Probamos al Peugeot Rifter: siete asientos del primer mundo

martes, 3 de marzo de 2020



Evaluamos al Peugeot Rifter, la variante para pasajeros importada desde España, derivada del Partner K9 actual.
Aunque muchos añoren a los Partner o Citroën Berlingo para pasajeros de los años 90, ese modelo en Peugeot ahora tiene otro nombre: Rifter. La marca del león comenzó a comercializarlo hace algunas semanas atrás y ahora llegó el turno de probarlo. Pero antes, el clásico adelanto de evaluación.

Hace algunas semanas atrás cuando publiqué la nota de lanzamiento del Peugeot Rifter (ver lanzamiento), muchos de ustedes pusieron el grito en la Vía Láctea al ver el precio: casi U$S 40.000. Por eso los encontré a varios trazando un razonamiento muy sudaca: comprar un Partner K9 (ver lanzamiento), es decir, la versión furgón del Rifter que vale casi la mitad, e instalarle asientos traseros con algún proveedor local. Por favor, dejen de hacer esto con todos los furgones. Si precisan un vehículo para llevar a muchos pasajeros, es preferible que compren uno usado a que adapten uno cero kilómetro.

No por una cuestión estética ni nada por el estilo, sino de seguridad. Y paso a explicar por qué. Las butacas que instalan localmente en los furgones, de entrada no cuentan con anclajes para sillas infantiles, que son obligatorias en todos los 0km de pasajeros que se comercializan en Uruguay. Así que ya por ese tema, están en falta por si queremos trasladar niños en los asientos traseros amparados bajo la ley. Rifter, y otros productos similares que vienen con asientos de fábrica, por otra parte, sí los tiene de serie. Y dos anclajes por cada asiento de la segunda fila, así que puede llevar tres sillas.


A su vez, esos asientos instalados localmente, carecen de evaluaciones de seguridad de organismos internacionales independientes, como ser Euro NCAP o Latin NCAP por ejemplo, porque no van instalados de fábrica en ningún producto, sino que los producen empresas especializadas en la fabricación de asientos vehiculares. Sería interesante que estas ONG evaluaran asientos instalados after market a ver si cumplen con la misma calidad de seguridad que los que se colocan de fábrica.

Por otra parte, pese a lo que acabo de decir, este tipo de instalaciones hoy está amparada por la normativa vigente del Ministerio de Transporte y Obras Públicas. Por lo que si uno va a una casa de accesorios e instala los asientos, no está realizando nada por fuera de la ley. Es más, se aplica en los casos de vehículos para transporte de escolares. Y las condiciones impuestas por las intendencias, de la forma en que están redactadas, rozan la naturaleza de un instructivo de Ikea (ver normativa) aunque estemos ante un objeto más complejo que un mueble desarmado. En el siguiente párrafo lo podrán leer en detalle.


Artículo R.523.12.5 "de los anclajes" a) Los anclajes de los asientos con cinturones de seguridad de 3 (tres) puntas y/o arneses de 4 (cuatro) puntas deberán ser adaptados al piso de los vehículos, utilizando: 2 (dos) tornillos pasantes de acero (con un espesor no inferior a 3/8 pulgadas), en cada pata de los asientos; planchuela exterior del lado inferior del piso del vehículo (cuyas medidas no podrán ser menores a 3/16 x 1 1/2 pulgadas), selladas en su parte superior contra piso y sellador de carrocería que oficie de arandela. Francamente no sé si están hablando del armado de un juego de comedor o de asientos que van dentro de un vehículo para transportar niños y adultos de forma segura, porque jamás mencionan una sola norma técnica internacional. Sí para los cinturones, que se exigen bajo la Norma Técnica UNECE16. Pero para los asientos, no hay nada escrito (ver decreto).

Por eso la existencia de productos como Rifter se justifican a la hora de tener un producto que cumple con las normativas internacionales de transporte de pasajeros, con los elementos de seguridad pertinentes, como ser por ejemplo, airbags de cortina (eso en un Partner K9 adaptado no hay forma de colocarlo after market), así como también con anclajes para sillas infantiles. ¿Casi 40 mil dólares? Sí, pero es un vehículo pensado para cuidar a sus pasajeros, porque la seguridad de nuestra familia, hasta donde sé, no tiene precio. En unos días más, la evaluación completa del Peugeot Rifter.