Cuando el Q3 tuvo un hermano menor: Audi presenta al Q2

martes, 1 de marzo de 2016



Con un estilo que quiebra con lo conocido en la gama Audi, este es el más pequeño de la gama de SUVs, el Q2.
Una vez más, Audi abre un nuevo segmento de mercado. Con la presentación del Q2 en el Salón de Ginebra, la marca introduce un SUV para el segmento B premium. Con una longitud de 4,19 metros, se ubicará por debajo del Q3. Comparte mecánicas con el más chico de los Audi, el A1.

Y un día apareció un producto por debajo del Audi Q3. Como era obvio se llama Q2 y sus mecánicas son tomadas de varios modelos de la gama de la casa de Ingolstadt. No es un lanzamiento más, ya que es el primer SUV de segmento B de Audi, y no sospechen que en los próximos años veamos más marcas premium sumándose en esta parte del mercado. Se fabricará en la planta de Ingolstadt y su plataforma es la MQB del Grupo Volkswagen.


Si bien ya existe hace unos años algo parecido al Q2 en la gama MINI (el Countryman), la casa inglesa lo define como un crossover, ya que sus capacidades para salir del asfalto son limitadas. En el caso del Audi no es así y se animan no solo a dotarlo con opciones de tracción integral, si no que además lo muestran como un SUV tan capaz de abandonar el pavimento como cualquiera de los otros de la familia Q de Ingolstadt. Es más, habrá versiones Design (normal) y Sport (más aventurera).

El Audi Q2 mide 4,19 metros de largo, tiene una distancia entre ejes de 2,60 metros, y sus voladizos son cortos. A su vez, tiene una anchura de 1,79 metros, y mide 1,51 metros de altura. El baúl, en tanto, tiene una capacidad de 405 litros y puede aumentar hasta los 1.050 litros cuando se abate el respaldo de los asientos traseros. Las opciones incluyen portón de accionamiento eléctrico y respaldos de los asientos traseros divididos en tres secciones (40:20:40); la sección central sirve como un paso directo de carga, práctico para el transporte de objetos largos como por ejemplo unos esquís.


Más allá del estilo, que rompe bastante con el patrón (monótono, digamos) conocido de Audi en los últimos años, la mayor característica especial del Q2 es el side blade de color personalizable en el perfil inferior del pilar C, que es similar al estrenado en el R8. En el lado izquierdo y visto desde atrás, la salida de escape puede ser sencilla o doble. Al igual que los faros delanteros, las luces traseras pueden incorporar igualmente tecnología LED como opción. Audi también ofrece intermitentes traseros dinámicos.

Puertas adentro es donde más se aprecia su parentesco con el A1, especialmente en la posibilidad de personalización con diferentes apliques de colores y tapicerías, aunque en diseño se asemeja más a un A3. En algo que el Q2 se diferencia del A1 es en la adopción (opcionalmente) del Audi virtual cockpit, cuya pantalla de 12,3 pulgadas muestra gráficos detallados y ofrece dos modos de visualización: uno se centra en el tacómetro y el velocímetro, mientras que el otro hace hincapié en los datos de navegación e infotainment.


Además del Audi virtual cockpit, se ha incorporado un Head-Up Display que proyecta información sobre un panel de vidrio en el campo visual directo del conductor. Esta información puede incluir datos de navegación, la velocidad del vehículo y mensajes de advertencia.

Ofrecerá una selección de seis impulsores para el Q2: tres TFSI y tres TDI. La gama de motores sigue el principio, según Audi, del rightsizing, que significa que "se ha buscado el equilibrio perfecto entre el tamaño y categoría del vehículo", la cilindrada del motor, la potencia, el par y un comportamiento eficiente en condiciones de uso cotidiano. En fin, un nuevo término cortesía de los muchachos del marketing.


Los propulsores nafteros disponibles son el tres cilindros 1.0 TFSI de 116 cv, el cuatro cilindros 1.4 TFSI de 150 cv equipado con el sistema de desactivación de cilindros COD (cylinder on demand) y el otro tetracilíndrico 2.0 TFSI con 190 cv de potencia. Para este último Audi ha desarrollado un nuevo proceso de combustión que permite que el motor de cuatro cilindros consiga los beneficios de economía de combustible de un motor de menor cilindrada cuando funciona a carga parcial, con las ventajas de un motor con gran cilindrada funcionando con cargas elevadas.

La puerta de entrada a los motores diésel es el cuatro cilindros con 1,6 litros que entrega 116 cv, seguido por el 2.0 TDI, disponible con dos niveles de potencia: 150 y 190 cv. Audi ofrece una transmisión manual de seis velocidades o una automática de doble embrague S tronic de siete velocidades en combinación con todos los motores. La excepciones son el 2.0 TDI y el 2.0 TFSI, en los que la de doble embrague de nuevo es de serie.


Mientras de serie la tracción será delantera, el famoso sistema de tracción total permanente quattro es estándar solo el motor TDI más potente y con el 2.0 TFSI. Los clientes también pueden elegir opcionalmente la tracción quattro con el 1.4 TFSI de 150 cv y con el 2.0 TDI de igual potencia. El embrague multidisco hidráulico controlado electrónicamente transfiere el par casi en su totalidad a las ruedas delanteras en conducción normal, pero puede repartir el par de forma variable y rápidamente hacia el eje trasero, si fuera necesario.

El sistema Audi drive select opcional permite al conductor elegir entre cuatro modos de conducción: auto, comfort, dynamic y efficiency. Con el MMI radio se añade el modo individual. El Audi drive select tiene efecto sobre los sistemas del vehículo; por ejemplo, influye en el funcionamiento de la dirección y del cambio automático, así como en la amortiguación adaptativa opcional. El Audi Q2 también está equipado para adaptarse a las condiciones fuera de la carretera con el modo off-road para el ESC, y con una altura libre al suelo de 20 centímetros.


Video: Audi Q2