Prueba: Toyota RAV4 Hybrid 2.5 E-CVT 2WD

viernes, 25 de noviembre de 2016



Probamos a la última incorporación de la familia del Toyota RAV4, la variante Hybrid.
Durante cuatro días y más de 700 kilómetros evaluamos a la variante híbrida del Toyota RAV4. Utiliza un motor naftero de 2.5 litros asociado a otro eléctrico, erogando en total una potencia de 197 cv, y a continuación podrán leer la evaluación completa de este SUV japonés.

RAV4 es un nombre, pero también una sigla que corresponde a "Recreational Active Vehicle with 4-wheel drive", es decir "vehículo recreacional activo con tracción integral". Con ese nombre en clave, Toyota decidió entrar en 1994 al mercado de los SUVs compactos.

La primera generación, denominada XA10 se produjo desde ese año y hasta el 2000, con carrocerías de tres y cinco puertas, así como también con la variante EV, lanzada en 1997. Se trataba de uno de los primeros SUVs completamente eléctricos de la historia y su producción llegó hasta el año 2003.


La XA20, o normalmente llamada segunda generación del RAV4 llegó recién en el año 2000, con un cambio completo de diseño, aunque conservando en la oferta las dos configuraciones de carrocería, una de chasis corto y tres puertas junto a otra de chasis largo y cinco puertas. El reemplazo de esta evolución llegaría recién cinco años después, con la aparición de la XA30.

Esta tercera generación fue la que quebró la historia del producto hasta entonces, abandonando la carrocería de tres puertas, quedándose solo con la de cinco. Su producción se extendió hasta 2012, cuando hizo su aparición la cuarta, denominada XA40. Fue lanzada en el Salón de Los Ángeles de ese año (ver nota) y a Uruguay arribó en marzo de 2013 (ver lanzamiento).


En abril de 2015 se presentó mundialmente su actualización estética de mitad de vida (ver nota) que incluía entre varias mejoras y novedades una inédita variante híbrida. La renovación del RAV4 llegó a Uruguay en enero de 2016 (ver lanzamiento), en tanto que la versión Hybrid se puso a la venta en setiembre de este año (ver lanzamiento).

Justamente con este producto es que tomamos contacto durante cuatro días y más de 700 kilómetros (713 para ser exacto) con el fin de poder conocerlo a fondo detalle por detalle. Por eso sin dar más vueltas históricas en la línea de tiempo del RAV4, es que comenzamos el análisis.


Exterior

Salvo contadas excepciones, como los Yaris Verso en el pasado o ahora con los más recientes Prius o Mirai, Toyota nunca se caracterizó por tener diseños jugados o atrevidos en su gama. Sin embargo, en el caso del RAV4, un poco de esa extravagancia se estuvo contagiando últimamente.

Tras la actualización más reciente, este SUV ganó un frontal más afilado y deportivo (si se me permite el término) que le agrega bastante más atractivo a una carrocería bastante conservadora y pensada para un cliente principalmente familiar.


Y esa nueva expresión en la mirada de este producto se acentúa más en esta versión Hybrid. Además del llamativo tono de la carrocería (llamado Electric Storm Blue) de nuestra unidad de pruebas, cuenta también con algunas notas de color ecológicas, como los logotipos de Toyota con un fondo azulado, o los emblemas "Hybrid" en la carrocería.

Los grupos ópticos son bastante rasgados y en esta versión llevan luces diurnas LED mientras que las principales también son de diodos luminosos. Su poder lumínico es bastante destacado, especialmente si activamos las luces largas en la noche más oscura. Es casi como prender un sable láser en un ropero.


Visto de costado este producto mantiene las líneas del modelo anterior casi sin novedades. Cambian las llantas de aleación, que en esta versión van con tratamiento diamantado y llevan llantas de aleación de 17 pulgadas sobre neumáticos Michelin Latitude Tour HP en medida 225/65 R17, que son de bajo rodamiento, por lo que en curvas exigidas o ante situaciones de aceleración, suelen chillar bastante fácil.

Un detalle de diseño que le queda muy bien es la línea de cintura que marca un hombro que luego forma a las ópticas posteriores. Es un quiebre de estilo interesante en un segmento donde la originalidad de los diseños está desapareciendo. Es más, si comparamos a este RAV4 de ahora con el primero es como querer comparar al "Otra navidad en las trincheras" del Cuarteto de Nos con su disco más reciente, que ni siquiera me acuerdo cómo se llama.


Yendo a la retaguardia y retomando a las ópticas posteriores del párrafo anterior, al igual que las delanteras son full LED. En el portapatentes aparece oculta la cámara de retroceso, que además va asistida por sensores de estacionamiento en ambos paragolpes.

Completando el apartado estético, digamos que es un diseño bien logrado, muy nipón por donde se lo mire. Un detalle a tener en cuenta es que el RAV4 no solo luce, sino que es también, ya que se produce en Aichi, en Japón. Para cerrar, vamos con las dimensiones son: 4.605 mm de largo, 1.845 mm de ancho y 1.685 mm de alto (1.716 mm si contamos a las barras de techo). La distancia entre ejes, en tanto, es de 2.660 mm.


Interior

Durante mis años de infante había una serie televisiva española para niños llamada "Los Mundos de Yupi", en la que los personajes vivían viajando por el espacio en una nave con un tablero que se parecía bastante al que lleva este Toyota. No sé si ustedes podrán viajar tan lejos con la imaginación para encontrarle el parecido, pero la disposición de los mandos y la presentación en general me hizo acordar a ese recuerdo de mi infancia.

Tampoco sigue los parámetros de otros SUVs del segmento, mostrando que hasta una marca conservadora como Toyota también puede dar algunos saltos por el jardín de la originalidad. En lo que no hay cambios frente a otros productos de la marca es en materia de terminaciones. Ni un solo plástico está mal encastrado o muestra que el paso del tiempo hará estragos en él. Si bien abundan las superficies rígidas (y algunas rugosas), hay algunos sectores acolchados en la consola y los paneles de puertas así como otras piezas en un gris satinado que le dan un toque de calidad percibida mayor.


La posición de manejo, en tanto, no escapa a los lineamientos generales del segmento. El asiento va alto incluso en la posición más baja, mientras que el volante regula en altura y profundidad, pero con un recorrido algo escaso. Las butacas, por su parte, son muy cómodas con buena sujeción lateral y en líneas generales es un producto confortable, pensado especialmente para pasar varias horas al volante. Todos los comandos son manuales, aunque por el precio ya podría exigírsele unos eléctricos.

El instrumental es el primer punto de encuentro para darse cuenta que no estamos ante un RAV4 convencional. Si bien tiene cuatro elementos de agujas, solo tres son comunes a otros productos de la gama. En esta versión Hybrid el tacómetro convencional le da paso a un económetro analógico que tiene tres indicaciones: CHR (de carga), ECO (no hace falta que aclare) y PWR (de poder, siempre en inglés). Acá la escala más roja es la menos verde también. Al centro lleva un display digital con muchas funciones de la computadora de a bordo, entre ellas las de programación del portón trasero eléctrico, por ejemplo.


En el medio de la consola tenemos al sistema multimedia con pantalla táctil de 7.2" (instalada localmente) con AM/FM/CD/DVD/MP3/USB/SD/Bluetooth/GPS/Internet, streaming de audio y video, cámara de retroceso y compatibilidad con Android e iOS. Bien dije "compatibilidad", porque no tiene ni Android Auto ni CarPlay de Apple. Para sustituirlos, cuenta con una app que espeja literalmente la pantalla de nuestro teléfono inteligente.

Antes de seguir con otras partes del interior, quiero detenerme en esta pantalla. Si bien abundan las funciones en ella (y son aplaudidas), su calidad no se condice con la que nos tiene acostumbrado Toyota en sus modelos, y mucho menos con un vehículo de casi 57 mil dólares. Desentona mucho en un habitáculo tan bien terminado y pensado, con perillas y teclas tan flojas como los guiones de la zaga "Crepúsculo" y funciones tan complicadas como la trama de "Memento". Honestamente, en lugar de esto, preferiría que tuviera una radio de fábrica, sin pantallita y bien old school. Pero 100% Toyota y a prueba de todo. Como el relojito que sigue apareciendo en todos los modelos de la marca.


Más abajo está el equipo de climatización de dos vías con comando automático. Además de enfriar muchísimo (poniéndolo en 22º es casi frío polar), cuenta con una función de ionización de aire que purifica el flujo exterior ante malos olores y posibles contaminaciones del ambiente. Muy hipocondríaco, lo sé. Pero los ingenieros de Toyota piensan en todo.

Por eso el habitáculo también está plagado de portaobjetos de todo tipo, tamaño y calibre. Incluso en la parte baja de la consola central hay uno pensado especialmente para llevar un teléfono de unas 5 pulgadas aproximadamente junto a la toma de 12V y la entrada USB, por si queremos ir cargándolo.


Pero más allá de esto, donde más pienso se invirtió en el RAV4 (además del conjunto mecánico, que veremos más adelante) es en las plazas traseras y el baúl. Comencemos por las primeras. No son amplias, son gigantescas. Sobra espacio para que tres adultos no toquen con el techo, los asientos delanteros o incluso entre ellos. Además el piso es completamente plano, y las baterías del conjunto híbrido no le restan tanto espacio, ya que van ubicadas por debajo del asiento en un compartimiento especial refrigerado y aislado. Si nadie dice que ahí vas sentado arriba de 204 celdas, nunca te darás cuenta. 

Además, posiblemente vayas más preocupado del respaldo reclinable 60:40 y las tentadoras ganas de dormir una siesta en el camino. Realmente la habitabilidad de este producto es ejemplar y una de las mejores del segmento. Es cierto, el respaldo central es algo más firme que en los laterales, pero no molestará en viajes de corta y media distancia. Lo único que se le podría reclamar son salidas de aire acondicionado para las plazas traseras, pero en su defensa cuentan con una excelente accesibilidad producto de puertas grandes y con un generoso ángulo de apertura. Ideal para maniobrar con sillas infantiles, por ejemplo.


Como decía, el baúl es lo otro que está muy bien resuelto en el RAV4. Fábrica declara 577 litros, ampliables hasta los 1.746 l con los respaldos traseros abatidos 60:40, que es exactamente la misma capacidad que en las versiones "no-híbridas". A su vez, el portón eléctrico puede programarse en cinco alturas pre-fijadas, o en la que nos quede más cómoda en nuestro garage tanto desde la computadora como desde un botón en el borde de la puerta trasera. El mecanismo de apertura/cierre es algo lento, pero igual es práctico para cuando venimos con las manos muy ocupadas.

Bajo un piso (porque es eso) de plástico rígido con dos trabas va la batería del vehículo (adelante no hay lugar entre los dos motores) y el neumático de auxilio, que no solo es una Michelin Latitude Tour HP 225/65 R17 como las cuatro titulares, sino que también lleva una llanta de aleación. Que le sirva de lección para las marcas que ponen neumáticos grandes, y olvidan de que en el baúl debería ir una idéntica, pero terminan apelando a la infame galleta. Los ingenieros y diseñadores de Toyota pudieron lograrlo incluso con un pack de baterías entre el asiento y el baúl, así que al resto debería costarle menos seguir el ejemplo.


Motores y transmisión

El plural en "motores" no es un typo, porque justamente tiene más de uno al ser un producto híbrido. El sistema combina un motor de combustión de ciclo Atkinson, con otro eléctrico, un generador, una batería de hidruro de níquel de 204 celdas situada bajo los asientos traseros, una unidad de control de la energía y un dispositivo de distribución de la potencia.

El motor térmico (2AR-FXE) tiene una cilidrada de 2.494 cc, 16 válvulas, doble árbol de levas a la cabeza, inyección multipunto, y sistema VVT-i (regulación variable inteligente de válvulas) en la admisión. Desarrolla 155 cv de potencia a las 6.200 rpm, y un par máximo de 210 Nm de par disponible a las 4.100 rpm.


Luego hay un segundo motor eléctrico (MG1), que también funciona como generador síncrono de imán permanente, y que sirve para arrancar el vehículo en modo 100% eléctrico así como para recargar las baterías. Por último está el motor eléctrico (MG2) que impulsa al eje delantero. Tiene una potencia máxima de 105 kW (141 cv), un torque de 270 Nm, y un voltaje máximo de 650 V.

Con los dos motores trabajando al mismo tiempo, el RAV4 Hybrid eroga una potencia máxima combinada de 197 cv a las 5.700 rpm. Y para los que no sepan, Toyota decide usar motorizaciones de ciclo Atkinson en sus híbridos porque incorporan un tiempo de expansión más largo que el de compresión, lo que da lugar a una conversión más eficiente de la energía de la combustión.


Al ser un híbrido en paralelo, al igual que el Prius (ver prueba), el RAV4 Hybrid tiene un funcionamiento conocido por todos. Siempre que la batería del motor eléctrico esté con carga suficiente, el vehículo arrancará en modo completamente eléctrico. Luego, en marcha, podrá circular en "modo EV" hasta 1 kilómetro, aunque dependerá de cuánta presión hagamos sobre el acelerador como para que el sistema active el motor térmico.

Obviamente, al desacelerar o frenar, el motor eléctrico actúa como generador para efectuar el frenado regenerativo. La energía cinética, que normalmente se pierde en forma de calor, se recupera como energía eléctrica en la batería. Por eso para manejar un híbrido correctamente tenemos que empezar a considerar las inercias y las disminuciones de velocidad como posibilidades de recargar la batería.


La transmisión es eléctrica y continua variable, denominada E-CVT (o Electric Continuously Variable Transmission. No tiene marchas y se controla mediante la tecnología shift-by-wire, a través de un sistema electrónico de cambios y un engranaje planetario. Su funcionamiento, sin embargo, es como el de cualquier CVT mecánica, es decir, muy suave y que cuando exigimos potencia del motor, genera que este haga un ruido similar al de una licuadora gigante. Como siempre digo, no son de mi agrado, pero reconozco su eficiencia.

A su vez, cuenta con un modo "S" que podría ser de "sport", pero es de "secuencial". Ahí se podrán seleccionar hasta seis relaciones virtuales, que más que para subir o bajar cambios, ayudan a aumentar o disminuir la retención del motor eléctrico en las reducciones de velocidad, y por ende, ayudarán a cargar más rápido a la batería.


El resultado de toda esta tecnología sorprende a más de uno. En un uso razonable es un conjunto mecánico silencioso (porque va en eléctrico en la mayoría del tiempo), mientras que el encendido del motor a nafta es imperceptible. Solo nos daremos cuenta que está apagado cuando en el tablero figure un testigo verde limón que dice "EV Mode". Al pisar el pedal de acelerador a fondo, en tanto, el 2.5 se deja sentir, pero aún más cuando se da la mano con el generador eléctrico.

La respuesta es inmediata y bastante contundente. No diré "deportiva" porque no es la intención del producto serlo, pero los 197 cv se presionando en el pecho y mucho, con una aceleración progresiva y lineal que dejará a más de uno callado sobre los prejuicios de que los híbridos son autos lentos y para ecologistas.


A su vez, Toyota ofrece tres modos de conducción: ECO Mode (varía entre naftero y eléctrico), EV Mode (100% eléctrico, bajo las condiciones ya explicadas al principio) y por último un Sport (suma eléctrico + naftero siempre). Este último lo que hace es explotar al máximo los dos impulsores, convirtiendo a este SUV de casi 1.800 kg en orden de marcha, bastante más ágil de lo que se podría suponer mirando números.

Si pasamos a las prestaciones tenemos que acelera de 0-100 km/h en 8,4 segundos y su velocidad final es de 180 km/h. Pero lo mejor viene de la mano de los consumos. En ciclo mixto según datos de fábrica es de 4,9 l/100 km, mientras que el urbano y extra-urbano se sitúan en los 4,9 y 5,0 litros cada 100 kilómetros. Nuevamente, no es un error de tipeo. Son esos las cifras que da Toyota.


Y una vez en la calle, es muy fácil creerles que tiene un rendimiento tan sorprendente. Si bien no conseguí sacarle números idénticos, estuve bastante cerca, con 6,1 litros cada 100 km en ruta, 6,0 l/100 km en ciudad y ciclo mixto. 

Es decir, consume lo mismo siempre, sin importar las variaciones del tránsito, clima o lo que sea. Y eso, señores, se llama ingeniería japonesa. Para cerrar el tema numérico, el depósito de combustible cuenta con 56 litros, que con estos consumos da más que bien, y el peso en orden de marcha está en los 1.785 kg.


Comportamiento dinámico

Dejando de lado su naturaleza híbrida, el RAV4 cumple dinámicamente con lo que cualquier cliente de un SUV compacto está esperando. Esto es, un andar que prioriza la comodidad de marcha con un esquema blando y suave que no le gustan las curvas cerradas ni el manejo enérgico, inclinándose bastante en estos casos. A su vez, el tren delantero puede manifestar algunas sequedades ante pozos o cortes muy abruptos de la calzada, dejando sentir los topes de suspensión.

Es un producto de intenciones relajadas y serenas. Es más, pese a tener 197 cv declarados durante los días de prueba me vi a mi mismo más tiempo intentando manejar con el motor a nafta apagado que con el pedal de acelerador a fondo. Yo, que amo el sonido de un V8 roncando y un V12 entonando agudos. ¿Qué me hiciste, Toyota? Quiero a mi petrolhead interno de regreso.


En ciudad se disfruta mucho del silencio de conducir al RAV4. Pero no solo por el motor eléctrico y su silbido casi imperceptible, sino por el excelente trabajo de insonorización que tiene este producto. Toyota dice haber incrementado la superficie del aislante del piso alrededor en un 55% frente al modelo anterior e incorporado material de aislamiento acústico en varios puntos alrededor de la bandeja trasera, lo que reduce el ruido de rodadura y el sistema de escape.

Más allá de estos esfuerzos, en ruta con los dos motores trabajando con el económetro en "PWR", el 2.5 se deja escuchar bastante más de lo deseado. Es un nivel de sonoridad normal, pero al acostumbrarse tanto tiempo a tener el eléctrico encendido en ciudad, cuando salimos a la ruta es un cambio de soundtrack notorio.


La dirección, por su parte, cuenta con asistencia eléctrica y un feddback bastante menos artificial que otras del segmento. Por su parte, cuando encaramos curvas cerradas o realizamos maniobras de evasión, los neumáticos tienden a chillar demasiado incluso a bajas velocidades. Al ser del tipo ecológicos y con baja fricción, es normal que suceda. No se asusten, es solo un híbrido.

Justamente, la ausencia de ruido mecánico en la calle a veces puede ser un problema con peatones o ciclistas que no escuchan cuando viene el auto. En algunos mercados, Toyota ofrece un sistema de ruido artificial exterior que simula un motor a nafta cuando usamos el eléctrico, justamente, para alertar a los transeúntes. Para nuestro mercado, en tanto, no está habilitado ese ítem.


Por su parte, practicar el manejo ecológico, es decir, evitando que el motor naftero entre en acción es más entretenido de lo que parece a simple vista. Buscar las bajadas en las calles y rutas, aprovechar las frenadas pausadas y lineales, así como buscar cargar la batería en ruta con el motor a nafta, para luego poder circular en ciudad con el "EV Mode" es toda una experiencia.

Ya si queremos salir de la ruta y adentrarnos en el campo, el RAV4 Hybrid tiene algunas limitaciones. Por ejemplo, sus neumáticos no son de uso mixto, sino de calle. La tracción es solo delantera. Su despeje al suelo, en tanto, es de 177 milímetros, mientras que sus ángulos de ataque y salida son de 19º y 22º respectivamente. Es decir, para pasar por caminos de tierra o arena suelta, no habrá dramas.


En otros mercados como el europeo, este RAV4 Hybrid ofrece una segunda posibilidad de tracción, combinando al conjunto que se vende en Uruguay con un tercer motor eléctrico que comanda el eje trasero. Toyota lo denomina a este sistema "E-Four" y soluciona los problemas conocidos de los AWD convencionales, eliminando túneles de transmisión o sistemas que agreguen peso al vehículo.

Si bien la potencia declarada en los dos casos es la misma (197 cv), tener un sistema integral puede ser bastante interesante en un producto de estas características, especialmente si lo vemos desde el punto de vista de la seguridad de conducción. Es cierto, una gran parte de los clientes de SUVs compactos ni siquiera se interesan por esto. A las cifras de venta de los modelos de este segmento me remito, la mayoría van por las versiones 2WD.


Equipamiento

El RAV4 Hybrid cuenta de serie con: pack eléctrico (cuatro levantavidrios, espejos, y bloqueo), computadora de a bordo con display en alta definición, espejos exteriores con luz de giro, calefaccionados y plegables eléctricamente, barras de techo satinadas, dirección asistida eléctricamente, climatizador bi-zona, volante multifunción en cuero regulable en altura y profundidad, luces diurnas LED, luces delanteras y traseras LED, Smart Key (acceso al vehículo sin llave y encendido/apagado por botón), computadora de a bordo con display multifunción TFT de 4,2" a color, espejo interior con anti-encandilamiento automático, techo solar eléctrico, sensores de estacionamiento delanteros y traseros, control de velocidad crucero, portón trasero con apertura y cierre eléctrico, apertura interna del depósito de combustible, respaldo trasero rebatible 60:40, monitor del sistema híbrido, modos de conducción EV, Eco y Sport, sensores de lluvia y luz, pantalla multimedia táctil de 7.2" (instalada localmente) con AM/FM/CD/DVD/MP3/USB/SD/Bluetooth/GPS/Internet, streaming de audio y video, cámara de retroceso y compatibilidad con Android e iOS, seis altavoces,  tapizados en tela, y llantas de aleación de 17 pulgadas sobre neumáticos en medida 225/65 R17, entre otros ítems.


A su vez, nuestra unidad contaba con un opcional que es el tapizado de cuero natural microperforado combinado con eco-cuero, que tiene un costo extra de U$S 1.380. Si bien la dotación es muy completa, considerando los U$S 56.990 que vale esta versión, podría contar con butacas delanteras (al menos la del conductor) con comando eléctrico, sistema one touch en todas las ventanillas (tiene solo del lado del conductor) y salidas de aire acondicionado para las plazas traseras.

Seguridad

La dotación de seguridad de esta versión Hybrid es exactamente la misma que el resto de la gama RAV4, y eso es algo bueno. Cuenta de serie con: siete airbags (frontales y laterales delanteros, de cortinas, y de rodillas para el conductor), frenos ABS+EBD+BA, anclajes ISOFIX y TopTether para sillas de niños (compatible con sillas i-Size), cinturones inerciales de tres puntas y apoyacabezas en todas las plazas, HAC (control de ascenso), VSC (control de estabilidad), TRC (control de tracción), así como también, control de balanceo de remolques (TSC).

A su vez, este producto de Toyota cuenta con una seguridad estructural ejemplar, ya que obtuvo la máxima calificación de cinco estrellas para adultos y cuatro para niños en las pruebas realizadas por el organismo independiente Latin NCAP (ver pruebas). En relación a la evaluación del pasajero adulto, las cabezas del conductor y el pasajero estuvieron bien protegidas por los airbags del conductor y pasajero en el impacto frontal. El pecho del pasajero y el pecho del acompañante recibieron al menos protección adecuada. El airbag para rodilla del conductor mejoró la protección ofrecida a las rodillas. Ambos cinturones de seguridad estaban equipados con pretensores y limitadores de carga. Las áreas de las rodillas del conductor y pasajero no mostraron estructuras críticas. La carrocería fue calificada estable y es capaz de soportar mayores cargas. El modelo cumplió con los requisitos de UN95 de test de impacto lateral.


Pasando al pasajero niño, en tanto, la silla infantil para el niño de 3 años pudo evitar el excesivo movimiento hacia adelante durante el impacto. El desempeño dinámico del sistema de retención para 18 meses fue bueno. Uno de los SRI instalado con cinturón de seguridad no pasó el test de instalación.

El auto cuenta con marcas de advertencia para instalar un SRI en el asiento delantero pero no cumple con los requerimientos de Latin NCAP. El vehículo no ofrece la posibilidad de desconectar el airbag del pasajero. El buen rendimiento de los SRI i-size mostraron claros beneficios en seguridad para ambos dummies.


Pasando al sistema de frenos, se compone de discos ventilados adelante y discos sólidos atrás. El funcionamiento es destacado, deteniendo siempre al RAV4 en línea recta, incluso apoyando dos ruedas en el asfalto y las otras dos en pasto u otra superficie de baja adherencia, por ejemplo. A su vez, el impulsor eléctrico entra en acción en frenadas de emergencia para ayudar con el "freno motor".

Si hablamos de los controles de tracción y estabilidad, estos no se pueden desactivar parcialmente ni completamente, dado que si bien cuenta con una tecla física para hacerlo, en la práctica nunca se apagan del todo, solo reduciendo apenas su rango de acción pero de todas formas sigue siendo un sistema bastante intrusivo.


Precio y garantía

Al no existir (por ahora) variantes híbridas de los rivales del RAV4, esta versión probada está sola en el segmento de los SUVs compactos. Se comercializa a un valor de U$S 56.990 y con una garantía de 3 años o 100.000 km, extensible a 4 años o 120.000 km por U$S 490 más IVA, algo que es norma en toda la gama Toyota desde hace varios años y que desde aquí aplaudimos.

Se trata de un precio más que razonable si empezamos a considerar varios factores como equipamiento, potencia, seguridad, garantía y espacio interior. Es más, hasta me atrevería a decir que dentro de la gama RAV4 es la compra más recomendable y lógica que tenemos hoy a nivel local.

Conclusión

Sé que sonará extraño que lo haga recién en esta parte de la nota, es decir, al final. Pero fui a probar este RAV4 Hybrid sin ninguna expectativa. No soy muy fanático de los vehículos híbridos (sostengo que los eléctricos son los que están marcando el paso) y honestamente este SUV en su formato convencional no me emociona para nada.

Sin embargo tras convivir cuatro días con él, no puedo dejar de repetirle a cada persona que me pregunta qué tal está lo siguiente: "es brillante, es la mejor compra de ese segmento por lejos". Y creo no estar exagerando cuando hago tamaña afirmación.


Estamos ante un vehículo de excelente calidad de fabricación, de una marca con una confiabilidad archiprobadísima, con 197 cv de potencia, pero consumos dignos de un motor 1.2 litros del segmento B, buenos equipamientos de seguridad y confort, además de un andar comodísimo y gran espacio interior. Honestamente, ¿qué más se precisa tener?

Hoy Toyota está parada en una isla tecnológica básicamente con el RAV4 Hybrid. Sus rivales directos como pueden ser los Hyundai Tucson, Kia Sportage, Honda CR-V, Mazda CX-5, Nissan Qashqai, Subaru Forester o Mitsubishi Outlander, no tienen en Uruguay una opción híbrida. Y algunos, directamente no la tienen, no existe en ningún mercado mundial.


Ahora es lógico entender por qué en mi últimos viajes a Europa el 99% de los RAV4 que circulaban en la calle eran de esta versión. Se obtiene buen rendimiento en ruta y en ciudad. Es lo mejor de los dos mundos y más en un segmento donde todavía la gran mayoría de los productos cargan con mecánicas antiquísimas y alejadas de las últimas tendencias tecnológicas. Es más, hasta la propia Toyota convencional carga con este estigma.

Realmente deseo que de ahora en más la llegada de este producto le abra las puertas a otros importadores de comenzar a comercializar productos híbridos en este segmento, así como también en otros, explorando todas las ventajas que la hibridación de mecánicas puede dar. Es el camino lógico, dejando de lado el ecológico. Aunque suene ilógico que un petrolhead como yo esté agitando la bandera de estos productos bien alto. La tecnología al final lo puede todo, ¿vieron?



A favor
  • Calidad de materiales y fabricación
  • Confort de marcha
  • Conjunto motor/transmisión
  • Consumos reducidos
  • Comportamiento dinámico
  • Diseño
  • Equipamiento de confort y seguridad
  • Garantía
  • Habitabilidad general

En contra
  • Capacidades off-road algo limitadas
  • Sin opción de doble tracción
  • Sistema multimedia complejo y no original




FICHA TÉCNICA:

MOTORIZACIÓN
Motor de combustión interna
Cilindrada (cc) 2.494
Número de cilindros: 4
Número de válvulas: 16
Relación de compresión: 12,5:1
Diámetro x carrera (mm): 90,0 x 98,0
Inyección: multipunto con distribución variable de válvulas (VVT-i)
Potencia máxima (cv/rpm) 155/6.200
Torque máximo (Nm/rpm) 210/4.100
Sistema híbrido
Motor eléctrico MG1
Tipo: generador síncrono de imán permanente de 650 V
Motor eléctrico MG2
Potencia máxima (cv) 141
Torque máximo (Nm) 270
Batería
Tipo: Níquel e hidruro metálico (Ni-MH) con 204 celdas
Voltaje nominal (V): 244.8
Potencia máxima combinada (cv/rpm) 197/5.700
TRANSMISIÓN
Caja de velocidades automática continuamente variable eléctrica (E-CVT) con sistema de engranaje planetario y modo manual (S) prefijado de seis relaciones virtuales
Tracción delantera
DIRECCIÓN
De piñón y cremallera con asistencia eléctrica variable
FRENOS
Delanteros: de discos autoventilados
Traseros:de discos sólidos
EJES - SUSPENSIÓN
Delantera: independiente tipo McPherson con barra estabilizadora
Trasera: de doble horquilla con brazos arrastrados
NEUMÁTICOS
Dimensiones: 225/65 R17
Rueda auxiliar: 225/65 R17
PRESTACIONES
Velocidad máxima (km/h) 180
Aceleración 0/100 km/h (s) 8,4
Consumo (l/100km) Urbano: 4,9 - Carretera: 5,0 - Mixto: 4,9
DIMENSIONES / PESO
Capacidad del baúl (l) 577/1.746
Peso en vacío (kg) N/D
Peso en orden de marcha (kg) 1.785
Largo total (mm) 4.605
Ancho total (mm) 1.845
Alto total (mm) 1.716
Distancia entre ejes (mm) 2.660
Capacidad del tanque de combustible (l) 56

Galería: Toyota RAV4 Hybrid 2.5 E-CVT 2WD | Créditos: Autoblog y Diego Olivera (oliverafotografo.com.uy).

EQUIPAMIENTO:

EXTERIOR
Barras de techo longitudinales
Llantas de aleación de 17 pulgadas
Faros delanteros full LED con banda luminosa LED con luz de marcha diurna
Faros traseros LED
Faros antiniebla delanteros y trasero
Techo solar eléctrico
SEGURIDAD
Airbags frontales, laterales delanteros, de cortinas y de rodillas para conductor
Alarma
Anclajes ISOFIX y TopTether para sillas infantiles
Apoyacabezas delanteros y traseros (5)
Cinturones de seguridad traseros de tres puntos (3)
Control de ascenso en pendientes (HAC)
Control de estabilidad (VSC)
Control de tracción (TRC)
Frenos ABS+EBD+BA
CONFORT
Asientos del conductor con regulación en altura manual
Apertura interna del depósito de combustible
Cámara de retroceso
Climatizador automático bi-zona
Cierre centralizado de puertas con mando a distancia
Computadora de a bordo con display multifunción TFT de 4,2"
Control de velocidad crucero
Dirección eléctrica con asistencia variable
Espejos exteriores con luz de giro, calefaccionados y plegables eléctricamente
Espejo interior con anti-encandilamiento automático
Levantavidrios eléctricos delanteros y traseros con sistema one touch para conductor
Modos de conducción EV, Eco y Sport
Pantalla táctil multimedia de 7.2" con AM/FM/CD/DVD/MP3/USB/SD/Bluetooth/GPS/Internet, streaming de audio y video
Portón trasero con apertura y cierre eléctricos
Recuperación de la energía de frenado
Respaldo trasero rebatible y reclinable 60:40
Sensores de luces y lluvia
Sensores de estacionamiento delanteros y traseros
Seis altavoces
Smart Key (acceso al vehículo sin llave y encendido/apagado por botón)
Tapizados en tela
Volante multifunción en cuero regulable en altura y profundidad

PRECIO Y GARANTÍA:

U$S 56.990. Garantía: 3 años o 100.000 km (extensible a 4 años o 120.000 km)

COMERCIALIZA:
    Ayax S.A. Rondeau 1776. Tel. 29240918. Web: www.ayaxonline.com