Prueba: Suzuki Ignis 1.2 GLX M/T

viernes, 26 de mayo de 2017



Suzuki comenzó a ofrecer un nuevo citycar en su oferta, el Ignis. Lo probamos durante cuatro días y más de 700 km.
Durante cuatro días y por más de 700 kilómetros evaluamos al nuevo citycar de Suzuki, el Ignis. Probamos a la única variante de equipamiento disponible denominada GLX con el motor 1.2 litros de 83 cv de potencia y transmisión manual de cinco relaciones. El análisis completo, a continuación.

El nombre "Ignis" es mucho más antiguo que el modelo que ven en imágenes, pero es la primera vez que lo escuchamos en Uruguay. La historia de este modelo se remonta al año 2000, cuando apareció a nivel mundial la primera generación del producto. Se trataba de un hatchback de segmento B producido en Japón con carrocerías de tres y cinco puertas.

Sin embargo esa generación tuvo dos partes. La primera que fue entre los años 2000 y 2006, bajo los códigos internos HT51S y HT81S, y una segunda que entre 2006 y 2008 que pasó a denominarse HR51S, HR81S, pasando a producirse además de en Japón, también en Hungría con un profundo restyling. Incluso en mercados como el japonés, este vehículo también se vendía como Chevrolet Cruze o Holden Cruze para el australiano. Sí, no es un error de tipeo.


Apretamos fast forward en la línea del tiempo del Ignis y ahora nos venimos un poco más cerca. En marzo de 2015, durante el Salón de Ginebra de ese año, Suzuki mostró a dos conceptos de diseño. Uno era el iM-4 Concept. Se trataba de un citycar que según la firma hacía homenaje a dos antiguos modelos de la casa como eran los Jimny y la serie LJ de 1970.

En setiembre de 2016 ese producto llegaba al Salón de París ya en su vestimenta de calle casi sin cambios en relación al concept, retomando además la denominación Ignis para darle vida a la segunda generación del modelo. El FF21S, como se lo conoce internamente, es ahora un citycar que la marca define como "nano SUV" y se produce en dos plantas: la de Gurgaon, en India, solo para el mercado interno de ese país, mientras que para otras regiones, se envía desde Sagara, en Japón.


Desde ese último origen llegó al mercado uruguayo a comienzos de abril de este año (ver lanzamiento) y tras una fuerte campaña de expectativa publicitaria. En nuestro país se ofrece con una sola variante de equipamiento llamada GLX, un solo motor 1.2 cuatro cilindros de 83 cv de potencia y dos opciones de transmisión, una manual de cinco relaciones o una automática CVT.

El primero se comercializa a un valor de U$S 19.990 y el segundo a U$S 22.490. Si bien este último tendrá la llegada de sus primeras unidades en el mes de agosto, de todas formas se lo puede adquirir. Con un Ignis 1.2 GLX con caja manual recorrimos más de 700 kilómetros durante cuatro días. Y a continuación podrán leer el análisis completo de esa convivencia con el nuevo citycar de Suzuki.


Exterior

Qué bueno que este es el primer párrafo así podemos salir de este apartado rápido y seguir conociendo otras cosas más interesantes del Ignis. Aunque por otra parte dudo que pueda pasar por alto el diseño exterior. Es decir, solo basta mirarlo. Manejarlo es toda una experiencia y creo poder compararla solo a ir vestido de payaso por la calle. La gente primero mira, después saluda y luego se ríe de forma simpática. Es un auto que despierta esa clase de curiosidad. Y más en este color "Helios Gold" que lo hace parecer un Ferrero Rocher motorizado.

Pero es mucho más que un producto original, desenfadado, lúdico y jugado desde su estilo. Ya sé que muchos también lo odian, pero allá ellos. También es un homenaje sobre ruedas y considero que es genial por eso. Según la marca el diseño del Ignis toma inspiración de los Fronte Coupe (1971) en el pilar C con esas tres marcas y la ventanilla ascendente trasera, las ópticas delanteras del Cervo (1977), el pilar A en color negro del Swift de 2005, y por último, el capot con formato de almeja del Vitara Sidekick del año 1988.


Sacadas todas las referencias -o easter eggs como le dicen los diseñadores cool-, pasemos a ver qué tiene el exterior. Por ejemplo, las ópticas delanteras en esta versión cuentan con tecnología full LED para las luces principales y diurnas. Tienen un poder lumínico tan bueno como otras de segmentos superiores y además le dan un aspecto más moderno al diseño del Ignis.

Visto desde el costado encontramos una línea de cintura alta y una forma bastante cuadrada de la carrocería. Presenta unos discretos apliques plásticos que rodean los guardabarros y zócalos, mientras que en el techo lleva dos barras longitudinales como recursos que toma prestados del mundo de los SUVs. Aunque no lo sea, mis queridos responsables de marketing. Esto es un citycar. Punto. En el pilar C lleva ese guiño al Cervo Coupé de los años setenta, pero también lo hace con una superficie bastante grande de chapa, restando algo de visibilidad hacia los ¾ traseros.


Aunque cueste verlas en la imagen encima de este texto, las llantas de aleación son de un tono negro-grisáceo oscuro y con 16 pulgadas van montadas sobre neumáticos Bridgestone Ecopia EP150 en una medida muy peculiar por sus proporciones: 175/60 R16. Son buenas cubiertas por el grado de agarre que tienen, pero se tornan algo rumorosas cuando el asfalto es tan rugoso como una hoja de papel de lija.

La retaguardia del Ignis no es el ángulo desde donde más seduce. Las líneas lucen algo recargadas, para un auto tan pequeño. Como que la -enorme- luneta, las ópticas -pequeñas- y los paragolpes -abultados- estuvieran puestos a presión. De todas formas con el tiempo uno va acostumbrando el ojo y no luce tan mal. Una de cal y una de arena: carece de antinieblas trasero, pero tiene un enorme protector plástico para evitar los toquecitos de estacionamiento. Pasando a las cotas exteriores, mide 3.700 mm de largo, 1.690 mm de ancho y 1.595 mm de alto, mientras que su distancia entre ejes es de 2.435 mm.


Interior

Por dentro el Ignis es igual de original y simpático que por fuera. O tal vez más. ¿Ya les dije que me encanta todo el diseño de este auto? Es fresco, y luce desordenado en la disposición de los comandos respecto a otros citycars, pero de todas formas Suzuki consiguió darle una ergonomía ejemplar. Todo está al alcance de la mano sin importar en donde esté. Es un ejemplo de función-diseño en sagrado matrimonio pocas veces visto en autos chicos.

Pasando a la posición de manejo, es elevada incluso en la posición más baja del asiento del conductor, pero jamás se llega a tocar el techo subiéndolo todo porque el espacio para la cabeza es abundante. Tal vez por eso también algunos lo acusen de ser un SUV. Aunque reitero, no lo es. El volante en cuero permite ser regulado solo en altura -por el precio ya debería tener ajuste en alcance también-, mientras que la butaca tiene una correcta sujeción lateral para torso y piernas. En líneas generales se consigue una postura cómoda y sin mayores problemas para encontrar la ideal de cada uno.


El instrumental tiene solo dos elementos analógicos (tacómetro y velocímetro) y con las agujas que parten de la mitad de las esferas, como en las motocicletas. Otro guiño de diseño más, en este caso a las motos de la marca. En la derecha va un display que tiene muchas funciones e informaciones del vehículo y carece de un medidor de temperatura del líquido refrigerante, valiéndose solo de un testigo luminoso.

Si tenemos que hablar de la calidad de fabricación del Ignis, hay que decir que respeta los cánones de todos los productos importados desde Japón. Es decir, materiales que si bien no son muy sofisticados, ya que carece de inyectados blandos, de todas formas juegan mucho con las texturas y los diferentes tactos y tonalidades de los plásticos usados. No hay encastres mejorables, piezas mal ajustadas, ni tampoco rebabas mal terminadas en ninguna parte del interior.


Si bien en otros mercados el Ignis lleva una pantalla táctil tipo tablet en la consola central, para nuestro país en ese mismo lugar va una radio convencional. Si bien a nivel estético queda algo extraña con unos marcos gruesos de plástico alrededor, su posición elevada permite que todas las teclas y perillas estén a la mano. Cuenta con radio con AM/FM/CD/MP3/USB/Bluetooth con mandos al volante y seis parlantes.

Si seguimos recorriendo la consola encontraremos al climatizador automático (de una vía), que funciona muy bien, enfriando rápido y además, de forma muy silenciosa. Ya algo más alejados de la vista, en la base de la consola, están las conexiones de audio auxiliares (Aux-In y USB), junto a una toma de 12V con dos tapitas plásticas que los ocultan.


Un punto positivo del habitáculo del Ignis es que tiene una gran abundancia de portaobjetos, sin tener que recurrir solo a la guantera para guardar bártulos y chucherías. A su vez, las gavetas de las puertas son enormes y profundas. 

Hay otros huecos en la consola, como por ejemplo encima de la guantera, y por debajo del climatizador incluso hay uno diseñado para llevar un smartphone de los grandes sin problemas, cerca de las tomas USB o de 12V así lo podemos cargar sin que los cables molesten.


Aunque por fuera parezca pequeño, el Ignis es bastante grande por dentro. En las plazas traseras hay lugar para que dos adultos de hasta 1,80 m vayan muy cómodos, sin llegar a tocar piernas, hombros, y cabezas con ninguna parte del auto. 

Además las puertas se abren a 90º, permitiendo que el ingreso sea sin problemas para nadie. Es decir, es de los productos más habitables del segmento A por lejos. Pero sigue siendo un citycar: la plaza central es acotada a lo ancho, algo más holgada a lo alto, pero justa para las piernas. De todas formas, es más amplia que muchos autos de este segmento.


Otro punto destacado en las plazas traseras es la seguridad disponible, haciendo tick en todos los casilleros para lograr el sobresaliente. Hay cinco apoyacabezas, cinco cinturones inerciales de tres puntas, así como anclajes i-Size (ver explicación de norma) y TopTether para sillas infantiles. Aplauso, laureles y medalla para Suzuki en este aspecto. El baúl, por su parte, cuenta con unos correctos 271 litros de capacidad, ampliables hasta los 505 l, rebatiendo el respaldo trasero en proporción 60:40. Un punto a mejorar del baúl: por el precio debería tener una luz interior.

Por debajo de la alfombra del espacio de cargas, encontraremos a la rueda de auxilio y uno de los pocos puntos negativos del Ignis. Mientras afuera va apoyado en cuatro Bridgestone en medida 175/60 R16, en el momento que se rompa uno de esos neumáticos habrá que valerse de un Maxxis temporario en medida T135/70 R15, que aclara (además de llevar los adhesivos de su capacidad) con un llamativo color amarillo, que debemos usarlo solo para salir de la emergencia.


Motor y transmisión

Para nuestro mercado el Suzuki Ignis utiliza una mecánica usada por su hermano mayor, el Swift, en el viejo continente. Se trata un impulsor perteneciente a la serie K (K12M) con 1.197 cc de cilindrada, cuatro cilindros, inyección multipunto, 16 válvulas con distribución variable VVT, capaz de erogar 83 cv, a 6.000 rpm y un par motor de 113 Nm a las 4.200 rpm.

Montado en el Ignis este impulsor se presenta algo más calmado en el bajo régimen (menos de 2.000 vueltas), pero pasando esa zona está lleno de energía en la parte media y alta del tacómetro (3.000-3.500 rpm). Es de esos productos que permiten imprimirle bastante agilidad al manejo, en especial en ciudad por su suavidad y progresividad. Mientras que en ruta facilita a los adelantamientos sin que tengamos que estar llamando a cada rato a los cambios menores para que nos saquen del apuro.


Y con eso último me doy el pie para hablar de la transmisión. Es nueva dentro de la gama Suzuki y solo creada para este modelo. Presenta un escalonamiento correcto entre marchas, con las tres primeras bastante cortas y unas cuarta y quinta bastante más largas, permitiendo trabajar con soltura la potencia y par del motor.

En relación al tacto de esta caja, en el Ignis tiene ese tacto característico de auto japonés así como de la precisión que las caracteriza.  Es uno de los puntos que me enamoraron de este auto: el tacto es perfecto. Deja sentir las marchas tanto en la mano como el oído además de aprovechar al máximo al 1.2 tanto a nivel de rendimiento de combustible como de respuesta.


No hay datos de consumos o prestaciones divulgados por fábrica. De todas formas, en las mediciones que realicé, el Ignis tiene mucho de lo que sentirse orgulloso, en especial en materia de consumos donde logró consumos que rompen récords en ruta y ciudad de las (hasta ahora) 136 pruebas de Autoblog. Las mejores cifras logradas fueron: 6,8 l/100 km en ciudad, 4,6 l/100 km en ruta, y por último en ciclo combinado, conseguí sacarle unos excelentes 5,7 litros cada 100 kilómetros.

Una de las virtudes del Ignis es su bajo peso. Si consideramos que es la versión con más equipamiento, los 845 kg en orden de marcha son dignos de un citycar segmento A pero de los más básicos. El depósito de combustible, en tanto, admite 32 litros de capacidad. Si bien el auto tiene unos consumos más que excelentes, ese volumen (que el más pequeño del segmento también) podría jugar en contra de la autonomía a la hora de encarar un viaje muy largo, por ejemplo.


Comportamiento dinámico

El planteo de suspensiones del Ignis es bastante diferente al de otros citycars con poco recorrido de los amortiguadores y un andar saltarín producto de las distancias entre ejes cortas. Pero no es el caso del Suzuki probado. Su comportamiento y chasis se acercan más al de un auto de segmento B, ya que va priorizando el confort de marcha, con un foco especial puesto en el uso de ciudad, y valiéndose de un esquema muy robusto que sabe lidiar bien con calles en mal estado, pozos, o calles de tierra.

También lo ayuda un generoso despeje al piso (180 mm) que lo hace inmune a todos esos obstáculos, en especial los lomos de burro. Para que tengan una idea de lo alto que va, un Vitara (ver prueba) tiene 185 milímetros al piso. Los neumáticos de perfil 60 son perfectos para pasar por calles con empedrados o con la calzada llena de parches de asfalto, e incluso así nunca llega a manifestar sequedades, así como tampoco cuando pasamos por arriba de vías férreas o empedrados, por ejemplo.


La dirección electro-asistida es muy amigable, presentándose perfecta para las maniobras típicas del ámbito urbano. Por el contrario cuando se aumenta la velocidad se torna más firme pero se la siente algo artificial de más y lenta de reacciones, además de sensible a los cambios de pavimento en la ruta, pero no es algo que el usuario promedio de un vehículo de estas características ni siquiera lo notará. Es más, valorará mucho más lo primero de este párrafo.

El impulsor, como ya dije, tiene un comportamiento correcto y se muestra más a gusto entre las 3.000 y 3.500 rpm. Destaca por su rapidez de respuesta en ese régimen, trepando rápido en vueltas y con un agradable -para mi- sonido cuando se lo pisa a fondo. Es una mecánica vueltera, como se dice de forma popular. Si bien no es un producto que sea "divertido" de usar, sí es muy cómodo, entretenido y amigable para moverse en la ciudad. Y eso es algo que muchos clientes sabrán apreciar y pocos citycars pueden ofrecer en el mercado local.


La caja también asiste a esa comodidad de uso por su tacto agradable, pero en especial por lo bien que aprovecha al motor 1.2. Es así que a 70 km/h el motor trabaja en quinta marcha a 1.900 vueltas, y sin tampoco perder la agilidad. La insonorización del habitáculo es otro punto a destacar. Cuenta con doble burlete en todas las puertas y permite ir charlando sin levantar la voz o tampoco teniendo que subir al tope el volumen de la radio, aunque por otra parte, los neumáticos pueden transmitir algunas rumorosidades al interior si el asfalto es muy rugoso como dije más arriba.

A la hora de encarar curvas rápidas transmite mucha confianza, y las inclinaciones de la carrocería son las esperables producto del alto de la carrocería o del despeje casi que exagerado para un auto de este tamaño. Es fácil de llevar de todas formas, se lo nota estable a altas velocidades o en situaciones exigidas para el chasis. Ya que lo menciono, vale la pena destacar que el Ignis usa a  la nueva plataforma global y modular de la marca denominada "Heartect" (ver video) compartida con los Baleno (ver lanzamiento) y nuevo Swift (ver nota).


El combo mecánico también tiene un comportamiento correcto en lo veloz y a la hora de encarar largas distancias. Para la ruta, Suzuki pensó en un motor que pudiera trabajar sin sentirse exigido. Más allá de viajar a 110 km/h en 5º a 2.900 rpm, y sin escuchar al motor en el habitáculo, aunque si rompemos la barrera de las 4.000 vueltas, ya se hará más presente en el interior, aunque como ya dije, el sonido es agradable.

Por otra parte, el Ignis presenta una elasticidad algo mejorable en ruta en donde pero con recuperaciones que son correctas para el tamaño y potencia del motor. Le toma 5,47 segundos para ir de 80 a 110 km/h en 3º, mientras que en 4º y 5º lograr ese aumento de velocidad se alarga hasta los 9,83 y 15,5 segundos respectivamente. Consejo: hay que bajar a 4ª o 3ª para hacer un adelantamiento con seguridad, tal y como sucede con otros citycars de similares características mecánicas.


Equipamiento

El Ignis solo se ofrece con una versión en nuestro país por el momento. Se denomina GLX y en materia de confort ofrece de serie: dirección electro-asistida, pack eléctrico (cuatro levantavidrios, espejos, y bloqueo), climatizador automático de una zona, apertura interna del depósito de combustible, alarma, radio doble DIN (de origen) con AM/FM/CD/MP3/USB/Aux-In/Bluetooth con seis altavoces, faros antiniebla delanteros, luces dirunas LED, faros delanteros full LED, encendido automático de luces, computadora de a bordo, asiento del conductor regulable en altura, respaldo trasero rebatible 60:40, volante multifunción en cuero regulable en altura, control de velocidad crucero, overfenders laterales, barras de techo longitudinales, apliques interiores en color naranja o gris (dependiendo del color de carrocería), y llantas de aleación oscurecidas de 16 pulgadas sobre neumáticos en medida 175/60 R16.


La dotación es bastante correcta en líneas generales y una de las más completas del segmento A, con climatizador automático, control de velocidad crucero, o faros LED delanteros. Pero si consideramos el precio de esta versión GLX, es decir, casi 20 mil dólares, podría contar con algunos elementos más como ser un acceso y encendido sin llave, antinieblas traseros, o una central multimedia.

Seguridad

Al ser una única versión, todos los Ignis comercializados en Uruguay cuentan de serie con: doble airbag delantero, frenos ABS+BA+EBD, cinco apoyacabezas y cinco cinturones de tres puntas. También ofrece anclajes i-Size y TopTether para sillas infantiles. Es una dotación solo correcta, aunque apenas más competa que otros citycars del mercado y solo superada por dos productos, los Peugeot 108 (ver lanzamiento) y Citroën C1 (ver prueba).

¿Por qué digo esto? Porque el Ignis que llega a nuestro mercado carece de elementos como controles de tracción y estabilidad, así como airbags laterales y de cortinas, todos ítems que sí se ofrecen en otras regiones donde se lo comercializa. Incluso en Europa ofrece frenado automático en ciudad. Sería interesante que estos equipamientos se pudieran tener también de este lado del mapa.


Los frenos en tanto, cuentan con discos ventilados adelante y tambores atrás, esto último casi que una opción por default en este segmento. De todas formas su funcionamiento es ejemplar y ante reiteradas frenadas de emergencia, no mostraron síntomas de fatiga, así como tampoco en situaciones de diferentes suelos, por ejemplo, frenando con dos ruedas en el asfalto y dos en la banquina.

Precio y garantía

No me olvidé de poner "competidores" en el subtitulo, fue adrede. Considerando sus dimensiones, el Ignis es un producto de segmento A, aunque también coquetea con el B, un caso similar al del Volkswagen up! (ver prueba). Sin embargo, considerando esa naturaleza de SUV o crossover, sumado al despeje que tiene, lo hacen un producto único en nuestro mercado y sin rivales.

La versión probada, como decía al comienzo de esta nota, es la 1.2 GLX M/T, que se comercializa a U$S 19.990, mientras que la CVT se va a U$S 22.490, que en ninguno de los dos casos son valores tan accesibles ni razonables para un citycar, pero es el precio a pagar por venir importado desde Japón y con un costo de fábrica en yenes. La garantía en todos los Suzuki es de 3 años o 100.000 kilómetros, extensible a 4 años o 120.000 kilómetros por un costo de U$S 490, IVA incluido, con varios beneficios en servicios, accesorios, repuestos, etc.


Conclusión

Suzuki tiene una de las gamas de vehículos compactos y chicos más prolífica del mercado. Su catálogo se extiende desde los Alto hasta los Swift y Baleno, pasando por el medio de la gama con el Celerio y ahora también el Ignis. Durante muchos años se ganaron la chapa de ser expertos en fabricar y desarrollar vehículos pequeños, confiables y de calidad. Ahora salen a mostrarlo una vez más con este "nano SUV" como le dicen ellos o citycar como lo llamaremos todos los que no vivimos del marketing.

Este Ignis podría ser a primera vista una respuesta a una pregunta que nadie hizo nunca. ¿Por qué habría de existir un citycar con el despeje de un SUV? Sin embargo, tras usarlo durante unos días no suena tan ilógico el concepto. Vivimos en ciudades atestadas de tránsito, donde los lugares de estacionamiento son un bien en extinción, y con calles más detonadas que un campo minado. Suzuki le contesta a las urbes con un vehículo: pequeño y que entra en cualquier lado, eficiente desde el punto de vista del consumo y con un chasis preparado para lo que sea.


También es mucho más que un diseño llamativo u original. Es cierto que para muchos será un factor decisivo de compra este aspecto, así como también un precio que no es para todos los bolsillos. Pero el Ignis demostró ser un citycar de los más refinados y bien pensados del segmento A. Es un auto que me fue ganando con el paso de los kilómetros en base a comodidad de uso, una buena calidad y consumos dignos de un kitchen yesquer.

Clasificarlo es complicado. Pero encasillarlo en una parte del mercado aún más y en especial en uno con un consumidor tan influenciado por los precios, más que por lo bueno o malos que sean los productos. Suzuki hoy ofrece en este Ignis al auto de origen japonés más accesible, y a la vez a uno de los más caros del segmento A. Son esas dualidades que solo en Uruguay pasan gracias a la carga tributaria que tenemos para los bienes de consumo.


Pero dejando coyunturas económicas de lado, porque esto no es un sitio de dinero ni finanzas, cerremos las conclusiones sobre el Ignis, si les parece. En el momento del lanzamiento a la prensa se comentó que es un auto que además de tener este diseño tan "loco", también se lo puede personalizar. Existe la posibilidad de cambiarle las carcasas de los espejos, uno de los radios en las llantas así como también los marcos de los antinieblas delanteros. A su vez, también de fábrica hay dos opciones de apliques interiores (naranja o grafito) dependiendo del color de la carrocería.

Sin embargo, tras haberlo usado y ver cómo la gente te para en la calle y pregunta, o pide para acercarse a verlo en detalle, creo que descubrí que al Ignis justo lo que le sobra es personalidad propia. Es un auto con carácter en un mercado dominado por los diseños blandos y "globales". Y pese a que se ha dicho mucho en Internet de este auto en los últimos meses, lo que importa al final del día es que se conozca el producto para ver sus verdaderas virtudes más allá del estilo. Bien dice el dicho que "la única cosa peor que hablen de uno, es que no hablen de uno". Y el Ignis probó con creces que una vez que lo ves pasar, se mete en las conversaciones de todos.



A favor
  • Capacidad del baúl
  • Confort de marcha
  • Consumos reducidos
  • Diseño original
  • Equipamiento de confort y seguridad
  • Garantía extensible
  • Habitabilidad para cuatro adultos
  • Mecánica

En contra
  • Depósito de combustible de 32 litros
  • Gama acotada a un solo equipamiento
  • Neumático de auxilio temporario
  • Precio elevado para el segmento
  • Sin controles de tracción y estabilidad ni airbags laterales y/o de cortina



FICHA TÉCNICA:

MOTORIZACIÓN
Cilindrada (cc) 1.197
Número de cilindros: 4
Número de válvulas: 16
Relación de compresión: 11,0:1
Diámetro x carrera (mm): 73 x 71,5
Inyección: multipunto con distribución variable VVT
Potencia máxima (cv/rpm) 83/6.000
Torque máximo (Nm/rpm) 113/4.200
TRANSMISIÓN
Caja de velocidades manual de cinco relaciones
Tracción tracción delantera
DIRECCIÓN
Eléctrica con piñón y cremallera
FRENOS
Delanteros: de discos ventilados
Traseros: de tambores
EJES - SUSPENSIÓN
Delantera: tipo McPherson tirante y muelle helicoidal
Trasera: barra de torsión y resortes helicoidales
NEUMÁTICOS
Dimensiones: 175/60 R16
Rueda auxiliar: T135/70 R15
PRESTACIONES
Velocidad máxima (km/h): N/D
Aceleración 0/100 km/h (s): N/D
Consumo (l/100km) Urbano: N/D - Carretera: N/D - Mixto: N/D
DIMENSIONES / PESO
Capacidad del baúl (l): 271/505
Peso en vacío (kg): N/D
Peso en orden de marcha (kg): 845
Largo total (mm): 3.700
Ancho total (mm): 1.690
Alto total (mm): 1.595
Distancia entre ejes (mm): 2.435
Capacidad del tanque de combustible (l): 32


Galería: Suzuki Ignis 1.2 GLX M/T | Créditos: Autoblog y Diego Olivera (oliverafotografo.com.uy).



EQUIPAMIENTO:

EXTERIOR
Barras de techo longitudinales
Faros delanteros full LED
Faros antinieblas delanteros
Llantas de aleación de 16 pulgadas
Luces diurnas LED
Overfenders laterales
SEGURIDAD
Airbags frontales delanteros
Alarma
Anclajes i-Size y TopTether para sillas infantiles
Asistencia a la frenada de emergencia (BA)
Apoyacabezas delanteros y traseros (5)
Cinturones traseros de tres puntos con limitador de esfuerzo (3)
Distribución electrónica del frenado (EBD)
Frenos ABS
CONFORT
Asiento del conductor con regulación en altura
Apertura interna del depósito de combustible
Apliques interiores en color naranja o gris (dependiendo del color de carrocería)
Climatizador automático
Computadora de a bordo
Control de velocidad crucero
Dirección asistida eléctricamente
Espejos exteriores eléctricos
Levantavidrios eléctricos delanteros y traseros con sistema de "un toque" para conductor
Radio doble DIN (de origen) con AM/FM/CD/MP3/USB/Bluetooth con mandos al volante y seis parlantes
Respaldos traseros rebatibles 60:40
Volante multifunción en cuero regulable en altura

PRECIO Y GARANTÍA:

U$S 19.990. Garantía: 3 años o 100.000 km (extensible a 4 años o 120.000 km)

COMERCIALIZA:

Sausa (Suzuki Automotriz Uruguaya S.A.). Rondeau 1745. Tel. 29247700. Web: www.suzuki.com.uy