Según comunicó El Observador esta semana, los directores de Tránsito de las 19 Intendencias se reunirán el jueves de la semana que viene para abordar, entre otros temas, el Permiso Único de Conducir y la llegada de los autos autónomos, según informaron al medio fuentes del Congreso de Intendentes. Desde el Congreso de Intendentes precisaron que, dentro de ese punto, ‟se analizará el primer marco regulatorio global para sistemas de conducción automatizada (ADS) aprobado por la ONU, ya que no solo se trata de establecer aspectos técnicos del vehículo, sino que también de obligaciones legales del conductor.”
En relación a eso, el texto define un sistema de conducción automatizada como el hardware y el software del vehículo que, en conjunto, son capaces de ‟realizar la totalidad de la tarea dinámica de conducción de forma sostenida.” Se tratan de los niveles avanzados de automatización, no de las ayudas a la conducción que ya traen muchos autos que se venden hoy. Un concepto clave que menciona ese marco regulatorio es el del Dominio de Diseño Operativo (ODD), que son las situaciones en las que cada auto autónomo está preparado para manejarse solo: por ejemplo, cierto tipo de rutas, dentro de un rango de velocidad, con determinado clima o en una zona geográfica delimitada. Fuera de ese ‟terreno conocido.”, el sistema no debería activarse.
Adicionalmente, el edil del Partido Nacional, Juan Ignacio Abdala presentó una minuta de aspiración en la Junta Departamental para solicitar a la Intendencia de Montevideo un proyecto de reglamentación que permita y regule el uso de sistemas avanzados de asistencia a la conducción. El representante envió una minuta a la comuna en que detalla que ‟resulta urgente que la Intendencia de Montevideo estudie la normativa departamental vigente y analice las adecuaciones reglamentarias necesarias para permitir la utilización de sistemas avanzados de asistencia a la conducción, en coordinación con las autoridades nacionales” y entre ellas nombra al Ministerio de Transporte y a la Unidad Nacional de Seguridad Vial (UNASEV), según informa también El Observador.
En la web de Tesla, se describe a las capacidades del sistema “Full Self-Driving” con el siguiente texto: ‟En futuras actualizaciones, tu vehículo podrá manejarse solo, casi en cualquier lugar y con una mínima intervención de tu parte. Las funciones activadas requieren que el conductor las supervise activamente; no hacen que el vehículo sea autónomo. La activación y el uso de estas funciones dependen de qué tan desarrolladas estén y de la aprobación regulatoria, que puede tardar más en algunas jurisdicciones.” Desde la empresa no comunicaron fechas en las que estas capacidades estarán activadas para nuestro mercado.
Como reflexión a esto, Rafael Tucci, ingeniero en Latin NCAP y Global NCAP publicó en su perfil de LinkedIn un posteo haciendo referencia a como Tesla comunica sus tecnologías de conducción semi-autónoma. El texto dice lo siguiente:
La llegada de Tesla a Uruguay generó mucha repercusión, y con razón, al ser una marca líder a nivel mundial en vehículos eléctricos.Lamentablemente, al igual que en otros mercados, las tecnologías de asistencia a la conducción se promocionan de una forma peligrosamente confusa, indicando que “tu vehículo podrá manejarse solo, casi en cualquier lugar y con una mínima intervención de tu parte” con un disclaimer contrario en letra chica más abajo. Promocionar un vehículo aludiendo a una función casi totalmente autónoma es una audaz e incorrecta afirmación, más aún en mercados como el nuestro, donde la infraestructura, la tecnología y el comportamiento de los usuarios de las vías desafían al límite el funcionamiento de estos sistemas.Está más que probado que las tecnologías de asistencia a la conducción son una excelente herramienta para reducir la siniestralidad, y en Latin NCAP trabajamos para que se incluyan de forma estándar, pero mensajes como el de Tesla aumentan el riesgo de que los conductores se confíen de un desempeño que el auto simplemente no puede proveer en nuestras rutas.Sigamos empujando para la amplia implementación y evolución de tecnologías de asistencia a la conducción de una forma clara y realista, ya que hay mucho por ganar como sociedad.
Fuentes: El Observador y LinkedIn


