Prueba: Toyota Prius 1.8 HSD E-CVT (Parte 1)

jueves, 6 de enero de 2011



El primer modelo híbrido ya está en nuestro país.
Probamos el híbrido más famoso del mundo. A trece años de que se lanzara la primera generación, llega a nuestro país su tercera evolución, presentada en 2009. La mecánica está compuesta por dos motores, uno de combustión interna y otro eléctrico. La prueba, después del salto.

No todo el mundo sabe lo que es exactamente por definición un auto híbrido. Uno de los factores puede ser que la incorporación de este tipo de modelos a nuestro país siempre fue complicada. Y es por ello que modelos, que ya de por si son caros en origen, fueran imposibles de comercializar a no ser que hubiera exoneraciones impositivas. Al igual que en el resto del mundo, el Toyota Prius es el primero en llevar la bandera de los vehículos “verdes” en Uruguay. Y hoy es el modelo más ecológico del mercado nacional.

Para que tengan una idea esa conciencia ecológica, el Prius que probamos tiene plásticos de origen reciclado, y al final de su vida útil el modelo es recuperable en un 95% y reciclable en otro 85%. Además la fábrica de Tsutsumi, Japón donde se produce exclusivamente este modelo, posee paneles solares para funcionar así como una plantación de árboles en su alrededor para mitigar las emisiones de Co2 que en el período entre 2003-2007 fueron reducidas en la fábrica a un 36%, gracias a las tecnologías utilizadas. Y como si fuera poco, las baterías del Prius luego de sus diez años de vida útil son reciclables en un 95%.

En el Salón de Detroit de 2009 fue presentada la tercera generación. En nuestro país hay dos Prius, uno de segunda generación y éste patentado con una matrícula de admisión temporaria y propiedad de Ayax S.A.
A mediados de agosto pasado, se podía adquirirlo a un precio de U$S 65.000.

En 2010 un Prius costaba en nuestro país alrededor de U$S 65.000. Desde el 1º de enero un Prius cuesta U$S 49.900. Un precio elevado, pero bastante más razonable que los que se pedía por el modelo sin la rebaja impositiva. Ya es de conocimiento público el interés del Gobierno nacional por incentivar la importación de este tipo de modelos, y como consecuencia varias marcas ya están trabajando para incorporar híbridos y eléctricos en sus gamas a partir de 2011.

DISEÑO (4/5) 
No se parece a ningún modelo del mercado nacional. Por su forma lanzada, hace recordar a un monovolumen, y llama la atención de todo al que se le pasa por al lado. Sobre todo si tenemos en cuenta que a bajas velocidades el Prius trabaja con el motor eléctrico y son varios los que se sorprenden. Su diseño es un tanto futurista y puede llegar a parecerse a una nave extraterrestre. Es ese diseño “almendrado” tiene como resultado una excelente aerodinámica, con un Cx de apenas 0,25.

Hablando de dimensiones, el Prius mide 4,46 m de largo, es decir ocho centímetros más chico que un Corolla. Pero como también es tres centímetros más alto (1,49 m) y casi el mismo ancho (1,74 del Prius contra 1,76 del Corolla) En tanto que la distancia entre ejes es de 2,70 m, una cifra que recién se puede encontrar dentro de la familia Toyota en un modelo como el Camry. En resumen, grande como un Corolla y habitable como un Camry con techo elevado.

En el frente encontramos las luces rasgadas, que llaman la atención porque no son luces, sino LEDs. El Prius es el primer modelo en ofrecer de serie iluminación LED en las ópticas delanteras, que están acompañadas de sendos lavafaros. Las traseras también incorporan LEDs, pero también esto lo ofrecen otros modelos del mercado local. Se destaca en la trompa lanzada hacia el parabrisas, el logo de Toyota con un leve reflejo azulado, que diferencia a los modelos híbridos de la marca. Por debajo de este hay una generosa entrada de aire y a los lados de esta, encontramos a los faros anti nieblas delanteros. También los ofrece en el sector posterior.


El lateral tiene una línea de cintura ascendente hacia el sector trasero. Los espejos contienen a los guiños laterales y el los guardabarros delanteros se puede apreciar la inscripción “Hybrid” (Híbrido) que prueba que estamos ante un modelo ambientalmente amigable. La imagen de perfil se completa con unas llantas de aleación de 15 pulgadas, que a simple vista no se aprecian, ya que están cubiertas por unas tazas de plástico con el fin de aumentar la eficiencia aerodinámica. Llantas y sus correspondientes tazas están montadas sobre neumáticos Goodyear en modelo Excellence en medida 195/65 R15, de construcción especial dado su bajo índice de rozamiento. Otra ayuda para reducir el consumo de combustible.

En el posterior, el Prius Las ópticas posteriores triangulares rodean a un gran alerón de plástico negro, que segmenta a la luneta en dos, dejando la parte baja de la tapa del baúl vidriada. Un recurso similar al utilizado por el Citroën C4 Coupé o el “ochentero” Honda CRX. Tiene una visibilidad un poco limitada, y harían falta o bien sensores de estacionamiento o una cámara de retroceso. Este último ítem es ofrecido por el Prius en los mercados estadounidense y europeo. Sería bueno que también lo hiciera en nuestro país.

INTERIOR (4.5/5)
La apertura se realiza con el sistema “sin llave”, colocando la mano en una de las manijas de puerta y permitiendo así el ingreso al Prius. La posición de manejo se encuentra fácilmente gracias regulaciones mecánicas de volante en altura y profundidad, así como regulaciones manuales para correr y subir la butaca o eléctricas para el apoyo lumbar.

Aquel que se siente en la butaca del conductor de un Prius, necesitará un cierto período de acostumbramiento. ¿Por qué? Porque se va a sentir rodeado por un volante con varios botones y una pantalla central llena de testigos a los que lleva un tiempo acostumbrarse. Además si se tiene en cuenta la forma del comando de la transmisión, más similar a un joystick que a una palanca, y la total ausencia de un túnel de transmisión, aquel futuro conductor deberá de pasar por un pequeño instructivo antes de poner en marcha el Prius. Luego de una charla introductoria, a nosotros se nos tornó intuitivo el manejo. De todas formas cuesta adaptarse a la idea de que el único ruido que se escucha dentro del auto es el aire acondicionado (si es que está conectado, obviamente) o las ruedas rozando el pavimento.


El tablero de instrumentos demanda una lectura exhaustiva, ya que no sólo es digital, sino que también ofrece mucha información. Aclaramos, no muestra todo al mismo tiempo, pero sí ofrece todos los datos que pasamos a detallar: la posición de la transmisión, el velocímetro, la cantidad de combustible, el tacómetro, el consumo instantáneo, los testigos de los cinturones de seguridad, los comandos del volante (en forma digital) y como si fuera poco toda la información referente al sistema híbrido, con la correspondiente diagramación del flujo de energía y en qué modo híbrido estamos conduciendo.

Gracias a los ingenieros de Toyota que pensaron que ponerle al Prius un Head Up display era lo más adecuado para la conducción, ya que éste sólo proyecta holográficamente la información básica, es decir, velocidad y los datos del monitor ECO-Drive, que merecen una explicación aparte. El monitor ECO-Drive muestra informaciones que sirven de guía para realizar una conducción más ecológica. Una barra refleja las operaciones de aceleración en tiempo real y permite al conductor confirmar visualmente el equivalente de esas operaciones mediante el uso de los pedales de freno o acelerador.

El volante está revestido en cuero y tiene el airbag del conductor. Tiene apliques símil aluminio y una base levemente aplanada. Por detrás del mismo están los comandos, de limpiaparabrisas, luces y cruise control. En el volante encontramos dos círculos que componen el sistema Touch Tracer que permite comandar la climatización o el sistema de audio mediante suaves pulsaciones. Al hacerlo en el tablero, un se despliega menú gráfico, que permite terminar de realizar la operación deseada. La pedalera está realizada goma, y el pedal de freno es generoso como en todo automático. A la extrema izquierda está el pedal del freno de estacionamiento, que sólo se utiliza en pendientes al estar detenido. Además ofrece un freno electrónico que se activa automáticamente al detener el auto.


En la consola central (que es flotante, gracias a la ausencia de una transmisión convencional) encontramos dos de las salidas del aire acondicionado, el equipo de audio, similar al usado en otros modelos de la marca y el equipo de climatización que es automático y de una zona. Por el precio podría ofrecer un bi zona. El equipo utiliza un motor independiente y ahorra un 18% de energía. Ningún un elemento está realizado en plásticos blandos, pero no por ello dejan de ser malos. Los encastres son correctos y la calidad de construcción es la misma que la del resto de los modelos de la marca, pero la sobreabundancia de plásticos puede generar una sensación de calidad inferior.

Por debajo de la consola flotante y del joystick de la transmisión E-CVT, encontramos un portaobjetos y una toma de 12 volts. También hay otro portaobjetos en la parte superior de la consola que se extiende hasta los respaldos de las butacas delanteras. Siguiendo con los lugares para guardar cosas, más allá de ofrecer airbag para el acompañante, tiene una guantera doble que tanto la superior como la inferior gozan de buena capacidad. Además la de abajo está refrigerada.


El baúl es generoso y las baterías no le quitan espacio, ya que están ubicadas por debajo de los asientos traseros. Con 445 litros de capacidad y una boca de carga generosa, el Prius se presenta como una buena opción como vehículo familiar. Por ejemplo, una sillita de bebés y un booster (silla para los niños más grandecitos) entran sin problemas debajo de la bandeja del baúl 60/40. La terminación del baúl es destacada, con una bandeja de buena calidad y totalmente alfombrado. Por debajo de la mencionada bandeja de plástico está el auxilio del mismo tipo que las otras cuatro. Incluso con la llanta de aleación.

Por otra parte en la tapicería está realizada en una tela aterciopelada algo agradable al tacto, pero un poco rústica para un auto de casi U$S 50.000. Las butacas ofrecen buena sujeción lateral y son bastante mullidas.
Al pasar a las plazas traseras, el Prius hace gala de esos 2,70 m de entre ejes y del techo elevado. Tres adultos podrán viajar cómodamente tanto a lo ancho como a lo largo, y además personas de más de un metro ochenta no tocarán el techo con la cabeza. Las plazas traseras ofrecen ganchos LATCH para sillas de bebé y tres cinturones inerciales de tres puntos, y sus correspondientes apoyacabezas.


MOTOR (4.5/5)
Perdón, motores. Este es el motivo por el cual este modelo es tan importante para nuestro mercado. El Prius está impulsado por dos mecánicas, que pueden trabajar de manera alternada o conjunta. Un naftero 1.8 16 válvulas VVT-i de que eroga 99 cv y otro eléctrico de 60 kw. Cuando trabajan juntos, desarrollan un total de 136 cv. La misma potencia que un Corolla 1.8. Además el motor a combustión trabaja en un ciclo Atkinson, que se caracteriza por tener un cigüeñal que permite variar el recorrido de expansión del pistón con respecto al recorrido de compresión. Como resultado los consumos son menores.

Arranquemos al revés de cómo se empieza a mover el Prius. Primero el naftero. El 1.8 entrega un par de 14,5 kgm a 4.000 rpm, mientras que el eléctrico (el Prius siempre arrnca con éste) ofrece el par máximo de 21,1 kgm a 2.768 rpm. Lo que deja a las claras que los motores eléctricos no son para nada lerdos en respuesta. Para tener una idea, el Prius acelera de 0 a 100 km/h en 10,4 segundos y la velocidad final está limitada automáticamente a 180 km/h. Bajo el capó no se ve casi nada. Todo está pulcramente presentado. Los sistemas de dirección, transmisión, bomba de agua y compresor son eléctricos y lo único que se puede ver son las terminales eléctricas de color naranja que alertan del peligro de alta tensión, por si algún distraído quiere “meter mano” . Desde el interior se lo escucha bastante en un régimen alto, pero en un ritmo de ciudad, sólo puede verse silenciado por otro ruido: el de los neumáticos de bajo rodamiento.


Para seguir ya con la otra planta impulsora, decimos que el naftero 1.8 se conecta con dos propulsores eléctricos en realidad. Uno que carga las baterías de Níquel e hidruro metálico, funcionando como burro de arranque y otro que mueve las ruedas así como el recuperador de la energía de frenado.

La batería eléctrica es de Níquel e hidruro metálico y está compuesta por 28 módulos que trabajan a una tensión de 201,8 voltios. Va tanto acumulando como generando esa energía y está permanentemente siendo recargada desde el motor naftero o desde el sistema de recuperación de la energía de frenado, como el KERS que usaba la F1. Esta batería que está por detrás y debajo de los asientos traseros, tiene una vida útil de diez años y luego de ese período son enviadas por los importadores a Japón, para su reciclaje que alcanza un 95%.

El motor eléctrico trabaja como un generador, utilizado para convertir en movimiento la electricidad enviada por la batería. Además trabaja transformando en electricidad el movimiento enviado por el motor naftero o por las ruedas. De esta manera las baterías del Prius son recargadas constantemente, sin necesitar, como muchos creen de una conexión a un tomacorriente o algún sistema similar. El Prius es autosustentable, y de lo único que debe preocuparse su propietario es de llenar el tanque de combustible para utilizar cuando el Prius necesite conectar el motor naftero, en situaciones que requieran mayor potencia, como en una ruta por ejemplo.

Los motores del Prius son controlados por una centralita electrónica que se denomina divisor de potencia, encargada de elegir en qué momento funciona cada motor o si deben trabajar de forma paralela. Este sistema se denomina Hybrid Synergy Drive y dispone de tres modos de manejo, que pueden ser seleccionados mediante tres botones ubicados en la consola central. EV - utiliza sólo el motor eléctrico Eco Mode - prioriza la economía de combustible y Power Mode - aumenta la respuesta y aceleración.


El HSD (Hybrid Synergy Drive) trabaja de la siguiente manera: Arrancando o conduciendo a baja velocidad en forma constante, el auto funciona sólo con el motor eléctrico, mientras que el naftero está apagado. Al pisar con ganas el pedal derecho, ambos motores propulsan al auto logrando la máxima entrega de potencia. En condiciones normales de manejo, el HSD sistema monitorea y controla ambos motores para lograr un consumo eficiente. Cuando se desacelera o frena, el motor naftero es desactivado mientras que el eléctrico es activado como un generador para convertir la fuerza de frenado en energía, la cual se carga en la batería. Al detenerse ambos motores se detienen gracias al sistema Start/Stop.

Para cerrar con lo referente a lo mecánico y eléctrico, debemos decir que el Prius tiene un comportamiento pensado para la ciudad, con respuestas enérgicas del motor eléctrico y progresivas cuando se le acopla el naftero. Este paso es imperceptible tanto para el oído como para el cuerpo de los ocupantes.

La mayor ventaja que ofrece el Prius es su consumo. A continuación relataremos una experiencia que tuvo la gente de Ayax S.A., importador de Toyota en nuestro país con el Prius, posteriormente a la prueba que le realizáramos. Dos personas hicieron un recorrido de 108 km a una velocidad promedio de 90 km/h en dos tramos en sentido contrario de 54 km, para evitar los efectos del viento. A bordo llevaban además dos sillas de bebe en el baul y el aire acondicionado estuvo encendido durante toda la prueba. Se obtuvo un consumo de 4 litros de combustible cada 100 km. Según cifras de fábrica, el consumo extraurbano es de 3,9 l/100 km, por lo que no suena tan alejado de la realidad. De todas formas el rendimiento de Prius es mayor en el tránsito citadino, cuando el motor eléctrico trabaja solo.

Galería de fotos Toyota Prius 1.8 HSD E-CVT

Prueba Interior Toyota Prius 1.8 HSD E-CVT

Prueba: Toyota Prius 1.8 HSD E-CVT (Parte 2)
Autoblog Uruguay - autoblog.com.uy. | Equipo | Versión para móviles | Escribinos | Volver arriba