Prueba: Renault Symbol Authentique 1.6 16v (Parte 1)

lunes, 14 de marzo de 2011



Evaluamos al Symbol, la propuesta de la marca del rombo en sedanes pequeños.
Evaluamos al Renault Symbol. Basado en el Clio tricuerpo, con una silueta renovada, una mejora a nivel de calidad y un motor 1.6 duradero y eficiente, el sedán chico de la marca del rombo se abre camino en el segmento B. El análisis después del salto.

La llegada del Symbol en junio de 2009 supuso un cambio entre la gama de sedanes de la marca del rombo. Fue la estocada final para la vida del Clio con baúl, y digamos, su complicada estética, y a su vez hoy por precio y no por tamaño, pasó a ocupar el lugar que hace unos años llenaba el Mégane de primera generación. En mercados vecinos, el Symbol está por encima del Logan, dejándolo como la variante más accesible dentro de la gama de sedanes de Renault. El Symbol fue desarrollado en varios departamentos de ingeniería de Renault. Fue diseñado por los equipos de Renault en el Tecnocentro (Francia), se fabrica en Argentina y Turquía. A diferencia de su hermano de gama el Logan, el Symbol es un producto nacido y pensado como Renault desde el punto cero.

AutoblogUY evaluó la Authentique, que es la de entrada de gama en nuestro mercado, ya que por encima están el Expressión y el Privilège. Los tres niveles de equipamiento llevan el mismo motor, el famoso K4M de Renault. Un 1.6 doble árbol de levas a la cabeza y 106 cv de potencia, asociado a una transmisión manual de cinco velocidades. La garantía del Symbol es de 1 año y el precio de la versión evaluada es de U$S 19.490.

DISEÑO (3.5/5)
Si tomamos en cuenta que parte del diseño del Clio sedán, tenemos que pararnos y aplaudir a los diseñadores de Renault. ¿Por qué? Bueno, pudieron hacer de un diseño poco agraciado algo bastante más logrado, fluido y elegante. El Symbol tiene un clásico diseño, nada novedoso, pero que no deja de ser lo que busca el cliente promedio, es decir, el típico padre de familia. Un auto sobrio, pero no al punto del aburrido. En el frente encontramos unos generosos faros delanteros alargados que se proyectan hacia los guardabarros e invaden los laterales, en una forma de gota de agua. Van acompañados por la parrilla en tono negro mate con un inserto cromado en la parte superior y el rombo en el centro. El paragolpes tiene una amplia rejilla horizontal color negro y dos espacios donde en las otras dos versiones más equipadas van los faros antinieblas.

En los laterales se aprecian los resaltados pasos de ruedas y una nervadura en los guardabarros y puertas que se va elevando a medida que se desplaza hacia la parte posterior del vehículo, como así también los espejos exteriores y las manijas de las puertas que van en plástico negro. Además, se destaca la superficie acristalada, con un tercer vidrio lateral, algo que el Clio sedán no ofrecía y afectaba negativamente su imagen. Ahora en el Symbol el resultado es infinitamente más armónico. No hay baguetas laterales ni quiebres en la línea de cintura. Es lo que se dice una silueta limpia. En lo que respecta a la parte trasera, se distingue la tapa del baúl que tiene diversas nervaduras en su parte superior y en la parte inferior muestra un inserto cromado con la marca Renault grabada a la derecha. En el medio de la tapa está el nombre Symbol y el rombo de Renault. Este logo se utiliza para abrir el baúl, previo desbloqueo a distancia, ya que no trabaja con la llave. Su apertura es algo violenta, a tener en cuenta. El paragolpes posterior alberga la patente y un espacio para colocar un gancho para remolque en caso de necesitarlo. El Symbol tiene estructura de deformación programada y acero de alto límite elástico denominado THLE en los sectores frontal y trasero.


Los grandes faros traseros ofrecen las clásicas funciones, y tienen un agradable diseño, que recuerda en parte a la trasera del Sandero, por ejemplo. Los faros traseros no albergan antinieblas. En la base de la luneta trasera está la tercera luz de stop.

Algo a tener en cuenta es que el Symbol comparte mucho con el Clio tricuerpo. Por ejemplo, los espejos retrovisores, los paneles internos y externos de las puertas son los mismos. Luego en el interior, aunque no parezca, utilizan el panel de tablero del Clio II europeo (llamado Clio Campus) y no el que todavía se puede ver en el Clio 1.2, por ejemplo. Si lo comparamos pelo a pelo, un Clio sedán es 111 mm más corto, 6 mm más angosto y 4 mm más alto. La distancia entre ejes el exactamente la misma, dado que comparten la misma plataforma.

El Authentique va montado sobre neumáticos marca Fate Sentiva de origen argentino y en medida 175/65 R14 sobre llantas de chapa con cobertores plásticos.

Las dimensiones del Symbol son: 4.261 m de largo; 1.645 m de ancho y 1.439 m de alto. La distancia entre ejes está en 2.473 m, lo cual lo pone en la media del segmento y apenas por debajo de los 2.480 m del Aveo, por ejemplo.

INTERIOR (3.5/5)
La apertura se realiza con una llave que usan otros productos de Renault, y presenta dos botones. Uno para cerrar y otro para abrir. Bien simple. El ingreso a la posición de manejo es fácil, gracias a un buen ángulo de apertura y un techo con el alto justo. Luego veremos que atrás no es la misma historia. En el panel de la puerta nos encontramos un panel de Clio. Y eso es bueno, ya que los comandos de levantavidrios están al alcance de la mano del conductor. Eso si. Al ser la versión más accesible del Symbol, no ofrece levantavidrios eléctricos traseros. Eso sólo se ofrece en el Privilège. Los espejos son de comando manual. Los de comando eléctrico también quedan reservados para la versión más equipada. El panel se completa con un portaobjetos profundo y una parte tapizada.

Sentados ya al volante la posición de manejo se encuentra fácilmente gracias a una regulación de altura de la butaca, con un recorrido generoso. La columna de dirección es fija. La regulación en altura se ofece en las versiones Expression y Privilège. A pesar de ese faltante, de todas formas la posición es cómoda, para personas de hasta un metro ochenta. La pedalera está bien regulada y los tres pedales tienen un buen tacto. El embrague tiene un recorrido algo largo, pero nada para alarmarse. Es cuestión de costumbre.


El tablero de instrumentos ofrece buena lectura con tres instrumentos de aguja grandes. Encontramos al velocímetro, al medidor de combustible y el de temperatura de agua del motor. Queda en el debe la falta del tacómetro. Todo el conjunto instrumental tiene un diseño simple y bien visible. En el medio del tablero encontramos un medidor digital donde se pueden visualizar los odómetros total/parcial. El volante de grip agradable, en plástico y que alberga el único airbag del Symbol Authentique. Para ser una versión “base” está bien que ofrezca airbag, pero sería mejor si ofreciera dos y no uno. Ya el Expression, siguiente escalón dentro de la gama Symbol, ofrece doble airbag y ABS. Los comandos de limpiaparabrisas y luces están detrás del volante. En este Authentique el comando de radio no está presente, pero sí en las otras dos versiones del Symbol. La bocina está en los extremos del volante y ante cualquier presión en el centro igual suena.

En la parte central del tablero está ubicado un portaobjetos. En las otras dos versiones allí hay un display en donde se pueden visualizar las funciones de la radio AM/FM con CD, MP3, y conexión auxiliar. En el Authentique ese display está en la misma radio. No tiene USB. A nivel de sonido ofrece 4 parlantes y dos tweeters. Por debajo del equipo de audio se encuentran los comandos de balizas, luneta térmica y el bloqueo eléctrico de puertas, que trabaja automáticamente a los 6 km/h. Por debajo están los mandos del aire acondicionado y calefacción, cuya distribución se eficazmente mediante cuatro salidas circulares (dos centrales y una en cada extremo del tablero). En la parte baja de la consola central hay dos posalatas, el encededor y su amigo el cenicero.

La guantera es de reducidas dimensiones, y no tiene luz. No hay bolsillos porta revistas en los respaldos de los asientos delanteros. Sólo hay una luz en las plazas delanteras. Las viseras parasol, sólo la del acompañante tiene espejo, pero no tapa, y la del conductor está preparada sólo para llevar documentos o tickets de estacionamiento.

La calidad de terminación y de materiales es la esperada de un modelo de esta franja de precio armado en el Mercosur. Los plásticos son todos en plástico duro, y no sentimos quejidos ni fisuras en los materiales. Nos agradó mucho el diseño del interior del Symbol. Curiosamente a nuestra unidad le faltaba un plastiquito debajo de la radio. Desconocemos el porqué. La tapicería está realizada en un material rústico en pana. Personalmente me quedo con el tapizado del Expression, que ofrece unas delicadas costuras grises sobre tapizado negro y un diseño muy agradable y sobrio. Las butacas ofrecen una sujeción lateral justa, tanto para el torso, como para las piernas y se las nota algo blandas, más pensadas para el tránsito diario, que para hacer largos viajes.


Y aquí llegamos al inconveniente del interior del Symbol. Las plazas traseras están calcadas a las del Clio. Están pensadas para llevar cómodamente a niños, adolescentes o adultos “petisos”. Si se llega a la siempre conflictiva frontera del metro ochenta, las cosas no serán de lo más agradables. El respaldo es muy recto, el techo tiene una caída pronunciada, (que además dificulta el ingreso a estas plazas, sistemáticamente me golpee todas las veces con mi metro ochenta y uno de humanidad) y el cojín del asiento es corto, quedando su borde a la altura de los muslos. En un trayecto corto, o de ciudad es llevadero, pero si se quiere encarar un viaje hasta Salto, por ejemplo, habrá que ir rotando lugares con los otros ocupantes. Hay dos apoyacabezas y tres cinturones de seguridad. Dos de tres puntas y el central de dos. Extrañamos la ausencia de una luz en la parte trasera, que hará que una práctica linternita sea su mejor amiga en la búsqueda de objetos perdidos en la noche.

El espacio del baúl es uno de los puntos a favor del Symbol: 506 litros de capacidad. Como anécdota, en el momento del lanzamiento del Symbol, se hizo una publicidad radial grabada en el baúl del auto (Ver video). Pero hay dos inconvenientes: no tiene luz y el respaldo trasero se abate de forma enteriza. Por suerte la boca de acceso permite cargar objetos grandes sin ningún problema. La rueda de auxilio, está ubicada dentro del baúl, es de la misma marca y medida. Está sujeta al piso del baúl con un pulpito elástico. Preferiríamos que estuviera sujeto con alguna rosca o tuerca.

MOTOR (4.5/5)
El Symbol se mueve gracias al 1.6 clásico de Renault. Es la probada mecánica de la familia K4M que también mueve al Sandero, la Kangoo y al Fluence. Es un 1.598 cc. de cilindrada, 16 válvulas, doble árbol de levas a la cabeza y una potencia de 106 cv a 5.750 rpm. El torque máximo de este mil seis está en el orden de los 15.1 Kg/m a las 3.750 rpm. El arranque es inmediato. Llevándolo alto de régimen es un impulsor de respuesta inmediata ante todas las demandas del conductor. Es un placer para la ciudad y con cada paso de cambio, el Symbol se mueve ágilmente en el tránsito pesado. La insonorización es buena, mejoraría aún más si tuviera un revestimiento acústico en el capot.
Según los datos del fabricante, el Symbol tiene un consumo urbano es de 9.3 km/l, en ruta es de 12.9 km/l y el 13.1 km/l en ciclo mixto. La velocidad final declarada por fábrica es de 187 km/h, mientras que el cero-cien lo hace en 10.3 s.


COMPORTAMIENTO DINÁMICO (3.5/5)
Es un auto pensado para andar en ciudad y eventualmente hacer algo de ruta. En el uso cotidiano el andar es agradable, con reacciones lógicas ante las exigencias y soportando con creces los embates de roturas en el camino. El motor es de esos que “piden cambios” y mueve con ímpetu los 1.045 kg del Symbol.

La suspensión como decíamos antes privilegia el confort y no está pensada para un comportamiento deportivo. En el eje delantero la suspensión es del tipo Mc Pherson, con triángulo inferior y efecto antipercusión; amortiguadores hidráulicos telescópicos, con resortes helicoidales y barra antirrolido, en tanto que el tren trasero es un eje flexible semi-independiente; resortes helicoidales de flexibilidad variable, amortiguadores telescópicos hidráulicos y barra antirrolido.
La dirección es mecánica con asistencia hidráulica. Es ideal para maniobras de estacionamiento pero no para girar en las curvas ruteras. No se endurece con el aumento de la velocidad, ya que no tiene asistencia eléctrica.


Un punto estacado del Symbol es su robusto esquema de suspensiones. Soporta sin chistar los lomos de burro o incluso los cráteres que abundan en nuestra ciudad. El despeje es adecuado y los neumáticos 14 son los justos para este auto, considerando su naturaleza citadina. Por ahí con unos neumáticos más anchos, el andar sería un poco mejor, especialmente en maniobras bruscas o en curvas tomadas a altas velocidades, ya que el privilegiar el confort lo lleva a ser rolador.

Video interior Renault Symbol Authentique 1.6 16v

Prueba: Renault Symbol Authentique 1.6 16v (Parte 2)
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