Contacto express: Peugeot Traveller 2.0 BlueHDi 150 BVM6

jueves, 16 de marzo de 2017



Probamos en París al Peugeot Traveller, la versión de lujo del Expert que ensamblará en Uruguay en el segundo semestre.
Durante 150 kilómetros pudimos probar en las calles y autopistas de París al Peugeot Traveller, la versión de pasajeros del Peugeot Expert que la marca comenzará a ensamblar en Uruguay este año para comercializarlo en todo el Mercosur. Pero antes, el contacto que tuvimos con él en Francia.

(*) Desde París (Francia) - Traveller es la nueva denominación que le da Peugeot a la variante ejecutiva y para pasajeros de la tercera generación del Expert, que sigue manteniendo ese nombre en sus versiones para carga. Se presentó en el Salón de Ginebra de 2016 (ver nota) junto a sus dos "hermanos", los Citroën Jumpy/Spacetourer y Toyota Proace, ya que el desarrollo se llevó a cabo entre las dos francesas y la firma nipona, aunque la plataforma es de PSA, la modular EMP2.

Los tres se fabrican en la misma fábrica de Sevel Nord que PSA Peugeot Citroën tiene en Valenciennes, Francia. Pero a partir del segundo semestre de este año se le sumará una planta más en donde se producirán al menos dos de estos modelos, que es la de Nordex, en Montevideo. Allí se ensamblarán para toda la región con una producción anual estimada de 6.000 unidades y previendo una comercialización en el Mercosur de 60.000 para los próximos cuatro años.


Tanto el Expert como el Jumpy, es decir, solo las versiones furgón, se ensamblarán en formato CKD (completely knock-down) con una mecánica 1.6 HDi turbodiesel y transmisión manual de seis relaciones, con una potencia a ser aún definida. Como bien sabrán, este producto ya fue anunciado ayer miércoles 15 de marzo, primero en primicia de Autoblog durante una entrevista con el CEO de Peugeot, Jean Philippe Imparato (ver nota) y horas más tarde con el comunicado oficial (ver nota).

Pero mucho antes de que eso suceda Autoblog pudo probar por unas horas y a modo de anticipo al Traveller en París, mientras cubría el Salón de París 2016 en setiembre de este año. Sí, todo fue un secretito que tuve que guardar hasta ahora. En la capital francesa utilicé un Traveller Standard Bussiness, es decir, la versión para nueve pasajeros, equipada con el motor 2.0 BlueHDi de 150 cv y caja manual de seis relaciones. Y a continuación las primeras impresiones que de este producto que desde ayer ya es parte del orgullo nacional.


Exterior

Hacer un utilitario que combine practicidad y estilo es una tarea muy complicada. Sin dar muchas vueltas, es tratar de darle algo de elegancia y formas a lo que en esencia es una caja con ruedas. De todas formas los diseñadores de Peugeot consiguieron hacer del Traveller un producto que combina de forma bastante lograda esos dos atributos.

Visto de frente es un vehículo bastante elegante. Hay algunos rasgos de identidad de marca en los grupos ópticos con luces LED diurnas, que siguen un estilo similar a los vistos en los 308, 2008 y los nuevos 3008 y 5008, mientras que en el centro lleva una parrilla falsa (no lleva aire a ninguna parte) con el león rampante y marco cromado.


Visto de costado, en especial en esta versión Standard Business, que es la más lujosa dentro de las variantes para pasajeros, se muestra bastante esmero en hacerlo un producto elegante. Esto se nota más en las llantas de aleación pulidas de 17 pulgadas que van montadas sobre neumáticos Michelin Primacy 3 en medida 225/55 R17.

En la parte posterior es donde menos personalidad presenta, siguiendo una estética de furgón para pasajeros convencional. Se destacan los sensores de estacionamiento (también tenía adelante nuestra unidad) y la cámara de retroceso, todos elementos muy prácticos para un vehículo bastante grande para las apretadas calles parisinas.


Ya que hablo de su tamaño, el Traveller se comercializa en Europa en tres versiones de carrocería: Compact, Standard y Long, que se diferencian por su largo básicamente. El primero mide 4.606 mm, el segundo (como el probado) 4.956 mm, y por último el más generoso, 5.308 mm.

El resto de las dimensiones son un ancho de 1.920 milímetros, un alto de 1.890 mm (que Peugeot destaca porque cabe en todos los estacionamientos a lo alto), y una distancia entre ejes de 3.275 mm que es la cota que tienen los Traveller Standard y Long. El Compact ve reducida esta medida hasta los 2.925 mm.


Interior

El habitáculo del Traveller es en esencia el de un utilitario, así que todos los lugares comunes de este tipo de productos se verán replicados sin más vueltas. La posición de manejo es bastante alta incluso en con toda la butaca tirada hacia abajo, mientras que el volante regula con generosidad tanto en alcance como altura, algo que no es muy común en este tipo de productos. El selector de cambios queda a mano, y al estar sobre la consola, deja un espacio libre entre los asientos y el panel.

Lo que tampoco es algo que se vea muy a menudo es una buena calidad de materiales. Es cierto, Peugeot se valió de elementos tirando a lo rústico, por ejemplo, la alfombra del piso es de PVC, mientras que la consola tiene solo plásticos rígidos. De todas formas, se rebuscaron para lograr un ambiente agradable y bien terminado, incluso con algunas texturas tipo piano black o que simulan aluminio pulido.


Como suele suceder con las unidades que le dan a los medios en Europa, mi Traveller estaba empachado de opcionales y eso también ayuda a mejorar la calidad percibida de un producto de forma bastante exponencial. Sin ir más lejos, no es lo mismo subirse a un utilitario con tapizados de tela, que a uno con un cuero ecológico y butacas calefaccionadas, como era nuestro caso.

El instrumental es sencillo, pero de buena lectura. Tiene cuatro elementos de aguja, siendo los dos más grandes para tacómetro y velocímetro, mientras que los más pequeños quedan reservados para el combustible y la temperatura del líquido refrigerante. 


La consola central tiene a una nueva pantalla táctil multimedia, que iremos viendo en los próximos lanzamientos y actualizaciones de PSA. Al igual que la conocida SMEG, esta pantalla cuenta con navegador (infaltable para un primerizo en París como este redactor), múltiples conexiones de audio y telefonía, además de compatibilidad con Apple CarPlay y MirrorLink.

Un poco más abajo está el climatizador automático bi-zona (necesario en el verano-otoño boreal) junto a una serie de comandos que manejan las dos puertas laterales, que en nuestra unidad eran eléctricas. Les recuerdo que esto es una van de lujo. Al final de este informe verán el precio y comprenderán más ese concepto.


Justamente, abriendo las puertas corredizas se puede acceder a las seis plazas posteriores del Traveller. Recordemos que en la parte delantera está homologado para tres pasajeros en una butaca independiente para el conductor y una banqueta para dos pasajeros, con sus correspondientes cinturones de tres puntas y apoyacabezas reglamentarios.

Luego de esa pequeña digresión, volvamos atrás. La segunda fila es generosísima para tres adultos, que irán no solo cómodos hacia todas las direcciones, sino que además tendrán una excelente visibilidad hacia afuera gracias a los enormes ventanales que tiene este producto. A su vez, si queremos llevar niños, hay tres anclajes ISOFIX para colocar sus butacas como corresponde.


¿Pero qué pasa si queremos usar las últimas tres plazas? Mediante un mecanismo muy sencillo, la segunda fila nos permite pasar a la tercera, donde hay otros tres lugares para sentarse en butacas 60:40 exactamente iguales a las del medio en todos los aspectos. 

La habitabilidad es la misma, aunque la altura al techo es apenas algo menor, pero sin llegar a molestar ni ser incómodo viajar allí. Es un nueve plazas reales y de llegar con esta configuración a Uruguay, será la solución de las familias prolíficas, porque en la última fila hay otros tres anclajes para sillas infantiles más, totalizando seis.


El espacio de cargas, como siempre pasa en este tipo de productos, se ve condicionado por cuántas personas tengamos que llevar. Con las nueve plazas en uso, el Traveller declara un volumen de 550 litros, que hasta la segunda fila aumenta esa capacidad hasta los bestiales y sobrados 4.200 litros. 

El auxilio, por una cuestión de espacio, va ubicado por fuera del habitáculo, pero en la unidad probada, al menos, tenía un neumático de la misma marca y medida que los cuatro titulares. Lo más increíble es que en Francia esto es un opcional que vale solo 120 euros. Sí, el auxilio lo cobran aparte en el viejo continente.


Motor y transmisión

En Europa la oferta mecánica del Traveller se articula entre dos impulsores 1.6 BlueHDi con 95 y 115 cv de potencia, y otros dos 2.0 BlueHDi de 150 y 180 cv de potencia, mientras que para Uruguay y la región por ahora hay uno solo confirmado, como decía al comienzo de esta nota, un 1.6 HDi con caja manual de seis relaciones sin potencia comunicada aún. En el caso de la unidad probada en la tierra de Napoleón, nos tocó en suerte el menos potente de los 2.0 combinado con una transmisión manual de seis relaciones.

Este impulsor probado se denomina internamente como DW10FD. Es un cuatro cilindros con 1.997 cc de cilindrada, inyección directa common rail, turbocompresor de geometría variable e intercooler. Eroga 150 cv de potencia a las 4.000 vueltas y un generoso par de 370 Nm a las 2.000 rpm. Un detalle es que está ubicado bastante por debajo del capot, casi como si se hubiera caído en un pozo. La explicación a esto es que la plataforma EMP2 está pensada más para ser usada en una berlina que en un utilitario. Pero por otro lado, también baja mucho el centro de gravedad de una carrocería tan elevada como esta.


El funcionamiento, como buen motor gasolero moderno, es excelente. Se caracteriza por ser un impulsor silencioso y con un muy bajo nivel de vibraciones, más considerando que estamos ante un turbodiesel. A partir de las 1.500 vueltas se empieza a sentir como el torque empuja con contundencia, mientras que esta sensación se mantiene a lo largo del resto del rango de utilización. Es una mecánica muy lineal y llena desde abajo.

La transmisión elegida para este impulsor es una manual de seis relaciones, con un escalonamiento más bien largo desde la segunda y hasta la quinta marcha, y muy larga la sexta. La primera, por el contrario, es bien corta. Cabe destacar que este combo mecánico contaba con sistema Start&Stop que es bastante silencioso al apagarse y algo más notorio cuando vuelve a la vida el 2.0 HDi.


Peugeot declara una velocidad final de 170 km/h para este Traveller y una aceleración de 0 a 100 kilómetros por hora en 11 segundos, valor más que destacado para un vehículo que se acerca a las dos toneladas de peso, más precisamente 1.705 kg en orden de marcha, y que no está pensado para hacer un cuarto de milla al límite tampoco. 

En relación a los consumos, según fábrica logra 5,9 l/100 km en ciudad, 4,9 l/100 km en ruta y 5,3 l/100 km en el ciclo mixto. Durante la recorrida en París no pude medir consumos como se debe y como siempre digo, mirar lo que arroja la computadora de a bordo no es suficiente, así que preferí dejar las cifras de fábrica, que como verán prometen ser buenas. El depósito de combustible admite 69 litros de capacidad.


Comportamiento dinámico

El Traveller fue mi compañero de travesía por París durante un día, y en otras palabras fue el transporte ideal para ir a conocer algunas atracciones que tiene la capital francesa. Para llegar a ellas, como por ejemplo, Montmartre o la Basilique du Sacré Cœur, tuve que atravesar la ciudad desde la casa central de Peugeot (a unas cuadras del Arc de Triomphe) y créanme que el desafío no fue sencillo.

La ruta para cubrir este viaje turístico implicó varias horas en ciudad y algunas en autopista, más precisamente por la famosa -por su densidad de tránsito a todas horas- Périphérique. Quizás el Traveller con sus casi 5 metros de largo y 2 de alto no era la herramienta más indicada para adentrarse en ese mar de vehículos que es el tránsito parisino, pero de todas formas se comportó como un gran aliado para la tarea, porque aunque no parezca, los utilitarios compactos son en cierta forma citycars.


Resultó ser un producto con un esquema de suspensiones ideal para lidiar con algunos tramos empedrados de París, así como también resultó muy confortable para cubrir las distancias de autopista. Tal vez su peor defecto en una ciudad así sean sus dimensiones. La capital gala peca de tener un gravísimo problema de espacio para estacionar, y acomodar a este rinoceronte negro nunca fue algo sencillo. Ni siquiera dentro del garage de la propia marca cuando fui a retirarlo.

De todas formas a esta unidad no le faltaban asistencias que achicaban de manera parcial esa cuestión con los tamaños. Desde los sensores de estacionamiento adelante y atrás, así como la cámara de retroceso y un par de retrovisores de generosas dimensiones, ayudaron a este redactor a encontrarle un espacio para estacionar al Traveller. El único problema son los 12,9 metros de radio de giro, que complican mucho la maniobrabilidad.


Yendo con la mecánica, también resultó perfecta para moverse en la densidad del tránsito parisino. El 2.0 HDi es un impulsor muy sereno cuando se lo usa con precaución, aunque si pisamos el pedal derecho con decisión, también moverá al cuerpo cuadrado del Traveller con una sorprendente rapidez.

El selector de cambios es bien Peugeot, con un tacto algo gomoso e impreciso en algunas marchas, pero que de todas formas logra que uno se acostumbre a usarlo. Lo mejor que tiene es la posición en relación a como vamos sentados, quedando muy a mano para ir pasando cambios con agilidad.


Otro punto destacado es la insonorización del modelo. Considerando que es un furgón vidriado, sorprende el buen trabajo acústico que tiene puesto encima. En ruta apenas se siente el impulsor, en especial por lo relajado que va gracias a las relaciones de caja. A 70 km/h en 6ª va a 1.250 rpm, mientras que si queremos apurar el paso hasta los 110 km/h, trabaja a tan solo 2.100 vueltas también en sexta.

En resumen, el Traveller promete ser una de las nuevas promesas del segmento de los utilitarios compactos. Habrá que ver cuando llegue a nuestra región con qué nos encontraremos a nivel mecánico con el 1.6 HDi de 130 cv. Pero si logran hacerlo igual de cómodo y bien trabajado desde el chasis que la versión europea, estaremos ante un nuevo referente a seguir.


Equipamiento

La versión probada se denomina Standard Business, que es de las más equipadas de la gama. A su vez, la unidad que nos tocó usar tenía bastantes opcionales agregados, por lo que más que un furgón vidriado era casi una van ejecutiva por la gran dotación de equipamiento que tenía. A tal punto que como punto negativo, encontré que las ventanillas posteriores en las dos filas son fijas, no siendo siquiera pivotantes, cuando debería ofrecerlas.


Nuestro Traveller tenía: pack eléctrico (dos levantavidrios eléctricos, espejos y bloqueo), asiento delantero con ajuste de altura para conductor, computadora de a bordo, climatizador automático bi-zona, volante multifunción regulable en altura y profundidad, dirección asistida eléctricamente, luces diurnas LED, espejos retrovisores con plegado eléctrico, faros antiniebla delanteros y trasero, pantalla táctil de 7" con AM/FM/MP3/Aux-In/USB/GPS/Bluetooth/MirrorScreen, seis parlantes y mandos al volante, encendido automático de luces, regulador y limitador de velocidad, control de velocidad crucero adaptativo, ventanillas traseras y luneta oscurecidas, sistema Start&Stop, espejo retrovisor interno electrocrómico, tapizados en cuero Claudia Noir, limpiaparabrisas automático con sensor de lluvia, sensores de estacionamiento delanteros y traseros, cámara de retroceso de 180º con visualización en pantalla, Head Up Display, apertura/cierre y arranque manos libres, botón de encendido/apagado, dos puertas laterales con apertura y cierre eléctrico a distancia, 2ª y 3ª fila de asientos reclinables, corredizos, plegables y desmontables 60:40, y llantas de aleación de 17 pulgadas con neumáticos 225/55 R17, entre otros ítems.


48.700 € era el precio base de esta motorización 2.0 BlueHDi 150 S&S BVM6 del Traveller Business. Si le sumamos todos los opcionales que tenía la unidad probada, ese número se dispara hasta unos escalofriantes 51.670 €. Para que tengan una idea, y tomando como referencia otro modelo de Peugeot comercializado en Francia, un 308 GTi by Peugeot Sport con todas las opciones sumadas, vale allá unos 38.470 €.

Es un producto caro en el viejo continente, no quedan dudas. Pero hay que considerar que estamos ante la versión más completa del modelo en Europa. La gama de los Traveller en Francia parten desde unos más razonables 35.100 €, que si pasamos a las variantes de pasajeros del Expert (con un nivel de equipamiento bastante básico) arranca en los 26.600 €.


Seguridad

El Traveller lleva de serie en Europa frenos ABS+AFU, airbags frontales delanteros y laterales cabeza/tórax delanteros, así como controles de tracción y estabilidad, monitoreo de presión de neumáticos, anclajes ISOFIX y TopTether para sillas infantiles en seis plazas, y nueve cinturones de seguridad de tres puntas con sus respectivos apoyacabezas. En opción están los airbags laterales para las segunda y tercera fila de asientos, así como control de velocidad crucero activo, alerta de ángulo muerto, alerta de cambio involuntario de carril, y sistema de frenado automático de emergencia.


Mi unidad tenía todo ese listado agregado. Como ya dije, estaba rechoncho de opcionales. A su vez, al Traveller le fue bastante bien en las pruebas de Euro NCAP, donde consiguió las cinco estrellas, es decir, puntaje máximo. Los valores para lograr ese resultado fueron: 87% en la protección de adultos, 91% en la de niños, 64% para peatones, y por último, 78% en relación a las asistencias a la conducción (ver pruebas).


Conclusión

El Traveller es mucho más que la evolución para pasajeros del veterano Expert. Con la modernidad de estar desarrollado en una nueva plataforma modular como es la EMP2, además de presentar una serie de equipamientos de seguridad y confort que antes estaban relegados solo a berlinas de alta gama, este MPV promete ser una de las nuevas referencias a seguir en este segmento.

Pero para los uruguayos tiene una relevancia aún mayor, porque tras años de ensamblar productos de calidad cuestionable y con proyectos golondrina, volveremos a tener un vehículo moderno y actual para exportar a todos los mercados de la región con un nivel de calidad igual al que se consigue en el viejo continente y de una marca que hace años que está en el mercado local. No es algo menor.


Recordemos que durante años desde Nordex y Oferol salieron productos como los Renault Twingo y Express, o Citroën AX, ZX y Xsara. Yendo al caso de Peugeot también salieron desde acá los 205 XSi para ser exportados a todo el Mercosur, al igual que las 306 Break o 405 en su momento. Es decir, Expert y Jumpy uelven a retomar el camino que esos modelos franceses trazaron entre los años 80 y 2000. Tener productos de calidad para exportar significa que compatriotas tendrán trabajo en la manufactura de bienes de consumo de primer nivel. Y eso ya es motivo de orgullo suficiente para muchos, y me incluyo en la lista. 

Ok, tal vez reconozco que se me haya ido un poco la mano con el nacionalismo contagioso que emanan los franceses desde sus calles y construcciones. Pero la noticia de que un producto tan bueno como el dúo Expert/Jumpy se exportará desde Uruguay, es motivo de orgullo suficiente para ponerse de pie y reverenciar a la industria local una vez más, tal y como lo hacían los galos con sus reyes hace más de 300 años atrás en el Château de Versailles.



A favor
  • Calidad de materiales y fabricación
  • Confort de marcha
  • Conjunto motor/transmisión
  • Diseño
  • Equipamiento de confort y seguridad
  • Tecnología aplicada a la conducción

    En contra
    • Precio elevado (en Europa)
    • Radio de giro acotado
    • Ventanillas traseras fijas










    FICHA TÉCNICA (2.0 BlueHDi 150 BVM6)

    MOTORIZACIÓN
    Cilindrada (cc) 1.997
    Número de cilindros: 4
    Número de válvulas: 16
    Relación de compresión: 16,7:1
    Diámetro x carrera (mm): 85,0 x 88,0
    Inyección: directa common rail, con turbocompresor de geometría variable e intercooler 
    Potencia máxima (cv/rpm) 150/4.000
    Torque máximo (Nm/rpm) 370/2.000
    TRANSMISIÓN
    Caja de velocidades manual de seis relaciones
    Tracción delantera
    DIRECCIÓN
    De cremallera con asistencia electro-hidráulica variable con la velocidad
    FRENOS
    Delanteros: de discos autoventilados
    Traseros: de discos sólidos
    EJES - SUSPENSIÓN
    Delantera: tipo McPherson
    Trasera: eje rígido con brazos independientes
    NEUMÁTICOS
    Dimensiones: 225/55 R17
    Rueda auxiliar: 225/55 R17
    PRESTACIONES
    Velocidad máxima (km/h) 170
    Aceleración 0/100 km/h (s) 11
    Consumo (l/100km) Urbano: 5,9 - Carretera: 4,9 - Mixto: 5,3
    DIMENSIONES / PESO
    Capacidad del baúl (l) 550/4.200
    Peso en vacío (kg) N/D
    Peso en orden de marcha (kg) 1.705
    Largo total (mm) 4.956
    Ancho total (mm) 1.920
    Alto total (mm) 1.890
    Distancia entre ejes (mm) 3.275
    Capacidad del tanque de combustible (l) 69

    Galería: Peugeot Traveller 2.0 BlueHDi 150 BVM6 | Créditos: Autoblog

    PRECIO Y GARANTÍA:

    Aún no definidos. Comienzo de la producción en Uruguay para el segundo semestre de 2017.

    COMERCIALIZA:

    AFSA-Sadar. Paraguay 1579. Tel. 29020843 Web: www.peugeot.com.uy

    (*) Viaje por invitación de Peugeot Uruguay