Petit hot-hatch: Citroën celebra 30 años del Saxo VTS

domingo, 4 de octubre de 2026




En 1996, Citroën lanzó el Saxo VTS de 16 válvulas. Propulsado por un motor de 1.6 litros y 120 cv y con un peso de tan solo 935 kg, se convirtió en uno de los pequeños deportivos más populares de su generación. Hoy la marca gala, celebra los 30 años de la creación de aquel divertido hatch francés.
Hace 30 años, Citroën dejó su huella en el mundo de los pequeños deportivos con el Saxo VTS. Lejos de ser un simple utilitario adornado con un bonito emblema, encarnaba una visión clara: ofrecer a todos los amantes de la conducción un auténtico kart de carretera, fiable, asequible y diseñado para divertirse. Treinta años después, Citroën celebra el aniversario del pequeño deportivo francés que supo combinar el placer de conducir con unas prestaciones accesibles.

Para comprender el nacimiento del Saxo VTS, hay que remontarse al AX. Lanzado en 1986, el AX había logrado situar a Citroën en el segmento de los utilitarios deportivos, con el AX Sport y el AX GTi, gracias a su temperamento y su formidable relación peso/potencia. Comercializado en febrero de 1996, el Saxo tomó inicialmente el relevo del AX como modelo de entrada de gama de la marca. Ese mismo año, aparece el Saxo VTR con el motor de 1.6 litros y 8 válvulas de 90 cv. Luego llega el que debe perpetuar la identidad del AX GTi: el Saxo VTS, propulsado por el motor TU5J4 de 1.6 litros 16V con 120 cv.


Si bien las líneas generales del Saxo son obra del diseñador italiano Donato Coco, es a un joven diseñador a quien se le confía la versión deportiva. La primera misión de Gilles Vidal en Citroën, en 1996, es precisamente elaborar el kit de carrocería del VTS. Un trabajo minucioso, caracterizado por unos ensanchadores de pasos de rueda cuidadosamente integrados en los bajos de la carrocería, así como en los paragolpes ensanchados. En los guardabarros traseros, la extensión se prolonga por delante de la rueda hasta el corte de la puerta, deslizándose con elegancia bajo la moldura de protección lateral.

El Saxo VTS se guarda bien sus cartas. Con una línea que, en general, se mantiene sobria: insignia 16V en los guardabarros traseros, embellecedor de escape cromado, llantas de aleación específicas, no alardea de sus ambiciones a los cuatro vientos. Y, sin embargo, bajo el capot el motor TU5J4 desarrolla 120 cv a 6.600 rpm, con un régimen máximo de 7.300 rpm. Combinado con una caja de cambios de 5 velocidades con una relación de transmisión más corta y un peso de apenas 935 kg, impulsa al VTS hasta una velocidad máxima de 205 km/h y le permite bajar de los 30 segundos en el kilómetro desde parado. 


El Saxo VTS nunca se dormirá en los laureles. A finales de 1997, un primer ajuste de la gama reorganiza la familia deportiva y el 16 válvulas recupera la insignia «16v» que antes lucía el ZX. Es también la ocasión para que Citroën democratice la denominación VTS. Si bien la versión 16v de 120 caballos sigue siendo el santo grial, el aspecto deportivo y el chasis afilado del VTS se asocian ahora a motorizaciones más accesibles para seducir a una clientela más amplia, deseosa de dinamismo estético sin buscar necesariamente el rendimiento puro. La gama VTS incorpora así el 1.6i de 90 cv (hasta entonces reservado al VTR), el 1.6i de 100 cv e incluso el 1.4i de 75 cv.

En 1999, un marcado rediseño transforma su aspecto con faros almendrados, un capó abombado y una parrilla con grandes chevrones. El VTS se moderniza así sin perder nada de su carácter. Fabricado hasta junio de 2003 en la planta de Aulnay-sous-Bois antes de ceder su lugar al C2, el Saxo VTS se retira tras una brillante carrera comercial de 7 años.