse en dos etapas, primero solo con el de tracción, y manteniendo apretada la tecla un poco más (3 segundos para ser preciso), dice desconectar ambos. Es un sistema un poco más permisivo que otros, pero de todas formas tiene un truco escondido atrás de su manga. Al igual que pasa en otros SUVs similares, ninguno de esos dos sistema nunca se desactiva por completo, porque sigue actuando (como debe ser) y con bastante violencia cuando queremos superar los límites de la física. Por encima de los 20 km/h se vuelven a activar de forma automática los dos sistemas.

A su vez, por el precio ya podría ofrecer asistencias a la seguridad como tiene en origen. En la versión actualizada del Tiggo 8 Pro en China dispone de control de velocidad crucero adaptativo (ACC), frenado automático de emergencia (AEB) con reconocimiento de vehículos y peatones, sistema de advertencia de colisión frontal (FCW), advertencia de salida de carril omnidireccional (LDW), control de señal de límite de velocidad (SLA) y recordatorio activo, sistema inteligente de control de luces en carretera (IHC), alerta de cambio de carril (LCA), advertencia de tráfico trasero (RCTA), sistema de mantenimiento de carril (LKA) y asistencia en atascos de tráfico (TJA).


Precio, garantía y competidores

La gama local del Tiggo 8 Pro está compuesta (al menos por ahora) por una sola versión llamada Luxury. A U$S 39.990 y con una garantía de 5 años o 150.000 kilómetros como el resto de los modelos de la marca, sale a meterse en un segmento donde hasta ahora no participaba. Si bien para muchos este producto tiene como competidor, por precio y también por tener tres filas de asientos, a los Volkswagen Tiguan Allspace (ver prueba) como dije más arriba. 

Pero la realidad es que el Chery está un segmento más arriba en tamaño. Aquellos son compactos y el Tiggo 8 Pro es un mediano. Ya los veo yéndose directo a los comentarios a contradecirme. Los espero para pelearme si desean. El único competidor directo que aparece es un modelo con el que este SUV comparte mucho, como ser el Jetour X95 Conquer Pro 1.6T 350T GDI DCT (U$S 41.990), que tiene una dotación de equipamientos superior a la del Tiggo 8 Pro, así como también una mecánica idéntica. Por ende, el modelo de Jetour queda bien posicionado, pero también el de Chery porque tiene un valor más accesible.


Conclusión

Al igual que concluí en la evaluación del Tiggo 7 Pro, este 8 Pro es uno de los integrantes de esa nueva tríada de SUVs de Chery que llegan para seguir mejorando una imagen construida desde hace años en base a productos de calidad inferior, buenos equipamientos y mejores precios. Tanto este SUV como el Tiggo 7 Pro (y el Tiggo 2 Pro en la parte más accesible) llegaron para revertir esto. Se nota un avance claro en términos de calidad, mientras que las dotaciones de confort y seguridad siguen siendo muy buenas para estos valores. Pero los precios ya no son para todos los bolsillos, o por lo menos, no para los que se mueven (muy) por encima de los U$S 30.000. Esto también avanzó, pero hacia arriba.

Un cliente que tiene este monto para gastar, rara vez mirará a un producto de este origen. Y no es prejuicio. Basta con ver las ventas de los rivales de este Tiggo 8 Pro, y comenzar a adivinar cuál será el destino de este producto a nivel local. Chery no busca hacer volumen ni tampoco quedarse con el liderazgo. El planteo de este modelo es de complementar una oferta variada de opciones de crossovers y SUVs, partiendo de un popular Tiggo 2 Pro, pasando por los 4 y 7 Pro, y coronándola con la dupla de los Tiggo 8 y 8 Pro. Las marcas de origen chino están en una carrera de mejoras meteórica. Pero antes tienen que quitarse la imagen de "marcas de precio" que durante años construyeron para hacerse un lugar.


Este Tiggo 8 Pro es un buen producto y muy superior a lo que podía verse hace unos años atrás incluso dentro de la propia Chery. También es de los mejores productos de la marca (y de origen chino) que manejé en Uruguay hasta la fecha, junto al Tiggo 7 Pro. Llena varios casilleros en términos dinámicos, de mecánica, equipamiento, calidad de fabricación y diseño. Pero también hay que recordar que lo hace en un segmento donde diferenciarse del resto es cada vez una tarea más ardua.

El planteo de este Tiggo 8 Pro es poder acercarle a la mano de un cliente de los SUVs de segmento C, uno del D, con más mecánica, espacio y equipamientos disponibles. Y eso lo cumple para aquellos que se animen a invertir en este modelo, siempre que lo veamos desde esa perspectiva. Igual Chery ha logrado formar una imagen propia en menos tiempo del que pensamos. El mayor obstáculo, como siempre con este origen, son los prejuicios. Porque el producto es un claro upgrade de un buen modelo como siempre lo fue el Tiggo 8. Y eso debería ser suficiente para tenerlo en tu lista de opciones en este segmento.


A favor
  • Calidad de materiales
  • Capacidad del baúl con cinco plazas en uso
  • Conjunto mecánico
  • Confort de marcha en ciudad
  • Diseño
  • Equipamientos de confort y seguridad
  • Garantía
  • Habitabilidad para siete adultos
  • Modularidad interior
  • Relación precio/potencia/equipamiento
En contra
  • Capacidad del baúl con siete plazas en uso
  • Capacidades off-road limitadas
  • Acceso de la 3ª fila de asientos
  • Neumático de auxilio temporario y externo
  • Respuesta de la transmisión y selector auto-centrante confuso

FICHA TÉCNICA:

MOTORIZACIÓN
Cilindrada (cc) 1.598
Número de cilindros: 4
Número de válvulas: 16
Relación de compresión: 9,5:1
Diámetro x carrera (mm): 77,0 x 80,5
Inyección: directa con turbocompresor, doble árbol de levas a la cabeza, y doble distribución variable
Potencia máxima (cv/rpm) 197/5.500
Torque máximo (Nm/rpm) 290/2.000-4.000
TRANSMISIÓN
Caja de velocidades automática doble embrague de siete relaciones
Tracción delantera
DIRECCIÓN
De piñón y cremallera con asistencia eléctrica
FRENOS
Delanteros: de discos ventilados
Traseros: de discos sólidos
EJES - SUSPENSIÓN
Delantera: independiente McPherson con barra estabilizadora
Trasera: independiente McPherson con barra estabilizadora
NEUMÁTICOS
Dimensiones: 235/55 R18
Rueda auxiliar: T125/80 R17
PRESTACIONES
Velocidad máxima (km/h) 185
Aceleración 0-100 km/h (s) N/D
Consumo (l/100km) Urbano: N/D  - Carretera: N/D - Mixto: 6,8
DIMENSIONES / PESO
Capacidad del baúl (l) N/D
Peso en vacío (kg) N/D
Peso en orden de marcha (kg) N/D
Largo total (mm) 4.722
Ancho total (mm) 1.860
Alto total (mm) 1.745
Distancia entre ejes (mm) 2.710
Capacidad del tanque de combustible (l) 51
Despeje al suelo (mm): 210
Capacidades off-road (º): Ángulo de ataque: N/D - Ángulo ventral: N/D - Ángulo de salida: N/D

Galería: Chery Tiggo 8 Pro Luxury 1.6T 290T GDI DCT | Créditos: Autoblog y Diego Olivera.
Contacto Chery Tiggo 8 Pro Luxury 1.6T 290T GDI DCT

EQUIPAMIENTO:

EXTERIOR
Barras de techo longitudinales
Faros antiniebla delanteros
Faro antiniebla trasero
Llantas de aleación de 18 pulgadas
Luces delanteras LED con luces diurnas
Luces traseras de posición LED
Techo solar eléctrico y panorámico
SEGURIDAD
Airbags frontales delanteros, laterales delanteros y de cortinas
Apoyacabezas delanteros y traseros (7)
Anclajes ISOFIX y TopTether para sillas infantiles
Cinturones de seguridad inerciales de tres puntos (7)
Control de descenso en pendientes (HDC)
Controles de tracción y estabilidad
Distribución electrónica del frenado (EBD)
Frenos ABS+EBD+EBA
Monitoreo de presión de neumáticos (TPMS)
Sistema de monitoreo de punto ciego (BSD)
CONFORT
Asiento del conductor con regulación eléctrica
Apoyabrazos central con compartimiento refrigerado
Cámara de retroceso y cámaras 3D de 360º
Cargador inalámbrico para smartphones (Qi)
Climatizador automático de dos zonas con pantalla de ocho pulgadas y salidas de aire para las plazas traseras
Cierre centralizado de puertas con mando a distancia
Computadora de a bordo
Conexiones USB-A para las plazas traseras (1)
Control de velocidad crucero
Dirección asistida eléctricamente
Encendido automático de luces
Encendido/apagado por botón
Encendido a distancia
Espejos retrovisores externos regulables y plegables eléctricamente
Espejo retrovisor interior con anti-encandilamiento automático
Freno de estacionamiento electro-mecánico (EPB)
Iluminación ambiental exterior de bienvenida
Instrumental digital TFT HD con pantalla de 12,3 pulgadas
Interfaz de cristales para apertura/cierre a distancia
Levantavidrios eléctricos delanteros y traseros
Llave inteligente (Smart Key)
Modos de manejo Eco y Sport
Pantalla multimedia táctil de 12,3 pulgadas con AM/FM/2USB-A/iPod/Bluetooth y compatibilidad con Android (QDlink) y Apple CarPlay
Respaldo trasero de la segunda fila de asientos rebatible y reclinable 60:40
Ocho parlantes
Portón trasero con apertura/cierre eléctricos con función de apertura manos libres con sensor de pie
Respaldo trasero de la tercera fila de asientos rebatibles 50:50
Sensor de lluvia
Sensores de estacionamiento delanteros y traseros
Sistema Start&Stop
Tapizados en cuero
Volante multifunción en cuero regulable en altura y profundidad con levas de cambio integradas

PRECIO Y GARANTÍA:

U$S 39.990. Garantía: 5 años o 150.000 km.

COMERCIALIZA:

Grupo Fidocar. Ruta Interbalnearia km 22.500. Tel. 2683 62 51. Web: www.chery.com.uy